Vegetación descontrolada, escombros, pavimento deteriorado y elementos de protección en mal estado,explican la negligencia municipal en la conservación de esta vía estratégica
Un tramo de carretera que comunica la Ronda Litoral con el barrio de Bellvitge se encuentra, según denuncian vecinos de la zona, en una situación de abandono. Los arcenes están ocupados por una vegetación que ha crecido de manera desmesurada y que reduce la visibilidad en algunos puntos, mientras que en diferentes espacios se acumulan escombros y otros residuos. El pavimento presenta también un importante deterioro y algunos elementos de protección de la vía se encuentran en mal estado.
Se trata de un tramo de carretera que en diciembre de 2023 fue cedido por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible al Ayuntamiento de l’Hospitalet. El vial corresponde a la continuación de la calle 3 con la carretera Antigua de El Prat y comprende una superficie aproximada de 47.130 metros cuadrados y una longitud de unos 1.421 metros.
La cesión fue recibida en su momento de manera positiva, ya que se trata de una vía considerada estratégica para la entrada y salida de l’Hospitalet por el barrio de Bellvitge y para acceder a la zona de Gran Via Sud, donde se concentran hoteles, establecimientos comerciales, recintos feriales y otras actividades económicas. Y también se ha ubicado el Sistema de Emergencias 112, justo al lado del Hospital Duran y Reynals y sirve de acceso al Tanatorio de l’Hospitalet
Sin embargo, casi tres años después de la transferencia de la titularidad, vecinos de la zona consideran que el estado de conservación de este tramo de carretera no responde a la importancia que tiene dentro de la red viaria de la ciudad.

“La pintura y el pavimento están en mal estado, la vegetación invade la vía y los elementos de protección de la carretera”, señalan algunos vecinos, que reclaman una actuación por parte del Ayuntamiento para recuperar unas condiciones adecuadas de mantenimiento y seguridad.
Los residentes recuerdan que, cuando se anunció la cesión, se destacó la importancia de que estos terrenos pasaran a formar parte de la gestión municipal. Sin embargo, consideran que la transferencia de la titularidad también comportaba asumir las obligaciones económicas y de mantenimiento necesarias para conservar el vial en buenas condiciones.
“Cuando se hace un convenio como el realizado en su día para el traspaso de competencias de unos viales del Ministerio de Transportes al Ayuntamiento de l’Hospitalet, además de la foto y la propaganda, es necesario poner la otra parte, que es el trabajo y los costes de mantenimiento para conservarlo en buen estado”, afirman los vecinos.
En la propia documentación del Ministerio relativa a la cesión ya se señalaba que el Ayuntamiento de l’Hospitalet asumía la titularidad de los tramos de carretera, con todos sus elementos auxiliares y equipamientos, convirtiéndose, a partir de la firma, en su titular y, consecuentemente, en responsable de su conservación, defensa y explotación.
Un recorrido visual por la zona permite comprobar el crecimiento descontrolado de las hierbas y la vegetación, que en algunos puntos llegan a invadir los márgenes del vial. También se observa acumulación de escombros, una caseta abandonada y zonas con el pavimento considerablemente deteriorado.
A este escenario se suma la existencia de algunas pequeñas construcciones precarias o chozas levantadas por personas sin hogar, lo que contribuye a aumentar la sensación de abandono de este espacio.
Los vecinos reclaman ahora que el Ayuntamiento actúe y que la vía recupere unas condiciones adecuadas de limpieza, conservación y seguridad. Consideran que, más allá del traspaso administrativo de la titularidad, la verdadera responsabilidad comienza cuando una infraestructura pasa a depender de la administración municipal.




