Pel que es pot veure a la foto, la façana de Casa España, el Museu d’Història de la ciutat, està patint els escrostonats del temps… i de la negligència municipal. L’estuc de l’arrebossat de tota la façana que fa desenes d’anys que no es renova, està caient per tot arreu. El que surt a la foto és una mostra perquè és a tot l’edifici exterior que es nota el pas del temps… i la negligència dels que tenen l’obligació d’ocupar-se del patrimoni històric monumental de la ciutat. Això no passa a la Casa Gran. Tot l’edifici municipal i la sala de plens ja s’han renovat i modificat un munt de vegades, igual que els despatxos de luxe dels que manen, però el patrimoni, que és el que veiem tots, alguns cada dia, està que es cau arreu. Una vegada més, desídia, irresponsabilitat i abandonament. Hi ha recursos per qualsevol cosa, menys pel que ens ha transmès la història. Una vegada més… lamentable
Autor: Lluís Berbel
La historia interminable del soterramiento de las vías del tren de l’Hospitalet

Estar cerca de un municipio tan grande como Barcelona, tiene sus ventajas, pero también sus desventajas. De éstas últimas, una de las principales de ser satélite de la capital de Catalunya, como es l’Hospitalet, recae en las infraestructuras, sobre todo las de comunicación (ferroviaria y carreteras) como las entradas y salidas de la gran urbe, que repercuten en nuestra ciudad por la ocupación del espacio.
La diferencia de Barcelona y l’Hospitalet es que mientras que la primera tiene cubiertos, soterrados, pacificados o aislados los grandes canales de comunicación e infraestructuras, nuestra ciudad las sufre. En su día, l’Hospitalet deprimió la Gran Via para unir dos barrios que se encontraban aislados como Gran Via Sur y el Polígono Pedrosa con el resto de la ciudad empezando con el barrio de Santa Eulàlia.
Pero las vías del tren representan un corte total de la ciudad. Una clara división que aunque se intenta sortear de diferentes formas como los puentes y los pasos subterráneos, crean una brecha interna total de l’Hospitalet, ocupando muchísimos metros cuadrados de terrenos, tan faltos en la segunda ciudad de Catalunya. (Esperemos que el día que se liberen, si llega, no sea para construir y se destinen para algo tan escaso como son zonas verdes y equipamientos).
El soterramiento de las vías del tren es uno de los proyectos más ambiciosos que tiene la ciudad y desde hace años se viene hablando, pero nunca se concluye. Existen proyectos aprobados con diferentes fechas para su puesta en marcha, pero nunca se ha conseguido realizarlos.
Estos días atrás visitó l’Hospitalet el senador por ERC, Joan Queralt, para volver a reivindicar el soterramiento de las vías y denunciar la falta de concreción tanto en la elaboración del proyecto como en su ejecución y reclamó que se incluyeran partidas en los próximos presupuestos para ejecutar tanto los planes como las obras.
Del soterramiento de las vías se viene hablando desde hace años. En el 2007, cuando era alcalde Celestino Corbacho y ministra de Fomento Magdalena Alvarez, ya se empezó a hablar y llegaron a manifestar que las vías del tren en l’Hospitalet pasarían a la historia. Pues la historia ha pasado y las vías del tren siguen formando parte del paisaje de esta ciudad densamente poblada. Este proyecto suponía una inversión de 600 millones de euros. Entonces se preveía que en el 2008 empezaría el soterramiento
Han ido pasando los años y en 2018, el ministro Iñigo de la Serna se comprometió con la alcaldesa Núria Marín, a soterrar las vías del tren de l’Hospitalet, la gran cicatriz ferrroviaria que divide la ciudad. Entonces se dijo que las obras empezarían en el 2020 y finalizarían en el 2025.
En el 2021, se volvió a hablar del tema y se anunció la adjudicación para redactar el proyecto por valor de 4.000 millones de euros que incluía el intercambiador de La Torrassa y cubrir cuatro kilómetros de vías en dos etapas.
En este proyecto se incorporaban para su soterramiento las vías no solo de la línea de Vilanova sino también de la de Vilafranca. En total 6 kms de vías de líneas.
Los republicanos recuerdan que “a finales de 2022 fuimos a Madrid, a exigir concreciones. La entonces ministra Raquel Sánchez, sólo llegó a comprometerse con el estudio informativo, que terminaron durante el 2023 (y tuvieron a exposición pública durante semanas en la sede de la ADU, en Ca n’Oliver). El caso es que esto lo anunciaron ya antes de las elecciones de 2019, cuando la alcaldesa Marín daba por sentado que las obras empezarían en el 2020. Desde entonces, no se ha producido ningún otro avance, ni en la redacción del proyecto ni en la ejecución de las obras”.
Efectivamente en el 2023, la entonces ministra Raquel Sánchez, anunció a bombo y platillo el soteramiento de las vías y aunque no se pusieron fechas, se anunciaron avances importantes. Ya entonces se dijo que no sería un soterramiento como se entiende habitualmente sino una continuidad del cajón de Sants que existe en la actualidad hasta esconder las vías bajo tierra en gran parte de la trama urbana de la segunda ciudad de Catalunya
El cajón de Sants sería el punto de partida al que se daría continuidad mediante un jardín lineal con las vías debajo, descendiendo hasta quedar escondidas bajo tierra. Tan solo un pequeño tramo del túnel se haría en mina en el punto donde se cruza con el trazado de Ferrocarrils de la Generalitat a la alturade Bellvitge.
Con este nuevo proyecto, la tuneladora quedaba descartada, y una de las razones era la construcción del futuro intercambiador de La Torrassa, donde se encontrarán la línea de Vilafranca y la de Vilanova.
En este lugar se estrenará una nueva configuración interior de la estación para los trenes que vayan o vengan de la costa, con una vía encima de la otra, en lugar de estar al lado, a imagen y semejanza de las estaciones de gran parte de la línea 9 de metro con la que precisamente se podrá hacer el intercambio en ese lugar junto a la línea 1 y todos los trenes de cercanías que paren aquí.
Hoy en día, todo sigue igual pasados 17 años. Ni tampoco se sabe nada del futuro de los terrenos que quedarán libres.
Los paradistas ven con escepticismo el proyecto de remodelación del mercat de Collblanc presentado por el ayuntamiento

Seis años de presión de los comerciantes y la oposición consiguen que la reforma pueda estar finalizada para el 2028
Después de seis años de presión tanto por los paradistas como por parte de los grupos municipales de la oposición, se ha conseguido la elaboración de un proyecto para la reforma del Mercat de Collblanc tanto en su parte exterior como interior, presentada por el ayuntamiento la semana pasada a todos los afectados.
Existe un cierto escepticismo por parte de los paradistas. Así lo han manifestado cuando se les ha pedido la opinión sobre el proyecto presentado. Una de las afectadas que ha denunciado en diferentes ocasiones la situación del mercado respondió a este digital: “Si es verdad, y no queda como la última vez que se iba a hacer… pues genial, pero ya veremos”.
La propuesta incluye la remodelación completa de las paradas exteriores, la retirada del amianto, la reparación de las patologías del edificio y diversas actuaciones de la mejora del interior.
Según una nota de prensa difundida por el ayuntamiento, el objetivo de las obras es aprovechar el potencial comercial del mercado, situado en una zona estratégica de la ciudad por su proximidad a Barcelona, fomentar el comercio de proximidad e impulsar el eje comercial de Collblanc que sitúa al mercado como uno de los puntos centrales de atracción.
El nuevo diseño permite ganar más de 500 metros cuadrados de espacio público alrededor del mercado y recuperar la estética histórica del edificio patrimonial. Hay que recordar que fue construido en 1932, en el mismo solar donde se hacía el mercado semanal, y mantiene la estructura típica de los mercados antiguos. En 1926, cuando Ramón Puig Gairalt redactó el Pla d’Eixample i Reforma de l’Hospitalet debido al crecimiento urbanístico de los años 20, el mercado también fue incluido.
La presentación del proyecto de remodelación se realizó en la sede del distrito Collblanc-La Torrassa por la Teniente de Alcaldía de Ciutat Transformadora, Cristina Santón, y a ella asistieron paradistas y comerciantes de la zona junto con los representantes de los grupos políticos municipales. También asistieron la regidora del distrito, Olga Gómez y la regidora d’Economia de Proximitat, Imán Aisa.
Los paradistas y comerciantes asistentes a la reunió le trasladaron sus dudas y preocupaciones y diferentes propuestas que ahora serán estudiadas por el gobierno local para ver si son viables e incorporarlas al proyecto.
Desde el año 2019, los paradistas están reclamando la reforma de sus paradas y aunque hubo promesas, escritos, decretos firmados que todo se iba a realizar con celeridad, la realidad ha sido otra y hasta hace unos días la situación era la misma que hace seis años, por no decir peor, ya que algunas de las paradas se han están deteriorando de forma irreversible e incluso algunos techos se han hundido totalmente.
En el 2019, la Junta de Paradistas del Mercat de Collblanc planteó al ayuntamiento la necesidad de hacer una reforma integral de las paradas del exterior. Actualmente existen 215 locales, de los cuales 134 están ocupados. Tres años más tarde, en el 2022, el ayuntamiento municipal de entonces se comprometió, incluso por escrito, a que se realizaría la reforma y se puso una fecha mágica: septiembre de 2023, después de las elecciones municipales. Al final no se llevó a cabo.
Hace un año finalmente, se comunicó a los paradistas que las obras se aplazarían porque se quería hacer un proyecto integral, interior y exterior, del Mercat. Esto generó una gran indignación entre los paradistas y se puso en evidencia que no existía ningún tipo de proyecto a pesar de que se les dijo en su día que la obra era inminente.
Los paradistas han mostrado su indignación en diferentes ocasiones por la situación de un mercado que roza los cien años, que tiene una clientela fiel y que está situado en un lugar privilegiado cerca de Barcelona. Tiene un gran ambiente ciudadano y comercial y lo único que los paradistas reclamaban era una mejora y una renovación.
La versión municipal es más suave. Según una nota de prensa “el proyecto del Mercat de Collblanc comenzó en el 2019 con la idea de reformar solo las paradas exteriores, pero la pandemia paró el proceso. Una vez retomado el proyecto, el gobierno local optó por plantear y empezar a trabajar en la propuesta actual: una reforma integral que repensara tanto el mercado interior como el exterior para asegurar el futuro comercial del equipamiento”.
Las paradas exteriores se convierten en pequeños locales comerciales
El proyecto prevé convertir las paradas exteriores en pequeños locales comerciales con frontales acristalados, dispuestos en una sola corona, para eliminar así pasillos internos. De esta forma, todas las paradas tendrán acceso directo desde las calles adyacentes y luz natural, mejorarán su seguridad y será posible la climatización del espacio y la instalación de probadores.
Actualmente, existe actividad comercial en 114 módulos exteriores; el proyecto de remodelación tiene previstos 70 locales, que duplicarán el tamaño de los actuales módulos (de 2×2 a 4×2 metros cuadrados). Con el nuevo diseño, los puestos exteriores pasarán a ocupar una superficie total de 560 metros cuadrados, un 22% más de la superficie actual.
Un mercado más accesible y eficiente
La reforma del mercado interior incluirá la mejora de la accesibilidad, con facilidades para personas con movilidad reducida; un sistema de reciclaje de los residuos más optimizado, con la creación de un recinto de recogida de residuos en el sótano, y mejoras en la logística, con un nuevo acceso de mercancías también directo al sótano.
Con la reforma se ganarán 514 metros cuadrados de espacio público en torno al mercado, gracias a la eliminación de los pasillos de las paradas exteriores. Por otra parte, las paradas estarán más integradas en el diseño del edificio, de modo que será más visible la estética histórica del mercado, un edificio patrimonial catalogado.
Los paradistas han manifestado en diferentes ocasiones sus protestas por el deterioro del mercado de Collblanc incluso con intervenciones en los plenos municipales de las que se ha hecho eco este digital:
Y también del conflicto que ha originado esta situación y que han denunciado en diferentes ocasiones los diferentes grupos municipales que conforman la oposición por los perjuicios que han provocado a los paradistas. Desde noviembre de 2022, el gobierno local aplicó una suspensión para la venta y transmisión de las paradas por la inminencia de las obras. Algunos de los propietarios han renunciado a la parada y cedieron su titularidad sin poder ni venderla ni traspasarla porque decidieron jubilarse. Algunos grupos como ERC preguntaron en su día si se les iba a indemnizar
Ha sido tan rocambolesca la aprobación de la partida económica que debía respaldar la financión del proyecto que finalmente tuvo que ser aprobada el pasado 8 de noviembre en un pleno convocado exclusivamente para tal fin, tras la presentación del punto de urgencia del pleno anterior que afectaba al proyecto del mercado, y que formaba parte de un expediente que incluía muchas otras propuestas y que fue revocado por la oposición
Un largo calendario para su ejecución
El calendario de ejecución contempla la aprobación del proyecto de redacción de la remodelación del nuevo mercado exterior este año 2024. En 2025 se redactará el proyecto de remodelación de la zona interior, que no se licitará hasta el 2026. Las obras está previsto que empiecen a finales del 2026 y que estén finalizadas dos años después, a finales del 2028.
Durante la duración de las obras, las paradas interiores se agruparán todas en la zona del interior del mercado más cercana a la plaza, y las paradas exteriores se ubicarán por fases y de forma provisional también dentro del mercado, en la zona próxima a la calle del Doctor Martí i Julià.
Tras la campaña de Navidad de este año, el gobierno iniciará una ronda de reuniones individuales con los paradistas para evaluar cada caso individualmente y estudiar su ubicación en el nuevo mercado.
Una vez finalizadas las obras de remodelación, la zona del interior del mercado que dejen libre las paradas exteriores se convertirá en un espacio gastronómico.
Propuesta para que las compañías de suministros eléctricos y de telecomunicaciones acaben con las marañas de cables de las fachadas

Según el gobierno municipal, deberían ser los vecinos los encargados de requerir la eliminación del cableado aéreo y sufragar los gastos
Una de las imágenes que dan un aspecto tercermundista, es ver una amalgama de cables en las paredes de las fachadas de los edificios. Cada vez quedan menos, pero todavía podemos verlas en alguna de nuestras barriadas. A pesar de que hace unos años se aprobó una normativa para que se obligara a las grandes compañías a soterrar el cableado aéreo, en l’Hospitalet todavía existen zonas con esta imagen. Una moción presentada por el Partit Popular exigía al equipo de gobierno de la ciudad a hacer cumplir la normativa existente en este aspecto y destinar una partida económica para tal fin y modificar las ordenanzas para su cumplimiento.
Hace dos años entró en vigor la Ley 11/2022, de 28 de junio, General de Telecomunicaciones, para regular, entre otras cosas, la instalación de cableado aéreo y en superficie por parte de los operadores eléctricos y de telecomunicaciones, grandes culpables de la situación caótica en la que se encuentran nuestras calles donde se pueden ver enjambres de cables sin ningún orden ni protección.
“Los operadores eléctricos, de fibra, y de teléfono, utilizan la instalación de cableado aéreo o en fachada como una herramienta rápida y barata para llevar a cabo sus trabajos, y precisamente el impacto estético, el más evidente, es el que genera una oposición más fuerte por parte de los vecinos de las comunidades y calles afectadas”, denunciaba el grupo municipal del PP en la moción.
La maraña de cables que se amontonan en las fachadas de miles de edificios de la ciudad no solo son un problema estético, sino que también puede suponer un problema para la seguridad de los vecinos.
En una interpelación anterior al ayuntamiento sobre el mismo tema, el gobierno local se quitó la responsabilidad de encima manifestando que son los vecinos los que pueden proponer soterrar u ordenar el cableado de las fincas, siendo éstos los que han de sufragar su coste. También manifestó en julio de 2023 que no existía en aquel momento ningún plan de paisaje urbano que contemplara el soterramiento del cableado eléctrico aéreo, ni relativo a las instalaciones de fibra o cableados grapados en fachadas.
El Partido Popular ha instado al gobierno municipal no solo a que destine una partida económica anual para la retirada de postes eléctricos y la ordenación del cableado en las fachadas de los edificios históricos del patrimonio de la ciudad, sino que también se abra una línea de ayudas a aquellas comunidades de propietarios que presenten un proyecto privado para soterrar el cable de las fachadas de sus fincas.
Varios ayuntamientos de Catalunya se han preocupado por el soterramiento de cables, y la eliminación de postes, y lo están regulando en sus ordenanzas. Un ejemplo es Lleida, o Barcelona, que recientemente anunció una partida de más de 10 millones de euros para soterrar líneas eléctricas y eliminar postes.
La necesidad de una ordenanza municipal ha motivado al grupo popular a instar al gobierno municipal que en el periodo de seis meses presente una propuesta que contemple la regulación del cableado aéreo y en fachadas en la ciudad. Y que de forma inmediata se establezca un calendario de reuniones entre el Ayuntamiento y las operadoras eléctricas y de telecomunicaciones para informarles de las regulaciones que se van a aplicar en cuanto a cableado en la ciudad, buscando la colaboración de todas ellas.
La apertura de los comedores de los Casals de Gent Gran no es urgente según el ayuntamiento

Siguen cerrados y están afectados centenares de ancianos. Este servicio les facilitaba una alimentación adecuada, les ayudaba a combatir una soledad no deseada y resolvía situaciones de vulnerabilidad económica
A veces se toman medidas urgentes y se saltan todos los trámites necesarios, o se buscan argucias administrativas para encontrar mecanismos administrativos de urgencia que resuelva unos problemas que la urgencia cuestiona.
¿No es urgente abrir los comedores de los Casals de Gent Gran que llevan cerrados desde la pandemia? ¿Y de los cuales se beneficiaban centenares de personas mayores con una alimentación poco equilibrada, que además debían comer solos en muchos casos y que tenían, no digamos, economías muy sensibles?
Algunos grupos municipales (ERC y PP) ya hicieron visible este grave problema con mociones presentadas donde se requería precisamente recuperar el servicio de comedor para estos centros con carácter urgente, con el compromiso municipal de iniciar la licitación en tres meses como máximo.
Esta moción que se presentó en noviembre del año pasado, fue contestada por la regidora Laura García, cuatro meses después, manifestando que la contratación del Servicio de Comedor en los Casals municipales estaba ya prevista en el Plan de Contratación del ayuntamiento: los pliegos estaban en proceso de elaboración por parte de los servicios técnicos. Aunque se precisaba que se habían de priorizar los servicios de carácter obligatorio, lo que supone que otros contratos se hayan de licitar antes…
Los comedores siguen sin abrirse después de ocho meses, y no sabemos ahora mismo dónde estamos. Un buen número de personas han realizado ya instancias solicitando la apertura de estos comedores. Y no hay respuesta.
Como consecuencia de la pandemia provocada por el Covid-19, y en atención a las medidas y restricciones que se produjeron en aquel momento, el servicio del comedor en los Casals se vio paralizado, junto con el resto servicios como podología, peluquería y otras actividades. Una vez vuelta la normalidad siguen sin funcionar.
Todo parece indicar que esta situación viene provocada por los problemas relacionados con el proceso de tramitación y de licitación del contrato. Algo incompresible para un servicio de este tipo destinado a personas muy concretas con déficits de nutrición, soledad e incluso económicos.
En l’Hospitalet, un 20 por ciento de las personas tienen más de 65 años, unas 54.000, y de éstas, el 35% viven solas. Si hablamos de personas mayores de 80 años, hay unas 5.700, la mayoría mujeres. Y esta es una tendencia que cada vez irá a más.
El servicio de los comedores de la Gent Gran es un servicio básico y esencial, que implica aspectos como “la socialización, el acompañamiento, la detección de necesidades, el abordaje de la soledad o de la feminización de la pobreza, la mejora de la autonomía personal, la salud mental y un envejecimiento digno y activo. Un servicio que nuestros mayores merecen y necesitan, y que hay que recuperar con carácter urgente”, tal como requería la moción presentada por los grupos municipales.
Este servicio municipal garantiza a las personas mayores que lo deseen, al menos una comida en compañía y nutritivamente equilibrada. Una actividad imprescindible, que contribuye a combatir la soledad no deseada y las carencias que a menudo sufren las personas de edad avanzada en situación de vulnerabilidad.
Éste es un servicio de copago, pensado para personas de más de 65 años con rentas bajas, con precios adaptados a las rentas de los usuarios. Es de gran importancia que se devuelva al funcionamiento de este servicio en los Casals de Gent Gran de la ciudad en un contexto, además, de subida generalizada de precios de los alimentos y de incremento de las situaciones de pobreza energética, que dificulta la garantía de una alimentación adecuada y de climatización de los hogares, pasando a ser los Casals espacios de refugio climático para muchos mayores.
Veïns de La Torrassa recullen firmes per demanar la rehabilitació del Castell de Bellvís

Tot i que ja té assignada una dotació econòmica, l’Ajuntament no ha iniciat les obres promeses pel mes de setembre
L´Associació Castell de Bellvís ha realitzat una campanya de recollida de signatures reclamant la posada en marxa de l´excavació arqueològica d´aquest espai que havia d’iniciar-se el mes de setembre tal com havia promès l’Ajuntament en el seu dia per començar la rehabilitació de l´edifici.
A l’acte de recollida de signatures que es va realitzar dimecres passat, va ser llegit un manifest on es denunciava l’incompliment municipal: “L’Ajuntament de l’Hospitalet de Llobregat no compleix amb els terminis de temps que ells mateixos van anunciar i els veïns portem anys esperant recuperar aquest espai per al barri, que necessita molt els espais públics”.
Al mateix acte es va denunciar també el retard en la recuperació de determinats espais com la fàbrica SAS, el pont d’en Jordà (conegut com de la Torrassa), el parc de la Torrassa i altres zones que els veïns podrien utilitzar en un dels barris més densos d’Europa.
Al ple celebrat al mes de gener, l’ajuntament va anunciar que les obres reclamades pels veïns s’iniciarien al mes de setembre i que el projecte ja estava aprovat fins i tot amb una dotació econòmica de 850.000 euros.
Així ho va afirmar el govern local en resposta a una pregunta de Manuel Domínguez, dels Comuns, i que va ser contestada pel llavors regidor Rafael Gómez Viñas manifestant que el projecte ja estava aprovat i que “en aquells moments s’estava preparant la licitació per a l’execució de les actuacions recollides al projecte”.
Aquest fet ha creat una gran indignació per part de l’associació Castell de Bellvís que es lamenta que els diners estiguin guardats en un calaix.
El Castell és una fortalesa medieval del segle XII situada a la part alta del barri que s’ha transformat al llarg del temps fins a convertir-se en una masia, la masia de la Torrassa que va donar nom a la barriada.
La masia va quedar abandonada al segle XX i va quedar envoltada d’edificis amb el desorbitat creixement urbà del barri. Fins al 2008, i durant unes feines de rehabilitació, no es va descobrir que l’antiga masia amagava les restes de la fortalesa medieval del Castell de Bellvís.
Des d´aquell any fins ara s´han realitzat diferents actuacions per recuperar el Castell. I també s’han descobert restes de l’època romana, utilitzades per construir la fortalesa. Les pedres utilitzades per construir l’edifici provenen de Montjuïc i eren de molt bona qualitat.
L´objectiu de la rehabilitació és convertir-lo en un centre d´interpretació de l´època medieval i aixecar un mirador. Els veïns consideren que són importants les feines que s’han fet però insuficients i a un ritme excessivament lent.
Los paradistas del Mercat de Collblanc vuelven a salir a la calle hartos tras seis años esperando la reforma del equipamiento

Algunos afectados no han podido traspasar su parada y tampoco han recibido ningún tipo de indemnización
Los paradistas del mercado de Collblanc han vuelto a salir a la calle para protestar por el incumplimiento de la rehabilitación del edificio y de las paradas exteriores, prometida hace ahora seis años. Esa actuación fue solicitada en su día por los grupos municipales de la oposición en un pleno municipal, estando aún la alcaldesa Núria Marín, para que en seis meses estuviera listo un proyecto de remodelación
Sonia Esplugas, regidora del PP en l’Ajuntament de l’Hospitalet se reunió la semana pasada con los afectados y ha solicitado al actual alcalde David Quirós por un lado, que convoque y hable con los afectados y por otro, que presente de forma inmediata el nuevo proyecto de remodelación del Mercat de Collblanc y se inicien las obras.
Los paradistas protestaron en el exterior del mercado exhibiendo pancartas en las que se exigía que esta reforma se realizara cuanto antes. Y denunciando la situación deplorable en la que se encuentra el edificio, uno de los más antiguos de l’Hospitalet.
La lucha de los paradistas del Mercat de Collblanc no es nueva. En el mes de abril, ya asistieron al pleno municipal para denunciar la situación lamentable en la que se encontraban. En ese mismo pleno municipal se aprobó una moción de ERC-EUiA, PP y LHECP con el voto a favor de VOX y el voto parcial del PSC ,donde se fijaron unos plazos: seis meses para acordar con los paradistas el proyecto y doce meses para comenzar a ejecutar las obras.
Los paradistas del exterior del Mercat de Collblanc viven desde el 2019 su Vía Crucis particular
Esa misma moción solicitaba también un estudio que evaluara el fibrocimiento existente en las cubiertas y una compensación para los comerciantes jubilados que no han traspasado la parada a la espera de las reformas y tampoco han recibido ningún tipo de indemnización. Por este motivo, hay 11 afectados.
El PSC es nega a compensar econòmicament els afectats pel decret que impedeix la transmissió de parades exteriors del mercat de Collblanc
La entonces alcaldesa Núria Marín, en ese mismo pleno, insistió que el compromiso por parte de l’Ajuntament de reformar el Mercat de Collblanc estaba vigente: “Estamos trabajando en el mercado del futuro y queremos darle una solución global. Es un equipamiento estratégico con una ubicación privilegiada que ha de atraer clientes y turistas de alrededor”.
La alcaldesa puso en cuestión los plazos dados por la moción ya que no eran viables según la ley de contratación pública. Aunque matizó que los paradistas tendrían la oportunidad para decir la suya sobre el proyecto una vez estuviera elaborado.
Han pasado los seis meses de plazo sin que el proyecto se haya presentado a los comerciantes, y, como es lógico, se sienten engañados y estafados. Y manifiestan: “el Mercado agoniza, la estructura está fatal, con humedades, amianto, cayéndose, literalmente, techos y muros…. Llevan 6 años “trabajando” en el proyecto, es hora de ponerse las pilas y darle pronta solución a este mercado que si sigue así en pocos años desaparecerá porque no podremos aguantar pero antes “lucharemos” porque esto no pase”.
La Generalitat tiene pendiente de aprobar el cubrimiento de una parte de la Gran Vía, reclamada por los vecinos desde hace más de 25 años

Los afectados, cerca de 200, han invertido cerca de 30.000 euros para aislar sus viviendas
El cubrimiento de una parte de la Gran Vía, que viene siendo reivindicada desde hace más de 25 años por los vecinos de dos edificios colindantes a la gran avenida de la barriada Gran Vía Sur, está pendiente de que el Departament de Territori de la Generalitat le dé el visto bueno.
El proyecto de soterrar la Gran Vía y de bajar el nivel de la calzada central con el fin de unificar dos partes de l’Hospitalet totalmente divididas por la gran arteria de entrada a Barcelona se inició entre 1996 y 1997.
La Asociación de Vecinos del barrio al no estar de acuerdo con el proyecto, ya que una parte del barrio quedaba fuera del soterramiento, inició un Contencioso Administrativo. Tras varios años de negociación con el ayuntamiento se llegó a un compromiso, estando de alcalde Celestino Corbacho, en el que el municipio se comprometía a hacerse cargo del cubrimiento de la parte que en el primer proyecto había quedado fuera. Esto fue en enero de 1998. La obra tenía que estar finalizada en el 2003.
La Asociación de Vecinos, con este compromiso, retiraba el contencioso interpuesto ante los tribunales. La obra de soterramiento de la Gran Vía y la diferenciación del nivel iba desde la plaza Cerdà hasta la plaza Europa, pero había 190 metros que quedaban sin cubrir y que afectaban a los dos bloques más próximos a la gran avenida. El total de vecinos afectados rondaban los 200.
Las obras de soterramiento del primer proyecto, finalizaron en 2006, después de diferentes retrasos y quedaron pendientes los 190 metros comprometidos con el ayuntamiento. En el 2021, la asociación de vecinos, después de centenares de reuniones con los responsables municipales sin éxito alguno, realizaron una denuncia ante el Síndic de Greuges por el incumplimiento del acuerdo de 1998.
El Síndic de Greuges, en febrero de 2022, emitió un informe, en el que de forma contundente insta al ayuntamiento a cumplir con los compromisos acordados en su día. A partir de aquí se retoman las negociaciones con el ayuntamiento y se elabora el proyecto definitivo de cubrimiento de la parte que reclamaban los vecinos, la más afectada por los ruidos que produce la circulación de los vehículos a su paso por la Gran Vía.
El proyecto fue refrendado por la asamblea de vecinos el pasado 23 de marzo de 2024 y en la actualidad está para su aprobación en el Departament de Territori de la Generalitat de Catalunya ya que la parte central de la Gran Vía está bajo su competencia. La obra está presupuestada en 5 millones de euros y el plazo de ejecución de 7 meses.
Los vecinos llevan años soportando un calvario. El ruido es ensordecedor y a pesar de que se han realizado cambios en el asfaltado de la Gran Vía utilizando materiales más insonoros, no se ha eliminado. La estructura actual de la gran avenida hace efecto cajón y el sonido sube hacia arriba de forma que donde más se percibe es en los pisos que tienen más altura.
Según representantes de la asociación de vecinos, la contaminación acústica que padecen los afectados está muy por encima de las recomendaciones dadas por la OMS. Los índices medidos hasta ahora oscilan entre 70 y 80 decibelios cuando la recomendación de la organización internacional es de 55. Los vecinos se han llegado a gastar cerca de 30.000 euros para aislar las viviendas.
Un solar o una plaça?
No fa gaire dies els veïns i veïnes de la plaça Verge de Montserrat del barri Centre, coneguda tradicionalment com la Plaça del Bacallà, per la seva peculiar forma, van manifestar-se demanant que després d’anys de promeses, l’Ajuntament remodeli d’una vegada una plaça que s’ha convertit en un erial. Mai en tota la seva història, des que es va urbanitzar, havia estat tan abandonada, mostra de la desídia municipal pel que fa al verd urbà. La foto no pot ser més expressiva de la política municipal envers l’urbanisme: una plaça convertida en un solar impracticable amb un horitzó de bloc de pisos.
Inaugurado el nuevo CAP La Florida Sud, con algunas deficiencias en los servicios previstos según denunciaron los vecinos

Han pasado diez años desde los primeros compromisos para complementar la atención primaria en La Florida y todavía habrá que esperar
El nuevo Centre d’Assistència Primària (CAP) Florida Sud de l’Hospitalet, reivindicado desde hace años, fue inaugurado ayer. Aunque nada más abrir sus puertas los vecinos se quejan de que es insuficiente ya que no cuenta con muchos servicios, sobre todo especialistas, para los 50.000 habitantes a los que dará cobertura el equipamiento sanitario.
El CAP Florida Sud está situado en la Avda. Catalunya, 92-98, en un edificio construido en el solar cedido por el Ayuntamiento y ha supuesto una inversión de más de tres millones de euros financiados por el Servei Català de la Salut.
El nuevo CAP Florida Sud tiene 1.500 m² de superficie y dispone de 25 consultas, ocho más que en el existente hasta ahora. Estará equipado con atención de medicina de familia, enfermería, trabajo social-sanitario, bienestar emocional, fisioterapia, dietista-nutrición, y cuenta también con una sala de extracciones. También contará con una sala polivalente para formación y actividades de educación sanitaria y una sala de descanso para los profesionales, entre otros servicios.
Los representantes vecinales se quejan que, aunque es un nuevo equipamiento ha nacido con insuficiencias ya que no cuenta con servicios de especialistas como geriatría, cardiología o dermatología, por ejemplo. Tampoco cuenta con servicio de pediatría que se queda en el CAP Florida Nord. En algún momento se puede dar el caso que una madre tenga que ir al médico para ella y para su hijo y tendrá que desplazarse dos veces a dos lugares distintos. Tampoco existirá un departamento de diagnosis por la imagen.
Este nuevo equipamiento será complementario del equipo Florida Nord que pasará a ampliarse y dispondrá de 26 consultas, nueve más que las actuales.
El nuevo edificio destaca por su amplitud y está decorado con motivos inspirados en el barrio y relacionados con las flores y la multiculturalidad.
Actualmente, los equipos de Atención Primaria Florida Nord y Florida Sud atendían a la población asignada en un solo edificio, el CAP Florida situado en la plaza de los Pajaritos donde también se ubica el Equipo Territorial de Atención Pediátrica.
Este nuevo CAP formaba parte de una lista de compromisos adquiridos desde hace años por la Generalitat con l’Hospitalet y, aunque ya estaban firmados, se han ido dilatando en el tiempo. Hay que detallar que el último acuerdo firmado para construir este centro está fechado en 2018 aunque existían compromisos anteriores: en el 2015 y en el 2014.
Por otro lado, en una reciente visita del conseller de Salut, Manel Balcells anunció que la Generalitat de Catalunya había sacado a concurso la redacción del proyecto para el nuevo CAP Sant Josep un equipamiento altamente reivindicado por los vecinos de este barrio y que ya va con retraso respecto a las previsiones iniciales. Se apuntaba que las obras comenzarían entre finales de 2023 y principios de 2024 y aún está todo igual. La ubicación de este nuevo equipamiento estará en un solar cedido también por el Ayuntamiento en la confluencia de Isabel la Católica y Josep Tarradellas.
