“Intentar separar la solidaritat humanitària de la denúncia política és una manera d’evitar preguntar-nos per les causes últimes del patiment”, diu Alonso Santos, integrant de la Global Sumud Flotilla

Alonso Santos Rivera, té 39 anys i és arquitecte. Al llarg de la seva trajectòria vital ha viscut i treballat en diversos contextos internacionals, incloent-hi Cisjordània i Sudàfrica, experiències que han marcat profundament la manera d’entendre l’arquitectura, la política i les qüestions socials.

Actualment treballa com arquitecte autònom, una situació que comparteix moltes de les incerteses i precarietats habituals de la seva generació. Recentment també va dimitir del seu càrrec com a regidor socialista del municipi menorquí de Sant Lluís.

El seu recorregut personal i professional ha estat sempre vinculat a una mateixa inquietud: comprendre com les persones s’organitzen, resisteixen i construeixen comunitat davant situacions de desigualtat, conflicte o exclusió.

Com vàreu organitzar la flotilla en termes generals?

Desde la falta de oportunidades laborales como arquitecto interesado en cuestiones sociales en mi propio país, encontré un lugar y un momento donde podía entregar mi tiempo, mis ganas y mi motivación a una de las causas más nobles del mundo: la lucha del pueblo palestino, un pequeño territorio donde se cruzan transversalmente muchas otras batallas fundamentales de nuestro tiempo.

Una vez aceptada mi candidatura por la coordinación, me incorporé a la flotilla a finales de enero. Recuerdo perfectamente el día que llegué al puerto de Barcelona. Desembarqué allí lleno de ilusión, me encontré con una veintena de veleros y una motora que requerían reparación.

A partir de ese momento comenzó un trabajo colectivo enorme. Equipos de mecánica, electricidad, electrónica, rigging, fontanería, buceo y navegación trabajaban simultáneamente sobre embarcaciones llegadas de distintos lugares. Personas de diferentes países, profesiones y trayectorias compartían conocimientos, herramientas y responsabilidades para preparar una flotilla capaz de cruzar el Mediterráneo. La organización de la flotilla surgía precisamente de ahí: de la colaboración constante entre centenares de personas que aportaban aquello que sabían hacer para ponerlo al servicio de Palestina.

Quina era la teva funció específica?

Me incorporé a la preparación de la flotilla a finales de enero, varios meses antes de la salida. Inicialmente fui asignado al equipo de mecánica. Aunque no era mi especialidad, fui aprendiendo bajo la supervisión de compañeros con mucha más experiencia. Guillem, que nació y creció en l’Hospitalet, coordinaba nuestro equipo. Poco a poco se fueron incorporando mecánicos procedentes de distintos lugares de la península y de otros países como Polonia, Francia o Alemania.

Nuestro trabajo consistía principalmente en el mantenimiento de las embarcaciones: limpiar y vaciar depósitos de diésel, cambiar filtros, correas y aceite, revisar motores y ponerlos en funcionamiento. Cada barco se encontraba en condiciones distintas, por lo que pasábamos gran parte del tiempo entrando y saliendo de unas embarcaciones a otras. Además, trabajábamos constantemente junto a otros equipos: electrónica, electricidad, rigging, fontanería o los buzos encargados de limpiar los cascos bajo el agua. Más adelante también asumí responsabilidades de navegación en tres embarcaciones distintas, ejerciendo como primer oficial en una de ellas y como capitán en otras dos.

Una de las cosas más fascinantes de la náutica es la cantidad de disciplinas que se concentran en un solo barco. A veces podías terminar completamente desorientado por la cantidad de cosas que estaban ocurriendo al mismo tiempo. Trabajábamos muchas horas y acabábamos agotados, pero siempre mantuvimos una motivación y un compañerismo que para mí fueron ejemplares. Ojalá una parte mayor de nuestro trabajo cotidiano se pareciera a aquello: personas muy distintas, compartiendo conocimientos y esfuerzos para alcanzar un objetivo común. Después de todo lo vivido, creo que ya desde el principio me estaba resultando difícil imaginar un regreso completo a la normalidad.

Quines eren les motivacions essencials que et van dur a participar?

La motivación esencial era Palestina y su pueblo. Siempre he sentido que la lucha palestina trasciende sus propias fronteras y nos interpela a todos de una forma u otra. En ella se cruzan cuestiones de derechos, dignidad, compromiso, solidaridad y también de complicidad frente a las injusticias. Por eso creo que resulta tan difícil permanecer indiferente. De una manera u otra, nos obliga a preguntarnos quiénes somos y qué estamos dispuestos a hacer ante el sufrimiento de otras personas.

Pero también había algo mucho más sencillo. Quería llegar a Gaza. Quería encontrarme con su gente, compartir un abrazo, escuchar historias, reírme con los niños y caminar por unas calles que llevan demasiado tiempo aisladas del mundo. Siempre he pensado que la resistencia del pueblo palestino debería inspirar a la humanidad. Pero detrás de esa palabra, resistencia, hay personas concretas. Y creo que nunca debemos olvidarlo.

Quina ajuda humanitària era la que portàveu en concret?

Desde mi salida el 15 de abril navegué en tres embarcaciones distintas y pude ver una gran variedad de ayuda humanitaria distribuida entre los diferentes barcos. Transportábamos medicamentos y material sanitario, incluyendo vendas, vacunas y equipos de respuesta rápida. También llevábamos alimentos, entre ellos raciones destinadas a niños desnutridos y leche. A ello se sumaban bienes de primera necesidad como compresas, jabón, cepillos de dientes, ropa y material escolar. Recuerdo especialmente las mochilas preparadas para niños con lápices y cuadernos.

Pero lo que más me llamó la atención es que la frontera entre nuestros propios suministros y la ayuda humanitaria acabó difuminándose. Una vez alcanzada Gaza, parte de lo que llevábamos para sostener la travesía podía formar parte también de la ayuda destinada a la población palestina. De hecho, alguna de las embarcaciones estaba destinada a ser donada directamente a una escuela de vela palestina ubicada en Egipto. En cierto modo, toda la flotilla terminaba convirtiéndose en ayuda humanitaria materializada. No solo transportábamos solidaridad: navegábamos dentro de ella.

Com es va finançar tot l’aparell logístic que portaveu?

El aparato logístico de la Global Sumud Flotilla se financia principalmente mediante donaciones de personas y colectivos de todo el mundo. Su independencia es uno de sus principios fundamentales, sin afiliación a gobiernos ni estructuras estatales, manteniendo que la soberanía sobre el territorio y las aguas palestinas pertenece exclusivamente al pueblo palestino. Su verdadera fuerza no reside únicamente en los recursos económicos, sino en la diversidad de experiencias que confluyen en ella. La flotilla reúne a organizadores, navegantes, sindicalistas, estudiantes, médicos, periodistas y personas corrientes de muy distintos lugares del mundo que deciden implicarse activamente en solidaridad con Palestina.

Quizá eso es lo que más me impresionó. No se trata de una organización formada por especialistas aislados, sino de una suma de trayectorias, conocimientos y voluntades muy distintas que encuentran un propósito común. Esa diversidad es, al mismo tiempo, su principal fortaleza.

Què es fa durant una travessia tan llarga i tan complexa. Com s’ocupa el temps?

Hubo poco tiempo para aburrirse. Navegar mantiene todos los sentidos alerta: cambian el viento, la temperatura, el estado del mar y las condiciones meteorológicas, por lo que constantemente hay que evaluar la situación y tomar decisiones. Además, estábamos en una misión y eso añadía otras responsabilidades: coordinarnos con el resto de las embarcaciones, mantener las comunicaciones, evitar colisiones, replantear puertos de escala y reevaluar colectivamente las rutas a seguir.

Navegar es, en cierto modo, fijar la vista en el horizonte, situarte frente a la naturaleza y utilizar las variables disponibles para alcanzar una meta. Eso ocupa una gran parte del tiempo. Pero también hay mucho espacio para pensar. Siempre estás rumiando algo. También hay que tener en cuenta que un barco es un espacio reducido y compartido. Las responsabilidades, las conversaciones, los recuerdos, los conflictos y las emociones conviven constantemente. En el mar resulta difícil esconderse detrás de una máscara. Lo que uno siente acaba apareciendo de una forma u otra. Por eso suelen surgir vínculos muy intensos, fraternidad y un fuerte sentimiento de comunidad.

La Global Sumud Flotilla tenía además algo muy especial. Hoy en día estamos acostumbrados a asociar las flotas con armadas militares, operaciones de seguridad o grandes cargueros transportando mercancías. Rara vez pensamos en personas corrientes haciendo uso del mar como espacio político, cultural y civil. A veces me gustaba imaginar que éramos una especie de antiguos fenicios atravesando nuevamente el Mediterráneo. Nuestras embarcaciones llevaban los nombres de pueblos palestinos desaparecidos o expulsados de sus tierras, siendo la nuestra la Sirius “Ramle”. De alguna manera, sentía que aquellas pequeñas embarcaciones estaban regresando simbólicamente a casa.

Com vàreu afrontar els avisos d’interceptació de les forces navals israelianes?

Puedo decir con orgullo que logré evitar dos intercepciones navegando con el Sirius “Ramle”. En ambas ocasiones, junto con mi tripulación, conseguimos alejarnos de las fuerzas israelíes navegando a velocidades cercanas a los ocho nudos, incluso los 10 surfeando las crestas de las olas y combinando velas y motor. Respondimos rápidamente a situaciones muy tensas y, aunque probablemente los radares terminaran detectándonos, intentamos pasar desapercibidos apagando luces y desconectando sistemas de identificación como el transpondedor AIS.

Tengo especialmente grabada la primera persecución. Varias embarcaciones navegábamos juntas cuando aparecieron unas patrulleras que inicialmente creímos griegas, ya que nos encontrábamos cerca de aguas bajo supervisión costera de Grecia.  Cuando comprendimos que eran israelíes, algunas embarcaciones lanzaron bengalas de un rojo intensísimo y todos nos dispersamos en distintas direcciones en mitad de la noche. Recuerdo drones vigilándonos desde el cielo y focos rastreando el horizonte mientras intentábamos reorganizarnos y recuperar el rumbo.

Cuando navegas con normalidad es importante ser visto y ver con antelación. Nosotros procedimos a hacer exactamente lo contrario. Intentábamos desaparecer en la oscuridad. Nuestro objetivo era alcanzar aguas nacionales lo antes posible. Sabíamos que una intercepción dentro de aguas griegas o chipriotas tendría consecuencias políticas más complejas para Israel, mientras que las capturas siempre terminaban produciéndose en aguas internacionales. Durante la primera persecución conseguimos refugiarnos en aguas cercanas a Creta y durante la segunda alcanzamos aguas chipriotas.

También recuerdo las interferencias constantes en el canal 16 de radio. Escuchábamos música ocupando la frecuencia de emergencia: canciones de las Spice Girls, los Backstreet Boys o ABBA que acabaron convirtiéndose, de manera surrealista, en la banda sonora de aquellas persecuciones.

Quina és la sensació viscuda en el moment de l’abordatge?

Fue una sensación profundamente frustrante. Cuando una embarcación te ha llevado tan lejos, te ha protegido en el mar y te ha sacado de situaciones difíciles una y otra vez, acabas desarrollando un enorme cariño hacia ella. Había realizado todo tipo de trabajos en su interior: reparaciones, improvisaciones y pequeñas soluciones para mantenerla operativa. Sirius siempre respondió bien. Tenía uno de los mejores motores de toda la flotilla y además era increíblemente ligera y ágil. Habíamos logrado escapar de dos intentos previos de intercepción y quizá por eso confiábamos tanto en ella.

Por eso resultó tan duro contemplar cómo el Sirius llegaba al límite de lo que podía hacer por nosotros. Sobre cubierta celebramos una rápida asamblea para decidir si apagábamos el motor ante las amenazas de las fuerzas israelíes. Nos seguían disparando con cañones de agua, rodeándonos con tres patrulleras armadas que realizaban maniobras intimidatorias a gran velocidad, provocando oleaje y tratando de desventar nuestra Génova, que seguía plenamente izada.

Finalmente, Almuatasem apagó el motor, pero seguimos avanzando. La Génova todavía cazaba suficiente viento para mantenernos navegando a tres o cuatro nudos rumbo a Gaza.  Recuerdo incluso cierta satisfacción al comprobar que el barco seguía respondiendo y que dejábamos atrás una pequeña dinghy llena de soldados que pretendía alcanzarnos.

Poco después una de las patrulleras nos embistió por babor y arrancó nuestro sistema de paneles solares y la antena de internet satelital. La transmisión en directo se interrumpió en ese instante y el mundo dejó de ver lo que estaba ocurriendo. La sensación fue de indignación, por eso nos costó aceptar que unos matones genocidas, subidos en una patrullera militar en medio de aguas internacionales, pudieran hacer lo que hacían, nosotros estábamos en nuestro pleno derecho de evitarles y seguir navegando rumbo a Gaza.

Es passa por? Quin ús es fa de la solidaritat a bord?

Sorprendentemente no pasé miedo durante la intercepción. El miedo llegó después, ya detenido, desnudo, humillado y sometido a una situación de absoluta vulnerabilidad.

Durante la persecución me negaba a hacer lo que nos exigían y la tripulación estaba conmigo. Aunque habíamos decidido apagar el motor, hicimos como si ya hubiéramos obedecido sus amenazas mientras seguíamos avanzando lentamente con la vela izada. Durante un buen rato actuamos como si las patrulleras simplemente no existieran, ignorando deliberadamente la situación de violencia que intentaban imponernos.

Recuerdo que nos ordenaron por megafonía cortar con un cuchillo la escota de la génova. Pensé inmediatamente: “¿con un cuchillo? Claro que no”. No íbamos a darles ningún pretexto para que nos pegaran un tiro. Terminamos soltándola y enrollándola sin necesidad de cortar nada. Lo hicieron distintos miembros de la tripulación, y creo que eso fue importante. Las responsabilidades se difuminaron y dejaron de existir jerarquías visibles frente a quienes nos interceptaban. Era exactamente lo que habíamos preparado.

La solidaridad a bordo se expresaba así, de forma muy práctica. Todos colaborábamos, todos asumíamos responsabilidades y todos cuidábamos de los demás. Al final era un barco donde prácticamente todos sabían navegar. Era, en cierto modo, un barco de capitanes.

Com vàreu preparar la resposta a una previsible interceptació violenta?

Sabíamos que la posibilidad de una intercepción era real y nos habíamos preparado para ella con bastante detalle. Una de las primeras medidas consistía en disolver los roles visibles dentro de la embarcación para evitar que determinadas personas se convirtieran en objetivos concretos o asumieran toda la responsabilidad ante las fuerzas israelíes. Los organizadores eran los únicos autorizados a comunicarse con ellas. Ni capitanes ni tripulación debían intervenir salvo que existiera una necesidad urgente relacionada con la seguridad.

También teníamos previsto deshacernos de teléfonos móviles y ordenadores. Muchos acabaron en el fondo del mar para evitar que nuestras comunicaciones internas, contactos y documentación cayeran en manos israelíes. Realizamos simulacros tanto en tierra como en el mar para estudiar posibles aproximaciones, abordajes e intercepciones. Analizamos cómo movernos por la embarcación, dónde situarnos y cómo responder de forma no violenta en distintos escenarios. Siempre tuvimos localizados los extintores, los botiquines, las mantas térmicas y el resto del material de emergencia.

En nuestro caso, la intercepción no fue un instante sino una persecución que duró varias horas. Primero intentaron bloquear nuestro rumbo hacia Gaza con una patrullera. Conseguimos evitarla y recuperar el rumbo varias veces. Más tarde apareció una corbeta y finalmente varias patrulleras que elevaron progresivamente el nivel de amenazas y agresividad hasta que terminaron embistiéndonos. Recuerdo con orgullo que, cuando comprendimos que ya no existía ninguna posibilidad real de evasión, convocamos una asamblea urgente a bordo. En aquel momento los roles prácticamente habían desaparecido y la decisión se tomó colectivamente. Acordamos no realizar más maniobras de evasión y afrontar la intercepción de forma no violenta.

Aún hoy me sorprende la serenidad y la disciplina que fuimos capaces de mantener en unas circunstancias tan tensas. Fue uno de esos momentos en los que una tripulación deja de ser un conjunto de individuos y se convierte en una comunidad.

Què és el que pitjor recordes de l’experiència?

Tengo claro que lo peor de la misión comenzó a partir de la intercepción. Creo que cualquier problema a bordo no se compara con lo que vino después, sobre todo cuando nos secuestraron y nos embarcaron en la patrullera.

El mundo conserva grabado aquel último vídeo de nuestras cámaras de seguridad, donde una patrullera nos embiste por la proa y arranca todos nuestros sistemas de comunicación exterior, congelando la imagen para siempre en ese instante. 

Yo, sin embargo, recuerdo otra cosa. Recuerdo con tristeza la última imagen que tuvimos del Sirius “Ramle”, y efectivamente estábamos todos viviendo un momento espectacular: esas amapolas y alambres espinados tatuados sobre el casco, el horizonte atardeciendo en rojizos y naranjas, la luna creciente suspendida sobre azules y morados reflejados en el mar. La nave dañada y abandonada en mitad del Mediterráneo mientras la patrullera arrancaba motores.

Recuerdo también a todos aquellos soldados enmascarados observándonos desde los puentes de las otras embarcaciones mientras nos alejábamos a toda velocidad. Estuvimos en tres embarcaciones israelíes. Desde la segunda nave las cosas empeoraron considerablemente y la violencia fue aumentando. Los soldados de la primera embarcación eran jóvenes y parecían novicios. Intentaron fotografiarnos ofreciéndonos comida y mantas después de habernos empapado con cañones de agua, pero nos negamos a colaborar con aquella campaña de propaganda. Ya conocíamos algunos de sus métodos.

Posteriormente nos trasladaron a una corbeta Sa’ar 6, construida en el puerto alemán de Kiel. Allí comenzaron las amenazas de muerte. Nos vendaron los ojos, nos ataron las manos y nos obligaron a permanecer de rodillas durante horas en posiciones de estrés. Si intentábamos movernos o mirar a cualquier otro lugar que no fuera el suelo, nos golpeaban. Recuerdo escuchar los gemidos de dolor de algunos compañeros. Nuestro tripulante turco Ali se quejaba porque le habían colocado la venda con tanta fuerza que apenas podía soportarla. Los soldados se reían mientras nos insultaban y humillaban.

Finalmente nos trasladaron al Nahshon, la nave prisión que habían preparado para interceptar la flotilla. Allí me recibieron diciéndome que me iban a matar. Me desnudaron y me empujaron al interior de un contenedor oscuro donde varios soldados comenzaron a golpearme. Cada impacto me cortaba la respiración. Cuando conseguí salir de allí apenas podía orientarme. Todo el mundo me resultaba extraño. Solo recuerdo una mirada que me devolvió algo de calma: la de mi compañera Mi Hoa Lee.

Uno de los recuerdos más dolorosos fue encontrar a mi tripulante Almuatasem llorando sin parar porque le habían roto el brazo a golpes. Aquella primera noche permanecimos hacinados dentro de contenedores metálicos. Apenas había espacio para sentarse y mucho menos para dormir. Conversé durante horas con distintos compañeros, incluidos mis camaradas sudafricanos, compartiendo historias de Ciudad del Cabo y Johannesburgo para intentar mantenernos enteros.

Durante la noche golpeaban los contenedores desde fuera, nos apuntaban con láseres, nos cegaban con linternas y entraban armados para lanzar granadas de contusión que nos obligaban a salir y reagruparnos. La mañana siguiente nos numeraron, nos colocaron bridas de plástico extremadamente apretadas y nos mantuvieron durante largo tiempo arrodillados al sol mientras sonaba el himno israelí y nos grababan con cámaras.

Cuando desembarcamos en Ashdod continuaron los golpes, los empujones y las humillaciones. Estaba completamente desmoralizado y llegué a pensar que alguno de nosotros acabaría muriendo. Recuerdo llorar de dolor porque había perdido la sensibilidad en las manos debido a las bridas. Mi compañero Lautaro consiguió acercarse y comenzó a masajearme las muñecas para que recuperara algo de circulación. Nunca olvidaré aquel gesto.

Más tarde, durante los interrogatorios, conseguí de casualidad hablar por teléfono con el cónsul español. Recuerdo decirle al altavoz del teléfono, a gritos, que nos estaban pegando y torturando. Me quitaron de en medio y me respondieron, acusándome de mentir. Lo que vino después fue una especie de tortura burocrática interminable: registros, fotografías, huellas, preguntas, nuevos desnudos forzados, traslados, insultos y nuevas agresiones.

Finalmente nos trasladaron a la prisión de Kishon. Íbamos agotados, heridos y privados de sueño. Durante el trayecto intentamos ayudar a un compañero turco que sufría una lesión grave en el brazo y que apenas podía soportar el dolor de las esposas. Los guardias ignoraron todas nuestras peticiones de asistencia.

Sin embargo, fue allí donde algo comenzó a cambiar. En la cárcel empezamos a organizarnos, a ayudarnos unos a otros y a recuperar poco a poco la confianza. Compañeros como Frank Romano nos recordaban constantemente nuestros derechos y nos ayudaban a mantener la moral.  Habíamos empezado ya a colaborar entre nosotros en la nave prisión, pero aquí empezó algo más grande.

A partir de ese momento sentí que mi dignidad regresaba. Recuperé fuerza, perdí gran parte del miedo y empecé a mirar a los funcionarios de otra manera. Ya no los veía únicamente como figuras capaces de ejercer violencia sobre nosotros. Había recuperado algo que había intentado arrebatarme la opresión. Algo se colaba entre las grietas de aquella maquinaria de despersonalización.

Després de l’acte violent sofert, que és va fer amb l’ajuda humanitària que portàveu?

Todos nuestros barcos transportaban ayuda humanitaria de distintos tipos: medicamentos, alimentos, ropa, material escolar y suministros básicos. Tras la intercepción perdimos el control sobre toda esa carga y nunca recibimos una explicación clara sobre su destino.

Algunas embarcaciones fueron capturadas, otras quedaron abandonadas a la deriva y algunas resultaron dañadas o saboteadas. Sin embargo, la historia no terminó ahí. Existen imágenes de restos de una de las embarcaciones llegando a una playa de Gaza, donde varios gazatíes se lanzaron al mar para recuperar lo que podían, incluidos algunos paneles solares. Otro de los barcos, el Nablus que consiguió llegar solo en una pieza hasta el Líbano.

Puede parecer algo pequeño frente a la magnitud de la tragedia que vive Palestina, pero aquellas imágenes me impresionaron profundamente. Incluso reducida a fragmentos, la flotilla seguía llegando de alguna manera a Gaza. Quizá esa sea una buena metáfora de la propia solidaridad: puede ser interceptada, dispersada o fragmentada, pero siempre permanece.

Hi ha hagut solidaritat humana indiscutible però també un cert distanciament polític dels estats europeus. Què penses que caldria fer per sensibilitzar els governs?

Pues no sé, a ver, el nivel de complicidad y ayuda que Europa dispensa al Estado de Israel me parece sorprendente, para el nivel de asesinatos atroces y genocidio que cometen a plena luz del día desde hace décadas. Yo fui secuestrado dentro de una corbeta militar construida y subvencionada por el Gobierno alemán.

Nuestras sociedades han sido tan vulneradas y existe una falta tan grande de cultura de organización, la sociedad ha sido tan desgastada que todo el mundo parece estar esperando un colapso, sin reconocer que no tienen nada que los sostenga o aguante cuando llegue. Es como si todos estuvieran esperando un combate final, pero tampoco hubieran hecho ningún plan para afrontarlo. Y me preocupa esa resignación de la gente normal, que acaba desarrollando todo tipo de prejuicios contra otros seres humanos tan pobres y miserables como ellos, que termina adquiriendo habilidad para odiar en lugar de pensar en posibles alternativas.

Creo que ya hemos sido abandonados.  Y veo a las élites esperando, desarrollando un resentimiento hacia la gente que me hace sangrar los oídos cuando escucho a un concejal o a un administrador mirar por encima del hombro a la gente normal y sorprenderse de la cantidad de resentimiento acumulado, como si ellos mismos no hubieran contribuido a construir todo un sistema que lo produce.

Creo que puedo decir esto con seguridad después de haber sido concejal de la oposición y haberlo observado no solo desde enfrente, sino también desde compañeros que afirman representar a la gente. Estoy realmente asombrado por la falta de cultura política. Y sinceramente creo que estoy guardando demasiado silencio sobre este tema, porque simplemente no sé cómo exteriorizarlo de una manera formal. Me parece algo repugnante y me deja exhausto.

Y aunque dimití como concejal, esta sensación sigue persiguiéndome.

Hi ha també un cert posicionament contrari dels que acusen a les flotilles de moviments polítics en contra de l’Estat d’Israel, més que no pas de moviments humanitaris de solidaritat. Quin missatge penses que se’ls hauria de fer arribar?

Entiendo que haya personas que vean una dimensión política en las flotillas, porque la hay. Cuando una población permanece sometida a un bloqueo, privada de derechos fundamentales y dependiente de ayuda exterior para sobrevivir, cualquier intento de romper ese aislamiento tiene inevitablemente una dimensión política.

Pero eso no contradice su carácter humanitario. Al contrario. La ayuda humanitaria no existe en el vacío. Surge precisamente allí donde hay sufrimiento humano y donde determinadas decisiones políticas impiden una vida digna.

Para mí nunca hubo contradicción entre ambas cosas. Llevábamos medicamentos, alimentos y suministros básicos, pero también defendíamos el derecho de una población a vivir con dignidad y libertad. Creo que separar completamente lo humanitario de lo político es, muchas veces, una forma de evitar preguntarnos por las causas del sufrimiento.

Recuerdo una conversación de unos jóvenes cubanos en un podcast, donde criticaba una flotilla diciendo algunos que apenas llevaban unas latas de sardinas.  Ellos respondieron: «Todo el que traiga una lata de sardinas a Cuba es mi amigo». Yo entonces lo tuve claro: quería ser el mejor amigo de los palestinos.

Tens la sensació que les forces armades israelianes son conscients del seu paper genocida en el conflicte amb els palestins?

Sí, creo que muchos son conscientes. También creo que algunos se sienten atrapados dentro de una dinámica que les supera y de la que no siempre saben cómo salir.

Existen ejemplos de jóvenes israelíes que rechazan el servicio militar o aceptan consecuencias personales antes que participar en la ocupación o en la violencia ejercida contra los palestinos. Eso demuestra que la conciencia existe y que hay personas que deciden actuar en consecuencia. Al mismo tiempo, también he visto cómo otros participan activamente en estas prácticas y las normalizan. Creo que esa contradicción atraviesa a la sociedad israelí y probablemente también a sus fuerzas armadas.

Una de las tesis más potentes de Frantz Fanon es que la violencia colonial termina deformando psicológicamente a todos los implicados, aunque no de la misma manera. Fanon describió los traumas y heridas que sufría la población argelina sometida al colonialismo, pero también los efectos que la tortura, la violencia y la dominación tenían sobre quienes las ejercían. Para él, el sistema colonial era una máquina productora de patologías. Creo que esa reflexión sigue siendo profundamente relevante hoy.

Tens la sensació que s’apliquen polítiques feixistes en el tractament aplicat a la població gazzetí?

No tengo la sensación, tengo la certeza, creo que a estas alturas hay poco que explicar de una realidad más que evidente.

Viví seis años en Sudáfrica y estudié el apartheid. Tuve la suerte de convivir con generaciones que heredaron directamente de sus padres y abuelos la lucha por las libertades y los derechos civiles.  Aquellas experiencias me enseñaron a reconocer ciertas dinámicas de segregación, deshumanización y dominación cuando aparecen, no por casualidad ha vuelto a usarse ese término del apartheid.

Todos tenemos en mente el Gueto de Varsovia y el Holocausto, los campos de concentración, fácilmente se transpola a Palestina, tanto en Cisjordania como en Gaza. Pero además por mi experiencia personal, la referencia al apartheid sudafricano es especialmente fuerte.

Me impresiona la capacidad que tienen ciertos sistemas para institucionalizar la desigualdad durante décadas y convertirla en una realidad cotidiana.

Quina sensació t’ha quedat de l’experiència?

Me cuesta resumirlo en pocas palabras. No siento que pueda juzgar esta experiencia. Fue de una dimensión tan extraordinaria que todavía la estoy procesando.

Lo que más permanece en mi memoria no son los momentos de violencia, sino los rostros de mis compañeros, los vínculos que se crearon y el enorme afecto que sentí hacia personas con las que compartí aquella travesía. A pesar de todo lo ocurrido, es eso lo que recuerdo con más fuerza.

He vivido otras experiencias sobre las que he dudado durante años, preguntándome qué significaron realmente. En este caso no siento esa duda. Fue como vivir durante un tiempo en una realidad paralela, muy cerca de la nuestra y al mismo tiempo completamente distinta.

Sigo sintiendo optimismo. Tal vez porque hay algo en mí que nunca termina de quedarse quieto, pero sobre todo porque he visto niveles de solidaridad, compromiso y humanidad que nunca había vivido antes.

Repetiries? Tens la sensació que l’experiència viscuda et podria servir pel futur en cas de repetir?

Sí, repetiría.

Y además creo que podría aportar más de lo que aporté esta vez. Hay gente en organizaciones poniendo demasiado sobre sus hombros y eso no es hacer las cosas bien, por que se vuelven distantes para unos y estresantes para otros.

A veces puede parecer que uno llega a una experiencia como esta de manera repentina, pero en mi caso no ha sido así. No era mi primera vez en Palestina ni mi primer contacto con espacios internacionalistas. Mi trayectoria personal y profesional me ha llevado durante años a moverme por contextos muy distintos, algunos de ellos vinculados a la cooperación, la organización colectiva y las cuestiones sociales.

He participado en otras experiencias, que no han sido nada fáciles, que me han dejado más frustrado o desorientado. Sin embargo, en esta misión sentí que muchas de esas vivencias previas cobraban sentido.

Fue una situación dura, pero también una en la que me sentí preparado, útil y capaz de contribuir junto a otras personas muchos lugares distintos, unidas por un propósito compartido.

Por eso sí, repetiría.

Quin missatge penses que s’ha de transmetre a la població més sensibilitzada amb el conflicte?

Seguir adelante. No permitir que la impotencia o el cansancio nos paralicen. Escuchar, ser honestos y tomar posición con certeza.

Creo que la historia nos está poniendo frente a nosotros mismos. Vivimos rodeados de ruido, de provocaciones y de conflictos que intentan absorber toda nuestra atención, pero hay corrientes más profundas que atraviesan nuestro tiempo. La dignidad humana, la solidaridad y el compromiso con los demás siguen ahí, aunque a veces queden ocultos por el ruido.

Cuando las cosas se pongan difíciles, cada persona sabrá dónde estaba y qué decidió hacer. Si permanecemos firmes en aquello que consideramos justo, las corrientes pasarán y seguiremos sobre ese suelo que siempre quisimos habitar, aunque su forma final termine sorprendiéndonos.

Por eso creo que hay que organizarse, construir vínculos y cuidar unos de otros.

Consideres que hi ha altres maneres d’ajudar la població palestina de la franja?

Sí. Creo que hay muchas maneras de ayudar a la población palestina, ejemplar en su inquebrantable lucha, algunas de ellas están mucho más cerca de nosotros de lo que pensamos.

Defender nuestros derechos en el trabajo, en los barrios, en las ciudades y construir espacios de solidaridad también forma parte de esa lucha.

Yo he acabado encontrando este punto de encuentro a través de una flotilla y de una experiencia muy particular, quizá porque siempre he tendido a moverme por caminos poco convencionales. A veces me siento un “outsider”. Sin embargo, creo que existen formas de compromiso mucho más cercanas y cotidianas que también son importantes. Ojalá yo mismo fuera siempre capaz de reconocerlas con la misma claridad.

Lo que ocurre en Palestina no está separado de nuestras vidas. Nos habla de cómo nos organizamos, de cómo nos cuidamos y de qué sociedad queremos construir allí donde vivimos.

“A l’Hospitalet li cal un Centre de Convencions o un gran auditori que incrementi l’oferta cultural de la ciutat”, Josep M. Huguet

Entrevista a Josep M. Huguet, president del Consell de Síndics de L’Hospitalet i del Gremi d’Hotelers

Josep M. Huguet Ramia (L’Hospitalet, 1952) president del Consell de Síndics de l’Hospitalet i del Gremi d’Hotelers. Vocal de la Junta Directiva d’Adeball. President del Consell d’Administració de Emihu. Membre de la Junta de la Cambra de Comerç de Basrcelona a l’Hospitalet. Ex Membre del Consell d’Administració de la Creu Roja de l’Hospitalet. Ex directiu del F. C. Barcelona. Ex directiu del Centre d’Esports de l’Hospitalet. Ex directiu del Real Club de Polo de Barcelona.

A nivell polític va ser regidor de l’Ajuntament de l’Hospitalet entre 1987 i 1995. Ex-president local de CDC a l’Hospitalet. Ex conseller a l’Àrea Metropolitana de Barcelona. 

Com ha canviat l’Hospitalet des dels primers anys d’implicació pública fins ara?

Jo vaig implicar-me políticament a la ciutat de l’Hospitalet l’any 1987. Vaig sortir elegit regidor de l’Ajuntament fins a l’any 1995, quan vaig acabar el mandat. Durant aquest període hi va haver molts canvis. Era la tercera legislatura: la primera va anar del 1979 al 1983 i la segona, del 1983 al 1987. Fins aquell moment hi havia hagut una gestió de govern molt intensa. Els primers van trobar una ciutat amb moltes mancances de recursos: escoles i serveis tan senzills o tan vitals com les clavegueres. Bellvitge, per exemple, s’inundava.

Durant la primera i la segona legislatura es van fer diverses inversions, com ara la construcció del pavelló esportiu de la Zona Nord, el Teatre Joventut i moltes altres actuacions.

Jo vaig ser regidor de Convergència i Unió i estàvem a l’oposició, per tant no teníem responsabilitats de govern. Però sí que teníem una cosa que ens va anar molt bé: a la Generalitat governava el nostre partit, amb el president Pujol, i també comptàvem amb Miquel Roca com a secretari general. Entre tots dos van poder impulsar molts assumptes de la ciutat que corresponien al govern de la Generalitat. Per exemple, recordo que tots els temes relacionats amb l’ensenyament i les escoles es van agilitzar. També el de la sanitat i l’obertura de consultoris. Un altre tema important va ser fer arribar el metro a Bellvitge, i poder-lo inaugurar molt abans.

Va ser una experiència molt bona. Des d’aleshores fins avui, la ciutat ha continuat evolucionant. Hi ha hagut actuacions molt importants, com tota la urbanització de la Gran Via, que va donar peu a la plaça Europa. Ara és el centre econòmic de la ciutat, amb hotels de primera categoria i amb l’ampliació de la Fira, que continua creixent dins del municipi de l’Hospitalet.

També es va construir la Ciutat de la Justícia conjuntament amb Barcelona. Tot i això, crec que l’Hospitalet encara té una assignatura pendent: el soterrament de les vies del tren. Suposo que ara, amb el nou alcalde, hi haurà interès a fer-ho, perquè és molt important. No només ens traurem de sobre les vies, sinó que també recuperarem molt espai on es podran construir habitatges. El problema de la ciutat és que no tenim prou habitatge social, i aquí hi hauria una gran oportunitat.

L’altre gran tema és l’Hospital Clínic a Can Rigalt, una zona que s’ha enquistat i no acaba de tirar endavant. Hi ha un problema important: el soterrament de les línies elèctriques, que té un cost molt elevat. Tant els promotors com l’Ajuntament tenen parcel·les i terrenys allà per fer habitatge, però no poden avançar pel cost que suposa aquesta actuació.

Quina és avui la funció principal del Consell de Síndics, el consell d’ex-regidors, del qual sou president?

Nosaltres ja tenim una edat, però continuem tenint inquietuds polítiques. Ara bé, no són inquietuds interessades a formar part d’una llista o a entrar en confrontació amb els companys.

Entre tots els ex-regidors hi ha una molt bona amistat, tot i provenir de grups polítics diferents. La nostra tasca és mantenir aquesta relació i, alhora, tenir contacte amb l’alcalde i amb l’equip de govern que ens expliquen els projectes de ciutat. Nosaltres també hi participem i donem la nostra opinió: si ens sembla bé el que ens informen, si es poden millorar o no les propostes…

Continuem estant al servei de la ciutat. Molts ex-regidors i ex-regidores ja no viuen a l’Hospitalet i això dificulta que puguin ajudar-nos a tenir veu en els temes que desenvolupem.

Josep M. Huguet va ser regidor a l’Ajuntament de L’Hospitalet

Què pot aportar l’experiència dels ex-regidors a la gestió municipal actual?

La política ha canviat molt. Quan nosaltres vam arribar hi havia moltes coses a fer, moltes necessitats bàsiques. La majoria de nosaltres havíem viscut la dictadura i teníem un respecte molt gran per la democràcia, i això ara no ho veig tant.

Crec que hi hauria d’haver més respecte entre els polítics, sobretot de cara a l’opinió pública, i un comportament més adequat del que veig actualment. A vegades es donen actituds que no corresponen a un polític dins d’un estat democràtic. El que es tracta és de fer les coses que s’han promès durant les campanyes electorals. Cada vegada veig més distància entre el que es diu durant la campanya i el que després es fa des del govern.

Com valora el creixement urbanístic dels últims anys?

Aquesta és una pregunta difícil de contestar, perquè no tothom opina igual. La meva opinió és que el creixement urbanístic de la ciutat és positiu.

Un exemple és l’ampliació del soterrament de la Gran Via, que arribarà fins al riu Llobregat. Cal recordar que l’Hospitalet havia tingut platja i que el seu terme municipal arribava fins a la muntanya de Sant Pere Màrtir. Per decisions polítiques d’aquells moments es van canviar serveis per territori i, vist amb perspectiva, crec que va ser una mala decisió, perquè avui tindríem platja i muntanya.

Ara tenim un projecte molt important amb l’ampliació de la Gran Via, on es desenvoluparan aspectes molt rellevants en l’àmbit sanitari i que quedarà integrat dins la ciutat universitària de Bellvitge i de l’Institut Oncològic. Ens van explicar el projecte i inclourà un parc dues vegades més gran que el parc de la Ciutadella. També hi haurà molt terreny destinat a habitatge públic, serveis hotelers i equipaments sanitaris. Ho veig molt positivament.

Pel que fa al soterrament de les vies, aquest és el tema més complicat. En canvi, tinc esperança que totes les administracions s’impliquin en el desenvolupament del nou Hospital Clínic. Aquí caldrà molt de consens entre les administracions de l’àrea metropolitana, la Generalitat i també la Diputació.

Quina és la preocupació actual que considera més urgent?

Hi ha moltes preocupacions importants: el medi ambient, la mobilitat o el creixement social. Però, per a mi, hi ha dos temes vitals en aquests moments. El primer és la seguretat, una qüestió que preocupa la ciutadania en general i també a mi personalment. Soc empresari hoteler i als meus hotels hi entren a robar més que abans. Hi ha una sensació de manca de seguretat. Sembla que l’Ajuntament tenia problemes amb la Guàrdia Urbana, però s’estan resolent. Espero que es puguin solucionar aviat.

L’altra gran preocupació és l’habitatge. Cada vegada hi ha més gent. Abans a Catalunya érem sis milions d’habitants i ara ens acostem als deu milions. Això implica que tots els serveis també han de créixer. Però els serveis continuen pràcticament igual perquè costen molts diners.

Les polítiques socials són molt costoses: habitatge social, ajudes, beques… Hi ha una manca de recursos per fer actuacions essencials. El que sí és cert és que el creixement urbanístic ha d’anar acompasat amb el creixement dels equipaments i dels serveis. Quan això no passa, apareixen els problemes.

L’Hospitalet ja s’acosta als 300.000 habitants i el creixement no ha anat acompanyat del desenvolupament dels equipaments. Això provoca cues als ambulatoris, escoles saturades, problemes de trànsit i dificultats d’accés a l’habitatge.

Quin paper ha de jugar l’Hospitalet dins de l’àrea metropolitana?

L’Hospitalet és la segona ciutat de l’àrea metropolitana i ha de tenir un paper molt important dins l’AMB. Històricament, l’alcalde de Barcelona sempre n’ha estat el president. Crec que s’hauria de donar més marge als alcaldes de l’àrea metropolitana i, potser la presidència hauria de correspondre algun dia a l’alcalde de l’Hospitalet.

L’AMB gestiona àmbits tan importants com el transport i el medi ambient. Crec que s’hauria de donar més protagonisme als alcaldes metropolitans, tal com ja ha passat amb la Diputació, que en dues ocasions ha tingut un alcalde de l’Hospitalet com a president. L’Hospitalet s’ho mereix i hauria de tenir més pes polític dins de l’AMB.

En quin moment es troba el sector hoteler a l’Hospitalet?

El sector hoteler es troba en un molt bon moment. Si mirem enrere, fa 25 anys a l’Hospitalet no hi havia cap hotel i ara n’hi ha més de vint, molt ben preparats, de quatre i cinc estrelles, i molt ben situats.

Molts es concentren a la plaça Europa perquè són al costat de la Fira i perquè allà també arriba el metro, una connexió molt important que fa uns anys encara no existia. Barcelona i l’Hospitalet són ciutats molt ben connectades i el que passa en una, repercuteix en l’altra. Ho dic perquè, en les primeres edicions del Mobile World Congress, la gent havia de buscar hotels fins i tot a Sitges. Amb l’oferta actual de l’Hospitalet i de tota l’àrea metropolitana, la demanda queda molt més coberta.

També hi ha molta similitud en l’ocupació, els preus i les comunicacions. Aquest mateix hotel on ens trobem, situat al barri de Collblanc, està excel·lentment comunicat amb Barcelona, l’aeroport, el port i la Ciutat de la Justícia. Això és vital tant per al turista com per al client de negocis.

Existeix una bona col·laboració entre el món hoteler i l’Ajuntament?

Sí. L’Ajuntament procura mantenir una bona relació amb nosaltres. Mitjançant el Gremi d’Hotels ens informen dels temes importants de ciutat i, quan hi ha projectes rellevants, ens els presenten i ens demanen opinió, com ara amb el projecte del soterrament de les vies.

En faig una valoració molt positiva.

L’Hospitalet està aprofitant suficientment el turisme de negocis vinculat a la Fira i a l’entorn metropolità?

Sí. El turisme de l’Hospitalet està molt vinculat al negoci i prové, sobretot, de la Fira de Barcelona. La Fira és una institució molt potent, no només a Espanya sinó també internacionalment. Exporta la seva experiència a altres països i fins i tot organitza fires arreu del món. També gestiona el Circuit de Montmeló. Té uns recursos i una experiència molt importants. Pràcticament cada setmana hi ha algun esdeveniment al recinte de Gran Via.

Barcelona està vivint una etapa molt intensa. Aquest any hem tingut Alimentària, el Mobile World Congress o l’ICE, entre altres grans esdeveniments. Crec que hauríem d’aprofitar la plaça Europa, centre econòmic neuràlgic, per construir un gran auditori o teatre amb capacitat per acollir grans espectacles musicals i altres esdeveniments dels quals l’Hospitalet encara no disposa. La ciutat necessita un equipament cultural potent i la plaça Europa és ideal per comunicacions i aparcament.

Hauria de ser un equipament al servei no només de l’Hospitalet sinó de tota l’àrea metropolitana. Per fer-lo realitat caldria el consens de totes les administracions: Ajuntament, Diputació, Generalitat i fins i tot l’Estat. Ja es fan moltes activitats al Teatre Joventut, però està en un lloc poc visible i ara, a més, estarà tancat durant tres anys. Crec que aquest és un gran repte per a la ciutat. L’educació i la cultura són la base d’un país, d’una ciutat i d’una família, i s’hi ha d’apostar molt més.

Quines oportunitats veu per a la restauració local en els pròxims anys?

Crec que la restauració encara és un sector pendent a l’Hospitalet. Hi ha molts bars, però no tants restaurants de qualitat. Això és especialment rellevant perquè la ciutat compta amb una escola d’hostaleria que funciona molt bé. D’allà en surten cambrers i professionals molt ben preparats, però com que no hi ha prou establiments de qualitat, molts acaben marxant a Barcelona, Sitges o altres llocs.

Els hotelers han fet un esforç important construint hotels molt atractius. Ara crec que el sector de la restauració hauria de treballar més per millorar la qualitat dels establiments, tant bars com restaurants.

Creu que l’Hospitalet té una marca pròpia o viu massa a l’ombra de Barcelona?

És una bona pregunta, perquè l’ombra de Barcelona és molt llarga i, a molta gent, ja li està bé.

Però als que hem nascut a l’Hospitalet i sentim la ciutat com el nostre poble, això no ens agrada. A mi m’agradaria que l’Hospitalet tingués més força i més identitat pròpia.

Tot i això, crec que la ciutat s’està potenciant molt. L’Hospitalet d’avui no té res a veure amb el de fa trenta anys. La gent ja sap on és l’Hospitalet.

Amb les cimeres internacionals i grans esdeveniments que s’hi celebren, la ciutat guanya projecció. Per exemple, fa poc vam allotjar aquí, al meu hotel, la delegació de Botswana. Això dona visibilitat a la ciutat. Cada vegada l’Hospitalet té més rellevància: la Fira, la Ciutat de la Justícia, l’ampliació del cobriment de la Gran Via o la connexió amb el riu Llobregat fan que molta gent de Barcelona, Esplugues i altres municipis passi per aquí.

Encara estem sota l’ombra de Barcelona, però crec que anem pel bon camí.

El petit empresari rep prou suport a l’Hospitalet?

Tenim associacions d’empresaris, la delegació de la Cambra de Comerç, el Gremi d’Hotelers i el Gremi de Restauració. Hi ha una xarxa de pimes i patronals que fan el que poden. Potser al petit comerciant li falta informació, però també és cert que està més pendent de vendre i de treballar al seu establiment que no pas d’estar al dia d’ajuts i subvencions.

Molts petits comerciants obren a les set del matí i tanquen a les deu de la nit. No tenen temps per buscar subvencions i, sovint, tampoc els seus gestors s’hi impliquen gaire. Potser caldria crear una oficina municipal d’ajuda al petit comerciant. S’hauria d’ajudar més el petit empresari i posar-li menys traves.

També crec que, municipalment, es podria millorar molt el tema de les llicències. Ara mateix estic fent reformes a l’hotel i les llicències d’obres han trigat massa. No demano rapidesa extrema, però tampoc que s’allarguin durant anys.

Què canviaria si ho pogués fer demà mateix?

Ja ho he comentat abans: construir un Centre de Convencions, un nou teatre o auditori per a l’Hospitalet. Des del punt de vista cultural seria una gran millora. La ciutat ha avançat molt en molts àmbits, però culturalment encara necessita un espai on es pugui gaudir d’una oferta cultural important.

També m’agradaria que el CE L’Hospitalet pugés a Primera Divisió. És molt difícil, però això també dona projecció a la ciutat, tal com ha passat amb Girona. L’esport és molt important i el futbol continua sent el rei dels esports. A més, jo hi tinc una vinculació especial perquè el meu pare va ser un dels fundadors i presidents del club.

Sembla que ara hi ha un projecte per transformar el club en societat anònima i que l’Ajuntament hi donarà suport. També es parla de construir una ciutat esportiva, i això seria molt important.

La natació funciona molt bé, el rugbi també, i de l’atletisme i del futbol surten molts esportistes de nivell. El problema és que molts futbolistes formats aquí acaben jugant fora de l’Hospitalet.

«El turisme de l’Hospitalet està molt vinculat al negoci i prové, sobretot, de la Fira de Barcelona», diu Huguet.

* La foto de portada procedeix d’una entrevista feta a L’H Televisió.

Ireneu Castillo, apassionat de la història hospitalenca: “Un bé patrimonial sense ús concret està a l’avantsala de la seva desaparició”

“Per valorar com es mereix el poc que ens queda”, el divulgador “apassionat de la història i el patrimoni riberencs” Ireneu Castillo, tal com es defineix a si mateix l’historiador hospitalenc, ha publicat recentment Els últims masos de l’Hospitalet, “un viatge a través dels últims testimonis muts del passat rural d’un municipi que va arribar a tenir una de les hortes més fèrtils d’Europa”. El 30 d’abril presentava el llibre a la biblioteca Josep Janés, al barri de Collblanc. “Aquest llibre és una conseqüència directa d’haver perdut gairebé tot el patrimoni rural en forma de masies a la ciutat”, començava Castillo durant l’acte de presentació. Segons l’historiador local, el ciment, l’asfalt, els blocs i el predominant color gris amb els quals coneixem actualment la nostra densificada ciutat havien estat no massa temps enrere un immens mosaic agrícola amb centenars de masies que estructuraven el verd paisatge i la vida quotidiana de la pagesia de la vall baixa del riu Llobregat. En concret, a partir d’un exhaustiu treball de recerca de la historiadora Marta Piera i d’altres obres, l’Ireneu ha publicat un llibre sobre les 339 masies que hi ha hagut a l’Hospitalet al llarg de la història, de les quals només en queden 25, sis d’aquestes concentrades en el reduït espai del cèntric carrer del Xipreret, on ens trobem amb Castillo pocs dies després de la presentació. 

Blanca Riera

Encetem l’entrevista amb unes aparentment senzilles preguntes que potser no tenen unes respostes tan clares. Què ha passat amb els 314 masos que han desaparegut? Quan i com van desaparèixer? Quines van ser les causes de la seva desaparició?

Doncs aquestes 314 masies han estat enderrocades sense cap mirament, la major part de les vegades per deixar espai lliure a l’especulació urbanística més dura i inclement, per obrir carrers, aixecar blocs de pisos o construir naus industrials. Durant la segona meitat del segle XX van acabar desapareixent gairebé totes les masies que es disseminaven pel terme municipal, restant dempeus només el 7% de totes les que van existir. Una autèntica massacre de masos.


 “Tot això abans eren camps”, vas comentar a la presentació, mentre que al teu llibre vols oferir una mirada crítica sobre la transformació urbana que ha esborrat gran part del passat agrícola de la ciutat. Com ha estat aquesta transformació?

Simplement brutal. Ara no ens ho podem arribar ni a imaginar, però fins als anys cinquanta del segle passat l’Hospitalet era un continuumde camps agrícoles d’una fertilitat sorprenent, des de l’avinguda del Carrilet fins a la platja. Les més de 70.000 persones que aleshores habitaven la ciutat ho feien concentrades sobretot al Centre, Collblanc, la Torrassa i Santa Eulàlia, deixant una gran quantitat d’espai que era ocupat per camps productius regats pel canal de la Infanta. La contínua arribada de nova població va fer que els propietaris del terreny veiessin la construcció de pisos en massa un negoci molt més rendible que l’agricultura. Un negoci rodó que, en pocs anys, es va emportar per davant els camps i, amb ells, els masos que antany els gestionaven. Veure gent amb barrets i forques muntant un paller rodejat d’animals de tir en el que avui és la rambla de la Marina és quelcom que, per a algú que vegi la ciutat actual, és poc menys que ciència-ficció. Però era real a finals dels 1950…, i no estem parlant de segles enrere. Repeteixo, simplement brutal.


 Actualment, encara resta un espai agrícola a la zona de Cal Trabal, a prop del marge esquerre del riu i a tocar del barri de Bellvitge i de l’Hospital Universitari homònim. Aquest està afectat per un projecte de reurbanització, el Pla Director Urbanístic Biopol-Granvia, que vol transformar la zona en un hub sanitari, un pol estratègic en ciències de la salut. Segons el pla, els masos que hi resten (Cal Trabal, Can Masover Nou) es conservaran i rehabilitaran amb finalitats diferents de les actuals, ja que es vol reconvertir en un parc amb horts urbans amb un ús social. Quina opinió et mereix tot plegat? Quina utilitat tindran els masos en el futur?

Fa uns anys, l’anterior alcaldessa Núria Marín titllava d’“espais cutres” els pocs camps que encara no estan urbanitzats al voltant de Cal Trabal. D’acord amb aquesta resposta, no costa gens comprendre que la voluntat del Consistori és la d’urbanitzar fins a l’últim pam que queda lliure a l’Hospitalet. Tant se val que de les més de dues mil hectàrees dedicades a l’agricultura només en quedi el 2%, ja que la prioritat serà convertir-les en ciment i asfalt —l’excusa no és rellevant— seguint el model que, durant els darrers setanta-cinc anys ha omplert les butxaques d’uns pocs i ha convertit la ciutat en una llauna de sardines. I si al final es conserva, és perquè la pressió de la ciutadania ha estat prou forta per evitar-ho. Tot i això, els projectes “han de fer” alguna cosa, com transformar l’espai en un parc urbanitzat, quan el que s’hauria de prioritzar és mantenir l’ús agrícola del terreny com s’ha fet durant els últims segles (cosa legalment possible i factible). En el cas que es convertís en un parc urbà, les masies que gestionen l’espai deixarien de tenir sentit i, si no se’ls dona un ús social o privat, en pocs anys cauran a terra. Cal Masover Nou és l’exemple més clar, mentre que Cal Trabal, que es manté perquè és l’únic mas a l’Hospitalet que encara té activitat agrícola, seguiria el mateix camí. 

Molts dels masos que resten dempeus estan catalogats dins del Pla Especial de Protecció del Patrimoni Arquitectònic (PEPPA, que en un futur pròxim també inclourà el patrimoni no arquitectònic) o com a Bé Cultural d’Interès Local a més, Ca n’Espanya, L’Harmonia, Can Sumarro i la Torrassa, també son BCIN, és a dir bens culturals d’interès nacional, i en alguns casos estan completament reformats i tenen un ús concret, com Ca L’Harmonia o Can Sumarro, que acullen el Museu d’Història de la ciutat i la biblioteca del mateix nom, respectivament. Hi ha altres masos també catalogats i protegits que encara no tenen cap ús concret i resten tancats? Què caldria fer amb aquests altres masos? 

De fet, n’hi ha uns quants que, tot i estar protegits i catalogats, no tenen cap ús definit en l’actualitat, i això pot representar un greu risc per a la seva supervivència. És el cas de la Torre Gran o Cal Masover Nou, que tot i estar protegits, es troben pràcticament en ruïnes perquè els propietaris no compleixen el seu deure legal de conservació del patrimoni i l’Ajuntament no aplica les mesures punitives corresponents perquè ho facin. Un altre exemple és Ca n’Angulo, també conegut com el Mas de la Remunta, que tot i estar protegit, catalogat i de propietat municipal, porta dotze anys tancat i sense un ús definit, el que està provocant un procés de degradació rapidíssim. El cas de La Torrassa és encara pitjor. El 2008, quan s’anava a rehabilitar, es va descobrir que amagava les restes del castell romànic de Bellvís. El govern municipal, que n’és el propietari, va aturar el projecte i en comptes de refer-lo amb caràcter d’urgència, l’ha deixat a mitges (oficialment, en recerca de finançament) a expenses d’haver deixat una ruïna totalment degradada i indigna, tant pel monument, com pel barri. I la problemàtica afecta uns quants exemples més, ja que un edifici sense ús és a l’avantsala de la seva desaparició. Què caldria fer en aquests casos? buscar-li un ús, quin sigui (privat o públic, digne o indigne, tant se val), ja que és l’única forma que aquestes cases continuïn amb vida un cop que ja han perdut irreversiblement l’ús agrícola que les va generar. 

Ireneu del Castillo amb l’ultim llibre que va publicar.

Altres masos sense catalogar resten abandonats i en un greu estat de degradació, com Can Rigalt, que està catalogat com BCIL i amb la fitxa nº 13 de l’actual PEPPA, o Can Jaume de la Vidala. Aquesta segona masia, envoltada de carreteres i pràcticament inaccessible, és a un pas de caure derruïda, mentre que la primera, propietat del FC Barcelona, resta tancada i abandonada i en un avançat estat de degradació. Quins factors han determinat el lamentable estat actual d’aquestes cases de pagès? Què demanes des de les pàgines del teu llibre (i a qui)?

Tot i que només ens queden 25 masos de 339, la casuística que afecta a cadascun és tremendament variada. Dels dos exemples que esmentes, Can Rigalt es fa servir com a moneda de canvi dins d’un projecte urbanístic supercomplex que afecta una gran quantitat de propietaris i administracions que està fent que el mas estigui absolutament abandonat enmig d’una tempesta judicial i burocràtica. Can Jaume de la Vidala és el que jo anomeno una “masia fantasma”, ja que en ser abandonada als anys 1970 a causa de la pèrdua dels conreus i la profusió de vials al seu voltant, es va deixar abandonada a la seva sort, i tot i que les ruïnes no estan molt pitjor que la Torre Gran, sembla que tothom ja la dona per perduda. I més en tant que està afectada també pel PDU Biopol-Granvia i la cobertura de l’esmentada via d’entrada a la ciutat pel sud-oest, encara que es podria rehabilitar sense gaire problema. ¿Què demano des del meu llibre? D’una banda, que la ciutadania sigui conscient que existeix aquest patrimoni i li doni la importància que històricament ha tingut per al desenvolupament de l’Hospitalet. De l’altra, que les administracions intervinguin decididament per preservar aquest llegat històric de la societat i no com simples gestors d’un llenç en blanc. 

Durant l’acte de presentació del llibre, vas rememorar una sortida amb el teu institut en la qual vàreu fer una visita a un pagès de la ciutat. Què vols reivindicar amb Els últims masos…? A qui va dirigida aquesta “memòria històrica en perill”?

De fet, amb aquest llibre directament no vull reivindicar res, ja que no ho he fet amb un ànim crític, sinó que l’he fet amb la intenció de donar a conèixer a la ciutadania —encara que breument— la història de cadascuna de les poques masies que encara ens queden. Més que res perquè, fins ara, no hi ha hagut cap publicació —privada o municipal— que hagi explicat a la gent de l’Hospitalet la història d’aquelles cases de pagès que troba en el seu dia a dia pels carrers de la ciutat i que són autèntiques desconegudes per a la mateixa ciutat. A partir d’aquí les derivades que se’n poden extreure són enormes, ja que el patrimoni, més enllà d’unes pedres velles, si s’explica correctament, és un lligam entre el passat i el present, entre els nouvinguts d’abans i els d’ara, i ajuda a donar-li una dignitat que sovint se li ha negat. Amb aquesta perspectiva he volgut adreçar-me a tothom, en el benentès que una de les pitjors coses que ens pot passar com a societat és que no coneguem el lloc que ens envolta. Un desconeixement que impedeix, d’una banda, que la ciutadania no se’n faci seva la ciutat i, de l’altra, que les administracions (començant per la local) actuïn en defensa de la mateixa ciutat, ja que no li donen cap importància i la veuen com un simple contenidor de persones. 

També vas comentar que és molt difícil mobilitzar ningú en defensa del patrimoni si aquest és desconegut per a la major part de la població. “Hi passem per davant i no el veiem”, dius de manera molt gràfica. Penses (o més aviat esperes) que aquest treball de recerca i documentació serveixi per fer difusió d’aquesta part del patrimoni local? Què vols aconseguir amb la teva tasca? 

Partint de la base que no hi havia cap publicació dedicada a explicar d’una forma sintètica el poc patrimoni rural que, en forma de masos, ens queda a l’Hospitalet, el que pretenc és tapar un forat de desconeixement de la nostra història que ens afecta a tothom. Si amb aquesta petita obra puc ajudar a donar a conèixer, encara que sigui una mica, les nostres darreres masies i fa que algú les vegi amb uns altres ulls, ja hauré aconseguit el que pretenia. Perquè penso que si no coneixes el teu entorn difícilment podràs estimar-lo. I l’Hospitalet s’ha de conèixer.

“Res que no es conegui no es pot estimar i res que no s’estima no es pot protegir”, has reiterat en moltes ocasions amb relació al patrimoni desconegut (i abandonat). Què caldria fer perquè la ciutadania conegués el patrimoni local? Penses que som a temps de recuperar els masos més degradats?

Evidentment, donar-lo a conèixer. Fer molta divulgació de la nostra història i el nostre patrimoni, però, atenció, no només al jovent mitjançant activitats escolars, sinó a la mateixa gent gran que, malgrat viure tota la vida a l’Hospitalet, desconeixen detalls bàsics de la seva història. Al respecte, el Museu de l’Hospitalet i les entitats dels barris en fan algunes activitats, però tot plegat són insuficients per a una població censada de prop de 300.000 ànimes que desconeix la ciutat on viu. En aquest sentit, l’Ajuntament té una greu mancança en polítiques serioses i de gran abast de divulgació del nostre patrimoni que les entitats i historiadors difícilment podem suplir. 

Respecte a la recuperació dels masos degradats, resulta evident que el que s’ha perdut, ja no hi ha forma de recuperar-lo, per molt que des del Consistori de l’ajuntament es prometin tres milions d’euros per rehabilitar la Torre Gran o Cal Masover Nou. Més que res, perquè el que s’ha esfondrat construït segles enrere, s’haurà de refer amb tècniques actuals i no amb tècniques antigues. O que el que s’aixequi de nou serà un edifici de nova planta amb l’aparença d’antiga, però en cap cas serà la paret original, la biga original o la teulada original. Menció a part serà l’autèntica bestiesa pressupostària per a refer una edificació que si s’hagués actuat al principi, com tocava, hauria estat infinitament més barata. La desídia institucional és, en aquest cas, «patrimonicida» i malbaratadora de fons públics.


 Actualment, l’esmentat pla de protecció del patrimoni arquitectònic estableix els graus de protecció i els procediments per a intervenir sobre un conjunt de 110 elements arquitectònics amb l’objectiu de conservar, gestionar i destacar els elements i espais que formen part de la memòria col·lectiva de la ciutat. Alguna de les masies està inclosa en el pla? Haurien d’estar totes dins del PEPPA?

De fet, de les 25 que encara resten dempeus, 22 estan incloses dins del catàleg patrimonial. Només tres es troben fora d’aquest —Ca la Marieta, Cal Capellà i Cal Rovira—, la qual cosa implica que totes aquestes masies haurien d’estar incloses. Encara és més incomprensible quan resulta que Cal Capellà era als primers catàlegs dels 1980 i després va ser exclosa sense raó objectiva aparent. Cal Jaume de la Vidala, en tant que “mas fantasma”, tampoc hi és, tot i que hauria d’estar inclòs també als pròxims catàlegs. Sigui com sigui, per la seva importància com a testimoni d’un passat irreconeixible avui dia, totes aquestes cases de pagès haurien de ser considerades patrimoni de la ciutat; el fet de no incloure-les seria considerar-les prescindibles o “que sobren” quan, donada la singularitat del que estem parlant, no en sobra cap ni una.

D’altra banda, deu anys enrere un grup de persones i entitats “amb el desig de donar valor, preservar i conservar el patrimoni de la ciutat” van constituir el Grup de Patrimoni de l’Hospitalet (GPLH). Com a divulgador del patrimoni local penses que és una eina útil per recuperar els masos i altres elements degradats? 

El paper del Grup de Patrimoni de l’Hospitalet no està pensat per recuperar patrimoni desconegut o degradat, ja que això és feina dels propietaris i/o de l’Ajuntament. El GPLH fou pensat com a plataforma per a coordinar les diferents entitats i la societat civil de la ciutat en la defensa del nostre patrimoni, en un moment en el qual el patrimoni hospitalenc es trobava absolutament indefens davant totes les amenaces exteriors i la passivitat recalcitrant de l’Ajuntament. En aquest cas, el grup actua com una mena de “guerrilla” de primera actuació que mobilitza la ciutadania hospitalenca en defensa del nostre patrimoni històric. La divulgació d’aquest llegat, ja queda en mans de la iniciativa dels seus integrants, tot pressionant l’administració a prendre mesures allà on li pertoqui, tant en la seva divulgació o protecció. 

A més de la publicació anterior de diversos llibres sobre patrimoni local i comarcal, com 1001 curiositats del Baix Llobregat, al teu blog Memento Mori també has publicat 1.500 articles que han superat els cinc milions de visites. Com valores aquestes xifres? Què vols aconseguir? Penses que és útil la divulgació de la història i el patrimoni locals? Pot servir per salvar les 25 masies que encara resten dempeus?

Després de 21 anys online, més de 5,7 milions de visites i gairebé 1.600 articles, la veritat és que les xifres que ha arribat a assolir el meu blog fan autèntic vertigen. No obstant això, tampoc he volgut arribar enlloc sinó que, com a obra de tota una vida, ha estat la suma d’encadenar una passa rere l’altra fins que t’adones que has creat un autèntic univers digital. Un univers on he explicat la meva visió del que m’envolta, històries, curiositats, coses poc conegudes… i que m’ha servit per a donar a conèixer un món que, sovint, és desconegut per al gruix de la ciutadania. En aquesta casuística entraria el patrimoni i la història de l’Hospitalet que, perdut en el marasme d’una Catalunya «barcelonacentrista», he volgut destacar i treure de l’anonimat per a la gent de fora, però, sobretot, per a la mateixa gent hospitalenca que ignora la seva mateixa història. Les masies de l’Hospitalet serien una part d’aquest patrimoni oblidat i ignorat, i si el fet de fer un llibre o sortir en el meu blog serveix perquè la gent es fixi en un racó perdut de la nostra ciutat i ajudi a recuperar-lo, no haurà estat feina en va. 

Cristóbal Jaume, portaveu de Som Santa Eulàlia: “En democràcia, la veu de la ciutadania i el resultat de les votacions no poden ser traïdes canviant les regles del joc a mitja partida”

Arran de les informacions sobre l’informe tècnic que ha donat a conèixer el govern Quirós pel qual l’opció municipal sobre el poliesportiu de Santa Eulàlia consisteix en ubicar-lo dins el Parc de l’Alhambra, aquesta redacció va decidir fer una entrevista als portaveus de les tres principals entitats ciutadanes implicades directament en el tema com son l’Associació de Veïnes i Veïns Som Santa Eulàlia, l’Associació de Veïns Gran Via i l’Associació Esportiva Santa Eulàlia (AESE). El qüestionari que se’ls va enviar va ser exactament el mateix i es va fer amb els màxims criteris d’objectivitat i rigor periodístic per no incitar la resposta. Malgrat això, tant l’Associació de Gran Via com l’AESE han considerat que les preguntes son tendencioses i han optat per no respondre-les. Divendres es van incloure les declaracions que van autoritzar a publicar en substitució de les respostes al qüestionari. El representant de Som Santa Eulàlia, Cristóbal Jaume, sí va considerar l’oportunitat de respondre el qüestionari, que és el que s’inclou a continuació.

La notícia sobre la construcció del nou poliesportiu del Districte III al Parc de l’Alhambra que acaba de fer públic el govern Quirós, ¿els ha agafat de sorpresa o la consideraven previsible?

    La veritat és que el govern de Quirós ha anat treballant la manera de fer veure que la consulta sobre la ubicació del poliesportiu (única consulta feta a la ciutat) mai es va produir. Els seus socis en aquesta campanya (junta de l’Aese i de l’AVV Gran Via Sud) van ajudar Quirós recollint signatures a favor de construir el poli en el Parc, traint tota voluntat veïnal. La voluntat de Quirós sempre ha estat fer-ho al Parc però no ha estat prou valent per dir-ho, ni prou sincer per argumentar els veritables motius.

    La sorpresa és relativa, se’ls veu moure de lluny a tots plegats.

    Cristóbal Jaume, portaveu de Som Santa Eulàlia

    El govern municipal ja havia convocat en el seu dia un referèndum al veïnat sobre la qüestió i el resultat va ser contundent. ¿Consideren que el govern local tenia l’obligació política i moral de respectar el resultat o que el podien ignorar en virtut de possibles alternatives posteriors?

      És evident que el resultat de la consulta —consulta on l’ajuntament va elaborar fins i tot maquetes de les dues opcions— obligava Quirós a construir el poliesportiu a l’espai gasòmetre.

      També és evident que en democràcia, la veu de la ciutadania i els resultats de les votacions no poden ser traïdes canviant les regles del joc a mitja partida.

      Però també sabem, perquè ens ho han anat demostrant Corbacho, Marin i ara Quirós, que respecte al poliesportiu de Santa Eulàlia fan el que volen i se senten amb dret de defraudar impunement els veïns. Ells no obeeixen a necessitats del poble, ni tenen com a tasca facilitar serveis i equipaments. Només ho fan quan és inevitable. I, quan ho fan, aprofiten per incorporar tota mena d’interessos no veïnals.

      L’Ajuntament parla de que es guanya zona verda al districte però resulta absolutament insòlit en un municipi amb els metres quadrats de zona verda per habitant, que és el pitjor de Catalunya, que es vulgui ocupar un parc per ubicar un equipament. ¿Pensen que el col·lectiu que la seva entitat representa podrà entendre aquest argument de l’equip de govern?

        L’argument que està fent servir l’ajuntament és vergonyós i un insult a la intel·ligència. Destruir un parc per guanyar zona verda és un acudit. Ja poden presentar els càlculs que vulguin, són uns trilers.

        Ara bé, si de nou canvien les normes del joc a mitja partida, canvien d’escala, i fan veure que destruint el parc guanyem verd perquè el verd el posem a altre lloc…llavors, per aquesta regla de tres, podem talar tots els arbres del parc i guanyar arbres…si els planten a altre lloc. Va, home, va!

        El parc és l’espai verd més gran del districte. De fet, ni tan sols haurien d’haver-li regalat una important part a Prytanis, amb l’excusa que la residència és un equipament. Aquesta ja va ser la primera retallada. Recordem que el Parc és la compensació que els veïns vam rebre per l’edificació gegantina de la promoció d’habitatge Gran Via Center, cal no oblidar-ho. No volem un Prytanis segona part.

        Actualment el Parc és un refugi climàtic i de biodiversitat, un espai necessari per al barri, un oasi entre formigó orientat a la Gran Via, per on rep llum solar tot el dia.

        Hi havia tres possibles ubicacions previstes. Una que el referèndum havia descartat, la original que generava queixes d’un sector de veïns i una altra opció alternativa. ¿Quins son els seus arguments com a entitat per defensar qualsevol de les tres i eliminar la resta?

          No hi havia tres ubicacions, hi havia dues: Gasòmetre i Alhambra.

          La tercera opció, que mai va ser seriosa, va aparèixer quan el PP –no fa gaire- li va fer el favor al PSC demanant-li que reobrís el tema de les possibles ubicacions. Així van fer veure que el debat no estava tancat i el PSC va escenificar que estava tornant a estudiar les possibles ubicacions.

          Però no cal ni hem d’obrir debats tancats. L’Ajuntament va organitzar una consulta i el resultat va ser clar: el poliesportiu es construirà a Gasòmetre.

          Cartell reivindica el poliesportiu

          ¿Quina serà la seva opció en el cas que alguna de les entitats del barri estigui disposada a passar de la queixa a l’acció?

            És molt recent per poder fer afirmacions al respecte. Estarem atents.

            El que sí que podem dir ja és que acabem de demanar tots els informes tècnics en que l’ajuntament hauria basat, suposadament, la notícia que ha llençat aquesta setmana. Volem llegir directament els informes per veure què diuen i a què responen.

            La proposta ha de passar prèviament pel ple municipal que només la pot aprovar si qualsevol grup municipal de l’oposició, ERC, PP, Comuns o Vox vota favorablement o simplement s’absté ¿Quins passos donarà la seva entitat per demanar el suport dels grups municipals a les seves tesis?

              Respecte a aquest tema, també és massa aviat per poder concretar alguna cosa al respecte. Estem atents, veurem què fem…

              ¿És conscient la seva entitat que l’absència d’un consens entre les tres principals organitzacions socials que s’han mostrat bel·ligerants sobre la ubicació del poliesportiu, crea una situació anòmala per l’enfrontament social que es genera? ¿Que n’opina al respecte?

                El consens sobre la necessitat del poliesportiu encara hi és entre tots, entitats i veïnat.

                El dissens apareix quan Aese i AVV Gran Via sud es desmarquen de la voluntat veïnal i s’alineen amb l’Ajuntament, fent veure que trair els veïns es l’única manera d’acontentar l’Ajuntament perquè finalment es decideixi a construir el poliesportiu. Aquí no ens trobaran.

                La junta de l’Aese està sent un braç de l’ajuntament, no és cap secret: recullen signatures a favor de l’Alhambra quan ja s’havia decidit que seria Gasòmetre, divideixen el veïnat, fan servir la entitat partidistament, …ells veuran el que fan, el veïnat ja els ha calat.

                La junta de l’AVV Gran Via sud només s’apropa a l’arbre que fa més ombra. Quan els va interessar, parlaven de poliesportiu de districte. Quan va decidir-se que es construiria a gasòmetre, va passar a ser el poli de Santa Eulàlia. Ara, de cop, els torna a interessar dir que és de districte, i tornen a alçar la veu: pur interès. Tant els fa que Santa Eulàlia perdi parc, ells tindrien un poliesportiu al nostre barri, només haurien de creuar la Gran Via.

                El cas Poliesportiu de Santa Eulàlia dona per a un llibre: 3 alcaldes; 3 dècades; projectes i pressupostos aprovats i no executats; centenars de titulars i promeses; desenes de reunions amb la nostra AViV; recollides de signatures; mobilitzacions veïnals; instàncies; manifestos; única consulta veïnal feta a la ciutat…i res.

                Quan els polítics obeeixen forces no confessables traint el veïnat, quan la ciutat esdevé un monopoli per a inversors, quan equipaments i serveis es fan servir com a moneda de canvi, quan s’esgota la reserva d’espai d’un barri perquè ha estat oferint-se sistemàticament al mercat immobiliari…s’arriba a situacions com aquesta: un govern en escac, víctima d’haver jugat malament, que ataca el seu propi veïnat per intentar salvar-se.

                “No deberían existir conciertos con la sanidad privada y volcar todos los recursos públicos en mejorar la sanidad pública”, Miguel Mansergas

                Entrevista con Miguel Mansergas, portavoz de la Marea Pensionista/Marea Blanca de l’Hospitalet

                Nació en 1953 en Barcelona. Ha sido empleado de Banca durante muchos años y delegado sindical en su empresa. También ha estado implicado políticamente desde 1974 y actualmente está afiliado a Esquerra Unida. En estos momentos es un líder indiscutible en l’Hospitalet en defensa de lo público. Su lucha está centrada en la defensa de la Sanidad Pública y de las Pensiones. Recientemente, junto con otros compañeros de Marea Pensionista/Marea Blanca, recogió un galardón que se le dio desde Foment de la Informació Crítica de L’Hospitalet (FIC) por la lucha de este movimiento.

                Pregunta: ¿Cómo empezó la Marea Blanca?
                Respuesta:
                Empezamos hace muchos años con Dempeus, una plataforma ciudadana, nacida en el 2009 que defendía la sanidad pública y de calidad que después fue la parte fundamental del movimiento Marea Blanca. Sus objetivos era la lucha contra los recortes, la privatización y la gestión. Nos reuníamos en Gràcia y los primeros portavoces fueron Toni Barbará y Enric Feliu.

                Pregunta: ¿Cómo surgió el movimiento en l’Hospitalet?
                Respuesta: Primero nació Rebelión Bellvitge a raíz del cierre de un Centro de Asistencia Primaria (CAP) en el barrio, en el año 2012. Aquí empezamos a coordinarnos como Marea Blanca. Nos encerramos allí para evitar que se cerrara el equipamiento sanitario. Finalmente, como CAP, dejó de funcionar pero el espacio se mantuvo como uso sanitario.

                Pregunta: ¿Qué otras movilizaciones hicisteis?
                Respuesta: A partir de este hecho, los profesionales del Hospital de Bellvitge nos pidieron unirnos a su lucha en contra de los recortes en la Sanidad Pública. Todo esto fue en el 2012 y estuvimos 52 semanas cortando la Gran Vía. Pedíamos más presupuesto, más personal y más camas, porque el hospital da servicio a gran parte del Baix Llobregat e incluso a toda Catalunya en algunas especialidades. En aquel entonces, ya se pedía que el hospital tuviera unas 1.000 camas.

                Pregunta: ¿Este movimiento surge a raíz de los recortes?
                Respuesta: Sí, aunque recortes ha habido siempre. Catalunya ha sido el laboratorio de la gestión público-privada de la Sanitad, desde tiempos de Jordi Pujol. Determinados servicios sanitarios, sobre todo pruebas diagnósticas, se han ido derivando a la sanidad privada, debilitando los servicios sanitarios públicos. De esta manera, recursos que deberían de haber ido al sistema público, han ido al privado.

                Pregunta: ¿Qué críticas haces al modelo sanitario actual?
                Respuesta: Una de las principales: la financiación del sistema sanitario privado con dinero público en lugar de reforzar la sanidad pública con más presupuesto. Para nosotros, este modelo ha significado el desmantelamiento de la sanidad pública.
                Falta financiación. Los profesionales trabajan en condiciones precarias y muchos se van al extranjero, perdiendo nuestro mejor activo. Eso afecta directamente a la calidad del servicio. Consideramos que Catalunya ha sido el laboratorio de la connivencia entre el sector público y el sector privado que, después, otras autonomías tomaron como ejemplo.

                Pregunta: El movimiento en defensa de la sanidad pública en l’Hospitalet ¿funciona como la Marea Blanca?
                Respuesta: No exactamente. Ahora estamos más como Marea de Pensionistas o Rebelión Bellvitge, pero en realidad somos los mismos de entonces, con distinta camiseta. Cambia el nombre, pero el objetivo es el mismo.

                Pregunta: ¿Cuál es vuestro objetivo principal?
                Respuesta: La defensa de los servicios públicos: sanidad, pensiones, educación y también residencias de mayores, donde la situación es muy preocupante por muchos temas: la alimentación, la atención y, sobre todo, por los precios desorbitados. Necesitamos residencias públicas.
                Para reivindicar todo eso, nos reunimos todos los lunes y nos concentramos por las pensiones dignas en l’Acollidora y en la plaza Universidad de Barcelona, con el conjunto de Mareas Pensionistas de otros municipios, una vez al mes.
                Los miércoles nos concentramos por la sanidad. Visitamos CAPs y también el Hospital de Bellvitge. Actualmente tenemos como uno de los objetivos más importantes, la reivindicación de la construcción de un nuevo hospital general en l’Hospitalet que sustituya el actual. Ahora mismo, amenazado con la construcción en la zona de Can Rigalt del nuevo Clínico.

                Pregunta: ¿Por qué es necesario un nuevo hospital?
                Respuesta: Porque el actual hospital general de l’Hospitalet (más conocido como el de la Cruz Roja) está obsoleto. Hace más de 20 años que se prometió uno nuevo en Can Rigalt, pero nunca se ha hecho. La ciudad tiene más de 300.000 habitantes y necesita ese equipamiento. Todo lo que se invierta en el centro viejo de la Cruz Roja es tirar el dinero. Las estructuras están desfasadas y además hay que tener en cuenta que el tejado es de amianto y se ha de retirar.
                No hay derecho que los vecinos de la parte norte de l’Hospitalet tengan que ir al Moisés Broggi que también se encuentra desbordado, al no funcionar bien el Hospital General. Una parte de los vecinos de Vallirana y de otros municipios cercanos ya son derivados al Hospital de Sant Joan de Déu de Sant Boi porque el de Sant Joan Despí también está colapsado.

                Pregunta: ¿Qué opinas de que Bellvitge sea el hospital de referencia para toda la ciudad, tal y como se está diciendo sobre todo por parte del alcalde?
                Respuesta: Que no es así porque eso es inviable. Ya está saturado y atiende a muchas zonas del Baix Llobregat. No puede absorber a toda la población de l’Hospitalet, eso es imposible.

                Pregunta: ¿Cómo ves la atención primaria?
                Respuesta: Muy saturada. Hay listas de espera largas, cuando se prometía atención en 48 horas. En la práctica, puedes esperar 15 días o más. Hay muchas personas que al final deciden ir a urgencias para que sean atendidas de forma más rápida. Al final, con esa solución inevitable, saturamos los hospitales.

                Pregunta: ¿Y la atención especializada?
                Respuesta: Peor aún. Hay esperas de meses o incluso más de un año para especialistas como dermatología.

                Pregunta: ¿Crees que esto favorece a la sanidad privada?
                Respuesta: Sí. Con las largas listas de espera, empujan a la gente a contratar seguros privados y a ir a consultas particulares. Además, hay connivencia política con el sector privado de la sanidad, algo con lo que estamos totalmente en contra.

                Pregunta: ¿Qué opinas de los conciertos con la sanidad privada?
                Respuesta: No deberían existir. El dinero público debería ir íntegramente a la sanidad pública. El que se monta un negocio sanitario, ha de correr con todos los riesgos, sin ningún tipo de financiación privada. La actual consellera, Pané, mantiene el concierto público-privado y eso es nefasto.

                Pregunta: ¿Qué necesidades tiene l’Hospitalet en cuanto a centros de salud (CAPs)?
                Respuesta: Faltan muchos. La población crece, pero los servicios no. Hay proyectos paralizados como el desdoblamiento de CAPs en varios barrios (Sant Josep y Can Vidalet). En Sant Josep se ha de abrir el nuevo CUAP, pero los vecinos no quieren que se anule el actual, sobre todo los vecinos de Bellvitge. También hay problemas con el CAP de Sanfeliu que, en determinados momentos del año, cierra, y los usuarios han de ir al CAP de Just Oliveras.

                Pregunta: ¿Qué otros problemas detectáis en la asistencia?
                Respuesta: Falta de pediatras, cierre parcial de centros, problemas en la atención en salud mental sin suficientes recursos. Como consecuencia de la fuerte inmigración, en algunas ocasiones también se necesitan traductores por la diversidad lingüística.

                Pregunta: ¿Cómo os coordináis con los otros colectivos?
                Respuesta: Nos reunimos mensualmente con grupos del Baix Llobregat (Cornellà, Sant Joan Despí, Viladecans, Castelldefels, El Prat, Gavà, etc.) y organizamos movilizaciones conjuntas a una convocatoria por mes en distintas poblaciones.

                Pregunta: ¿Cómo es la participación ciudadana?
                Respuesta: Baja. Hay poca implicación y falta relevo generacional. La mayoría somos personas mayores.

                Pregunta: ¿Qué riesgos ves si no se defiende la sanidad pública?
                Respuesta: Que acabemos como en Estados Unidos donde, sin dinero, no tienes atención sanitaria. La sanidad pública en España es una joya que estamos perdiendo.

                Pregunta: ¿Cuáles son vuestras prioridades actuales?
                Respuesta: Priorizamos la lucha por el nuevo hospital en l’Hospitalet. Y tenemos un nuevo frente que son las residencias públicas para personas mayores.

                Pere Izquierdo: «M’agradaria que l’Ajuntament hi destinés un edifici industrial, per disposar d’un museu digne de la segona ciutat de Catalunya»

                Pere Izquierdo, director del Museu d’Història de L’Hospitalet

                Quin ha estat el seu recorregut professional fins arribar a la direcció del Museu d’Història de l’Hospitalet?

                Vaig néixer a Gavà al 1963 i des del 1978 que vaig començar a col·laborar en les excavacions del Museu de Gavà a  les mines neolítiques de Can Tintorer, que no he parat de treballar pel patrimoni. Al 1983 vaig ser seleccionat per la Generalitat per al primer grup d’arqueòlegs subaquàtics que es van formar al país. Al 1986 em vaig llicenciar en Geografia i Història i l’any següent em vaig graduar amb una tesi de llicenciatura sobre el port  romà que hi havia on ara hi el delta del Llobregat. Al 1989 em vaig treure el títol de Bus professional. He participat en tota mena d’excavacions arqueològiques, des de la prehistòria fins a l’època contemporània, a sobre i a sota de l’aigua. Només acabar la carrera vaig començar a treballar al Museo Nacional de Arqueología Marítima, i al 1987 vaig guanyar un concurs per fer d’arqueòleg territorial de la Generalitat a les Terres de l’Ebre. Al 1989 vaig tornar a Gavà com a conservador del Museu, i al 1992 vaig guanyar el lloc de director dels Museus Municipals de Sabadell. Entre 1994 i 1996 vaig fer d’arqueòleg, museòleg i traductor free lance, i entre d’altres encàrrecs vaig redactar el projecte museològic i l’esborrany dels estatuts del Museu de l’Hospitalet. Des del 1998 sóc funcionari de la Diputació de Barcelona, destinat a l’Oficina de Patrimoni Cultural, on vaig  redactar i desenvolupar els projectes de la Xarxa de Museus Locals i dels Mapes de Patrimoni Cultural, entre d’altres. Entre el 2006 i el 2007 vaig dirigir el Museu d’Arqueologia de Catalunya, i entre el 2011 i el 2012 l’Oficina de Patrimoni Cultural de la Diputació. D’allà vaig anar als Museus de Sitges com a cap d’Equipaments i Projectes, i els vaig dirigir en funcions des de febrer de 2019 fins al desembre de 2021. Entre 2022 i 2024 vaig ser Cap de Col·leccions i Coneixement del Museu Marítim de Barcelona, i entre 2024 i 2025 vaig fer de tècnic al Palau Güell.

                Tinc publicats més de cent articles i uns quants llibres col·lectius sobre Arqueologia, Història, Art, Museologia i Patrimoni.

                Visc al Prat i tinc dos fills, un és professor a la Universitat Politècnica de Copenhagen i l’altra és investigadora en enginyeria biomèdica a Can Ruti.

                Què el va motivar a accedir al càrrec i quins reptes va posar-se a l’inici?

                Encara estic a l’inici… Em vaig presentar per al lloc de director del Museu de l’Hospitalet, en primer lloc, perquè és un Museu que conec i que crec que no està prou reconegut. També perquè crec que cuidar i donar a conèixer el patrimoni cultural vinculat a la gent treballadora és un acte de justícia social. La gent que té diners, té accés a tota la cultura i a tot l’art del món. Els testimonis físics i artístics del seu passat es preserven i s’ensenyen sense gaire dubtes ni discussions. Però qui no en té, depèn del bon funcionament de serveis públics com aquest per tal que la memòria del seu passat col·lectiu i dels seus gustos estètics es preservi, s’estudiï, es posi en valor i li sigui retornada. 

                Com definiria avui el paper del Museu en relació a la ciutat?

                El Museu de l’Hospitalet és l’organisme que s’ocupa del passat de la ciutat -juntament amb l’Arxiu- i dels testimonis materials que n’han quedat. Els canvis que ha experimentat l’Hospitalet en els darrers cent vint anys són brutals, i el coneixement i la consciència d’aquest passat són essencials per prendre consciència de cap a on anem, i per ajudar a l’expansió de la consciència cívica. Un lloc amb patrimoni s’estudia, es visita i es valora. Un lloc que es considera sense patrimoni, s’explota, es destrueix i després s’abandona. La història mateixa de la nostra ciutat, feta per emigrants occitans des de l’Edat Mitjana; pirinencs, ebrencs, valencians i aragonesos al vessant entre els segles XIX i XX; murcians al primer terç del segle passat; després andalusos, extremenys, castellans i gallecs; i finalment, de moment, magribins, asiàtics, llatinoamericans i ucraïnesos, és la millor vacuna contra la xenofòbia i el racisme. Crec que el Museu és el guardià i difusor d’aquesta memòria col·lectiva.

                Quins projectes o línies de treball li agradaria impulsar al Museu de cara al futur?

                M’agradaria que el Museu de l’Hospitalet es centri en l’estudi i la difusió del passat de la gent treballadora, entesa en un sentit ampli. Encara que l’Hospitalet ha tingut i té algunes famílies benestants, crec que aquí mai no hi ha hagut burgesia absentista, que aquesta és una ciutat de gent treballadora i no de gent especuladora. Aquí hi tenim una història que ningú altre no explicarà, perquè els grans museus de la capital tenen unes col·leccions fonamentades en els gustos, les idees i els criteris de la gent que ha posseït i manat el país. Somnio que algun dia hi tinguem l’autèntic Museu de la Gent Treballadora.

                D’altra banda, el Museu de l’Hospitalet té una col·lecció enorme i espectacular, però ningú no en té consciència perquè una gran part és guardada a la reserva. M’agradaria que l’Ajuntament hi destinés un edifici industrial, per disposar d’un museu digne de la segona ciutat de Catalunya. Fer-hi una exposició permanent amb realitat augmentada, on a través d’objectes reals puguis interactuar amb la gent que els va crear i utilitzar, que sigui com una mena de màquina del temps per viatjar al passat i entendre l’evolució de la ciutat i de la societat que la fa viva. I també m’agradaria habilitar una reserva visitable on el públic pugui conèixer la totalitat de la col·lecció, a part dels objectes que es triin per al discurs de l’exposició permanent. Moltes de les peces que tenim tenen una altíssima qualitat artística o patrimonial, i és injust que estiguin amagades fins que es faci una exposició temporal on hi encaixin.

                En la seva opinió, ¿com es troba actualment el patrimoni de la ciutat?

                No és cap secret que en el darrer segle hem perdut la major part del patrimoni de la ciutat. Segurament, en molts casos, era inevitable, perquè la ciutat és viva i s’ha d’autodigerir per seguir existint. Hem arribat a un moment on ja no ens ho podem permetre més. Ja hem perdut massa. Crec que això és una idea bastant estesa entre qui hi ha reflexionat, i per això des del Museu impulsarem enguany la revisió del Pla Especial de Protecció del Patrimoni, amb l’expectativa d’augmentar notablement el nombre i la diversitat dels elements protegits.

                Què considera que caldria fer per conservar i protegir el patrimoni que queda a l’Hospitalet?

                Actualment, el Museu revisa i informa totes les sol·licituds de permisos d’obres que poden afectar patrimoni protegit legalment, i vetlla perquè s’hi compleixi la normativa. Una normativa que no sempre és raonable i que esperem ajustar amb el nou PEPPA. Però les administracions no poden fer gairebé res si els propietaris no tenen consciència d’allò que posseeixen i no ho cuiden correctament. Cal treballar la consciència ciutadana, i cal que els ciutadans que facin correctament les coses rebin ajuts econòmics de l’Ajuntament, perquè estan cuidant elements que, emocionalment i cultural, són de tothom.

                Quines singularitats històriques de l’Hospitalet pensa que son menys conegudes per la ciutadania?

                A mesura que avança el segle XXI, la memòria de la majoria de gent s’està fent més curta que mai. Fins al segle passat hi havia una memòria col·lectiva que en alguns temes es remuntava fins a l’Edat Mitjana i es transmetia oralment dins les famílies. Ara estem en temps d’immediatesa i de gran mobilitat de la gent. Per això és normal que hi hagi moltes persones que ho ignoren gairebé tot del passat del seu entorn i de com s’ha format la realitat on viuen. Probablement molta gent no sap que la mar arribava en època romana fins ben a prop de la plaça de l’Ajuntament; que la Talaia es va haver de fer per prevenir atacs dels pirates des del riu; que la majoria de la població als segle XVI i XVII no era autòctona, sinó immigrant occitana; que ara fa tot just un segle les terres de la nostra part del delta del Llobregat eren les més fèrtils d’Europa, podien produir fins a sis collites actuals i produïen menjar en grans quantitats per a l’exportació; que quasi tots els elements de terracota de les cases modernistes catalanes i de més enllà procedien de les bòviles de l’Hospitalet;…

                Des del seu punt de vista, ¿com es reflecteix l’evolució social i cultural de la ciutat a les col·leccions del Museu?

                La col·lecció del Museu ja reflecteix en bona mesura l’evolució de la ciutat i de la societat que l’habita i la transforma. És molt notable la col·lecció de càntirs procedents dels diferents pobles d’origen dels hospitalencs dels anys setanta, que es va fer justament amb la intenció de reflectir i incorporar la diversitat de llavors. Ara caldria ampliar-la amb estris per beure aigua dels llocs d’origen dels hospitalencs actuals. I el Museu ha d’explicar també la història d’aquests nous veïns, que ja és part de la nostra història.

                Quina relació manté el Museu com equipament, amb els barris i la diversitat cultural de la ciutat?

                Des del Museu estem oberts a tota mena de col·laboracions amb tots els districtes i amb les entitats i associacions de la ciutat. Cooperem amb les seves iniciatives i estem disposats a fer que el Museu estigui present a tots els barris d’una manera o una altra. Focalitzem les activitats de Memòria Històrica als barris que van experimentar més repressió, Collblanc, la Torrassa, Pubilla Casas, Sant Josep,… Muntem rutes urbanes de descobriment del patrimoni tot mostrant allò que amaguen tots els barris de la ciutat. Ara entomarem els projectes del castell de Bellvís i del refugi antiaeri del Parc de la Marquesa.

                En relació a la diversitat cultural, tenim el repte de recollir el patrimoni que generen les comunitats que han arribat les darreres, i d’atreure-les cap al Museu com un lloc on no tan sols hi poden descobrir el passat de la ciutat on viuen, sinó on també es parli d’aquestes comunitats i del seu passat com a part integrant de l’Hospitalet del futur. Tenim el repte d’adaptar-hi el discurs i d’incorporar també a les nostres activitats i exposicions algunes de les llengües d’aquestes comunitats, tot treballant alhora perquè assumeixin com a propi el català.

                Com treballa actualment el Museu per apropar la història local al públic jove i als nous visitants de la institució?

                A més de les exposicions permanents de la Casa Espanya i de l’Harmonia, el Museu ofereix rutes guiades, exposicions temporals, conferències i publicacions -també en format electrònic- que permeten descobrir nous aspectes de la història local. Hem de treballar per fer-les cada cop més interessants i més atractives per al públic jove i per a la gent que no acostuma a visitar museus. Ells i elles potser no ho saben, però també necessiten conèixer allò que ha fet la ciutat tal com és ara.

                En relació amb els joves, valoro moltíssim els resultats del Tàndem que el Museu ha fet als darrers anys amb l’Institut Mercè Rodoreda, que ens permet millorar els nostres serveis i millorar també l’educació del seu alumnat. Els nois i noies de l’Institut participen en nombroses activitats conjuntes, entre les quals les vinculades a la Memòria Històrica, i em consta que això els impacta positivament. Com que l’experiència ha estat tan positiva, volem iniciar un nou tàndem, també, amb l’Institut Can Vilumara.

                Quina importància tenen les activitats culturals i participatives en el projecte del Museu avui en dia?

                El patrimoni és una construcció social, i per tant no té sentit treballar-lo d’esquena a la societat. Des del meu punt de vista, la participació de la gent és un imperatiu. També és una eina educativa de primer ordre, que es vincula amb aspectes molt diversos del currículum. El Museu ofereix activitats educatives orientades als centres escolars i també a les famílies, durant els caps de setmana. Per desgràcia, aquesta oferta ha estat paralitzada durant més d’un any per uns nous contractes que no acaben de formalitzar-se, però crec que a partir de l’1 de març proper podrem tornar a oferir aquests serveis. Cal destacar que la demanda dels centres educatius de la ciutat supera molt les possibilitats d’oferta que tenim actualment.

                Pensa que ha canviat el perfil del visitant del Museu en els darrers anys?

                Tots els museus, a tot arreu, tenen un públic fidel entre la gent més gran, i especialment les dones. Quan la gent arriba a certa edat, sent nostàlgia i s’apropa al Museu on hi troba referents del passat que li serveixen d’àncora, de mecanisme de referència per no perdre’s en el present. Aquest públic natural cal cuidar-lo, i hi ha molts estudis que demostren que les visites als museus ajuden a frenar el deteriorament cognitiu. A Anglaterra, fins i tot s’ha demostrat que la gent que resideix a prop d’un museu o monument obert al públic té més esperança de vida que la que en viu lluny.

                M’agradaria que seguíssim cuidant molt aquest públic natural, i al mateix temps tinguem capacitat per atraure la joventut i les famílies, tot oferint-los activitats que els motivin.

                Quin paper pensa que juga la memòria històrica en la construcció de la identitat col·lectiva?

                Si ens aixequéssim cada dia sense recordar què hem fet el dia abans, no podríem viure. Doncs això, col·lectivament, també passa. Oblidar les misèries, les lluites i les victòries del nostre passat ens fa més insolidaris, més intolerants, més racistes, més xenòfobs, més incívics. El Museu està compromès amb la idea que tot allò que tenim avui ho devem a les lluites i patiments de la gent que ens ha precedit, i que tot ho podem perdre si en perdem la consciència. Al passat mes de novembre, vaig poder observar en directe com una obra de teatre sobre la resistència veïnal al franquisme servia per què alguns alumnes de l’institut que hi havien arribat amb actitud hostil, acabessin moderant la seva actitud. La meva esperança és que acabessin qüestionant-se ells mateixos.

                De quina manera pot un museu d’història, dialogar amb els problemes, els debats i les polèmiques actuals?

                Per molt que ho digués en Fukuyama, la Història no s’ha acabat. Estem dins la nau de la història, que ve d’algun lloc i no s’atura, i cap dels problemes i debats actuals no es pot entendre sense conèixer els antecedents. És missió nostra triar quins temes cal investigar, divulgar i debatre des del Museu perquè la gent els tingui al cap a l’hora de prendre decisions sobre el present i sobre el futur.

                Sóc dels que pensen que un Museu no ha de fer mai propaganda ideològica de cap classe, però ha de posar a l’abast del públic els elements necessaris per reflexionar, qüestionar-se els prejudicis i revisar els propis valors.

                Quins projectes o línies de treball li agradaria impulsar des del Museu en el futur immediat?

                M’agradaria que l’Ajuntament decidís adscriure un espai del patrimoni industrial de la ciutat com a nova seu central del Museu, i poder jubilar-me deixant encarrilat el projecte del gran Museu de l’Hospitalet del 2050. Un museu on la nostra història serveixi també de mirall per als habitants de tota l’Àrea Metropolitana. També vull buscar les sinergies amb totes les institucions, organismes i associacions que treballen el patrimoni, la història i les arts a la nostra ciutat. De moment, enguany ens coordinarem tots per celebrar la Nit dels Museus. Tenim ja a punt de sortir a licitació la revisió del Pla Especial de Protecció del Patrimoni, amb la idea de protegir molts més elements i de fer-ho millor, de manera que qui posseeixi un element catalogat, se’n senti orgullós i sàpiga que compta amb el suport de l’Ajuntament per restaurar-lo i mantenir-lo en bones condicions.

                Hi ha alguna peça, exposició o història del museu que li resulti especialment significativa personalment?

                Entre els prop de setze mil objectes que custodiem, n’hi ha molts que tenen un interès extraordinari. Tenim molts quadres, dibuixos i escultures de primer nivell, que em dol de tenir guardades a la reserva i amagades de la vista de tothom. Però a mi em toquen més la fibra sensible aquells objectes que et traslladen a un moment concret de la vida quotidiana de persones que mai no vaig conèixer, que no han estat famoses, però que van deixar congelats els seus sentiments o un moment de la seva vida en un objecte quotidià, en una postal o un petit regal que van fer a la gent que més estimaven. Per deformació professional, admiro també amb devoció les reproduccions de la medusa de Santa Eulàlia de Provençana, una peça excepcional que no podia estar sola. A veure si abans de jubilar-me aconsegueixo engegar un projecte per fer recerca a fons de l’entorn de l’església i hi podem detectar la primera gran casa de l’Hospitalet, la vil·la romana d’en Prouentius.

                Quina impressió li agradaria que qualsevol visitant s’emportés després de recórrer el Museu?

                Espero que els visitants del Museu surtin amb més consciència del lloc on són, del seu lloc al món, més sensibles, millors ciutadans i ciutadanes i millors persones. Suposo que és demanar molt, però crec que hi podem contribuir.

                Com imagina el Museu d’Història de l’Hospitalet d’aquí als propers deu anys?

                M’agradaria que al 2036 la gent de l’Hospitalet conegui majoritàriament l’existència del Museu i el consideri la casa de la memòria col·lectiva, de la història de tothom. Que tingui un equip que el porti que reflecteixi la diversitat de la societat, on hi hagi gent jove, de procedències diverses i de sensibilitats, ideologies i identitats diverses, i que aquest equip permeti que el Museu sigui proper i faci activitats interessants, atractives i significatives per a qualsevol persona. Un Museu amb instal·lacions suficientment àmplies, modernes i acollidores, que sàpiga com combinar la tecnologia amb els testimonis físics del passat, sense que la primera es mengi la presència dels segons. Un museu que sigui valorat per la gent, que sigui un lloc on hi passin coses i tothom s’hi acosti periòdicament a veure què hi passa. Un museu que atregui gent d’arreu de l’Àrea Metropolitana que se senti reflectida en les històries que s’hi expliquen, i que hi porti hostes i amics per mostrar-los amb orgull el passat de la nostra ciutat i de la seva gent, treballadora i acollidora.

                Fátima Laghrib, emprendedora de l’Hospitalet que diseña y alquila vestidos nupciales marroquíes

                Por Almudena Yolanda Mesones y Justine Paramio

                La emprendedora Fátima Laghrib es la fundadora de Caftan Palace, empresa de la calle Bòbiles, en La Florida, donde diseña y alquila vestidos nupciales, de novia, acompañantes y familiares, en los que combina la rica herencia marroquí, su país de origen, con la moda contemporánea. Como los caftanes de novia y para celebraciones son tan caros (suelen costar a partir de 400 euros), Fátima decidió apostar por el alquiler para facilitar su acceso, de modo que reduce diez veces su precio sin abandonar la sofisticación de la moda artesanal. Esta entrevista ha sido cedida por la Xarxa Europea de Dones Periodistes, donde colaboran sus autoras. (Foto: En la imagen, Fátima Laghrib).

                Fátima Laghrib es una emprendedora española y marroquí que reside en l’Hospitalet desde hace 55 años. Llegó a Cataluña a la edad de seis años, y desde pequeña sintió una gran pasión por el mundo de la peluquería, la estética y el maquillaje. Durante diez años impartió clases de estética antes de dedicarse al estilismo para bodas, especializándose en novias árabes. Con la experiencia adquirida creó su peluquería: Fátima, en la calle Pedraforca de La Florida, pero no se detuvo ahí, y creó su propia marca de moda Caftan Palace (https://caftanpalace.es/) en la calle Bòbiles del mismo barrio, con la que diseña y confecciona ropa inspirada en sus raíces. Su marca ha alcanzado tal reconocimiento que ha sido invitada a participar en pasarelas de Tánger, entre otros eventos.

                Tras haber creado esos dos negocios en l’Hospitalet, Fátima también sintió la necesidad de contribuir a la sociedad y fundó una entidad de apoyo social basada en la escucha activa: Lector Genial. Llena de ideas, ella nunca se dejó minimizar por la mentalidad machista de la sociedad. Supo transformar su sensibilidad y empatía en fortaleza, y empleó su creatividad para aportar a la comunidad un espacio de ayuda y expresión.

                -¿Qué importancia le das a tus raíces?
                -Una no puede negar de dónde es. Puedes nacer aquí, como mis hijas o mis nietas, pero intento que conozcan sus raíces y su cultura. Para mí, una persona sin raíces no es nadie.

                -¿Y cómo surgió la idea de alquilar trajes árabes?
                -Empezamos a pensar, ¿por qué no hacemos trajes también árabes y los alquilamos? Pensamos en el mundo del alquiler de ropa árabe, que no existía. La gente no quería comprar un traje para un día que costaba 400 o 500 euros. Por eso surgió la idea del alquiler.

                -La idea de Lector Genial, ¿cómo te inspiraste?
                -En el mundo de la peluquería la gente necesita ser escuchada. Yo a veces alucino cuando la gente viene y te explica cosas sin conocerte. Hay personas que ya saben más sobre tu trayectoria de vida, y otras que empiezan a explicarte su vida, Entonces ayudamos hasta dónde y cómo podemos. Si echamos una mano al que lo necesita de verdad, pues eso es bueno.

                -¿Cómo funciona Lector Genial ?
                -Va sobre cuentos. Por ejemplo, yo inicio, y lo cuelgo en la página web, tú lo sigues, y escribes, pones cuatro, cinco, seis párrafos sobre esa base de ese cuento que yo empecé. Luego, tú lo dejas y continua otra persona, y ese cuento al final se hace un libro.

                -¿Es anónimo o para escribir necesito registrarme?
                -Es una web, no hace falta que pongas tu nombre. Expresas y explicas lo que tú necesitas contarle a alguien, pero que nadie sepa quién eres y eso es de gran ayuda. Porque la persona que tiene un problema no suele hablar de ello, entonces lo cuenta como un cuento. Disfrazas un poquito, cambias tu nombre, cambias tu situación, lo haces como un cuento y tú ya te has sacado ese malestar.

                -¿Qué tipo de historias encuentras en Lector Genial?
                -De todo. A veces lo que hay es el problema de muchas mujeres hoy en día, por desgracia, la gente joven con estudios y carreras está maltratada, y al mismo tiempo le da pudor o le da vergüenza explicarlo.

                -¿Dónde crees que está la ayuda en el proyecto?
                -Supongamos que te han contado algo muy íntimo de ellos y le has ayudado o lo has intentado. Yo soy mayor y sé gestionar mis problemas, pero a veces se me escapa de las manos. Y el proyecto en general ha sido una vía. Queríamos tener algo diferente, no tipo psicólogo, porque no tenemos psicólogos, tenemos gente que te puede informar.

                -¿Cuántas personas formáis parte del proyecto actualmente?
                -Cuando empezamos, éramos 12, y ahora somos unas cinco o seis. Algunas personas se han ido desvinculando un poquito.

                -¿Cómo reaccionas cuando una persona viene a pedirte ayuda?
                -Mi vida privada está ahí en una mochila, cojo mi vida personal y la dejo en la mochila. Cuando salgo, cierro, cojo mi mochila privada y dejó la laboral, porque si no, te volverías loca. Nunca llevo temas de trabajo a casa.

                -¿Sientes que es diferente ser mujer ahora que antes?
                -Antes te educaban, y si te casabas, tenías que dejar aparte tu carrera. Tu función era procrear, tener hijos y ya está. Y bueno, ahora, como en los 90 aquí, las mujeres son cada vez más independientes y más avanzadas, pero aún nos queda mucho camino por hacer.

                -¿Qué le dirías a tus hijas y nietas?
                -Que se cuiden a sí mismas, pero sobre todo que se respeten a sí mismas y respeten a los demás. Si no te respetas a ti misma, nadie va a hacerlo. Y que conozcan, aunque hayan nacido aquí, sus raíces que son árabes. Eso no quiere decir que tengan que separarse del resto del grupo o del resto de la gente, si no que se sientan más orgullosas de lo que son y de dónde vienen.

                -¿Has vivido racismo durante estos años?
                -Bueno, el tema del racismo es muy complejo. A mí nunca me han dicho: tú no trabajes, tú no enseñes, tú no puedes. Hay racismo, pero tenemos que hacer una autocrítica todos. Por ejemplo, en el tema de la política, a mí me gustaría hacerle una entrevista a alguien de Vox y que vengan a decirme dónde me voy a integrar, ¿cómo es la integración para vosotros? Yo trabajo, pago mis impuestos, ayudo en lo que puedo, hago una vida normal. De mi casa para dentro, tu no vas a mandar si yo hago o no el Ramadán.

                -¿Cómo ha cambiado tu barrio desde que llegaste a La Florida?
                -De los 80 hasta los 90 hubo una época muy mala. Por desgracia se metió el mundo de la droga en Hospitalet y bueno, ha pasado mucha gente por allí y ha fallecido muchísima. Dentro de lo malo de la droga, digamos, había un poco de respeto para el barrio. De los 90 hasta el 2010 Hospitalet estuvo bastante bien. Ahora está muy saturado. Hay inseguridad, vas por la calle y por desgracia te roban, ves gente que está ahí sentada todo el día tomándose latas, haciendo botellón, y eso sí que ha degradado un poquito la ciudad. No te gusta ver tu barrio así, y es lo que te afecta más, porque La Florida no era así. Entonces eso sí que te molesta y te afecta.

                -¿Cuál es tu consejo para quienes quieren perseguir sus sueños?
                -No dejes tu idea en un cajón. Lucha por tus sueños, salga bien o mal. Da igual el ámbito, el negocio, la carrera, el oficio… Si quieres algo, lucha por ello.

                Jordi Guillot i Celestino Corbacho recorden la mort del dictador fa 50 anys

                L’Estaca ha volgut celebrar el cinquanta aniversari de la mort del general Franco que fins el darrer dia va estar dirigint l’Estat dictatorial que va fundar arran de la seva victòria a la Guerra Civil del 36, amb una petita entrevista a dues de les personalitats públiques més rellevants de la ciutat, pel que fa al rang adquirit en l’àmbit polític.

                Jordi Guillot Miravet, que va treballar a l’Hospitalet, va dirigir l’organització local del PSUC, va ser regidor a l’Ajuntament, va ser fundador d’Iniciativa per Catalunya, posteriorment senador i actualment és membre del Consejo de Estado des de l’any 2018 i Celestino Corbacho Chaves, que va ser alcalde de la ciutat entre 1994 i 2008, president de la Diputació de Barcelona (2004-2008), diputat al Parlament en quatre legislatures i ministre de Treball (2008-2010) en el gabinet de José Luis Rodríguez Zapatero.

                A tots dos els hem fet les següents set preguntes, i a continuació afegim les seves respostes.

                1. Com recordes aquell dia de fa 50 anys?
                2. Quina opinió has anat consolidant del dictador com personatge històric?
                3. Penses que encara queden moltes coses per aclarir de la seva mort?
                4. Quins aspectes destacaries del procés que es va posar en marxa arràn la mort de Franco?
                5. Que penses del projecte acabat de presentar de la resignificació de Cuelgamuros?
                6. Què opines de la decisió del govern de prohibir l’existència de la Fundación F. Franco?
                7. Quines raons consideres que pesen, pel fet que gent jove que no ha viscut la dictadura tingui una bona opinió del general sublevat contra la República?

                Jordi Guillot

                1. Tenia 20 anys i militava al PSUC. Recordo en primer lloc els dies i dies escoltant els partes mèdics i les especulacions amb els companys, de quant duraria viu. Recordo la cara compungida de la mare de la meva companya, quan ens van donar la noticia de la mort de Franco i la rabiosa alegria amb què la vaig rebre. Que vaig agafar el cotxe per donar una volta per la ciutat per veure si notava alguna cosa… la veritat es que en el recorregut que vaig fer, la normalitat era total. Les trucades i les converses, les rialles, la alegria del moment. No sé si és massa piatós dir-ho, però el volia i el volíem ben mort. Conscient que s’iniciava una nova etapa, però ignorant de què es el que calia fer.
                2. La meva opinió sobre Francisco Franco és molt negativa. Com a persona el valoro com un esser dolent, sense principis i covard. Un despiatat oportunista que va saber aprofitar el vent a favor de l’Alemanya nazi i la Itàlia feixista per guanyar la guerra, i la guerra freda per consolidar-se. La seva dictadura segurament és un dels períodes més negres de la nostra història.
                3. De la seva mort crec que el fonamental que cal saber és que es va morir al llit i d’una malaltia. Qüestions com si li van allargar l’agonia més enllà del necessari, el temps que va passar entre la seva mort i quan es va informar al país o altres, son temes interessants a conèixer però que no modifiquen la història.
                4. Nicolás Sartorius en una recent entrevista deia “Franco murió en la cama, pero la dictadura murió en la calle”. Estic totalment d’acord. Tots els intents del règim per perpetuar-se, van fracassar. Les mobilitzacions de tot tipus van deixar clar que no hi havia un altre camí que el de la llibertat. L’oposició antifranquista, especialment els comunistes, va entendre que aconseguir la democràcia era l’objectiu principal i que calia subordinar altres qüestions per assolir aquest objectiu.
                5.  Sobre la resignificació de Cuelgamuros no n’estic massa informat. El que si defenso es haver acabat amb la vergonya del Valle de los Caidos i dedicar aquest espai a un espai de memòria.
                6. Dono suport totalment a la iniciativa de tancar la Fundació Francisco Franco. Massa s’ha tardat.
                7. Un dels principals reptes democràtics actuals és derrotar aquest corrent d’opinió, molt present en les nostre societats i també entre els joves, receptiu amb els discursos autoritaris. És cert que patim moments d’incertesa, de precarització, de por, de perplexitat. El temps històric s’ha accelerat, les noves tecnologies en son un factor determinant. Creixen les desigualtats. Estem enfront d’una realitat on aquestes inseguretats, el no reconeixement simbòlic, la invisibilitat i el desconcert cultural de determinats sectors socials, fa emergir un “jo prefeixista”.

                Celestino Corbacho

                1. Lo recuerdo como un día de esperanza y preocupación. Esperanza porque con la muerte del dictador se acabaría con la dictadura y preocupación por el hecho de que todo el aparato del Estado represor estaba intacto y podía llevar a cabo una purga sobre todas las personas que defendíamos la libertad i la democracia.
                2. No muy diferente de la que ya tenía en aquellos momentos. De un dictador, nada bueno se puede esperar.
                3. Siempre habrá algún secreto que aún no se conozca, pero creo que muy pocos.
                4. Creo que fue un proceso complejo de cesiones por parte de las fuerzas progresistas, también de la complicidad de Adolfo Suárez y del rey Juan Carlos I, para llegar a la implantación de la democracia con las primeras elecciones de 1977. Muchos de los que hoy critican la Transición es porque no la vivieron. Solo hay que recordar que Franco murió en la cama asistido por los mejores médicos y tuvo un funeral de Estado.
                5. Me parece bien y espero que sea un lugar para recordar y aprender.
                6. Ni sigo lo que hace esta Fundación ni mi interesa. En cualquier caso, si en sus actividades contraviene la legislación, que se le aplique ésta con todas las consecuencias.
                7. Creo que tiene más que ver con el momento que estamos pasando de frustración para muchos jóvenes —que ante la falta de expectativas ensalzan las posiciones más extremas—, pero me es muy difícil pensar que esos mismos que ensalzan ese periodo estuvieran dispuestos a vivir con lo que la dictadura prohíbe, como es el bien más preciado para un ser humano que es la libertad.

                Santiago Ballesté: “L’Hospitalet debe abandonar cualquier comparación con Barcelona. Tiene que dejar de ser un apéndice para ser un faro”

                Santiago Ballesté i Clofent (Montblanc-TARRAGONA.12 Septembre 1.954) es un ingeniero industrial. Es licenciado en ciencias exactas y master en empresariales. En 1979 fundó la empresa de construcciones metálicas Talleres R. Ballesté e Hijos.
                Fue concejal del Ayuntamiento de l’Hospitalet durante 8 años desde 1983 a 1991. Fue diputado por el Partit Popular en la IV Legislatura del Congreso de los Diputados. En 1991 sustituyó en su escaño a Enric Lacalle i Coll. De 1992 a 1993 fue vocal de la Comisión de Industria, Obras Públicas y Servicios y de la Comisión de Régimen de las Administraciones Públicas del Congreso de los Diputados. Presidió el CE L’Hospitalet de l’Hospitalet desde el 2016 hasta 2.025.
                Posteriormente ha continuado en el mundo de la empresa privada, actualmente es presidente de la Unión Patronal Metalúrgica de L’Hospitalet y Baix Llobregat (UPMBALL) y de AEBALL.Presidente de AEROS(Aeronàutica y del Espacio).Presidente de AEBALL SALUD.
                Miembro del Comitè Executiu de FOMENT del TREBALL y Presidente de la Comisiòn Econòmica Delegada de FOMENT del treball. Y miembro de la Junta directiva de la CEOE.

                Usted ha desarrollado gran parte de su trayectoria en l’Hospitalet y el Baix Llobregat. ¿Cómo llegó a esta ciudad y qué relación personal guarda con l’Hospitalet?

                Llegamos inmigrados de un pueblecito de la provincia de Tarragona, donde mi padre era el herrero del pueblo y fue a trabajar como peón en la Hispano Olivetti (máquinas de escribir). Sólo tengo palabras de agradecimiento a la ciudad de l’Hospitalet desde mi llegada a la misma, allá por el año 1978. Junto con mi padre, nos habíamos instalado en la calle Miquel Romeu, pasando al cabo de unos años a la Travesía Industrial, que todavía estaba sin asfaltar, lo que ocasionaba que cuando llovía se convertía en una calle impracticable.

                Justo la urbanización del sector “Carretera del Mig” fue el motivo por el que me asocié a la entidad “UPMBALL” (Unión Patronal Metalúrgica) y ahí se iniciaron los cambios urbanísticos de la ciudad. Hay que significar que toda esa urbanización la costearon las empresas vecinas de la Travesía Industrial y, como digo, fue el inicio de los cambios importantes urbanísticamente hablando.

                   Constituimos varias empresas, siempre relacionadas con el tema metalúrgico y ubicadas siempre en la ciudad (fábrica de somieres, estructuras metálicas, pintado por cataforesis, herrajes para muebles, etc…) y fuimos creciendo con mucho esfuerzo y sobreviviendo a las penurias de aquellos tiempos, hasta que nos adjudicaron algunos trabajos de los JJOO de Barcelona-91, y ahí empezó el verdadero crecimiento. Pero siempre en l’Hospitalet, una ciudad con un futuro impresionante, tal y como el tiempo nos ha demostrado.

                  ¿Cómo ha influido la ciudad en su formación como empresario y como dirigente?

                  La ciudad de l’Hospitalet, lo ha sido todo en mi vida. La influencia que ha tenido en mi persona ha sido extraordinaria. Podría decir que mi vida sin l’Hospitalet no tendría sentido, no solo la empresarial, que como he apuntado fue de mucha intensidad, sino que tuve la ocasión de presentarme a las segundas elecciones municipales de la ciudad, saliendo elegido concejal de nuestro ayuntamiento y con ello empezó mi vida pública, aportando mis conocimientos para intentar hacer una ciudad mejor y conseguir una mejor calidad de vida para los ciudadanos de l’Hospitalet.

                  Estuve dos legislaturas, ocho años intensos de política municipal y ampliados con mi elección como diputado en el Congreso de los Diputados en la cuarta legislatura, hasta el año 1992. Todo ello, se lo debo a mi ciudad, a la ciudad de l’Hospitalet que me hizo crecer como empresario y como político. Eternamente agradecido.

                  Santiago Ballesté, en unas jornadas del Forum Empresarial del Llobregat.

                  ¿Qué papel jugó l’Hopistalet en los inicios de Talleres R. Ballesté e Hijos y en su consolidación empresarial?

                  L’Hospitalet fue un actor clave y un facilitador estratégico. Para los inicios ofreció la combinación perfecta de bajo coste y alta conectividad, permitiendo el despegue con un riesgo económico controlado. Para la consolidación, proporcionó un entorno de clúster industrial dinámico, con acceso a clientes y proveedores y mano de obra especializada, que fue el caldo de cultivo ideal para que Talleres R. Ballesté e Hijos pasara de ser un taller familiar a una empresa consolidada y de referencia en el sector metalúrgico.

                  La simbiosis entre la empresa y la ciudad fue total. El éxito de Talleres Ballesté es, en buena parte, un reflejo del propio desarrollo industrial de l’Hospitalet de Llobregat durante el siglo XX. Fue durante las décadas de los 70 y 80 cuando las ventajas de estar en l’Hospitalet se multiplicaron, coincidiendo con el “milagro económico” español y la explosión industrial del cinturón de Barcelona.

                  L’Hospitalet se convirtió en uno de los epicentros de la industria metalmecánica catalana. Esto creó un ecosistema industrial perfecto para Talleres Ballesté. Encontrar talento especializado era más fácil. La identidad de l’Hospitalet, una ciudad de inmigración y tradición obrera e industrial, encajaba con los valores de trabajo duro de la época, esfuerzo y compromiso que caracterizaban a una empresa familiar como Talleres R. Ballesté e Hijos.

                  Como ha explicado, usted ha sido concejal del Ayuntamiento: ¿cómo ve, desde su perspectiva, la ciudad de hoy?

                  A la vista está: es un crisol de culturas, esto queda reflejado en sus comercios. Es una ciudad viva y diversa. La conectividad total, es una de sus mayores virtudes. Ha existido una apuesta constante por modernizar los espacios. La alta densidad de población hace que el precio de la vivienda siga siendo muy alto. La falta de espacios verdes amplios es una asignatura pendiente.

                  Algunos barrios aún requieren importantes inversiones para mejorar equipamientos y renovar edificios antiguos, pero es una ciudad en constante evolución. Hoy podemos considerar l’Hospitalet como una ciudad joven, vibrante, diversa y extremadamente bien conectada.

                  No es un dormitorio de Barcelona, sino una ciudad con entidad propia, con personalidad marcada por la mezcla de cultura y la dualidad de su pasado industrial y su presente de servicios y rascacielos. Hoy l’Hospitalet muestra la realidad más diversa y dinámica del área metropolitana de Barcelona. Es la primera ciudad de Cataluña después de Barcelona.

                  La ciudad lleva gobernada por el mismo partido desde 1979. ¿Piensa que esto ha sido bueno o malo para l’Hospitalet?

                  No se puede responder a esa pregunta con un simple “bueno” o “malo”. Desde un punto de vista de gestión y obra pública, el largo gobierno del PSC ha sido, en general, beneficioso para la modernización de la ciudad. Desde un punto de vista de calidad democrática y regeneración política, la hegemonía prolongada plantea serias dudas y desventajas.

                  Santiago Ballesté en el centro en otro debate sobre infraestructuras.

                  En su opinión ¿qué razones explicarían que el PSC sea hegemónico durante más de 4 décadas?

                  Es un fenómeno extraordinario. Una de las posibles explicaciones reside en el perfil sociológico de la ciudad. Ciudad de clase obrera y tradición industrial, ciudad de inmigración obrera procedente de toda España, principalmente en los años 50-70, la convirtió en un feudo natural del socialismo y del movimiento obrero, en contraposición al nacionalismo conservador que se identificaba más con la burguesía barcelonesa.

                  El PSC ha tenido una política activa de captación del voto inmigrante. Para muchos nuevos ciudadanos, el PSC era la única institución estable y accesible. Y enfrente, una derecha fragmentada, con una falta de proyecto alternativo, con un voto útil y el miedo al cambio. La hegemonía del PSC se explica por la construcción de una red de influencia institucional muy potente más una gestión percibida como competente de los servicios públicos con un perfil sociológico de la ciudad que le es favorable.

                  L’Hospitalet es la segunda ciudad de Cataluña en población, pero a menudo se dice que le falta proyección exterior, mayor visibilidad. ¿Cómo cree que puede ganar más visibilidad?

                  El potencial es enorme. Tiene todos los ingredientes, sólo necesita cocinarlos con una estrategia de marketing urbano audaz y coherente. Con alianzas estratégicas:

                  – Con Barcelona, no contra Barcelona.  En lugar de competir, debe posicionarse como “la puerta de entrada” o “el complemento perfecto”.

                  – Con el aeropuerto y AENA. Para entrar en Barcelona desde su aeropuerto, se debe pasar por l’Hospitalet. Probablemente, algunos de los mejores hoteles están ubicados en l’Hospitalet. La parte más importante de la Fira se realiza en l’Hospitalet y eso debe de ser un reclamo. Contar las historias de emprendedores pakistaníes, de artistas de Bellvitge, de jóvenes que montan Startups en los rascacielos. “Humanizar la ciudad, genera conexión”

                  Y aprovechar el deporte para la proyección de l’Hospitalet.

                  L’Hospitalet es la ciudad más densa del continente. Ahora el tema de la densificación urbana es recurrente, porque toda el área metropolitana está en riesgo de saturación urbana. Al mismo tiempo, hay demanda de vivienda. ¿Cuál sería su fórmula para compaginar derecho a la vivienda y calidad de vida en el área metropolitana?

                  Es uno de los desafíos urbanísticos y sociales más complejos, no existe una fórmula mágica, sino un conjunto de medidas interconectadas que deben aplicarse de forma coordinada y valiente.  Por ejemplo:

                  *Construcción masiva de VPO (Viviendas de Protección Oficial). Que el ayuntamiento tenga prioridad para comprar viviendas y edificios que salgan al mercado para destinarlos a alquiler social.

                  *Cesión de suelo obligatoria.

                  *Rehabilitación de edificios vacíos.

                  *Control de precios de alquiler.

                  *Lucha contra la turistificación.

                  *Impuestos disuasorios.

                  La clave no es construir, sino cómo y dónde se hace.  Se debe huir de la densificación salvaje   que genera guetos y saturación. Es un camino difícil que requiere una inversión pública enorme y valentía política para enfrentarse a intereses económicos muy poderosos.

                  Existe un ejemplo a seguir: Viena, con un parque de vivienda pública enorme y de calidad. El beneficio, es una ciudad más justa, habitable y cohesionada.

                  Santiago Ballesté, presidente de la organización empresarial UPMBALL.

                  Desde AEBALL y UPMBALL, ¿cómo valora la evolución de l’Hospitalet como centro económico en los últimos años?

                  Desde AEBALL se valoraría la evolución como muy positiva en términos de imagen macroeconómica y atracción de inversión, pero se alertaría sobre los riesgos que suponen los cuellos de botella en movilidad, vivienda y servicios para la sostenibilidad a medio y largo plazo del modelo económico. Hemos construido un escenario magnífico, ahora debemos resolver los problemas del backstage para que la función pueda continuar.

                  *Posicionamiento como “Ciudad Logística 4.0”

                  *Fomentar ecosistemas de innovación.

                   Crear viveros de empresa y espacios de coworking.

                  *Revitalización del comercio local.

                  *Alianzas público-privadas.

                  La competitividad de las empresas es la base de la prosperidad de la ciudad. Vemos con mucha preocupación la dificultad para atraer y retener talento joven y cualificado. Las empresas suelen quejarse de la burocracia y la lentitud en la gestión de licencias y permisos. Necesitamos una ventanilla única para facilitar la inversión y la operativa diaria. El desarrollo del distrito Gran Vía-L’Hospitalet, es el gran emblema del éxito. La ciudad ha sabido posicionarse como la alternativa de prestigio a Barcelona para sedes corporativas. Se ha pasado de una economía basada en la industria y la pequeña empresa, a una economía de servicios avanzados: logística, consultoría, TIC, salud y servicios empresariales.

                  La ciudad tiene una ubicación estratégica entre Barcelona y el Baix Llobregat. ¿Se está aprovechando suficientemente esta posición para atraer empresas e inversiones?

                  No, todavía no se aprovecha suficientemente. Para aprovechar plenamente su potencial, l’Hospitalet necesita:

                  – Dejar de ser la “alternativa”, y ser la “opción”. Es decir, crear una marca económica propia y fuerte.

                  – Invertir masivamente en movilidad interna.

                    – Liderar, junto a Barcelona, una estrategia metropolitana integrada que evite la competencia desleal y potencie la revisión.

                    – Atacar el problema de la vivienda.

                    Tenemos la base, pero falla el remate, el potencial es enorme, pero convertirlo en una ventaja completa requiere una visión más ambiciosa y holística que la mera construcción de torres de oficinas.

                    ¿Qué sectores considera que tienen más potencial de crecimiento en l’Hospitalet?

                    L’Hospitalet tiene el potencial de pasar de ser un centro de oficinas a un ecosistema económico diverso e innovador aprovechando sus activos únicos: ubicación, multiculturalidad y un HUB sanitario de primer nivel. La clave está en la especialización inteligente y en resolver los problemas de fondo que hoy lo lastran, como vivienda asequible, movilidad interna, alianza público-privada-universidad y crear marca ciudad para dejar de ser “el lugar al lado de” y empezar a ser “el lugar para” (logística, salud, etc…).

                    ¿Qué políticas o iniciativas empresariales serían claves para impulsar empleo de calidad en la ciudad?

                    La clave es la colaboración público-privada alrededor de una visión compartida. Las políticas públicas deben enfocarse en habilitar el terreno: vivienda, formación y conectividad.

                      Las empresas deben comprometerse con el territorio invirtiendo en talento local, colaborando entre ellas y con el ecosistema innovador. El objetivo final, es crear un círculo vicioso: empresas de calidad atraen y retienen talento, el talento atrae a más empresas, se genera más riqueza y empleo de calidad para la ciudad.

                      L’Hospitalet tiene todos los ingredientes para lograrlo, pero requiere una acción coordinada y decidida. Como indicativa empresarial clave, es la creación de un clúster de logística y última milla, que agrupe a empresas del sector, administración y universidades para definir necesidades, shared services y atraer inversión conjunta.

                        Fomentar un clúster de salud, alrededor del hospital de Bellvitge, donde empresas, investigadores y emprendedores colaboren en proyectos de innovación. Y creación de un programa de “captación de talento local”.

                        La digitalización y la innovación son ejes recurrentes en su discurso. ¿Cómo ve a l’Hospitalet en este terreno?

                        L’Hospitalet tiene la materia prima (ubicación, infraestructura, necesidades urbanas) para ser un referente en innovación aplicada. El desafío es pasar de ser un consumidor pasivo de tecnología a un productor activo de soluciones con una marca propia e inclusiva.

                        Queremos que L’H no solo se beneficie de la innovación, sino que sea un actor que la crea. Dejar de ser un banco de pruebas pasivo para convertirnos en un laboratorio activo de soluciones metropolitanas. Resaltar el potencial del Health Tech en Bellvitge o la oportunidad de la logística 4.0.

                        Se podría crear el primer “barrio laboratorio” en un área de la ciudad para testear soluciones. Invitamos a las empresas, universidades y emprendedores a colaborar con AEBALL para construir el l’Hospitalet del siglo XXI: ciudad innovadora, digital y humana.

                        ¿Qué papel puede jugar la formación profesional en el futuro de la ciudad y en el empleo juvenil?

                        La formación profesional es la palanca más potente, práctica y realista que tiene L’H para asegurar su futuro económico y social. No es un gasto, es la mejor inversión posible en su mayor activo: su gente joven.

                        La inversión en una FP de calidad y bien conectada crea un círculo vicioso: las empresas encuentran el talento que necesitan, invierten y crecen en L’H, generan más y mejor empleo. Los jóvenes formados pueden vivir y prosperar en su ciudad. La ciudad recauda más impuestos y puede invertir en más y mejores servicios.

                          Es imprescindible la creación de un “consorcio de talento” de L’H, con una mesa de trabajo permanente con representantes del ayuntamiento, AEBALL, direcciones de centros de FP y grandes empresas, para detectar necesidades de cualificación, co-diseñar los currículos de los ciclos formativos y garantizar la oferta de plazas de prácticas.

                          Es muy importante que las empresas cedan espacios dentro de sus instalaciones para que los estudiantes aprendan con la tecnología real que usarán. Hay que fomentar la FP de grado medio, para combatir el abandono escolar temprano y ofrecer una salida vital a muchos jóvenes. Y la FP de grado superior, para crear técnicos especialistas de alto valor, atractivos para empresas que pagan buenos salarios.

                          Más allá de lo económico, ¿qué cree que caracteriza a l’Hospitalet como ciudad y comunidad?

                          L’Hospitalet és “la ciudad del esfuerzo”. Es la antítesis de una ciudad dormitorio. Es un ecosistema urbano complejo, vibrante y a veces caótico, donde la identidad se define no por un pasado monumental, sino por el presente intenso y multicultural de su gente. Es una comunidad que ha aprendido a vivir junta en un espacio limitado (12km2), encontrando en esa mezcla forzosa su mayor fortaleza y su rasgo más distintivo.

                          Lo podríamos definir como un laboratorio avanzado de la convivencia metropolitana del siglo XXI.

                          *La multiculturalidad como peña de identidad.

                          *Resiliencia y trabajo: La herencia obrera.

                          *Existe un orgullo de pertenencia muy marcado.

                          *Vida intensa de barrio en un marco ultra urbano.

                          *Una cultura joven y underground.

                          ¿Qué aspectos de l’Hospitalet cree que deberían ponerse más en valor (cultura, deporte, tejido social…)?.

                          L’Hospitalet debe dejar de definirse por comparación con Barcelona y empezar a destacar lo que la hace única: su capacidad de convivencia, su energía vecinal y su papel de laboratorio de la metrópoli del futuro. Su valor no está en imitar, sino en abrazar y potenciar su propia identidad. “Dejar de ser un apéndice para ser un faro”.

                          En l’Hospitalet, la comunidad se crea en la calle, en las gradas de un club deportivo, en un ensayo de un grupo de música, en la puerta de una tienda. Somos la capital de lo común, donde lo que nos une es más fuerte que lo que nos separa. Este es el mensaje más poderoso que define a nuestra ciudad: “una metrópoli con alma de barrio”.

                          Si tuviera que resumir en una frase su visión de l’Hospitalet de aquí a diez años, ¿cuál sería?

                          Una metrópoli innovadora y diversa, que lidera la cohesión social metropolitana desde su identidad propia, habiendo cerrado la brecha entre el dinamismo económico y la calidad de vida vecinal.

                          *Superar su papel secundario.

                          *Abrazar sus dos grandes activos: La innovación económica y la diversidad social.

                            *Resolver su gran contradicción: Convertir su densidad y diversidad en un modelo de cohesión, no de conflicto.

                            *Garantizar que el proceso económico se traduzca en mejoras tangibles en el día a día de las personas (vivienda, movilidad, espacios verdes).

                            «Para tener una ciudad modélica es necesario frenar la densificación», dice Maite De la Concha presidenta de la FAVL’H

                            Maite de la Concha, actual presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de L’Hospitalet de Llobregat, nació en Bilbao y lleva en la ciudad 41 años. TAmbién es presidenta de la Asociación de Vecinos del Distrito IV de La Florida y Las Planas

                            ¿Qué retos crees que tiene la ciudad en la actualidad y en el futuro inmediato?

                            1)Hay retos que son competencia del Gobierno de la Generalitat:

                            El acceso a la vivienda asequible, que requiere soluciones urgentes. Consolidar un sistema sanitario 100% público y de calidad. Con:

                            Hospital General Can Rigal, CAPs y CUAPs con personal suficiente, especialistas, atención a la salud mental, rehabilitación y diagnosis por imagen; residencias para mayores, centros de día, sociosanitarios. Cumplir la ley de dependencia, financiar los servicios sociales, fomentar la salud preventiva.

                            2) Dotar a la ciudad de plazas públicas suficientes para formación, desde guarderías a escuelas de primaria y secundaria, Escuela de Educación Especial, Escuela de Adultos y de Formación Profesional Dual, Escuela Industrial y bibliotecas. Hospitalet no puede esperar a 2050, están en ciernes miles de jubilaciones de oficios imprescindibles de gran demanda, para los que no hay relevo, y miles de jóvenes que, en nada, tendrán que ingresar en el mercado laboral para obtener independencia económica. Este año, se han matriculado fuera de plazo 4000 alumnos, un aumento exponencial incontrolable si no se aplican medidas urgentes.

                            3) El Ayuntamiento: Cumplir el Plan de Regeneración Integral 60.30 aprobado por la Junta de Gobierno y por el Pleno, mantener las acciones sociales y mejorarlas y ejecutar las urbanísticas. Diseñar un urbanismo rentable y sostenible sin hipotecar el futuro del escaso suelo público. Equilibrar el desarrollo económico con la calidad de vida de las personas.

                            4) Proteger el medioambiente requiere transporte público sostenible, accesible y eficiente, con buena cobertura y alta frecuencia de horarios;

                            y a la vez cuidar el entramado urbano para facilitar el desplazamiento a pie, creando una red verde, de calles y ramblas pacificadas sin barreras. No es fácil integrar parques y áreas verdes en ciudades densas, por eso es preciso aprovechar el mínimo recodo y convertirlo en refugio climático de naturaleza. Es imprescindible que se ejecuten de una vez el intercambiador de la Torrassa, el corredor Mediterráneo y el cubrimiento de las vías que aportaría 120.000 m2 de espacio peatonal uniendo los barrios.  Falta el acceso en ascensor al barrio de San José y al parque de las Planas para salvar 120 escalones. Tienen que funcionar siempre todos los ascensores de los barrios y los de acceso al ferrocarril.

                            5)Mantener servicios públicos eficientes en todos los ámbitos. Incentivar el pequeño comercio de proximidad.

                            Concienciar a la ciudadanía en el respeto a los demás y a los espacios y equipamientos públicos y sancionar las infracciones siempre que sea necesario.

                            ¿Cuáles son, en tu opinión, los principales problemas que afectan hoy a los distintos barrios de L’Hospitalet?

                            Con frecuencia, la falta de vivienda, el exceso de ruido, desorden, incivismo. La sobrepoblación afecta a los recursos y al bienestar, satura los equipamientos, espacios y servicios públicos, además de complicar la convivencia y la seguridad.

                            ¿Qué papel deben jugar a tu juicio las administraciones locales y autonómicas en la mejora de la calidad de vida de los vecinos?

                            Deben ser eficientes, sacar el máximo rendimiento de los recursos para ofrecer los mejores servicios, a la población y al territorio que gobiernan. Pero los administrados también tenemos un papel importantísimo en el bienestar general, cumpliendo la ley y las ordenanzas y pagando nuestros impuestos para mantener la ciudad y los servicios que reivindicamos.

                            ¿Qué otras medidas, más allá de la seguridad, consideras necesarias para mejorar la convivencia vecinal?

                            La inclusión y la igualdad de oportunidades para todos, con políticas que prohíban la discriminación en el trabajo, en las aulas y en todos los ámbitos. Garantizar el acceso a la educación, formación y empleo, la participación y representación en las decisiones públicas, para una sociedad más justa y equitativa.

                            Educar a la ciudadanía en civismo y convivencia, con campañas sobre el cuidado y respeto a las personas y a lo público, concienciarnos de nuestro impacto en todo y del bienestar y satisfacción que se consigue al colaborar en mantener un entorno urbano, limpio, ordenado y amable; con el consiguiente ahorro de recursos, que nos permitirá mejores servicios públicos y más ayudas sociales.

                            ¿Qué importancia le das a la mediación comunitaria frente a la intervención policial?

                            En teoría toda, en la práctica nos encontramos que hay situaciones en los espacios públicos o en algunas comunidades de vecinos, donde pocas veces se consigue una resolución pacífica y los conflictos se enquistan sin mejorar las relaciones, a veces perjudicando durante años a los demás vecinos. Hay que mejorar la mediación, educar en civismo y en su caso, las fuerzas del orden tienen que actuar de oficio y sancionar cuando sea necesario.

                            ¿Cómo ha cambiado el papel de las asociaciones de vecinos en los últimos años?

                            Lo que ha cambiado es la sociedad y sus necesidades. Antes la vecindad se movilizaba por servicios muy básicos, porque no había nada, asfaltado, aceras, iluminación en las calles, mercado, escuelas, guarderías, ambulatorios. Además, entonces no existían tantas distracciones.

                            ¿Qué estrategias usáis desde la FAVLH para fomentar la participación activa de los vecinos y vecinas?

                            Las de siempre, con más medios de comunicación; asambleas y jornadas informativas, atención personificada, difusión para la participación en actividades y campañas etc.

                            ¿Cómo se puede motivar a los más jóvenes para que se impliquen en el movimiento vecinal?

                             Si alguno tiene la respuesta que nos ayude, porque nos hace buena falta. Hoy la juventud participa más en RR.SS que en ayudar de forma altruista, presencial y continuada. Necesitarían percibir la oportunidad que supone el movimiento vecinal, para adquirir habilidades, como desarrollar una visión de conjunto, sobre las necesidades de la población, y como resolver conflictos comunitarios, analizando las situaciones desde las distintas perspectivas, para la coexistencia pacífica y constructiva de la comunidad.

                            ¿Qué metas os proponéis en la FAVLH en los próximos años?

                            Primero hacer cumplir los acuerdos y compromisos a las administraciones y luego continuar intentando mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos/as

                            ¿Cuál es vuestra visión de L’Hospitalet en 10 años?

                            Para tener una ciudad modélica es necesario frenar la densificación y  tener una administración eficiente y una ciudadanía ejemplar y colaborativa, que hagan realidad lo que aquí se propone.

                            Cuáles son las razones de las polémicas que hay entre la FAVLH y algunas asociaciones de vecinos de la ciudad?

                            El movimiento vecinal es amplio y variado y no todos pensamos de la misma forma; pero hay algo en lo que coincidimos, mejorar las condiciones de vida de nuestros vecinos y vecinas, aunque podamos discrepar en la forma de lograrlo.

                            En el pasado reciente se criticó una cierta posición acomodaticia de la FAVLH con respecto al gobierno municipal, como si también la FAVLH fuera víctima del clientelismo que el gobierno practica habitualmente con el tejido social. ¿Qué tenéis que decir al respecto?

                            Somos voluntarios sin ninguna prebenda. La FAVL’H nunca ha sido acomodaticia, siempre ha actuado de manera consensuada, sin partidismos ni ataduras con nadie, obrando con los criterios que entendíamos más útiles para el bien común, a fin de lograr con nuestras reivindicaciones los mejores resultados, sin perjudicar a terceros.

                            ¿En la estrategia de futuro de la FAVLH hay la integración de la totalidad de AAVV de la ciudad? ¿Qué pasos consideras que hay que seguir para hacerlo realidad?

                            Sería ideal, las puertas están abiertas, pero la integración de las AAVV ha de ser voluntaria con la convicción de que la unión nos hace más fuertes. Nuestra estrategia: consenso y trabajar para el bien común.

                            La diferencia entre una AAVV y una plataforma o una ONG, es que mientras éstas, se enfocan en temas o colectivos específicos, las AAVV se dedican a la comunidad entera, por el bien común.

                            En el pasado las AAVV fueron la punta de lanza de las reivindicaciones sociales. Esto se perdió en los primeros años de gobiernos democráticos, pero la ciudad en lugar de ir mejorando ha ido empeorando. ¿Se puede hacer una autocrítica de la FAVLH al respecto? ¿Cambiaréis esta dinámica en el futuro inmediato?

                            Se puede y se debe hacer autocrítica y de hecho la hacemos continuamente. La FAVL’H está llevando a cabo un intenso trabajo para mejorar la ciudad y conseguir de las instituciones las mejores condiciones para sus habitantes. Con reuniones y campañas de reivindicaciones; contra la brecha digital, con propuestas sociales, urbanísticas, medioambientales como eliminar el ruido y desamiantar la ciudad; por la vivienda, convivencia, seguridad etc.

                             Llevamos años ayudando a los usuarios de manera personalizada, cada martes en un CAP y hospital diferente, para presentar y registrar las reclamaciones por deficiencias en la atención médica, haciendo seguimiento, con copia a la Defensora del Pueblo. Sistema que está resultando más útil que el pasacalles con la pancarta y megafonía tradicional. Además, nos reunimos periódicamente con los responsables de la Sanidad Pública para proponer y exigir mejoras, mediante informes y presencialmente.

                             En cualquier caso, nuestra dinámica ha sido, es y seguirá siendo, recoger las quejas y propuestas de la ciudadanía, para trasladarlas a las instituciones responsables, en los términos más adecuados, con propuestas cabales.

                             Aunque las manifestaciones con pancartas y megafonía sigan siendo una herramienta válida, el movimiento vecinal ha evolucionado para ser más efectivo. Encontrar soluciones sostenibles y a largo plazo, requiere un enfoque menos confrontativo. Ahora, los cambios en lacomunicación y el aumento de la complejidad de los problemas, requieren propuestas razonables, diálogo asertivo y negociación con las autoridades y los actores afectados.

                             En cuanto a que la ciudad ha ido empeorando, será en algunos aspectos, pero también ha mejorado en otros muchos. Se han de ejecutar los compromisos pendientes de toda la ciudad y transformar lo que haga falta en aras de sacarle el máximo partido a los 12 km cuadrados en los que habitamos 300.000 personas, hecho que obliga a optimizar el uso del suelo y los recursos urbanos, para hacer la ciudad más eficiente, sostenible y habitable, y en la que la población tiene un papel crucial que cumplir, si quiere mejorar su ciudad y su bienestar.

                            *Podemos celebrar que este año, la Confederación Estatal de AAVV (CEAV) de la que formamos parte, haya conseguido al fin, que el Congreso de los Diputados apruebe por amplísima mayoría, una proposición (PNL) qué urge al Gobierno a reconocer el papel del movimiento vecinal en la llegada y desarrollo de la democracia. Este reconocimiento  contribuye así a saldar en parte, la gran deuda histórica que la democracia española mantiene con el movimiento vecinal.