Los paradistas exteriores piden que se les mantenga en una carpa junto al mercado mientras se realizan las obras de rehabilitación,pero el gobierno municipal se niega
El Ayuntamiento de l’Hospitalet sigue adelante con su proyecto de reforma del mercado de Collblanc, parte del cual ya ha sacado a licitación. Mientras tanto, los representantes de las paradas del exterior han denunciado públicamente la falta de comunicación y transparencia del gobierno municipal en relación con el proyecto de reforma y reubicación de las paradas exteriores, un proceso que llevan más de ocho años intentando negociar sin éxito.
La asociación, tras años solicitando información “de manera insistente” sobre el futuro proyecto, han descubierto “por casualidad” que el proyecto de la zona interior ya había sido publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), en el mes de marzo, sin que se les hubiera informado previamente.
Desde el colectivo consideran esta actuación “muy decepcionante”, especialmente porque aseguran haber mantenido siempre una actitud abierta al diálogo y a la colaboración con el Ayuntamiento.
Ante la publicación del proyecto, la asociación ha presentado alegaciones que actualmente están pendientes de respuesta.
La remodelación está prevista en tres fases. La primera, con un presupuesto de dos millones de euros, consistirá en reubicar algunos comercios del interior para dejar espacio a las paradas del exterior que se incorporaran dentro del mercado en los espacios que queden libres. Una vez se haga este movimiento comenzarán a desmontarse las paradas actuales, se extraerá todo el amianto que conservan y se construirán las nuevas paradas. Las obras está previsto que empiecen a finales del 2026 y que estén finalizadas dos años después, a finales del 2028.
Uno de los principales puntos de conflicto sigue siendo la negativa del gobierno municipal a instalar una carpa provisional externa pegada al mercado, para los vendedores afectados por la reforma de las paradas del exterior. De esta manera, no tendrían que ubicarse en el interior. “Moriremos si vamos dentro”, ha manifestado Pilar Andrés, representante de los comerciantes.
En el último pleno municipal de abril, los cuatro partidos de la oposición (ERC-EUiA, Comuns, PP y VOX) votaron a favor de esta opción. Sin embargo, el ejecutivo local mantiene su rechazo argumentando que el barrio es una zona muy densa y que no se puede perder espacio público.
Los paradistas cuestionan este argumento y recuerdan que a escasa distancia existe un parque de 3,5 hectáreas, por lo que consideran viable habilitar una solución provisional que permita mantener la actividad comercial en las mejores condiciones.
Los paradistas también alertan de que el traslado al interior implicará una pérdida de derechos y un empeoramiento de las condiciones de trabajo, ya que los nuevos espacios serán más reducidos y modificarán las actuales condiciones de venta. “Nos piden sacrificios constantes mientras se niega cualquier alternativa para facilitar nuestra actividad”, se lamentan desde el colectivo.
Tras el pleno de abril, representantes de la asociación mantuvieron una reunión con el regidor José Antonio Alcaide, responsable del área, quien, según explican, se mostró dispuesto a escuchar propuestas para el futuro proyecto del exterior. No obstante, dejó claro que el proyecto del interior ya no será modificado y reiteró que la instalación de una carpa no está contemplada.
Durante la duración de las obras, las paradas interiores se agruparán todas en la zona del interior del mercado más cercana a la plaza, y las paradas exteriores se ubicarán por fases y de forma provisional también dentro del mercado, en la zona próxima a la calle del Doctor Martí i Julià.
La asociación asegura no entender la postura del gobierno municipal, especialmente cuando el resto de fuerzas políticas consideran que la propuesta de la carpa es “viable” y compatible con el mantenimiento del espacio público.
El mercado de Collblanc es uno de los equipamientos históricos de la ciudad. Fue construido en 1932, en el mismo solar donde se hacía el mercado semanal, y mantiene la estructura típica de los mercados antiguos. En 1926, cuando Ramón Puig Gairalt redactó el Pla d’Eixample i Reforma de l’Hospitalet debido al crecimiento urbanístico de los años 20, el mercado también fue incluido.