Parte del patrimonio bibliotecario de la Tecla Sala es ya irrecuperable a consecuencia de las goteras que afectan al equipamiento desde hace meses
La situación de las bibliotecas en nuestra ciudad es lamentable y se encuentran sumidas en un abandono absoluto. Falta personal, entre unas 15 o 20 personas, que ha provocado el cierre temporal de algunos centros. Las instalaciones se encuentran con un gran número de desperfectos como goteras, desprendimiento de techos, fallos en la climatización que provocan una situación, en algunos momentos caótica, que ponen de manifiesto la dejadez que sufren.
La incidencia más reciente se produjo los pasados jueves y viernes en la Biblioteca Central Tecla Sala que se vio obligada a cerrar las instalaciones por la rotura de las cañerías que afectó al sistema eléctrico del recinto. Este mismo centro también tuvo que cerrar un día la semana anterior porque no tenía personal para cubrir ese horario. Los Comunes han exigido al gobierno municipal, a través de una comparecencia de prensa, que destine de forma inmediata presupuesto para casos de emergencia de forma que se puedan reanudar, sin más complicaciones, las actividades de esta biblioteca. Y han exigido al equipo de gobierno que deje de mirar a otro lado y asuma de una vez la responsabilidad en la gestión y el mantenimiento de estos espacios esenciales para la ciudadanía. Su portavoz, Manuel Domínguez, manifestó al respecto que las bibliotecas se encuentran en su peor momento desde los últimos años del franquismo. Las goteras que sufren desde hace años están afectando incluso a su patrimonio bibliotecario que, en algunos casos, se ha convertido en irrecuperable.
“Las bibliotecas no son solo equipamientos, son pilares fundamentales para el acceso a la cultura, a la cohesión social y al derecho a la información”, según los Comunes, y en algunas incluso, se realizan otro tipo de actividades. Algunas bibliotecas como la de la Florida tienen que cerrar los sábados porque no tienen personal para mantenerlas abiertas. “Es el distrito con más problemas sociales y donde se deberían de destinar mayores recursos. A pocos metros de aquí se está hablando a bombo y platillo del Pla del Samontà cuando nos olvidamos de elementos tan esenciales como una biblioteca”, manifestó Manuel Domínguez.
La biblioteca de la plaza Europa es otra que se ve afectada por la falta de personal y algunas mañanas ha de permanecer cerrada, así como otras dos bibliotecas más de la ciudad que abren sábados alternos . “Es una situación insoportable la que viven estos centros”, afirman los Comunes. El barrio de Santa Eulàlia se encuentra sin biblioteca desde el año 2021 y todavía no se sabe nada de su apertura.
La falta de personal es una de las causas que está provocando esta degradación. Faltan por cubrir plazas para que las bibliotecas funcionen con normalidad. Y aunque se han realizado las convocatorias y seleccionado el personal, falta que sean llamadas para su incorporación “y todo ello es responsabilidad del gobierno municipal”. No se están cubriendo bajas, días personales de los bibliotecarios, jubilaciones…”este verano, por este motivo, algunas bibliotecas han tenido que cerrar”, según Domínguez.
La climatización de los locales es otro de los grandes problemas que sufren este tipo de equipamientos. En verano, que podrían ser refugios climáticos, algunas bibliotecas han tenido que cerrar porque no funcionaban los aires acondicionados; pero ahora en invierno es todo lo contrario. Algunos estudiantes han tenido que estar en las bibliotecas con ropa de abrigo al mantenerse las salas con temperaturas inferiores a los 17 grados.