La piscina municipal que sufrió un incendio en el 2024, continua sin haber resuelto los problemas generados desde entonces

Las usuarias, las más afectadas, ya han realizado protestas solicitando mejoras en las instalaciones, mientras una moción aprobada en noviembre no se ha aplicado

No hace muchos días, las usuarias de las piscinas municipales de l’Hospitalet, las más afectadas, protestaron delante del ayuntamiento por la situación en que se encuentran las instalaciones. Una situación que viene arrastrándose desde el mes de abril del 2024 cuando se produjo un incendio que dañó buena parte del recinto.

Aunque las obras de rehabilitación tenían que haber acabado en el mes de diciembre pasado, la situación sigue siendo muy poco satisfactoria. Los usuarios se quejan de que las obras van lentísimas y la empresa encargada de la rehabilitación ha solicitado una nueva ampliación del plazo de ejecución, que le ha sido denegada por el ayuntamiento.

Buena parte del incendio afectó sobre todo a los vestuarios. Las usuarias se quejan de que la sustitución provisional que se ha planificado, sobre todo en cuanto a los vestuarios femeninos, no es la adecuada. Han de pasar por una especie de túnel exterior que no evita el aire adecuadamente y en invierno esta situación se agrava. Por un lado, por el frío, y por otro, por el suelo existente donde ya han caído algunas personas. Tampoco tienen secadores para el pelo, un elemento importante por cuanto han de salir a la calle necesariamente con el pelo mojado. Además, el espacio no está adaptado para personas con problemas de movilidad o para madres con criaturas y coches de bebé.

A todo esto, hay que añadir que una de las calderas que proporciona agua caliente, estos días se ha averiado. Y los usuarios, o bien se han de duchar con agua fría, o bien han de acabar duchándose en sus casas. Además, en el mes de septiembre, se tuvo que cerrar la piscina prácticamente un mes al tenerse que realizar un tratamiento de choque por cuestiones de salubridad que ya durante el verano fue denunciado en varias ocasiones por los usuarios.

En noviembre pasado, ERC presentó una moción aprobada por todos los grupos políticos incluyendo el partido del gobierno donde se instaba al ejecutivo municipal a realizar un estudio, en el plazo de un año, en el que se incluyera un presupuesto con previsión de tiempos.

La moción hablaba, también, de una ampliación de los horarios de todas las piscinas municipales de l’Hospitalet, sobre todo en los momentos de más calor ya que el cierre se produce aproximadamente a las siete de la tarde, incluso en pleno verano. En este punto concreto, el grupo socialista se abstuvo.

Otra de las demandas era que entre los meses de mayo a septiembre no se programaran cierres técnicos, como ha sucedido en más de una ocasión. Y también se pedía más control, porque hay personas que acceden a los baños con ropa interior y en ropa de calle. Todo eso va acompañado además de robos —que se han registrado y denunciado— dentro de las instalaciones.

Las Piscinas Municipales de l’Hospitalet se construyeron a principios de los años 70 como un equipamiento destinado a la práctica deportiva acuática. Cuenta con 6.100 metros cuadrados, que incorporan piscinas al aire libre, piscinas cubiertas, salas polivalentes, una sala fitness y una sala cardiovascular. No sólo es un espacio para la práctica deportiva y la salud, también es un espacio educativo y formativo y un equipamiento esencial para la ciudad. Un equipamiento, que se encuentra actualmente en una situación preocupante y muy deteriorada y sobre la cual todo son problemas que se alargan sin que el gobierno lo remedie.

El progresivo deterioro de las bibliotecas de la ciudad, una muestra más de la negligencia municipal y de la falta de gestión

Parte del patrimonio bibliotecario de la Tecla Sala es ya irrecuperable a consecuencia de las goteras que afectan al equipamiento desde hace meses

La situación de las bibliotecas en nuestra ciudad es lamentable y se encuentran sumidas en un abandono absoluto. Falta personal, entre unas 15 o 20 personas, que ha provocado el cierre temporal de algunos centros. Las instalaciones se encuentran con un gran número de desperfectos como goteras, desprendimiento de techos, fallos en la climatización que provocan una situación, en algunos momentos caótica, que ponen de manifiesto la dejadez que sufren.

La incidencia más reciente se produjo los pasados jueves y viernes en la Biblioteca Central Tecla Sala que se vio obligada a cerrar las instalaciones por la rotura de las cañerías que afectó al sistema eléctrico del recinto. Este mismo centro también tuvo que cerrar un día la semana anterior porque no tenía personal para cubrir ese horario. Los Comunes han exigido al gobierno municipal, a través de una comparecencia de prensa, que destine de forma inmediata presupuesto para casos de emergencia de forma que se puedan reanudar, sin más complicaciones, las actividades de esta biblioteca. Y han exigido al equipo de gobierno que deje de mirar a otro lado y asuma de una vez la responsabilidad en la gestión y el mantenimiento de estos espacios esenciales para la ciudadanía. Su portavoz, Manuel Domínguez, manifestó al respecto que las bibliotecas se encuentran en su peor momento desde los últimos años del franquismo. Las goteras que sufren desde hace años están afectando incluso a su patrimonio bibliotecario que, en algunos casos, se ha convertido en irrecuperable.

“Las bibliotecas no son solo equipamientos, son pilares fundamentales para el acceso a la cultura, a la cohesión social y al derecho a la información”, según los Comunes, y en algunas incluso, se realizan otro tipo de actividades. Algunas bibliotecas como la de la Florida tienen que cerrar los sábados porque no tienen personal para mantenerlas abiertas. “Es el distrito con más problemas sociales y donde se deberían de destinar mayores recursos. A pocos metros de aquí se está hablando a bombo y platillo del Pla del Samontà cuando nos olvidamos de elementos tan esenciales como una biblioteca”, manifestó Manuel Domínguez.

La biblioteca de la plaza Europa es otra que se ve afectada por la falta de personal y algunas mañanas ha de permanecer cerrada, así como otras dos bibliotecas más de la ciudad que abren sábados alternos . “Es una situación insoportable la que viven estos centros”, afirman los Comunes. El barrio de Santa Eulàlia se encuentra sin biblioteca desde el año 2021 y todavía no se sabe nada de su apertura.

La falta de personal es una de las causas que está provocando esta degradación. Faltan por cubrir plazas para que las bibliotecas funcionen con normalidad. Y aunque se han realizado las convocatorias y seleccionado el personal, falta que sean llamadas para su incorporación “y todo ello es responsabilidad del gobierno municipal”. No se están cubriendo bajas, días personales de los bibliotecarios, jubilaciones…”este verano, por este motivo, algunas bibliotecas han tenido que cerrar”, según Domínguez.

La climatización de los locales es otro de los grandes problemas que sufren este tipo de equipamientos. En verano, que podrían ser refugios climáticos, algunas bibliotecas han tenido que cerrar porque no funcionaban los aires acondicionados; pero ahora en invierno es todo lo contrario. Algunos estudiantes han tenido que estar en las bibliotecas con ropa de abrigo al mantenerse las salas con temperaturas inferiores a los 17 grados.

La Generalitat adquiere los 128 pisos de la promoción de la Porta Nord de La Caixa, poniendo fin a un largo conflicto

Este año acababan los contratos de los vecinos y la entidad bancaria estaba dispuesta a ponerlos a la venta de manera inmediata

La Generalitat de Catalunya adquirirá 128 pisos de la Porta Nord de L’Hospitalet de ImmoCaixa, según ha anunciado la consellera de l’Habitatge, Silvia Paneque. Los vecinos de estas viviendas junto con el Sindicat de Llogueteres habían realizado protestas y denuncias contra la Generalitat por quedar excluidos en el primer paquete que compró el organismo autónomo a ImmoCaixa. Los afectados estaban muy preocupados ya que este mes de enero les vencían los contratos. (Foto: Los afectados de la Caixa en un pleno municipal)

La consellera ha manifestado que de esta forma “se garantiza un alquiler asequible y permanente a las familias que viven en estos pisos”. Los dos edificios en cuestión tienen nueve y dieciseis plantas con una superficie útil de las viviendas de unos 81 metros cuadrados: tienen tres habitaciones, y el precio inicial de alquiler era de 540 euros al mes incluyendo la plaza de aparcamiento.

“Este Gobierno vuelve a ejercer el derecho de tanteo y retracto para adquirir 128 viviendas de Inmocaixa en l’Hospitalet de Llobregat”, ha destacado la consellera Silvia Paneque quien ha recordado que “esta operación se enmarca en las negociaciones que se iniciaron en la legislatura anterior y que han continuado en la actual”. Y también ha remarcado que “el objetivo del Govern es ampliar el parque de vivienda asequible y estable, especialmente en aquellos municipios donde la presión del mercado es más elevada”.  Con esta operación ya se elevan a 1267, los pisos que la Generalitat adquiere a ImmoCaisa y se incorporan a la red pública.

Los afectados han mostrado una gran alegría después de todo el conflicto que tuvieron con ImmoCaixa y que finalmente se haya resuelto de forma satisfactoria. En un primer momento esta promoción había quedado excluida dentro del primer paquete de adquisición de la Generalitat.

Ha sido una larga lucha que se viene arrastrando desde hace meses al saber que sus contratos finalizaban a primeros de este año. Y aunque la legislación permite la prórroga durante un año, presagiaban un mal futuro ya que La Caixa las había puesto a la venta para ser adquiridas, según parece, por un fondo buitre. Los vecinos quisieron implicar también al ayuntamiento con dos intervenciones en los plenos municipales ya que, en su día, fue la alcaldesa Núria Marín la encargada de darles las llaves en un acto público.

Hay que recordar que el 24 de enero de 2014, la Obra Social La Caixa entregó las llaves de 168 viviendas de alquiler asequible que había construido en la Porta Nord de l’Hospitalet, previo un sorteo donde se habían presentado 2.300 personas interesadas en esos pisos. Todo ello tras el acuerdo suscrito entre el Ayuntamiento y La Caixa el 29 de febrero de 2008, modificado el 12 de enero de 2011.

El acto de entrega se hizo a bombo y platillo con la participación de la entonces alcaldesa Núria Marin, que calificó el momento como “una de las actuaciones urbanísticas más importantes que se han desarrollado en la ciudad”.

Los contratos eran de cinco años con opción de compra y renovables a otros cinco años más, prorrogables en caso de que se cumplieran los requisitos establecidos en la normativa de protección oficial.

Pasados los primeros cinco años se renovaron los contratos, pero los vecinos aseguran que nunca vieron los nuevos. Después, cuando tuvieron acceso, observaron que la opción de compra había desaparecido y se habían incluido cláusulas abusivas. Los responsables de La Caixa no advirtieron de esta circunstancia. Por lo tanto, no pudieron oponerse a los nuevos términos impuestos por la Obra Social. La respuesta de la entidad fue entonces que, o firmaban en aquel momento, o el piso sería adjudicado a otra persona ya que había lista de espera. Así lo manifestaron los perjudicados en un pleno municipal reciente, donde expusieron su situación a todos los grupos municipales.

Los inquilinos de las diferentes promociones de Catalunya, en parecidas circunstancias, han puesto dos demandas con el apoyo del Sindicat de Llogateres. Una, por 16 cláusulas abusivas en los contratos, y otra reclamando 10 millones de euros en concepto del IBI que no deberían haber pagado y que La Caixa les ha ido cobrando durante estos años.

A todo ello, los afectados de la Porta Nord han denunciado la falta de mantenimiento y el abandono absoluto por parte de la entidad titular. Los vecinos afirmaron que “llevamos cerca de 10 años viviendo en los pisos y soportando problemas diversos porque los servicios de mantenimiento han sido muy deficientes o inexistentes, con fugas continuas que nunca se han resuelto”.

Pere Izquierdo: “M’agradaria que l’Ajuntament hi destinés un edifici industrial, per disposar d’un museu digne de la segona ciutat de Catalunya”

Pere Izquierdo, director del Museu d’Història de L’Hospitalet

Quin ha estat el seu recorregut professional fins arribar a la direcció del Museu d’Història de l’Hospitalet?

Vaig néixer a Gavà al 1963 i des del 1978 que vaig començar a col·laborar en les excavacions del Museu de Gavà a  les mines neolítiques de Can Tintorer, que no he parat de treballar pel patrimoni. Al 1983 vaig ser seleccionat per la Generalitat per al primer grup d’arqueòlegs subaquàtics que es van formar al país. Al 1986 em vaig llicenciar en Geografia i Història i l’any següent em vaig graduar amb una tesi de llicenciatura sobre el port  romà que hi havia on ara hi el delta del Llobregat. Al 1989 em vaig treure el títol de Bus professional. He participat en tota mena d’excavacions arqueològiques, des de la prehistòria fins a l’època contemporània, a sobre i a sota de l’aigua. Només acabar la carrera vaig començar a treballar al Museo Nacional de Arqueología Marítima, i al 1987 vaig guanyar un concurs per fer d’arqueòleg territorial de la Generalitat a les Terres de l’Ebre. Al 1989 vaig tornar a Gavà com a conservador del Museu, i al 1992 vaig guanyar el lloc de director dels Museus Municipals de Sabadell. Entre 1994 i 1996 vaig fer d’arqueòleg, museòleg i traductor free lance, i entre d’altres encàrrecs vaig redactar el projecte museològic i l’esborrany dels estatuts del Museu de l’Hospitalet. Des del 1998 sóc funcionari de la Diputació de Barcelona, destinat a l’Oficina de Patrimoni Cultural, on vaig  redactar i desenvolupar els projectes de la Xarxa de Museus Locals i dels Mapes de Patrimoni Cultural, entre d’altres. Entre el 2006 i el 2007 vaig dirigir el Museu d’Arqueologia de Catalunya, i entre el 2011 i el 2012 l’Oficina de Patrimoni Cultural de la Diputació. D’allà vaig anar als Museus de Sitges com a cap d’Equipaments i Projectes, i els vaig dirigir en funcions des de febrer de 2019 fins al desembre de 2021. Entre 2022 i 2024 vaig ser Cap de Col·leccions i Coneixement del Museu Marítim de Barcelona, i entre 2024 i 2025 vaig fer de tècnic al Palau Güell.

Tinc publicats més de cent articles i uns quants llibres col·lectius sobre Arqueologia, Història, Art, Museologia i Patrimoni.

Visc al Prat i tinc dos fills, un és professor a la Universitat Politècnica de Copenhagen i l’altra és investigadora en enginyeria biomèdica a Can Ruti.

Què el va motivar a accedir al càrrec i quins reptes va posar-se a l’inici?

Encara estic a l’inici… Em vaig presentar per al lloc de director del Museu de l’Hospitalet, en primer lloc, perquè és un Museu que conec i que crec que no està prou reconegut. També perquè crec que cuidar i donar a conèixer el patrimoni cultural vinculat a la gent treballadora és un acte de justícia social. La gent que té diners, té accés a tota la cultura i a tot l’art del món. Els testimonis físics i artístics del seu passat es preserven i s’ensenyen sense gaire dubtes ni discussions. Però qui no en té, depèn del bon funcionament de serveis públics com aquest per tal que la memòria del seu passat col·lectiu i dels seus gustos estètics es preservi, s’estudiï, es posi en valor i li sigui retornada. 

Com definiria avui el paper del Museu en relació a la ciutat?

El Museu de l’Hospitalet és l’organisme que s’ocupa del passat de la ciutat -juntament amb l’Arxiu- i dels testimonis materials que n’han quedat. Els canvis que ha experimentat l’Hospitalet en els darrers cent vint anys són brutals, i el coneixement i la consciència d’aquest passat són essencials per prendre consciència de cap a on anem, i per ajudar a l’expansió de la consciència cívica. Un lloc amb patrimoni s’estudia, es visita i es valora. Un lloc que es considera sense patrimoni, s’explota, es destrueix i després s’abandona. La història mateixa de la nostra ciutat, feta per emigrants occitans des de l’Edat Mitjana; pirinencs, ebrencs, valencians i aragonesos al vessant entre els segles XIX i XX; murcians al primer terç del segle passat; després andalusos, extremenys, castellans i gallecs; i finalment, de moment, magribins, asiàtics, llatinoamericans i ucraïnesos, és la millor vacuna contra la xenofòbia i el racisme. Crec que el Museu és el guardià i difusor d’aquesta memòria col·lectiva.

Quins projectes o línies de treball li agradaria impulsar al Museu de cara al futur?

M’agradaria que el Museu de l’Hospitalet es centri en l’estudi i la difusió del passat de la gent treballadora, entesa en un sentit ampli. Encara que l’Hospitalet ha tingut i té algunes famílies benestants, crec que aquí mai no hi ha hagut burgesia absentista, que aquesta és una ciutat de gent treballadora i no de gent especuladora. Aquí hi tenim una història que ningú altre no explicarà, perquè els grans museus de la capital tenen unes col·leccions fonamentades en els gustos, les idees i els criteris de la gent que ha posseït i manat el país. Somnio que algun dia hi tinguem l’autèntic Museu de la Gent Treballadora.

D’altra banda, el Museu de l’Hospitalet té una col·lecció enorme i espectacular, però ningú no en té consciència perquè una gran part és guardada a la reserva. M’agradaria que l’Ajuntament hi destinés un edifici industrial, per disposar d’un museu digne de la segona ciutat de Catalunya. Fer-hi una exposició permanent amb realitat augmentada, on a través d’objectes reals puguis interactuar amb la gent que els va crear i utilitzar, que sigui com una mena de màquina del temps per viatjar al passat i entendre l’evolució de la ciutat i de la societat que la fa viva. I també m’agradaria habilitar una reserva visitable on el públic pugui conèixer la totalitat de la col·lecció, a part dels objectes que es triin per al discurs de l’exposició permanent. Moltes de les peces que tenim tenen una altíssima qualitat artística o patrimonial, i és injust que estiguin amagades fins que es faci una exposició temporal on hi encaixin.

En la seva opinió, ¿com es troba actualment el patrimoni de la ciutat?

No és cap secret que en el darrer segle hem perdut la major part del patrimoni de la ciutat. Segurament, en molts casos, era inevitable, perquè la ciutat és viva i s’ha d’autodigerir per seguir existint. Hem arribat a un moment on ja no ens ho podem permetre més. Ja hem perdut massa. Crec que això és una idea bastant estesa entre qui hi ha reflexionat, i per això des del Museu impulsarem enguany la revisió del Pla Especial de Protecció del Patrimoni, amb l’expectativa d’augmentar notablement el nombre i la diversitat dels elements protegits.

Què considera que caldria fer per conservar i protegir el patrimoni que queda a l’Hospitalet?

Actualment, el Museu revisa i informa totes les sol·licituds de permisos d’obres que poden afectar patrimoni protegit legalment, i vetlla perquè s’hi compleixi la normativa. Una normativa que no sempre és raonable i que esperem ajustar amb el nou PEPPA. Però les administracions no poden fer gairebé res si els propietaris no tenen consciència d’allò que posseeixen i no ho cuiden correctament. Cal treballar la consciència ciutadana, i cal que els ciutadans que facin correctament les coses rebin ajuts econòmics de l’Ajuntament, perquè estan cuidant elements que, emocionalment i cultural, són de tothom.

Quines singularitats històriques de l’Hospitalet pensa que son menys conegudes per la ciutadania?

A mesura que avança el segle XXI, la memòria de la majoria de gent s’està fent més curta que mai. Fins al segle passat hi havia una memòria col·lectiva que en alguns temes es remuntava fins a l’Edat Mitjana i es transmetia oralment dins les famílies. Ara estem en temps d’immediatesa i de gran mobilitat de la gent. Per això és normal que hi hagi moltes persones que ho ignoren gairebé tot del passat del seu entorn i de com s’ha format la realitat on viuen. Probablement molta gent no sap que la mar arribava en època romana fins ben a prop de la plaça de l’Ajuntament; que la Talaia es va haver de fer per prevenir atacs dels pirates des del riu; que la majoria de la població als segle XVI i XVII no era autòctona, sinó immigrant occitana; que ara fa tot just un segle les terres de la nostra part del delta del Llobregat eren les més fèrtils d’Europa, podien produir fins a sis collites actuals i produïen menjar en grans quantitats per a l’exportació; que quasi tots els elements de terracota de les cases modernistes catalanes i de més enllà procedien de les bòviles de l’Hospitalet;…

Des del seu punt de vista, ¿com es reflecteix l’evolució social i cultural de la ciutat a les col·leccions del Museu?

La col·lecció del Museu ja reflecteix en bona mesura l’evolució de la ciutat i de la societat que l’habita i la transforma. És molt notable la col·lecció de càntirs procedents dels diferents pobles d’origen dels hospitalencs dels anys setanta, que es va fer justament amb la intenció de reflectir i incorporar la diversitat de llavors. Ara caldria ampliar-la amb estris per beure aigua dels llocs d’origen dels hospitalencs actuals. I el Museu ha d’explicar també la història d’aquests nous veïns, que ja és part de la nostra història.

Quina relació manté el Museu com equipament, amb els barris i la diversitat cultural de la ciutat?

Des del Museu estem oberts a tota mena de col·laboracions amb tots els districtes i amb les entitats i associacions de la ciutat. Cooperem amb les seves iniciatives i estem disposats a fer que el Museu estigui present a tots els barris d’una manera o una altra. Focalitzem les activitats de Memòria Històrica als barris que van experimentar més repressió, Collblanc, la Torrassa, Pubilla Casas, Sant Josep,… Muntem rutes urbanes de descobriment del patrimoni tot mostrant allò que amaguen tots els barris de la ciutat. Ara entomarem els projectes del castell de Bellvís i del refugi antiaeri del Parc de la Marquesa.

En relació a la diversitat cultural, tenim el repte de recollir el patrimoni que generen les comunitats que han arribat les darreres, i d’atreure-les cap al Museu com un lloc on no tan sols hi poden descobrir el passat de la ciutat on viuen, sinó on també es parli d’aquestes comunitats i del seu passat com a part integrant de l’Hospitalet del futur. Tenim el repte d’adaptar-hi el discurs i d’incorporar també a les nostres activitats i exposicions algunes de les llengües d’aquestes comunitats, tot treballant alhora perquè assumeixin com a propi el català.

Com treballa actualment el Museu per apropar la història local al públic jove i als nous visitants de la institució?

A més de les exposicions permanents de la Casa Espanya i de l’Harmonia, el Museu ofereix rutes guiades, exposicions temporals, conferències i publicacions -també en format electrònic- que permeten descobrir nous aspectes de la història local. Hem de treballar per fer-les cada cop més interessants i més atractives per al públic jove i per a la gent que no acostuma a visitar museus. Ells i elles potser no ho saben, però també necessiten conèixer allò que ha fet la ciutat tal com és ara.

En relació amb els joves, valoro moltíssim els resultats del Tàndem que el Museu ha fet als darrers anys amb l’Institut Mercè Rodoreda, que ens permet millorar els nostres serveis i millorar també l’educació del seu alumnat. Els nois i noies de l’Institut participen en nombroses activitats conjuntes, entre les quals les vinculades a la Memòria Històrica, i em consta que això els impacta positivament. Com que l’experiència ha estat tan positiva, volem iniciar un nou tàndem, també, amb l’Institut Can Vilumara.

Quina importància tenen les activitats culturals i participatives en el projecte del Museu avui en dia?

El patrimoni és una construcció social, i per tant no té sentit treballar-lo d’esquena a la societat. Des del meu punt de vista, la participació de la gent és un imperatiu. També és una eina educativa de primer ordre, que es vincula amb aspectes molt diversos del currículum. El Museu ofereix activitats educatives orientades als centres escolars i també a les famílies, durant els caps de setmana. Per desgràcia, aquesta oferta ha estat paralitzada durant més d’un any per uns nous contractes que no acaben de formalitzar-se, però crec que a partir de l’1 de març proper podrem tornar a oferir aquests serveis. Cal destacar que la demanda dels centres educatius de la ciutat supera molt les possibilitats d’oferta que tenim actualment.

Pensa que ha canviat el perfil del visitant del Museu en els darrers anys?

Tots els museus, a tot arreu, tenen un públic fidel entre la gent més gran, i especialment les dones. Quan la gent arriba a certa edat, sent nostàlgia i s’apropa al Museu on hi troba referents del passat que li serveixen d’àncora, de mecanisme de referència per no perdre’s en el present. Aquest públic natural cal cuidar-lo, i hi ha molts estudis que demostren que les visites als museus ajuden a frenar el deteriorament cognitiu. A Anglaterra, fins i tot s’ha demostrat que la gent que resideix a prop d’un museu o monument obert al públic té més esperança de vida que la que en viu lluny.

M’agradaria que seguíssim cuidant molt aquest públic natural, i al mateix temps tinguem capacitat per atraure la joventut i les famílies, tot oferint-los activitats que els motivin.

Quin paper pensa que juga la memòria històrica en la construcció de la identitat col·lectiva?

Si ens aixequéssim cada dia sense recordar què hem fet el dia abans, no podríem viure. Doncs això, col·lectivament, també passa. Oblidar les misèries, les lluites i les victòries del nostre passat ens fa més insolidaris, més intolerants, més racistes, més xenòfobs, més incívics. El Museu està compromès amb la idea que tot allò que tenim avui ho devem a les lluites i patiments de la gent que ens ha precedit, i que tot ho podem perdre si en perdem la consciència. Al passat mes de novembre, vaig poder observar en directe com una obra de teatre sobre la resistència veïnal al franquisme servia per què alguns alumnes de l’institut que hi havien arribat amb actitud hostil, acabessin moderant la seva actitud. La meva esperança és que acabessin qüestionant-se ells mateixos.

De quina manera pot un museu d’història, dialogar amb els problemes, els debats i les polèmiques actuals?

Per molt que ho digués en Fukuyama, la Història no s’ha acabat. Estem dins la nau de la història, que ve d’algun lloc i no s’atura, i cap dels problemes i debats actuals no es pot entendre sense conèixer els antecedents. És missió nostra triar quins temes cal investigar, divulgar i debatre des del Museu perquè la gent els tingui al cap a l’hora de prendre decisions sobre el present i sobre el futur.

Sóc dels que pensen que un Museu no ha de fer mai propaganda ideològica de cap classe, però ha de posar a l’abast del públic els elements necessaris per reflexionar, qüestionar-se els prejudicis i revisar els propis valors.

Quins projectes o línies de treball li agradaria impulsar des del Museu en el futur immediat?

M’agradaria que l’Ajuntament decidís adscriure un espai del patrimoni industrial de la ciutat com a nova seu central del Museu, i poder jubilar-me deixant encarrilat el projecte del gran Museu de l’Hospitalet del 2050. Un museu on la nostra història serveixi també de mirall per als habitants de tota l’Àrea Metropolitana. També vull buscar les sinergies amb totes les institucions, organismes i associacions que treballen el patrimoni, la història i les arts a la nostra ciutat. De moment, enguany ens coordinarem tots per celebrar la Nit dels Museus. Tenim ja a punt de sortir a licitació la revisió del Pla Especial de Protecció del Patrimoni, amb la idea de protegir molts més elements i de fer-ho millor, de manera que qui posseeixi un element catalogat, se’n senti orgullós i sàpiga que compta amb el suport de l’Ajuntament per restaurar-lo i mantenir-lo en bones condicions.

Hi ha alguna peça, exposició o història del museu que li resulti especialment significativa personalment?

Entre els prop de setze mil objectes que custodiem, n’hi ha molts que tenen un interès extraordinari. Tenim molts quadres, dibuixos i escultures de primer nivell, que em dol de tenir guardades a la reserva i amagades de la vista de tothom. Però a mi em toquen més la fibra sensible aquells objectes que et traslladen a un moment concret de la vida quotidiana de persones que mai no vaig conèixer, que no han estat famoses, però que van deixar congelats els seus sentiments o un moment de la seva vida en un objecte quotidià, en una postal o un petit regal que van fer a la gent que més estimaven. Per deformació professional, admiro també amb devoció les reproduccions de la medusa de Santa Eulàlia de Provençana, una peça excepcional que no podia estar sola. A veure si abans de jubilar-me aconsegueixo engegar un projecte per fer recerca a fons de l’entorn de l’església i hi podem detectar la primera gran casa de l’Hospitalet, la vil·la romana d’en Prouentius.

Quina impressió li agradaria que qualsevol visitant s’emportés després de recórrer el Museu?

Espero que els visitants del Museu surtin amb més consciència del lloc on són, del seu lloc al món, més sensibles, millors ciutadans i ciutadanes i millors persones. Suposo que és demanar molt, però crec que hi podem contribuir.

Com imagina el Museu d’Història de l’Hospitalet d’aquí als propers deu anys?

M’agradaria que al 2036 la gent de l’Hospitalet conegui majoritàriament l’existència del Museu i el consideri la casa de la memòria col·lectiva, de la història de tothom. Que tingui un equip que el porti que reflecteixi la diversitat de la societat, on hi hagi gent jove, de procedències diverses i de sensibilitats, ideologies i identitats diverses, i que aquest equip permeti que el Museu sigui proper i faci activitats interessants, atractives i significatives per a qualsevol persona. Un Museu amb instal·lacions suficientment àmplies, modernes i acollidores, que sàpiga com combinar la tecnologia amb els testimonis físics del passat, sense que la primera es mengi la presència dels segons. Un museu que sigui valorat per la gent, que sigui un lloc on hi passin coses i tothom s’hi acosti periòdicament a veure què hi passa. Un museu que atregui gent d’arreu de l’Àrea Metropolitana que se senti reflectida en les històries que s’hi expliquen, i que hi porti hostes i amics per mostrar-los amb orgull el passat de la nostra ciutat i de la seva gent, treballadora i acollidora.

Sindicats, famílies, docents i la classe política, denuncien la dramàtica situació escolar que es viu a l’Hospitalet

El proper curs pot arribar a ser caòtic davant la previsible incorporació a l’ensenyament públic dels alumnes procedents dels col·legis Xaloc i Pineda que perden la concertació

La situació educativa a L’Hospitalet és caòtica i dramàtica alhora. És una percepció molt notòria i palpable. Les contínues denúncies de la situació tant per part de les comunitats educatives (pares i professors) com també per part de les organitzacions sindicals, així ho reflecteixen. CC.OO. ho ha plasmat diverses vegades, fins i tot l’any passat sol·licitant la declaració d’emergència per part de l’Ajuntament de l’Hospitalet. Ràtios per sobre de la mitjana de Catalunya, no es construeixen escoles, manca de professorat, centres amb una multitud de deficiències que no es reparen, manca de calefacció…

Avui han estat els Comuns de l’Hospitalet els que ho han fet visible, centrant-se a la ciutat, amb una declaració recolzant la propera mobilització de l’11 de febrer, on sindicats de l’Educació i altres entitats reivindiquen millores en les condicions laborals i a favor d’una educació pública de qualitat: reducció de les ràtios, un increment del personal docent i la democràcia als centres entre molts altres punts.

Manuel Domínguez, portaveu dels Comuns, ha denunciat la impassibilitat que hi ha per part de l’actual govern municipal per afrontar la situació. Sobretot davant la falta d’escoles a la ciutat. Actualment hi ha 29 grups extraordinaris (bolets, fora de matrícula) que no tenien aula i se’ls ha hagut d’ubicar en espais destinats a altres activitats escolars.

El portaveu dels Comuns ha demanat a l’ajuntament més pressió a la Generalitat perquè la massificació i la manca de professorat als centres de l’Hospitalet té més incidència a les escoles de la zona nord com és el cas de l’Eduard Fontseré i Joaquim Ruyra, centres d’alta complexitat.

També s’ha posat de manifest la manca de solucions amb el manteniment, de competència municipal, i els dèficits estructurals de moltes escoles, sobretot aquelles que provenen del Pla d’Urgències, una de les quals ha provocat la recent manifestació de professors pares i alumnes de l’Escola Milagros Consarnau.

Des de CCOO, que també comparteix l’anàlisi de la situació, és considerat molt greu tot el que està passant, amb perspectives de futur molt poc encoratjadores. Caldrà tenir en compte, per agreujar encara més la situació, la prevista privatització total dels centres Xaloc i Pineda on prop de 300 nens es trobaran en una situació vulnerable i hauran de buscar plaça a l’escola pública.

CCOO de l’ensenymanet, molt sensible davant la situació escolar de l’Hospitalet, ha manifestat que és molt previsible que el seguiment de la vaga el dia 11 de febrer als centres de la ciutat sigui molt massiu, sobretot a causa de la situació a les escoles i els instituts.

El novembre de l’any passat, aquest sindicat ja va manifestar que organitzaria i participaria a totes les protestes que siguin necessàries per defensar una educació pública, digna, inclusiva i amb recursos reals. Aquesta determinació l’ha adoptat l’organització sindical després d’haver passat més d’un any des de la denúncia de la situació d’emergència educacional, sense que s’hagi realitzat “absolutament res per part de les administracions responsables: Generalitat i Ajuntament”.

La situació laboral dels professionals, d’altra banda, continua sent molt preocupant i no ha variat gens en els darrers exercicis: “el professorat es deixa la pell i treballa en condicions cada cop més difícils i les administracions continuen encara en la inacció sense oferir solucions reals al patiment dels centres i de les famílies. Els docents estan exhausts, saturats i desprotegits, i la resposta política és el silenci”, sentencien des de l’organització sindical.

La revisió del Pla Especial de Protecció del Patrimoni Arquitectònic  (PEPPA) s’engegarà al juny, després d’un any i mig d’espera

La idea és incorporar cinc vegades més elements a protegir dels existents fins ara i portar-los a aprovació a finals de setembre

Després d’un any i mig, es posa en marxa el procés per a la revisió i l’elaboració d’un nou Pla Especial de Protecció del Patrimoni Arquitectònic (PEPPA) de l’Hospitalet, molt reclamat tant per les entitats de la ciutat com pels partits polítics. Aquest anunci es va realitzar en una reunió de la Comissió Permanent de Patrimoni i on es va informar del nou cronograma d’actuacions. (Foto: Antiga fábrica d’Albert Germans).

Aquestes actuacions haurien d’haver-se iniciat el setembre del 2024 però no es va poder activar ja que ni tan sols estava contractat el personal que l’havia de fer. Tots els grups de l’oposició van votar el 5 de novembre passat perquè es reservessin partides econòmiques als pressupostos del 2026 per a la conservació dels elements històrics patrimonials que encara subsisteixen a l’Hospitalet. La inacció del govern municipal en la conservació del Patrimoni havia estat motiu de crítica ja que es considerava que el patrimoni que queda en peu, encara està en constant perill per les pressions immobiliàries.

La idea de la revisió del PEPPA és incorporar cinc vegades més elements arquitectònics a protegir dels existents fins ara. A la darrera reunió de la Comissió Permanent de Patrimoni, celebrada el passat 15 de gener, es va acordar posar en marxa aquesta revisió. Els treballs de la revisió s’han d’iniciar l’1 de juny una vegada sigui contractat el personal que l’ha de dur a terme, una vegada aprovats els plecs de condicions del concurs que l’habilitarà.

Segons el nou calendari planificat, a finals del mes de setembre d’aquest any s’ha de presentar un llistat provisional amb els elements a incloure en el nou PEPPA que han de ser revisats per la mateixa comissió permanent. Quatre mesos després (gener 2027), les fitxes de cadascun dels elements acordats es presentaran de forma provisional per estar acabats l’estiu de l’any que ve i ser aprovats a finals del 2027.

El Museu d’Història de l’Hospitalet s’encarregarà de les gestions per les intervencions al Castell de Bellvís i al refugi antiaeri existent al Parc de la Marquesa, tal com es va informar a la reunió de la Comissió Permanent. Durant aquest any es realitzaran les dues excavacions pendents a l’entorn dels dos elements a conservar amb el projecte museístic per obrir-lo al públic durant l’any 2027. Ambdues obres tenen un pressupost de 629.000 euros.

Un altre dels anuncis esperats era la convocatòria de subvencions per a la rehabilitació d’edificis catalogats de l’Hospitalet. Les bases del plec de condicions ja estan preparades i estan pendents dels informes dels serveis jurídics. La convocatòria està prevista per al mes de setembre. El pressupost destinat és de 150.000 euros i el màxim subvencionable serà del 50% del cost de l’obra. Podran accedir a aquests ajuts tots els edificis rehabilitats a partir de la darrera convocatòria.

Una altra de les actuacions que ja està encarregada és l’edifici de l’Harmonia. Concretament la garita, pendent de fa anys. Ja s’ha contractat un especialista en aquest tipus d’intervencions des de l’Àrea de Qualitat Urbana. Amb aquesta intervenció es repararà per recuperar l’aspecte original, un balcó circular, deduït de les fotografies existents i també d’una aquarel·la.

La Comissió d’Urbanisme del Ajuntament de Barcelona da luz verde al proyecto de la “Illa Citroën” que supone la reducción de un 30% de zona verde

La modificación del PGM se aprobó con los votos de PSC, Junts y Vox. ERC se reservó su voto para el Pleno Municipal a celebrar en los próximos días. PP se abstuvo y Comunes votaron en contra

La Comissió d’Urbanisme del Ajuntament de Barcelona dio luz verde al proyecto de la “Illa de Citroën” con los votos de PSC, Junts y Vox que supone la reducción de un 30% de la zona verde prevista en el planeamiento inicial y donde se construirán 110 viviendas. Esquerra Republicana hizo una reserva de voto que se sabrá definitivamente en el pleno municipal y los Comunes votaron en contra, posición que han mantenido desde el inicio del proceso de modificación del Plan General Metropolitano (PGM).

Los vecinos se concentraron el martes pasado en la plaza Sant Jaume, en la misma puerta del Ajuntament de Barcelona mientras que se celebraba la reunión de la Comissió d’Urbanisme. La indignación fue grande cuando finalmente se supo el resultado de las votaciones. Los afectados llevaban pancartas reivindicando “el cien por cien de la Illa Citroën zona verde”. También se podían leer otras con frases como: “No més blocs”; “Amb el barri no s’especula”. Después los afectados se concentraron en la plaza Sant Miquel, en la entrada del edificio municipal donde se celebró la transcendente reunión.

Ancor Mesa, regidor dels Comuns al Ajuntament de Barcelona, considera que, aunque esta votación representa un varapalo para las aspiraciones de los vecinos afectados por esta modificación del PGM, la lucha ha de continuar. Por un lado, se han de entregar toda la recogida de firmas, cerca de 1.500 hasta ahora, cuya campaña de momento se mantiene. Y por otro, se ha de continuar con la presión vecinal. Aunque se apruebe el proyecto, después hay que ejecutarlo. “Las elecciones municipales se celebrarán dentro de un año y si hay un cambio en la aritmética municipal se podría paralizar el plan”, dice el portavoz de los Comuns.

Tal y como hemos ido informando desde L’Estaca, el proyecto proviene del acuerdo realizado entre el Ayuntamiento de Barcelona y la empresa Stellantis, en el 2023, pero no se dio a conocer hasta octubre del 2024 cuando se abrió un proceso participativo que nunca se acabó ni se tuvo en cuenta la opinión de los vecinos.

En julio del año pasado fue aprobado inicialmente por la Comissió d’Urbanisme del Ayuntamiento de Barcelona. Aquella vez con los votos del PSC, Junts, ERC y Vox. PP se abstuvo y los Comunes votaron en contra.

El pasado octubre se produjo una nueva votación del proyecto, esta vez en el plenario de Sants-Montjuic, y donde hubo un baile de votos: PSC y Vox votaron a favor; se abstuvieron Junts, ERC y PP. Y sólo los Comunes votaron en contra, grupo que ha mantenido el mismo voto en todo el proceso.

Ancor Mesa, de los Comunes, ya ha manifestado en más de una ocasión que “el convenio está realizado a medida de la multinacional Stellantis”. Esta empresa tiene sede social en Amsterdam y es fruto de la fusión de varias empresas automovilísticas como la propia Citroën, Peugeot, Opel/Vauxhal, Fiat, Alfa Romeo, Dodge y Chrysler. Esta compañía busca revalorizar los terrenos que han ocupado durante décadas, con una operación claramente especulativa bajo el paraguas de la enésima modificación del Plan General Metropolitano.

La modificación del PGM de la Illa Citroën, situada entre la calle Badal de Barcelona y la riera Blanca, limítrofe con l’Hospitalet, supone la reducción de un 30% de la zona verde prevista a cambio de la construcción de unos 12 bloques con un total de 110 viviendas y cuyas fachadas darán a la parte de Santa Eulalia-2.

Manuel Domínguez, portavoz de los Comunes en el Ayuntamiento de l’Hospitalet, y que se han sumado a las protestas ya ha calificado en más de una ocasión que esta modificación del PGM se asemejan a los Planes Parciales en tiempos del franquismo, eliminando zonas verdes y convirtiéndolas en zonas edificables. Ese hecho produjo una masificación de los barrios en detrimento de los equipamientos y de los espacios libres.

Nueva protesta vecinal contra la recalificación de la “Illa Citroën” de Barcelona, que sacrifica un 30% de zona verde para construir bloques de pisos

La Comissió d’Urbanisme de Barcelona se reúne el martes para decidir sobre su aprobación definitiva con la opinión en contra de fuerzas políticas y vecinales

Los vecinos afectados por la recalificación de la “Illa Citroën” se han manifestado este fin de semana en contra del actual proyecto, a punto de aprobarse por el Ayuntamiento de Barcelona, que supone sacrificar un 30% de zona verde para la construcción de bloques de pisos.

Los afectados por la modificación del Pla General Metropolitano (PGM) están indignados ya que la reparcelación se ha realizado a sus espaldas sin tener en cuenta el mantenimiento de la zona verde en su totalidad, su reivindicación principal. Al acto han participado los Comunes de ambos municipios, Barcelona y l’Hospitalet, representantes de la Federación de la Asociación de Vecinos de l’Hospitalet, miembros del Centre d’Estudis y también de la Plataforma Cívica del vecindario, creada con el objetivo de defender sus peticiones.

El nuevo proyecto ha sido calificado de “pelotazo” urbanístico y especulativo por parte de quienes han intervenido durante el acto. Hay que tener en cuenta que esta es una de las zonas más densamente pobladas de ambos municipios. La nueva construcción se realizaría con la fachada frontal a l’Hospitalet, a pocos metros de los bloques de Santa Eulalia-2.

La “Illa Citroën”, recibe el nombre de la marca automovilística que tuvo unas instalaciones en ese lugar. Está situada en la calle Badal y es limítrofe con el término municipal de l’Hospitalet.

El próximo martes será un día decisivo para este proyecto ya que la Comissió d’Urbanisme del ayuntamiento de Barcelona lo ha de aprobar de forma definitiva y llevarla al pleno de este mes.

Durante el proceso ha habido cambios de posicionamiento político. En el mes de julio, la Comissió d’Urbanisme de Barcelona aprobó el proyecto con los votos del PSC, Junts, ERC y Vox, la abstención del PP y el voto en contra de los Comunes.

En octubre, en el plenario de Sants-Montjuic del Ayuntamiento de Barcelona, la aprobación inicial se realizó con los votos de PSC y VOX y la abstención, esta vez, de Junts, ERC y PP. Los Comunes se mantuvieron con el voto en contra.

Aunque se abrió un proceso participativo a finales del 2024, al darse a conocer el convenio entre el Ayuntamiento de Barcelona y la empresa Stellantis, promotora de esta operación urbanística, el proceso nunca se tuvo en cuenta. Esta es la queja principal de los vecinos.

Ancor Mesa, regidor de Barcelona de los Comunes del Districte Sants-Montjuic, ha manifestado sobre el convenio: “está realizado a medida de la empresa Stellantis”.

Manuel Domínguez, portavoz de Comuns de l’Hospitalet, ha calificado la modificación del PGM como muy semejante a las que se hacían en los Planes Parciales en tiempos del franquismo, eliminando zonas verdes y convirtiéndolas en zonas edificables. Ese hecho produjo una masificación de los barrios en detrimento de los equipamientos y de los espacios libres.

Con este tipo de acuerdos “se está poniendo la alfombra roja a las empresas inmobiliarias, cuando deberían de pensar más en los vecinos que se encuentran en las zonas urbanas más densas de Europa con 50.000 habitantes por kilómetro cuadrado”, añadió el portavoz de los Comuns de l’Hospitalet.

Stellantis es una multinacional, con sede social en Amsterdam, fruto de la fusión de varias empresas automovilísticas como la propia Citroën, Peugeot, Opel/Vauxhal, Fiat, Alfa Romeo, Dodge y Chrysler. Esta compañía busca revalorizar los terrenos que han ocupado durante décadas, con una operación claramente especulativa bajo el paraguas de la enésima modificación del Plan General Metropolitano.

L’anunci del Consorci per la construcció del nou Clínic encén de nou la reivindicació del nou Hospital General a la zona nord de la ciutat

Una promesa de fa 20 anys, a la qual l’actual alcalde sembla renunciar quan promet que s’estudiarà un nou mapa sanitari per l’Hospitalet

Tant els Comuns com la Marea Pensionista han reivindicat novament, amb més rotunditat si hi cap, la construcció d’un centre sanitari que substitueixi l’actual Hospital General de L’Hospitalet (més conegut com el de la Creu Roja) que ha de donar servei als més de 150.000 habitants de la zona nord de la ciutat. Això, pocs dies després d’anunciar-se la constitució del Consorci que comportarà la construcció del nou Clínic.

“L’Hospitalet necessita un Hospital General propi”, va dir Manuel Domínguez, portaveu dels Comuns a l’Hospitalet dimecres passat, a la concentració que es realitza cada setmana al costat de l’Hospital de Bellvitge en defensa de la sanitat pública. “Exigim que es construeixi un nou hospital propi que substitueixi l’actual i que abasti tota la població nord de l’Hospitalet perquè no s’hagi de traslladar al Moisés Broggi, com està succeint actualment”.

David Quirós, l’alcalde de l’Hospitalet, ja ha assumit que no es construirà aquest hospital i, en una nota de premsa distribuïda pel mateix Ajuntament, va manifestar que s’està negociant amb la Conselleria un nou mapa sanitari per la ciutat. Aquest nou mapa sanitari comportaria, pels comentaris que ha fet el mateix alcalde, habilitar l’Hospital de Bellvitge com el de referència per a tot l’Hospitalet.

Aquesta proposta, per a la Marea Pensionista que reclama des de fa anys la millora de la sanitat pública, no és vàlida: “l’Hospital de Bellvitge no només està actualment saturat sinó que dona servei a una gran part del Baix Llobregat i fins i tot del Penedès”.

Ja fa més de 20 anys que es va prometre la construcció d’un nou Hospital General  que substituís l’antic de la Creu Roja. Fins i tot es va presentar una maqueta que fixava que s’havia de construir a la zona de Can Rigalt en època del govern del Tripartit, amb Marina Geli de consellera.

Els Comuns han manifestat que no estan en contra de la construcció de l’equipament sanitari en el límit dels tres municipis (Barcelona-L’Hospitalet-Esplugues) i que ampliarà l’actual Hospital Clínic i on també s’aixecarà un nou edifici de la Facultat de Medicina. “Però aquesta no ha de ser l´excusa perquè ens robin l´hospital promès fa 20 anys”, ha afirmat Domínguez.

Miguel Mansergas, representant de la Marea Pensionista, ha manifestat que les intencions de reformar o adequar l´actual Hospital General son una bogeria ja que està totalment obsolet i amb unes estructures que no garanteixen la salubritat d´un centre d´aquest tipus. I denuncia que els veïns s’hagin de desplaçar al Moisès Broggi “perquè aquest centre es va construir per donar servei als veïns del Baix Llobregat. Defensem la sanitat pública i tots els nostres impostos han d’anar per finançar el servei sanitari i no ens creiem aquestes gestions públic/privada-privada/pública.”

La Marea Pensionista que està reivindicant que es compleixin les promeses i més inversió pública, realitza des de fa mesos una recollida de firmes perquè es construeixi el nou Hospital General de l’Hospitalet on es va preveure en els terrenys de Can Rigalt.

Semblava que era més fàcil construir el nou Hospital General de l’Hospitalet en aquest indret, que pertanyia a l’Hospitalet i estava buit i abandonat, que no pas exigir una inversió en el vell de la Creu Roja, i durant molt de temps, es va estar especulant amb aquesta hipòtesi. No fa gaire, però, l’alcalde Quirós va afirmar que no tenia cap sentit construir el nou hospital general de la ciutat just al costat del flamant Clínic, perquè la previsió era que el Clínic servís també per donar servei a la ciutadania hospitalenca.

La veritat és que el Clínic futur té una previsió d’apertura que se’n va bastant més enllà del 2030 i que, per tant, els veïns de l’Hospitalet hauran d’esperar-se més d’un lustre llarg per poder ser atesos en condicions a tocar del seu terme municipal, si l’equip de govern no agafa el toro per les banyes i reconsidera la urgència. Reconsiderar la urgència voldria dir no esperar al nou Clínic i exigir que l’Hospital General de l’Hospitalet es faci a la pastilla de Can Rigalt o bé, reclamar una inversió d’urgència per posar en les condicions que caldria, l’antic Hospital de la Creu Roja.

Escepticisme davant la nova data per incorporar a la xarxa pública les cinc escoles bressol que esperen la municipalització des de l’any 2024

La primera promesa d’integració a la xarxa municipal la va fer el mateix alcalde quan era el regidor encarregat d’Ensenyament aviat farà dos anys

Un nou retard per a la municipalització de les cinc escoles bressol de l’Hospitalet (Nova Fortuny, Gua-Gua, Estel Blau, Gargots i Patufet). La nova data: inici del proper curs 2026-2027. Abans de l’estiu se’ls havia informat que seria aquest mes de febrer. Tota la comunitat escolar mira amb escepticisme el nou termini, sabent que des del 2024 es promet la seva propera integració a la xarxa pública.

Les famílies han manifestat que no es creuen res i han sol·licitat una reunió amb els responsables municipals dʻensenyament ja que la notícia els ha arribat a través del Consell Escolar. Volen que, si és així, els confirmin també a ells el nou termini perque “han canviat tantes vegades les dates, que ja no ens creiem res”.

“Fins que no veiem que es van complint els terminis no ens ho creurem. Aquest proper mes de febrer han de sortir els plecs de condicions perquè puguin ser municipalitzades i, si és així, el temps per executar-los és de 6 mesos.”

La justificació d’aquesta nova data per part municipal respon a l’existència d’una partida pressupostària destinada a aquest efecte. Una partida que encara no està aprovada com a conseqüència de la moció de confiança que va plantejar l’alcalde Quirós.

Aquest és l’enèsim retard que pateix la municipalització de les cinc escoles bressol de l’Hospitalet. A l’abril del 2024, quan l’actual alcalde David Quirós tenia la responsabilitat del departament d’Educació, ja es va comprometre a la integració de les cinc escoles per al curs 2024-25. Més tard es va desdir, i la data que es va posar sobre la taula va ser la d’abril del 2025, però ja s’ha vist que tampoc no s’ha acomplert aquesta promesa. Ara, la nova previsió és per al curs 2025-2026. Una altra nova data sota sospita.

La reivindicació de la municipalització de les cinc escoles infantils ha estat portada per la pròpia comunitat escolar al mateix ple municipal amb la intervenció dels representants afectats a la sessió celebrada el mes de febrer de l’any passat i també a la del mes de juny. Aquest col·lectiu també ha reivindicat davant de tots els grups polítics la necessitat de crear noves places públiques per a nens d’entre 0 i 3 anys. Precisament, l’Hospitalet és una de les ciutats amb menys places públiques per aquesta franja d’edats.

En el ple municipal de juliol del 2024 ja es va denunciar aquesta situació per part de les treballadores de les escoles bressol: “les escoles municipals de 0 a 3 anys funcionen amb unes ràtios insostenibles que esgoten els equips i no ofereixen confiança a les famílies per la sobresaturació. Aleshores hi havia una educadora per cada 8 nadons. Una situació insostenible per afegir a la llista d’incompliments municipals que fan insuportable l’espera.

Segons dades facilitades per l’ajuntament al setembre del 2025, l’Hospitalet disposava de 16 escoles bressol públiques i públiques subvencionades amb fons públics, que oferien 1.373 places. Es tracta de 6 centres municipals, 5 subvencionats per l’ajuntament, 3 escoles bressol de la Generalitat i 2 subvencionades per la Generalitat.

La xarxa d’escoles bressol municipals la integren La Casa de les Flors, La Casa dels Contes, La Casa dels Arbres, La Casa del Molí, La Casa de la Muntanya i La Casa del Parc. Aquests centres atenen un total de 616 infants de 0 a 3 anys. Les tres escoles bressol de la Generalitat —La Florida, El Passeig i El Tren— disposen de 299 places. Dos escoles bressol més, Azorín i Ding-Dong, estan subvencionades per la Generalitat i tenen matriculats 77 infants.

La ciutat compta també amb 15 centres privats que completen l’oferta de 0 a 3 anys de L’Hospitalet amb una oferta de 846 places.

Un any més, la demanda de places ha estat per sobre de l’oferta, però inferior a cursos anteriors. En aquesta ocasió hi ha una llista d’espera de 426 places, a les escoles bressol municipals (578 el curs passat); 295 places a les de la Generalitat (221 el curs passat), i 38 places a les subvencionades per l’Ajuntament (51 l’any passat). En termes globals, aquest any la llista d’espera és de 759 infants, mentre que la del curs passat era de 850.