Un circo llamado Quirós

Carlos Galve (activista i peixater)


La tarde del pasado 24 de febrero, en el pleno del Ayuntamiento de l’Hospitalet, casualmente y por causas distintas, “el Circo”, jugó un papel relevante.

Primero, fue en el debate con los Comunes. Manel Domínguez explicaba el porqué del error de la renovación del Cirque du Soleil. Los terrenos, anteriormente viveros de plantas municipal, fueron cedidos por el equipo socialista de Marín-Belver. Los asfaltaron con el consecuente impacto medioambiental. Pactaron suelo público para uso privado. El equipo actual reconoce el fracaso de esa operación pero, sin mucho sentido, el alcalde ha renovado un año más el contrato. Esos terrenos están llamados a ser equipamientos deportivos por puro sentido común al servicio público, gestionado por clubs para que cientos, por no decir miles de jóvenes, practiquen deporte en nuestra ciudad.

El argumento del jefe del gobierno municipal fue que sería el último, negando que había renovado el contrato un año más. Ahí ya empezó, o continuó el juego malabar del alcalde. No pasó a mayores y los dos se acusaron de mentirosos. No voy a decir a quien creí.


El Cirque du Soleil tiene virtudes artísticas fantásticas. Contrasta con el circo antiguo, esencialmente porque no somete ni a animales ni a humanos a una actuación degradante. Diríamos que ha dignificado y modernizado al circo. Es un paradigma de cambio. Aunque, por el precio de las entradas, es claramente elitista o poco popular.

No hay domadores, ni animales sometidos, no hay enanos para hacer reir, es un espacio para desarrollar valores positivos. Todo lo contrario que el circo de la política que está sufriendo una degradación salvo dignísimas excepciones.

Desde bien niño, los payasos me han enternecido y me parecen seres que utilizan su propio esperpento para que nos veamos reflejados en ellos. Todos somos un poco payasos. El otro día, en el pleno, cuando se hablaba tanto de circo tuve una elucubración. El día que fui a la Feixa Llarga a ver el Cirque du Soleil salió un payaso blanco, elegante, guapo, deportivo, que se creía superior a los otros payasos. Utilizaba la música y la acrobacia con aparente habilidad.

No sé bien porque esa tarde me vino a la memoria esa experiencia/escena de aquel día de circo. Curiosamente, el pleno continuó con la misma tónica:  acrobacia, piruetas y música algo aburrida. En la mitad del pleno, antes de empezar las mociones de los diferentes grupos políticos, generalmente las entidades toman la palabra, previa anterior diligencia administrativa. Nos habían injustificadamente negado el derecho a hablar a los de FIC. Es casi un clásico.

Ese grupo de personas extraterrestres y con más moral que “el Alcoyano” nos presentamos frente el alcalde con unas armas que no le hicieron ninguna gracia. Tenían forma de pancarta y sus correspondientes eslóganes. Esas personas, desconocidas aparentemente por el alcalde montaron, según el regidor, una segunda referencia al circo al considerar que los de FIC habíamos planteado, no una reivindicación, sino una performance circense.

Increíblemente, cuales enanos toca narices, nos pusimos de pie y salimos junto el lugar de intervenciones. “El Jefe” de pista del pleno se enfadó, y esta vez tanto, que hasta le crecieron los enanos y tuvo que parar el espectáculo/pleno. Suspendió el pleno durante más de media hora. Pensé si debería tener que hacer algún recado.

El alcalde Quirós tiene la habilidad de complicarse la vida. Soy un ciudadano anónimo, quizás algo payaso, sin más pretensión que aportar un granito de arena al debate/espectáculo…

Lo voy repitiendo, y no me hacen ningún caso. Literalmente, me ignora mi alcalde, nos ignora especialmente a los de FIC. Da la sensación, como si nos tuviera miedo o manía, y me parece increíble.

Como que es mi alcalde, el alcalde de mi ciudad, no voy a dejar de decirle lo que pienso. Es como si fuera un amigo sin serlo personalmente, pero al que aprecio. Resulta ridículo y absurdo que nos niegue la palabra. Estúpido que nos ningunee como si tuviera alguna posibilidad de éxito. Los de FIC somos como los viejos rockeros, que nunca mueren.

En el informativo de la tele de l’Hospitalet fue de traca, el broche de oro. Recogieron y emitieron dos cortes. El primero, diciendo que “unas personas” hicieron/hicimos una acción de circo y el segundo donde “El”, tan listo y democrático, no llamó a la policía para desalojarnos, como en los viejos tiempos por violentos y rojos.

Resulta insólito. Un despropósito más de nuestro querido alcalde. No es capaz de entender y activar la empatía, para entender que con su absurda cerrazón no solo nos da sentido de existir si no que, además, nos da más energía. Me cuesta entender a David Quirós y a sus asesores.

La política es dialéctica, es pactar, es comprender y convencer y siempre democráticamente, no negando a nadie la palabra, excepto al fascismo deshumanizador.

Lamento profundamente que la política del gobierno de l’Hospitalet vaya en dirección contraria. Como decía el poeta “somos muchos más de los que dicen y creen” y los de FIC somos incansables y vamos a continuar denunciando lo que nos parece mal y explicando lo que nos parece bien.

Utilizando la metáfora de Manuel Vicens, en la vida hay tres caballos. Cuando vamos a galope, cuando cambiamos al trote y los de FIC, que vamos al paso. Lentos, pero seguros. Lo que debemos hacer, sin perder el paso, es reclamar más democracia y más complicidad para frenar al fascismo que viene a galope por el horizonte.

El que avisa no es traidor. Aunque ojalá me equivoque.

Un error històric: fer triar entre construir escoles o una nova comissaria

Jaume Graells (portaveu del grup municipal d’ERC+EUiA)

Hi ha decisions que marquen una ciutat durant dècades. Destinar el solar de 10.000 metres quadrats de Pau Casals amb Carrilet a una comissaria és, al meu entendre, un error històric. És l’únic solar que el departament d’Educació considera viable avui a tota la ciutat per construir-hi un gran equipament educatiu: una escola, un institut o un centre de formació professional.

Sempre he pensat que aquest solar podia ser part de la solució —no tota, perquè l’Hospitalet necessita més equipaments— però sí una peça clau per donar resposta a la manca estructural de places educatives que arrosseguem. També en l’àmbit dels estudis postobligatoris i de la formació professional, que han d’estar alineats amb les necessitats laborals reals de la nostra ciutat i amb les oportunitats que mereixen els nostres joves.

En 10.000 metres quadrats es pot projectar un gran centre educatiu, amb capacitat per oferir una àmplia oferta formativa i alleugerir la pressió que avui pateixen diversos barris. No parlem d’un equipament menor, sinó d’una infraestructura estratègica per al futur educatiu de l’Hospitalet.

A més, l’entorn de la rambla Marina, així com zones properes del barri del Centre i de Sant Josep i carrers adjacents, estan experimentant un creixement urbanístic molt important. Amb la gran quantitat de nous habitatges que s’hi estan construint, no és descartable que aquestes àrees necessitin més oferta educativa en els propers anys. Planificar ciutat és anticipar necessitats, no limitar-se a gestionar el present.

L’Hospitalet necessita una nova comissaria, i des ERC+EUiA fa temps que en reclamem la construcció. És una reivindicació sostinguda, no oportunista. Precisament per això sorprèn que, després d’anys anunciant que s’estava buscant un emplaçament, la solució sigui ocupar l’únic solar educatiu disponible. Per aquesta proposta tan evident no calia esperar tants anys: aquest solar sempre ha estat aquí. Si la conclusió final és utilitzar l’únic espai estratègic per a educació, això no demostra planificació; demostra poca capacitat d’imaginació i de gestió.

La resta de solars que ha posat sobre la taula l’Ajuntament per fer noves escoles estan per sota dels 2.500 metres quadrats. Amb aquestes dimensions no es pot projectar un centre educatiu amb ambició. Aquest, en canvi, en té 10.000. La diferència és determinant. Perdre aquesta oportunitat seria hipotecar durant dècades la capacitat de resposta educativa de l’Hospitalet.

Estic convençut que es poden trobar alternatives reals per ubicar la comissaria, que no necessita tants metres, si hi ha voluntat política i capacitat tècnica. No hauríem de posar en competència dues necessitats essencials, com són la seguretat i l’educació. L’Hospitalet mereix totes dues coses, i mereix també governs que planifiquin amb rigor i visió de futur.

Com a portaveu d’ERC+EUiA, expresso aquesta opinió amb la convicció que encara som a temps de rectificar. El que està en joc no és només un solar, sinó el futur educatiu, social i econòmic de la nostra ciutat.

Un ayuntamiento llamado Ellos

Carlos Galve Farré (activista i peixater)

Dos mil ventiseis, releo la novela de Paco Candel y una buena parte de ella, aun es actualidad (1994). Los avatares de un escritor/político en los 80, sigue en parte vigente. Las diferencias históricas son sustancialmente distintas y muy graves.

El genocidio del pueblo palestino y el retorno inminente del fascismo con traje democrático en nuestro país —en otros ya ha llegado—, producen temor e indignación.

La mediocridad de las izquierdas y el rearme y control de las derechas hace vislumbrar un futuro cuanto menos desalentador. Que, en el actual Consistorio de l’Hospitalet, se produzca el veto/voto del equipo de gobierno y se registre el silencio de los corderos de toda la oposición al deseo del alcalde, no solo me frustra sino que me cabrea enormemente.

Los cabreos en política son imposibles de evitar, van en el pack de esa actividad. La gran diferencia radica en la capacidad de soportar esos cabreos/frustración. La revista L’Estaca tiene historia, no la cito para ir al grano. Un grupo de ciudadanos de distintas sensibilidades políticas de izquierdas de nuestra ciudad nos unimos en Foment de la Informació Crítica (FIC), para publicar, entre varias propuestas más, un artículo diario de candente actualidad política y social de nuestra ciudad.

Como decía el expresidente Suárez, “puedo afirmar y afirmo”, que el periódico digital más activo e incisivo de todos los medios de comunicación de l’Hospitalet es L’Estaca con diferencia. Pues bien, no solo no ha sido elegida para estar en el lugar donde se controla la información pública local, sino que está vetada.

Durante estos días pasados se ha cocinado el nombre de los candidatos de los medios más activos de la ciudad para proponerlos al pleno y aprobarlos. Ni el alcalde ni los grupos políticos han tenido en cuenta a L’Estaca.

Los tiempos cambian para que nada cambie. Un ayuntamiento llamado Ellos sigue actual para lo bueno y para lo malo. Es evidente que la calidad democrática de nuestro Consistorio deja mucho que desear y demuestra dos aspectos: ceguera política y actitud política de baja calidad.

La vieja fórmula de “o estás conmigo o estas contra mí” toma relieve en este tema. No valen las rencillas personales ni tampoco los viejos estigmas de nadie. Es clarísimamente un veto a un modesto pero vivo y activo periódico en l’Hospitalet.

Hay que denunciarlo y combatirlo. Nuestra ciudad es vulnerable pero fuerte y tierna como una madre que admite durante toda su historia ser habitada. Somos muchos, tantos, que no sabemos cuántos. El reto merece la pena. Las gentes, nuestros vecinos en general, son buena gente, trabajadores/as que necesitan movilizarse y plantar cara a la inoperancia de todos los ultras de la política que activamente o con su silencio permiten o pretenden cerrar la boca de un grupo sensible a la información.

Somos modestos repito, pero vivos y activos. No nos callarán por muchos vetos que nos impongan. No dejaremos que la mediocridad del gobierno municipal paralice nuestra actividad y que la vida política y social de nuestra ciudad vaya segregando y facilitando el camino a la llegada de la ultra derecha.

No nos callarán las plumas y las voces, para denunciar las injusticias en l’Hospitalet. Ánimo companys: esto no ha hecho más que empezar.

La ciutat cau a trossos i el PSC no inverteix

Manuel Domínguez (L’Hospitalet En Comú Podem)

Els edificis municipals i les escoles, el manteniment de les quals és a càrrec de l’Ajuntament, cauen a trossos. No és una exageració, malauradament.

Dos sostres de l’Escola Milagros Consarnau i un fragment de la façana de l’Escola Pere Lliscart han caigut recentment. Són dos casos recents d’una llista que s’ha fet molt llarga en els darrers anys.

El cas de les calefaccions a les escoles va ser molt punyent. Gairebé la meitat no funcionaven o funcionaven amb deficiències quan a final de novembre van baixar sobtadament les temperatures. El tema de les climatitzacions d’escoles, casals d’avis, biblioteques i centres culturals, oficines municipals és escandalós, denunciat per usuaris/es i sindicats de forma reiterada.

Un altre cas dolorós és el de les goteres de la Biblioteca Tecla Sala, que a més de posar en risc a les persones que hi treballes i en fan ús, afecta les instal·lacions elèctriques, fa malbé el patrimoni artístic i ha destruït part del llegat de llibres valuosíssims de Mn. Homar.

Quina ha estat la reacció del govern del PSC? Si sumem les partides del pressupost relacionades amb reparacions, manteniment i conservació, per una banda, i les d’inversió relacionades amb reposició, funcionament de serveis i maquinària (les partides 21, 61, 62 i 63 del pressupost) veiem que han abaixat la quantitat de 53 milions a 51,5 milions.

En plena crisi de manteniment dels edificis municipals, amb les piscines municipals esventrades, les biblioteques i les escoles tancant perquè fa fred i els casals d’avis perquè fa calor, amb la ridícula xarxa de refugis climàtics que tenim, etc… els diners per millorar els equipaments han baixat més d’un 3%, mentre els pressupostos totals pujaven més d’un 3%.

En concret, el govern del PSC ha apujat la partida de manteniment dels centres escolars un ridícul 1,6%, per sota del creixement global dels pressupostos i per sota de la inflació. És a dir, de facto, tenim menys diners per mantenir unes escoles que són en unes condicions per sota de la dignitat i dels llindars de seguretat en molts aspectes.

Als pressupostos del 2026, rere l’epígraf de “manteniment dels edificis municipals” trobem una quantitat un 1,6% inferior a la de l’any passat. Però el pitjor és que la major part dels diners pressupostats després no s’executen per la paràlisi i manca de personal en la que es troba la gestió municipal.

Per renovar el pacte que permetia aprovar els pressupostos de 2026 el Grup Municipal de L’Hospitalet En Comú Podem vam demanar sis coses i una era millorar les escoles, amb una dotació suficient per a fer les reparacions i la naturalització dels patis, incloent la dignificació dels equipaments i les treballadores del 0-3.

Ens van dir que si no volíem pactar que ho diguéssim clarament, donant a entendre que aquestes peticions eren bogeries fora de mida. Nosaltres entenem que l’Estat del Benestar necessita inversions, accions valentes i decidides i que aquestes peticions eren justes i necessàries, imprescindibles.

El Pla del Samontà hauria de passar per fer millors escoles i biblioteques, esplais, locals per a entitats, refugis climàtics, patis oberts i zones verdes amb oferta lúdica i cultural, no per fer bulevards. Necessitem espais dignes per construir una vida comunitària amb valors de convivència, civisme i respecte.

Hi ha alternatives al col·lapse actual i propostes amb prioritats socials i culturals per a l’Hospitalet que han de començar amb la dotació econòmica que els equipaments públics necessiten.

Torna el Consell de Salut amb l’esperança que els seus fruits millorin els serveis que s’ofereixen a la ciutadania

Josep Maria Pujol Boira

L’aprovació de la nova Taula Sectorial de Salut del Consell de Ciutat aquest 3 de febrer de 2026 no és només un tràmit administratiu, sinó el retrobament amb una valuosa experiència participativa.

Aquest és un moment per mirar enrere, i reconèixer el llegat del Consell Municipal de Salut, que va ser un referent de proximitat i implicació entre 2006 i 2013.

Aquell Consell, amb les seves virtuts i defectes, va representar un precedent de democràcia participativa: va aconseguir asseure en una mateixa taula la ciutadania organitzada, entitats d’ajuda mútua, sindicats, institucions sanitàries i municipals, per incidir en les decisions que afectaven la salut local, no sols en els plenaris “protocol·laris” sinó en la tasca quotidiana dels grups de treball. Per exemple: el Grup de Treball d’Atenció Primària i Comunitària, que va abordar temes crítics com les llistes d’espera, la manca de professionals i el desplegament de la salut als barris; el grup de Salut Pública que tractava reptes com la seguretat alimentària i la prevenció de riscos ambientals; i  l’àmbit de Salut Mental que afrontava reptes com la inserció sociolaboral o el seguiment d’equipaments.

El Consell no només va actuar com a òrgan consultiu, sinó que va ser un vigilant actiu de la qualitat assistencial i un motor de campanyes de prevenció.

Malgrat el seu desmantellament el juliol de 2013, que va diluir la presència de la salut en òrgans més generalistes, la lluita per una salut pública de qualitat ha seguit estant al cor de l’acció del teixit associatiu: la tasca incansable de tantes entitats de salut, de col·lectius com Rebel·lió Bellvitge, Marea pensionista, Marea Blanca, el moviment veïnal i sindical,… Ara, la nova Taula Sectorial de Salut neix per recollir les lliçons apreses i garantir que l’atenció sanitària a la ciutat torni a tenir, com aleshores, la veu de la ciutadania al centre.

Però sobretot, és un moment per mirar al futur, encara que sigui a partir d’una definició tan antiga com la del Congrés de metges i biòlegs de Perpinyà, (1976) Allà van definir que : “La salut és aquella manera de viure que és autònoma, solidària i joiosa”. Això és el que ens mou, i vol dir feina per a tothom: ningú pot dir que no sigui competència seva. La salut és cosa de tots i de tots els àmbits, i la nova Taula ha d’estar totalment vinculada a les altres, i a les diferents polítiques.

S’ha dit que la salut depèn tant o més del “codi postal” que de la genètica, Gairebé el 80% dels determinants de la salut no tenen a veure amb els serveis de salut. A l’Hospitalet en tenim una mostra més: consultant les dades de l’Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya referents a la ciutat, ens trobem el que apareix en tants altres camps: la bretxa nord-sud, el repte del Samontà.

Per això cal ser exigents en la qualitat de l’atenció concreta, les llistes d’espera, recursos humans, equipaments… però també en un abordatge transversal de la salut entre tots, que incorpori la “salut en totes les polítiques” (per exemple, tenint ben clar que en la planificació urbanística, el verd urbà, la mobilitat… la cultura, ens hi va la salut) i que presti més atenció a totes aquelles tasques preventives que poden millorar la qualitat de vida de la ciutadania.

En diferents moments, moltes entitats i l’Espai de ciutadania, hem estat reclamant aquesta restitució. Felicitem-nos doncs per la rehabilitació de la Taula, i desitgem-li bona salut!

Hammamet 

Juan Cruz (guionista i director de cine i TV)

És probable que vostè hagi decidit llegir aquesta crònica, sí, li aviso: és una crònica, atret pel titular que fa referència a la paradisíaca localitat tunisiana. Permetin dir-li que no obstant això, les coses, de vegades, no són el que semblen. No marxi. No, no li ordeno, li prego. Només dic que, de vegades, les coses no són el que pensem que son. Però, tot i així, ja li avanço que Hamammet és important en aquesta crònica i ja li prometo que li explicaré una cosa que molt poca gent sap de Hammamet. Potser li explico més d’una. Abans però, vull que conegui la història d’un grup de nanos d’aquesta ciutat que un dia fent teatre van acabar a comissaria. Sí, sí. Corren els anys 80. L’època on diuen que va passar tot: la transició modèlica, es desplega (diuen) la constitución que nos dimos entre todos i Rodalies. Ells, aquests nanos, han estat carn de quadre escènic de parròquia des de la més tendra infantesa i ara (als vuitanta ¡situeu-vos, per l’amor de Deu!) adolescents en plena efervescència, afamats i disposats a menjar-se el món, amb certa ingenuïtat, poca consciència i tota l’energia que et dona l’edat surten del quadre escènic i esdevenen companyia independent. Olé tu. També hi ha una forta, fortíssima, ambició per fer les coses d’una altra manera. A grans trets són aquests els elements essencials. La química es dona i és bona. I el temps acompanya. Neix La Compañía Sgratta. Les nits dels dimarts i dels dijous assagen al que havia estat l’Aula de Cultura de Santa Eulàlia. Hi ha de tot: un escenari, focus, un vestidor, un quarto pels trastos i un conserge baixet que porta al cap un barret cònic de Papel Albal. El temps acompanya i «l’esperit politicocultural del moment ens va afavorir coneixent i coincidint amb persones com el Jordi Colominas o el Sito Elías» diu Xavi Insa, integrant de la companyia. Una companyia que primer aixeca “Las galas del difunto” de Valle Inclán per presentar-la a la Mostra de Teatre Aficionat que es celebra aleshores a la ciutat i més tard, en el que seria l’acte fundacional i veritable esperit de la companyia, es conjuren per a crear sota la premissa de fer coses que poden passar però que mai no passen. Les coses no son el que semblen i l’objectiu és que l’experiència de l’espectador sigui immersiva, signant un contracte, primer, d’estupefacció i després d’acceptació. «Tinc gravada a foc aquella gira nacional amb un mànager sonat que vam haver de baixar d’una cornisa a Madrid per evitar que es matés i com aconseguíem sembrar el dubte en totes les accions de carrer abans d’arrencar les rialles» explica Pili Arcas. 

Ha estat mai a Hammamet? És preciós. Va, torni de Tunísia. Davant seu pot trobar ara un quadre flamenc, la bailaora va en cadira de rodes, el guitarrista no té braços, els palmeros són siameses mancs, però se les arreglen, per descomptat el cantat és mut, tot i que se l’infla la vena del coll com a Camarón, deu el tingui al cel. Aquesta acció es deia “Folkloreando” i es va representar només tres vegades. Una d’elles a Zeleste (encara no era Razzmatazz) a la festa comiat de la banda Decibelios. Això també formava part de la naturalesa de La Compañía Sgratta: fer les coses poques vegades. Repetir era avorrit. Feia mandra. Potser per això va tenir una parròquia tan fidel que sempre acudia quan se n’assabentava que actuava. Si t’ho explicaven ja no tenia gràcia. S’havia de veure. El fet de no repetir-se venia donat per les ganes desbocades de crear. Crear en tota la seva accepció perquè «érem la companyia de teatre aficionat més professional que he conegut amb l’amor pel detall (ulleres, vestuari, perruques, maquillatge, atrezzo, escenografia…) i també la més gamberra i irreverent» assenyala Javi Insa. «Com rèiem als assajos i què poc ens agradaven les repeticions. Repetir un bolo no era el nostre fort, però els moments de creació eren de bogeria! I això sense drogues!» explica Eli Castellón «Ens movia crear; no hi havia un pensament de fer gira, de rendibilitzar econòmicament, no era una empresa on mirar comptes de resultats. Potser, de manera inconscient, la motivació fos: crear, divertir-se, mostrar» assenyala Diego García. També és veritat que agradava treballar a mida com a aquell bolo per l’agència de publicitat Bassat, Ogilvy & Mather: un sopar de Nadal on tots els treballadors de l’empresa es veien, de sobte, immersos al mig del rodatge d’una pel·lícula i avocats a participar. Al sopar es va servir brick d’ou ferrat. A Hammamet hi ha un lloc on es cuina el millor brick amb ou ferrat d’aquest galàxia. Molt a prop d’allà es va rodar La guerra de les galàxies

Dues ambulàncies s’endinsen a una plaça dura de Moratalaz i s’aturen al bell mig davant les mirades atònites dels veïns, dels vehicles descendeixen una caterva de bates blanques amb fonendoscopis al coll que amb fermesa ordenen a la ciutadania que es col·loqui fent cua per tal que comenci la revisió mèdica múltiple més gran que ha vist mai aquell barri. Cal dir que, Pedro Reina, integrant de la companyia està en primer de medicina i Olga Fumadó, la benjamina del grup, vol estudiar infermeria, així que la resta de components ha rebut una acurada formació per a no posar en perill al públic «¿Y ustedes no miran el azúcar?» «No, salao ¡El siguiente!»

«Recordo les hores que ens hem passaven a les Engrunes, recollint roba llardosa i trastos impossibles. I, per descomptat, la coordinació pel robatori de perruques [delicte prescrit] quan no ens arribava el pressupost» explica Esther Bleda sobre com es va formar l’increïble fons d’armari de la companyia. 

Som a Castellar del Vallés. Dos mormons deambulen pels seus carrers. A les mans porten exemplars d’aquell llibre que ara és un musical, però també una bossa de plàstic plena de roba bruta. El joc és intentar convèncer a la gent que aturen pel carrer, —que espera la ja clàssica xapa mormònica—, que els hi rentin la roba. «Em ve al cap Juanito i jo vestits de mormons al Mercat de les Flors i flipar de com la gent creia que realment érem uns pobres mormons desorientats. Molt bé ho vam haver de fer per aconseguir aquesta reacció en un ambient tan “teatrero”» rememora Quim Fernández sobre la mateixa acció al Mercat de les Flors, però tornem a Castellar del Vallés. La companyia porta tot el dia fent accions teatrals per la vila, gran part dels components es canvien, es desmaquillen i comencen a recollir. No obstant, falten dos dels integrants. Els dos mormons. Els mòbils no existeixen. Dues de les actrius van a la seva recerca. Els troben dins d’una casa, on una senyora molt amable, però molt, s’ha prestat a rentar-lis la roba que porten a la bossa, mentre es fa la bugada els ha convidat a un te (ha pensat que els mormons no prenen cafè, que potser és pecat al seu credo) i ha cridat a la seva neboda que és la que sap anglès. Glups. Nervis. Suor freda. Les companyes apareixen per la porta «Oh wow, you got lost. Ha ha. Follow us, bitches. Moltes gràcies, senyora. No s’enteren de res aquests fills d’Utah» I així per la intervenció divino-mormònica de les dues companyes, acaben sortint bé d’aquella pillada… i amb la roba neta. 

Al catàleg d’accions i espectacles de la companyia apareix un “Desalojo”, tant de moda avui en dia, on els habitants d’un pis li llencen per la finestra tot el mobiliari que tenen a l’abast a la policia que des del carrer intenta negociar una sortida pacífica. Els bolos reporten diners, diners que tornen a ser reinvertits, hi ha ganes i recursos per aixecar un espectacle a la italiana, sense trair l’esperit de la companyia: fer coses que poden passar però que mai no passen. Mentrestant també s’atenen encàrrecs com la Fiesta Beat al poliesportiu de Santa Eulàlia o el San Valentín sanguinolent de la Sala Stratto que ajuden a poder aixecar la producció del seu nou espectale, “Taiko Himenchi”. La premissa: una famosa companyia japonesa de teatre kabuki anuncia la seva actuació al Centre Catòlic de L’Hospitalet. S’esgoten les entrades per les dues (úniques) representacions. S’apaguen les llums i quan es tornen a encendre ho fan de manera acotada sobre l’escenari on hi ha un decorat completament groc (fuck Moliere!) d’una estança japonesa, el públic porta una estona assegut, però l’espectacle no comença. Papallones a l’estómac. Al cap d’una estona, irromp a l’escenari un paio vestit de frac acompanyat d’una hostessa que llueix cabellera i celles rossa platino i que empenta un bagul gegant de color negre amb estels pintats de blanc ¿Què és això, un espectacle de màgia? Es presenta com a expert en hipnosi, es diu Hèctor Hero (maleïts jocs de paraules). Li explica al públic que la companyia japonesa ha patit un contratemps i no podran, al menys de moment, fer la seva representació. Però vivim a la Catalunya prospera i ufana i la Generalitat de Catalunya ha previst que en casos com aquest hi hagi un espectacle de guàrdia. Un de recanvi. La cultura per damunt de tot, hòstia ja. A partir d’aquí pugen a escena un ventall de personatges que ja hi eren asseguts entre el públic i que es transformen en d’altres a caprici d’Hero, l’hipnotitzador. El patí de butaques bull. 

“Taiko Himenchi” es va representar dues vegades al Centre Catòlic com dèiem abans penjant el cartell d’exhaurides les localitats a totes dues funcions. 

Aquest episodi tanca una trajectòria sostinguda en el temps que ha donat episodis de tota mena i que com les bones històries, les boniques i les importants té un final crepuscular. De tons taronges a una platja de Tunísia un desembre de fa unes quantes dècades. Però tornem a Europa i uns anys enrere del sold out al Centre Catòlic.  Som al Clandestino. Bar de copes de La Florida. Hi ha convocada una “Fiesta del playback” (és una tapadora). «Per mi la Sgratta va representar el pas de fer de majordom a la parròquia a noi gogó amb un tanga daurat, que encara no sé com vaig convèncer la meva tieta Montse, la modista, que m’ho fes…» recorda Jordi Ballart. La gent continua gaudint de l’espectacle fins que dos paios amb la cara coberta amb unes mitges cristall i pistoles en mà criden: “¡Todo el mundo quieto. Esto un es un atraco!” (tot i deixar clares les intencions amb les dues primeres frases: que eren delinqüents i el seu objectiu no era altre que robar aquelles pertinences de valor que portessin a sobre, va haver-hi gent (molta) que llençava les seves substàncies de consum personal al terra). Després del primer ensurt la cosa es relaxa i començà un espectacle d’estructura bàsica: ells lladres (armats) es fan amb la caixa i quan volen sortir, des de l’exterior els hi avisen que l’edifici “está rodeado”. La gent del bar no veu res de dins del local, amb l’excepció del faç de llum blava d’una sirena i sí pot sentir la veu amplificada d’un megàfon de l’actor sobre el que recau la gran responsabilitat de representar a tots i cadascun dels cossos i forces de seguretat de l’Estat. Tela. A partir d’aquest moment, l’espectacle va de com aquells dos penes amb pistola negocien amb la policia la seva sortida del local. Tarde de perros, però de risses. Mentrestant al món passen coses que —de moment— son alienes a aquests joves eixerits. 

Ells lladres negocien amb la policia un sopar per tota la gent que hi ha dins del local, un helicòpter per arribar a l’aeroport, uns quants milions, d’efectivament, pessetes i un avió amb tripulació a qui se li comunicarà el destí un cop a l’aparell. Lo típic. Dins del bar la gent s’ho està passant bomba. No hi ha noticies del que passa en aquell moment a Hammamet. Tampoc importa. 

Entra DRAMATITZACIÓ:

L’alcalde d’Hospitalet dorm plàcidament quan rep una trucada que el treu del llit.  —Mire excelentísimo le habla el XXXXXXXX XXXXX de la XXXXXXX XXXXXX nos acaban de notificar que un operativo de los GEO está llevando a cabo una acción en la ciudad.

—informa XXXXXXXX XXXXX 

—¡Pero qué me estás container! —exclama el batlle. 

L’alcalde es posa el seu batí de seda amb un estampat d’orquídies (recordo que es una dramatització) i agafant el telèfon blau cel modelo Heraldo, marca un número. Acaba de trucar al Governador Civil de Barcelona que també surt del llit vestint un batí de seda amb un estampat de papagais per confirmar que ell tampoc en té ni pajolera idea que uns GEO estiguin duent a terme cap acció a la ciutat. Comença la cadena de trucades entre cossos: la Guardia Urbana truca a la Policia Nacional que tampoc saben res i aquests a la Benemèrita, que d’igual manera tampoc no tenen ni idea. Algú, no se sap qui, dona un ordre que canviarà el decurs de la nit. 

Dins del Clandestino tot és jiji-jajá. L’espectacle està arribant al seu final. El pla dels dos lladres és sortir camuflats entre el públic al que ha obligat a organitzar una conga que els portarà fora del local. La serp humana va sortint de l’establiment al ritmo d’aquest ball i just quan quasi tothom és ja al carrer arriben dos vehicles zeta (en contra direcció) de la Policia Nacional. La massa irromp en una enorme ovació i no menys petit aplaudiment, mentre els agents de la policia van trincant als actors i els conviden a entrar als vehicles. Aquella nit la passaran a comissaria com els actors de “La corte del faraón”, a l’endemà gran part de la premsa barcelonina es fa ressò del truculent episodi. El catxet que va cobrar la companyia el va gastar en la seva defensa. Se’ls acusava d’un delicte d’Escándalo público.

A grans trets aquest va ser el viatge que van fer els deu components de La Compañía Sgratta durant els, gairebé, deu anys de la seva existència. «Molts veníem ja de fer teatre a la parròquia, però és clar, allò era una cosa molt més nostra i aquest viatge compartit va tenir molta més importància pels companys del viatge. I si de la part teatral em quedo amb l’aprenentatge, de la part personal, em quedo amb l’agraïment d’haver creat tot allò plegats. I també que em deixàreu jugar a ser director per primera vegada a la meva vida» recorda Jose Corbacho.

La Compañía Sgratta es va acomiadar per sempre més un desembre dels 90 a Hammamet, Tunísia. 

Hammamet és el lloc on es retroben, on es conjuren, de tant en tant, els seus integrants. Acosti’s quan pugui, demani’s un te i segui sobre la sorra de la seva platja mentre contempla la posta de sol. Ja veurà, res sembla el que és. 

La Compañía Sgratta estava formada per Pilar Arcas, Jordi Ballart, Esther Bleda, Elisenda Castellón, Jose Corbacho, Juan Cruz, Quim Fernández, Olga Fumadó, Diego García, Xavi Insa i Pedro Reina. 

Cal un mort per activar els recursos bàsics?

Carlos Galve Farré (activista i peixater)

És d’encefalograma pla que els responsables polítics de qualsevol ajuntament, com a administració més propera a la ciutadania, no activin les mesures necessàries per evitar la mort de les persones sense llar. El cinisme de l’alcalde de Badalona va eludir qualsevol responsabilitat afirmant que la persona morta al seus carrers ja fa uns quants dies, no era una de les desallotjades del B-9.

Confesso que, entre el que passa a Veneçuela i la perversió del feixisme local aplicada a la vulnerabilitat de les persones pobres, em sento com Santa Teresa: «visc sense viure en mi». Aquesta situació em repugna i m’indigna. Jo sí que vull viure, denunciar la indiferència i lluitar, en la mesura de les meves possibilitats, per posar el dit a la nafra d’una injustícia intolerable: conviure amb la misèria de persones que, per múltiples raons, es troben en situació de marginació.

És dur i difícil llegir o escoltar opinions que culpabilitzen les persones sense sostre per no ser capaces de remuntar el caos social que suposa no tenir on protegir-se del fred o de la pluja. Potser una definició encertada de la diferència entre un ésser humà i un animal irracional seria aquesta: la incapacitat d’entendre que tots som candidats potencials a aquesta mateixa vulnerabilitat.

Una altra actitud, encara més estesa, és la indiferència davant la pobresa.

Arribats a aquest punt, no tinc més remei que apel·lar al govern local. Ningú hauria de dormir tranquil sabent que als nostres carrers hi ha persones sense llar. La responsabilitat política d’un govern democràtic, socialment sensible i compromès amb la seguretat dels seus ciutadans hauria de ser —com habitualment es proclama— evitar la possibilitat de la mort de qualsevol persona en risc, sigui quina sigui la seva condició social o mental.

L’aporofòbia emergeix igual que la xenofòbia. Són actituds diferents, però comparteixen un mateix origen: la por i el rebuig envers qui és diferent.

L’últim recompte real de persones que dormen al carrer a l’Hospitalet és de cent vuitanta-tres (183). És una xifra esgarrifosa. Una altra dada que hauria de sacsejar-nos la consciència és la diferència entre les places disponibles —49 llits— i aquestes 183 persones. Això significa que hi ha 134 persones susceptibles de morir de fred a la nostra ciutat durant les nits gèlides d’hivern. Aquesta és la xifra que l’alcalde Quirós hauria de tenir present.

De la mateixa manera que, davant un incendi, truquem als bombers, hauríem de disposar d’un servei social d’emergència que evités que ningú perdés la vida, incloses aquelles persones que, per diverses raons, rebutgen ser ateses. Les patologies psicològiques són múltiples i complexes.

Cap administració hauria d’assumir ni el més mínim risc jurídic per haver evitat que cap ciutadà de l’Hospitalet morís de fred als carrers.

El municipi —és a dir, l’administració— que apostés per aquesta prevenció social no només destacaria per la seva responsabilitat política i social en la defensa de la integritat dels seus veïns, sinó que, vista la situació actual, es convertiria en un ajuntament amb veritables signes de solidaritat i de principis humans bàsics. En definitiva, en un ajuntament realment democràtic.

No com l’Ajuntament de Badalona que, pel perfil del seu alcalde, mostra una greu manca d’humanitat. Així és com es combat l’aporofòbia: l’odi a la pobresa que practiquen determinades persones i forces polítiques que pretenen obtenir rèdits polítics i electorals estigmatitzant les persones sense llar.

Fora el trumpisme de l’Hospitalet.

DIETES POSTNADADENQUES

Fa temps corria per les xarxes una caricatura de l’evolució humana segons la qual venim del mico i hem anat a parar a l’homo obessus, és a dir, a l’home gras. Pel que es veu mengem massa i malament. El nostre cos està pensat per empaitar conills, cabirols o bous. Com que a Occident i del món desenvolupat en general, la major part de la fa anys que, en general, no perseguim físicament cap bèstia per poder menjar. Si que hi ha quatre caçadors malvistos –i pitjor compresos- i uns quants pescadors que es veu que, a la Mediterrània, se’ls hi acaben els peixos. Però la majoria de les bèsties que devorem han crescut a la granja i no han vist un bosc o una selva a la seva puta vid

Per intentar, harmonitzar les condicions del nostre cos de caçador i la vida sedentària que, després d’anys i panys de progrés, hem aconseguit viure, es van inventar els esports i, finalment, els gimnasos. Fent esport, en comptes de perseguir un conill o un cabirol perseguim una pilota o fins i tot no perseguim ningú, sinó que simplement intentem arribar els primers a un lloc o, també, fer el mateix espai, amb menys temps.   Pel que fa als gimnasos, com que vivim en grans urbs, fan possible que el nostre cos sigui sotmès a tota una sèrie de tortures a canvi de rebaixar teòricament el pes i la panxa. Dic teòricament perquè sovint passa que després de fer una hora de gimnàs tens una gana que et mores, vas al bar i et fots un entrepà de pernil amb una cervesa i descremes tot el que havies cremat.

Jo penso que el Nadal, al solstici d’hivern, i més enllà de lescreences religioses de cadascú, absolutament respectables i de les que no parlarem aquí per no posar-nos en un esbarzer, el Nadal, dic, ens torna als orígens, quan la espècie humana caçava el que podia i s’ho havia de fotre ràpid per dues raons: la primera perquè no sabia quan tornaria a caçar alguna cosa –la nostra espècie ha passat molta, molta fam- i perquè, a més, el menjar o es feia malbé o venia qualsevol altre bèstia més forta i amb més mala llet i t’ho fotia i  s’ho menjava.

Tinc la sensació que per Nadal tornem a aquest punt de la nostra evolució: mengem com uns famèlics desesperats. I no només un dia, sinó pràcticament durant quinze. I no són aliments precisament baixos en calories –només cal pensar en els torrons, les mantegades o els alcohols diversos- sinó tot el contrari. És a dir, no ens que ens fotem una perdiu o un conill o un gat, ni tant sols un vedell, no ens fotem un bou o una vaca. O un porc d’aquells que diuen que alimenten amb glans i que tenen orgasmes estratosfèrics (algun dia haurem de parlar de la intel·ligència i la sensualitat del porc, molt per sobre, ambdues, de la humana).

Però les festes passen i els dies, poc a poc o sobtadament, van tornant, gràcies a Déu, a la normalitat. La feina és allà on la vam deixar. Al món passen les mateixes desgràcies de sempre (sembla que els líders dels països més importants del planeta fan unes digestions horribles: per què no els hi cuiden l’estomac? Tots viurem millor) i els veïns són com eren. Ara, hi ha dues coses que durant aquests dies han pujat exponencialment –que es diu, sense que se sàpiga massa què vol dir- la nostra panxa i el nostre pes. No el de tothom és clar, perquè hi ha humans que, mengin el que mengin i beguin el que beguin, no s’engreixen mai de mai, tocat els ous (o els ovaris, tan hi fa). Perquè això que els humans tots som iguals és una mentida podrida i piadosa que es desfà com un terrós de sucre només sortir al carrer i mirar-nos al mirall.

En general, tots ens engreixem per Nadal. Després, no és que recuperem el senderi, sinó que el tornem a perdre. Correm a apuntar-nos al gimnàs, o hi tornem si feia mesos que no hi anàvem. Anem a veure el dietista i ens prometem que el 2026 el passarem amb bledes, coliflors, una miqueta de pernil dolç o gall dindi i aigua mineral sense gas, perquè el gas també engreixa, pesa i, a més, fa pets. Maleit gas!

I arriba el dia de la primera classe. Tothom hi va optimista, content, satisfet d’ell mateix, de ser una persona responsable que es cuida i que segurament viurà molts anys més fort que un roure. Tot i això hem optat per la prudència –que és la mare de la ciència i l’enemiga de la inconsciència- i ens hem apuntat a fitnes suau i a altres activitats del gimnàs on també surt la paraula “suau”. No cal matar tot el que és gras, ni voler-se aprimar de cop el primer dia. Piano, piano se va lontano…

Però tot i aquesta prudència exemplar –que contrasta amb la imprudència ancestral a l’hora de devorar carns d’olles, pollastres i mariscos- sortim del gimnàs baldats. La dutxa ens reconforta uns instants, però al cap de no res notem uns cruiximents arreu del cos que volíem cuidar i un any més, que això de cuidar-se fa mal i costa. Lliga amb allò que ens deien de petits que “quien bien te quiere te hará llorar.”

Per si no n’hi hagués prou, engegues la tele i hi ha el boig d’en Trump fent ximpleries arreu del planeta.

Però quan veus que la vida potser ha deixat de tenir sentit, que res no funciona com hauria de funcionar, que el món està mal muntat etc…és quan et serveixen un plat de bledes enorme –com si fossis un conill, no et fot?-, una poma Golden i una ampolla d’aigua nostrada.

I, encara, et diuen que després de dinar hauries de pujar i baixar
quatre vegades l’escala  que això crema molt…

Balanç de l’any polític (2025) a l’Hospitalet

Manuel Domínguez (Co-coordinador de Comuns de l’Hospitalet)

L’any 2025 va començar amb certes expectatives, amb cert optimisme. Feia mig any que teníem nou alcalde i això per sí sol ja podia generar aquest optimisme, per la ingènua esperança de que els canvis han de ser per a millorar i perquè pitjor que el tàndem Marín-Bellver, especialment el dels darrers anys, no ho podien fer.

Des del Grup Municipal L’Hospitalet En Comú Podem havíem signat uns pactes per a aprovar els pressupostos, que incloïen algunes mesures que, a poc que es portessin a terme, significarien importants millores per a la població de la ciutat. Havíem aconseguit la congelació de les llicències d’apartaments turístics i l’IBI. L’1 de gener de 2025, teníem l’esperança de seria un any en el que començaríem a remuntar, a posar solucions a les emergències que pateix l’Hospitalet. Per això ens havien votat i aquesta és la nostra funció.

No ha estat així, malauradament no ha estat així. El 5 de gener ja vam veure amb sorpresa i tristor com hi havia una carreta del centenari del títol de ciutat a la cavalcada de reis. Mireu, això del centenari del títol de ciutat té una importància real escassa (com el títol va tenir en 1925), però crec que és molt il·lustratiu de la deriva del govern local: fer servir un fet propagandístic d’una dictadura per portar el rei i fer-te propaganda amb la monarquia. Des del punt de vista ideològic et situa molt bé: el centenari del títol de ciutat, sí, la recuperació dels refugis antiaeris de la Guerra Civil, no.

Un altre tema és el que ha costat tot això i la rapidesa en organitzar diversos actes i dues visites del rei (ja va venir en febrer) mentre s’argumenta que altres accions que porten pendents molts anys (rehabilitació i senyalització del patrimoni, excavacions al Castell de Bellvís…) no es poden fer per les dificultats administratives.

Entre una visita del rei i l’altra, els problemes de l’Hospitalet han crescut. Prenent el concepte de la descripció que fan des de  CC.OO. de la situació de les escoles (que porten anys denunciant), nosaltres diem que molts dels aspectes de la ciutat es troben en emergència.

Els centres educatius públics es troben en la pitjor situació des de fa dècades. A la massificació i els grups afegits (els “bolets”), als patis hostils i la manca de climatització a l’estiu, hem de sumar les calefaccions que no funcionen, com han denunciat des de la Intersindical. Les biblioteques encara estan molt per sota del que necessitem. El problema de l’habitatge continua sent gravíssim i la convivència als carrers ha estat molt complicada, especialment a l’estiu. Les dades de criminalitat segueixen creixent…

Les respostes des del govern del PSC han estat entre lentes i inexistents. Lentes, com el Pla de l’Habitatge, que esperem que comenci a permetre accions de forma immediata i en les línies marcades pel procés participatiu i el Consell de Ciutat. Inexistents, com en els canvis urbanístics que necessitem, en la millora de la neteja, en la defensa del patrimoni, en l’increment dels parcs i refugis climàtics, en el suport a les entitats, en gairebé tot.

Com vivim en la ciutat dels anuncis, en 2025 hem conegut alguns. Com a mínim ens han estalviat el del soterrament de les vies, encara que sí s’ha fet un del soterrament de la Granvia; és una mena de tradició local. Segurament, l’anunci més transcendental és el Pla del Samontà. Reconèixer que a aquells barris cal fer una intervenció intensa és un pas. Tanmateix, si es manté el tradicional nivell d’execució del que s’anuncia, els problemes s’agreujaran, com s’han anat agreujant en els darrers anys. I sempre, sense la participació de les associacions que porten anys treballant als barris. Per què tenen aquesta al·lèrgia a la participació i cogestió ciutadana?

El 2025 ha estat un any especial, però. Hem vist una manifestació multitudinària que mostrava un malestar social, com feia dècades que no es veia a la ciutat. La convocatòria partia d’un lloc al marge dels moviments socials tradicionals. Alhora, hem vist la consolidació d’uns moviments socials emergents, com Stop Degradació Collblanc-la Torrassa, la plataforma Contra la Especulació Immobiliària i la Massificació Turística o la cooperativa d’habitatge Les Juntes.

També hem vist com des del govern local no s’han portat a debat les ordenances fiscals, l’any de la imposició de la taxa de residus!, i no s’han pogut aprovar els pressupostos, per primera vegada en l’etapa democràtica actual. No sabem si és una irresponsabilitat del govern del PSC per excés de confiança o perquè han fet una maniobra que ja respon a càlculs electorals.

El cas és que 2025 ha estat un any, pel que fa a la política local, amb signes de que algunes coses estan canviant. Els aires que bufen al món occidental són de conservadurisme, però està en les nostres mans bastir una alternativa progressista, també a l’Hospitalet.

La situació actual no és pitjor a la que hem tingut en moments anteriors, i des d’uns moviments socials amb alternatives d’esquerres vam tenir la capacitat d’impulsar polítiques que garantien els drets de la nostra població, de classe treballadora i origen immigrant. Hi ha una solució als problemes de la ciutat des de la lluita pels serveis públics, de la radical defensa de la igualtat entre les persones, de la construcció d’uns espais col·lectius que garanteixin la nostra salut i la convivència i del manteniment d’una seguretat en els nostres mitjans de vida i la nostra integritat física.

L’any ha acabat amb una ocupació de la fàbrica Albert Germans. Aquest espai patrimonial, que vam aconseguir que fos per a ús públic, porta anys abandonat, mentre la ciutat té necessitats d’espais per a habitatge o equipaments. Un digne final per un any perdut més però que pot ser el començament d’un canvi.

Perquè aquest canvi sigui en la direcció de la igualtat i la garantia dels drets, des de la consciència de classe, des de l’orgull de ser de l’Hospitalet, necessitem que en 2026 ens mobilitzem i participem en les lluites, com sempre, com mai.

La gent de l’Hospitalet En Comú serà en aquestes lluites, com sempre, com les que en temps del PSUC va ser un dels motors de l’antifranquisme que va portar la democràcia o del moviment veïnal que va conquerir parcs o escoles, com mai, perquè sabem que ens juguem el futur i les amenaces a la llibertat són les més fortes en gairebé un segle.

Escucha alcalde, antes de que sea muy tarde

Carlos Galve Farré (activista y peixater)

Los días van pasando, alcalde. El 2027 no está muy lejos. Las elecciones se acercan.
Después de ver en la tele de LH los 43 minutos del pleno del 24, pensé en escribirte de forma casi compulsiva lo que pienso, después de ver en el jardín que te has metido. Una parte de mi tiempo lo utilizo aportando un grano de arena para que nuestra ciudad sea un poco más habitable. En el facebook veo noticias sobre nuestros barrios y sigo también tu canal donde explicas una parte de tu actividad. Vídeos fotos y relatos pensados por tus expertos de imagen. Sigues moviéndote con tus afines.

Hace tiempo opiné que recuperaras el contacto con la sociedad civil. Esta muy fragmentada. Están naciendo nuevas asociaciones surgidas de las nuevas realidades. Son incipientes, pero no débiles. No se canalizan por las AAVV clásicas, que están casi vacías. El ayuntamiento no es generoso si no son afines a tu partido. Las entidades que conozco son muy críticas con vuestra política. Mi sueño es la participación vecinal para mejorar la convivencia y articular propuestas.

Cuando tengo tiempo, actúo como un gato que anda por los terrados y las calles de l’Hospitalet, manteniendo aun el olfato fino. Disfruto observándola desde diferentes lugares. Me inquieta cada vez más, la situación de nuestra querida ciudad. Leí en tu canal, la aparición en las redes sociales de la noticia de un muerto, en el interior de un container en l’Hospitalet. Hace tiempo que están utilizando mentiras para estigmatizar nuestra ciudad y para ir creando un caldo de cultivo psicológico de que l’Hospitalet es inseguro.

Tu gobierno contináa ocupado en dar la razón a los que consideran que la sensación de inseguridad se soluciona con más policía. No puedo evitar explicar la sensación que me produjo la fotografía de la promoción de seis nuevos jóvenes policías. No solo me pareció erróneo: tuve vergüenza ajena y explico el por qué. Centrar la solución en más policía, como si fuera esa la razón del problema, es un error. La efectividad disuasoria de la policía, por ejemplo, no arregla los problemas estructurales y sociales que tenemos de desigualdad y pobreza de cientos de personas. Hacinadas, en pisos patera, donde nadie sabe cuántos son. Ni tu tampoco. Esa es la causa. Tenemos un gravísimo problema social. Hay más personas indocumentadas de las que nos imaginamos. No facilitar el padrón es un gravísimo problema y a mi juicio un error político de manual.

La aparición solapada de un racismo aparentemente moderado aun, abre más la espita perversa de relacionar inseguridad-incivismo-pobreza-emigración. Estas cuatro caras son perfectas para segregar precisamente el elemento político que está creciendo entre nuestros conciudadanos. La llave esencial para desbloquear y mejorar la vida de la gente en nuestros barrios es intervenir e invertir en bienes sociales.

El mestizaje y la convivencia en nuestras calles están obturados. Las características económicas y laborales de los vecinos recién llegados, son muchísimo más precarias y desiguales. Por tanto, es claro y meridiano que debe de haber intervenciones que estén dirigidas a solucionar y paliar el choque cultural y económico. No puede ser que unos pobres se peleen contra los otros aún más pobres.

Si no cambias de políticas, serás el primer alcalde socialista que no solo perderás la mayoría sino que, además, habrás desmovilizado la sensibilidad social de gentes diversas, mayoritariamente con valores progresistas, que siempre han trabajado y movilizado nuestras entidades y nuestros barrios en l’Hospitalet. Siempre quedaremos los viejos rockeros dando la tabarra.

Sigues sin hacerme caso. Sigues creyendo que las viejas políticas del PSOE en l’Hospitalet no caducan. Cambia de equipo. Sácate de encima a los pelotas y aduladores, pon a gente que tenga ganas de patearse la ciudad. De trabajar y enfrentarse a la reacción conservadora que crece. Necesitas jóvenes que trabajen y crean en la democracia, valientes. No asesores que te vayan sugiriendo con quien hacerte fotos. El viernes pasado, en la parroquia de Bellvitge, en el marco de unos talleres que hacemos para ayudar a insertar a emigrantes, se organizó una mesa para hablar de interculturalidad. El grupo de asistentes era diverso y los ponentes aún más. Un acto casi espontáneo con más de cincuenta personas.


Una vecina mayor, que llegó muy joven a Bellvitge, un ex-cura culto que conoce perfectamente El Gornal y Bellvitge, un joven bereber que habla catalán y entiende perfectamente el “fet nacional”… También participó el nuevo joven cura de la parroquia, un entrañable boliviano de 29 años y, finalmente, un peruano ingeniero informático que después de dos años, aún no tiene permiso de trabajo. Son los nuevos catalanes, los nuevos ciudadanos de nuestra ciudad.

Estoy seguro de que te hubiera sido muy útil asistir a esa interesante mesa ciudadana. Hubieras conocido una parte de la realidad de lo que nos preocupa en l’Hospitalet.
Nos falta reflexión, reinterpretar la nueva realidad de nuestros barrios. Sociólogos, economistas, arquitectos, antropólogos que reflexionen cómo serán las consecuencias que configuran la llegada de esos nuevos ciudadanos que vienen para quedarse.

Alcalde Quirós: faltan dos años para las elecciones y l’Hospitalet está convulsa.
Algunos interesados dicen que l’Hospitalet es insegura, otros pensamos que lo que es inseguro y lo que está en juego es la democracia. Esa es la más grave inseguridad. Contináas haciendo una política como si no pasara nada grave. La maniobra de proponer la moción de confianza para aprobar los presupuestos, está en la línea errática de tus políticas. L’Hospitalet no es Barcelona. Tienes que, o deberías haber pactado, con la izquierda. Me preocupan tus formas de hacer.

Parecéis autistas políticos. No llego a comprender la impasibilidad de tu gobierno ante semejante ola reaccionaria. No tienes más salida que hacer políticas que desenmascaren este mantra de actitud ambigua y preocupante. No digo que no te preocupe, pero no lo parece. Sigues erre que erre con los Cien años de Ciudad. Lo han explicado por activa y por pasiva historiadores de demostrado prestigio. No solo contento con eso, te das un baño mediático paseándote con el rey por La Florida, la que tu dices el Samontà. Le dará votos a tus contrincantes de derechas y a la extrema derecha que dicen: aquí lo que hace falta es mano dura. Conmemorar un defecto histórico promovido por una dictadura, no tiene ningún sentido. Tu eres de Pubilla como yo, no eres del Samontà. Déjate de perífrasis y postmodernismo. Eres hijo de emigrantes como yo y eso te debería de servir para saber qué hacer. Cuando en los 70 paramos la construcción de pisos en la Bóvila, el alcalde nos mandó a la policía y paramos a la policía y a la constructora.

Franco estaba vivo. No lo resucites. Lo repito, cambia el equipo. Estás en la media parte del partido. Pierdes de 20 puntos. Estás desorganizado. Deberías entender que lo que nos preocupa es la gente de l’Hospitalet. No solo criticarte a ti. Supera el viejo complejo de o estás conmigo o estás contra mí. Insisto, tienes un entorno que trabaja poco por la ciudad. Soy consciente, L’Hospitalet no es fácil. Ser alcalde no es ninguna ganga, es una gran responsabilidad y un honor: nadie te ha obligado a serlo. El listado de dificultades no son armas arrojadizas contra tu gobierno.

Telegráficamente: tienes las calles sucias, no funciona FCC, no hacen bien su trabajo, reconozco que no ayuda el incivismo, los parques dejados, la barbaridad de Cosme Toda y sus alrededores está latente. Tarde o temprano te pasará factura esa barbaridad urbanística. Las ratios y la falta de mantenimiento en las escuelas son un problema no menor. La indiferencia política para habilitar los patios abiertos de las escuelas para prácticas deportivas de los jóvenes. Una acción social indiscutible, de poco coste y gran impacto positivo, tampoco lo tienes en cuenta.

Cuando hablamos de comercio de proximidad aparece el desastre. La desaparición del pequeño comercio en los barrios produce un efecto de desertización. Es un problema urbano y ecoóomico grave. Multitud de puertas a ras de calle cerradas. Solo se utilizan como aparcamientos y como lofts sin control. Donde tenemos el gran problema es en los Mercados Municipales. Hay una ausencia de análisis de qué hacer con ellos por parte del Área Económica que se ocupa de los mercados. Los comerciantes paradistas están muy preocupados. Tenemos un grave problema. Dedícale atención. Una ciudad sin Mercados en manos de los grandes grupos de distribución, es una ciudad cautiva y enferma. Los monopolios cambian los hábitos de los ciudadanos y nos someten a sus intereses.

Tus proyectos del nuevo LH están desconectados de la ciudadanía. La gente pregunta que es lo del Samontà y la Marina. Es un lenguaje para expertos y politizados y unos cuantos más sensibilizados en el tema. Los titulares de los grandes diarios son grandilocuentes y pretenden dar una imagen ficticia.

Para vacunarme de tanta mezquindad, el jueves 11 de diciembre participé en el recuento de los “sensellar”. Vecinos anónimos de distintos estratos sociales durmiendo en la calle: el aumento es un grave presagio social. No es policial. El ejemplo lo tenemos en Badalona: sin alternativa no se puede o no se debe desalojar. Es una bomba de relojería. Esa bestialidad solo la pueden hacer los valores de la extrema derecha, negando lo evidente.

Debes de paliar este problema. Cientos de personas y solo 43 camas en Els Alps, deberías de tenerlo en tu agenda. Conozco que son también competencia de la Generalitat. Pero quien recibe más directamente el impacto político negativo de la deshumanización es el Consistorio que tu presides. Frente a una emergencia social de estas dimensiones, soluciones excepcionales.

No sé si leerás esta nota en segunda persona del singular. Directamente a ti. Tu personalidad me resulta afín: eres de Pubilla y te gusta el básquet. Ai aproximáramos percepciones políticas sería bueno para l’Hospitalet. No lo veo fácil. De momento, no tengo mejor tarea que intentarlo. Una cuestión de confianza no te ayuda en nada por mucho que apruebes los presupuestos. Tienes malos consejeros. Continuaré diciéndote lo que pienso. No queda mucho. El que avisa no es traidor. Que pases unas buenas fiestas.