Un ayuntamiento llamado Ellos

Carlos Galve Farré (activista i peixater)

Dos mil ventiseis, releo la novela de Paco Candel y una buena parte de ella, aun es actualidad (1994). Los avatares de un escritor/político en los 80, sigue en parte vigente. Las diferencias históricas son sustancialmente distintas y muy graves.

El genocidio del pueblo palestino y el retorno inminente del fascismo con traje democrático en nuestro país —en otros ya ha llegado—, producen temor e indignación.

La mediocridad de las izquierdas y el rearme y control de las derechas hace vislumbrar un futuro cuanto menos desalentador. Que, en el actual Consistorio de l’Hospitalet, se produzca el veto/voto del equipo de gobierno y se registre el silencio de los corderos de toda la oposición al deseo del alcalde, no solo me frustra sino que me cabrea enormemente.

Los cabreos en política son imposibles de evitar, van en el pack de esa actividad. La gran diferencia radica en la capacidad de soportar esos cabreos/frustración. La revista L’Estaca tiene historia, no la cito para ir al grano. Un grupo de ciudadanos de distintas sensibilidades políticas de izquierdas de nuestra ciudad nos unimos en Foment de la Informació Crítica (FIC), para publicar, entre varias propuestas más, un artículo diario de candente actualidad política y social de nuestra ciudad.

Como decía el expresidente Suárez, “puedo afirmar y afirmo”, que el periódico digital más activo e incisivo de todos los medios de comunicación de l’Hospitalet es L’Estaca con diferencia. Pues bien, no solo no ha sido elegida para estar en el lugar donde se controla la información pública local, sino que está vetada.

Durante estos días pasados se ha cocinado el nombre de los candidatos de los medios más activos de la ciudad para proponerlos al pleno y aprobarlos. Ni el alcalde ni los grupos políticos han tenido en cuenta a L’Estaca.

Los tiempos cambian para que nada cambie. Un ayuntamiento llamado Ellos sigue actual para lo bueno y para lo malo. Es evidente que la calidad democrática de nuestro Consistorio deja mucho que desear y demuestra dos aspectos: ceguera política y actitud política de baja calidad.

La vieja fórmula de “o estás conmigo o estas contra mí” toma relieve en este tema. No valen las rencillas personales ni tampoco los viejos estigmas de nadie. Es clarísimamente un veto a un modesto pero vivo y activo periódico en l’Hospitalet.

Hay que denunciarlo y combatirlo. Nuestra ciudad es vulnerable pero fuerte y tierna como una madre que admite durante toda su historia ser habitada. Somos muchos, tantos, que no sabemos cuántos. El reto merece la pena. Las gentes, nuestros vecinos en general, son buena gente, trabajadores/as que necesitan movilizarse y plantar cara a la inoperancia de todos los ultras de la política que activamente o con su silencio permiten o pretenden cerrar la boca de un grupo sensible a la información.

Somos modestos repito, pero vivos y activos. No nos callarán por muchos vetos que nos impongan. No dejaremos que la mediocridad del gobierno municipal paralice nuestra actividad y que la vida política y social de nuestra ciudad vaya segregando y facilitando el camino a la llegada de la ultra derecha.

No nos callarán las plumas y las voces, para denunciar las injusticias en l’Hospitalet. Ánimo companys: esto no ha hecho más que empezar.

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