El Ayuntamiento de L’Hospitalet, en su último pleno municipal y con la única abstención de ERC, ha solicitado a la Generalitat de Catalunya la apertura de losCentros de Atención Primaria (CAP) de la ciudad ya que lo “consideran indispensable y urgente volver a ofrecer la totalidad de los servicios médicos que se prestaban en esos centros y además que se realice de forma presencial, como pilares de la atención de proximidad”.
En la moción aprobada se asegura que si se disminuye la atención primaria, “perdemos los efectos de la prevención y la posibilidad de diagnosticar antes que sea tarde”.
La moción fue presentada por el PSC y En Común Podemos. “Consideramos que es necesario que la conselleria de Salud de la Generalitat de Catalunya recupere horarios, no sólo con atención telefónica, y servicios que se han dejado de prestar”, añade la exposición de motivos de la iniciativa municipal. “La salud no puede depender de un teléfono. Pongamos, por tanto, de relieve la reducción que se está produciendo de servicios y atención ciudadana en los centros de salud”, dicen los grupos municipales firmantes.
Todos los grupos políticos denuncian la disminución de la frecuencia de atención y las colas en la calle para hacer la elección entre covid-19 y no covid.19.” Colas con personas que no se encuentran bien, personas mayores sin una silla donde poder descansar, a pleno sol o bajo la lluvia”, manifiestan indignados. Y protestan también por las dificultades para contactar vía telefónica con el ambulatorio de referencia
Preocupados por el futuro de la Sanidad, dicen: «No podemos permitir que el sector sanitario no tenga a disposición todos los recursos humanos y materiales necesarios para realizar una detección eficaz de los positivos, investigación de los casos, rastreadores de los contagios y aislamiento de los pacientes positivos para poder hacer frente a esta nueva situación”. Solicitan en su moción, la recuperación de los recursos suficientes para los CAP y dotándoles de médicos y enfermeros suficientes para la atención a la ciudadanía.
En los últimos 10 años, el gasto de la Generalitat en Salud ha bajado un 27% y ha supuesto la desaparición de 920 facultativos, muy necesarios en la actualidad en la situación de emergencia que vivimos.
Los colectivos sanitarios así como otras organizaciones sociales como Rebelión Bellvitge, Marea Blanca o el Movimiento Vecinal de L’Hospitalet ya han denunciado la situación que padece el sector sanitario “sobecargado y tensionado”. Pero que a pesar de todo si funciona es por la profesionalidad y vocación por el personal sanitario.
Uno de los grupos de la población más afectado es de las personas mayores que ven como su médico no les puede hacer seguimiento básico (tensión, azúcar…) ya que ellos no pueden desplazarse en muchas ocasiones.
Otra de las ramas afectadas esta situación, han sido las urgencias pediátricas de 24 horas de la CUAP Pura Fernández. Aunque ya era deficitario ya que no tenía servicio asistencial nocturno, atendía a los niños fuera de su horario habitual. Familiares y vecinos que ahora la atención pediátrica ha desaparecido de este centro, han de recurrir al Hospital de Sant Joan de Deu, centro de referencia, incrementando las urgencias y los tiempos de espera.
Otro de los puntos de la moción fue instar a la Generalitat para impulsar el Pacte Nacional per la Salut Pública que el Parlament de Catalunya aprobó por unanimidad el pasado 9 de Octubre y cuyos objetivos son:
a) Garantizar que no haya más recortes en el sistema de salud.
b) Dotar la sanidad de un presupuesto que tienda a la media europea, con el objetivo de destinar el 7% del producto interior bruto catalán.
c) Reforzar la atención primaria y comunitaria, y transformar estos niveles en el corazón del sistema de salud.
d) Dignificar la profesión sanitaria.
e) Clarificar el sistema sanitario para garantizar un control público y efectivo de todos los servicios y todos los recursos.
f) Reforzar las políticas de salud pública para promover que los entornos, las condiciones y los modos de vida sean saludables a lo largo de toda la vida.
Isa García es slammer desde 2013, co-organizadora de Slam Poetry Santako y presidenta de la federación de Poetry slam España, además de fundadora y docente en Llàurea-Academia de Poesía. Dado al aplazamiento del campeonato nacional de este año a causa de la pandemia, será la representante de l’Hospitalet en el campeonato nacional del slam 2021. El slam es una competición de poesía “oral, escénica” en la que el slammer cuenta con 3 minutos para representar un poema. El público tiene un papel muy importante, pues es el que decidirá el ganador o ganadora final.
¿El slam siempre implica una competición?
—Hablamos de competición porque hay una serie de reglas que se deben cumplir y cada cada mes vas acumulando una serie de puntos, hasta que se celebra una liga oficial al final de cada temporada en la que se decide el ganador o ganadora. Es como una liga de fútbol, pero nosotros preferimos usar el concepto juego y verlo más desde un sentido en el que compartes, conoces a personas en una situación parecida y aprendes de las personas que también se suben al escenario.
¿Entonces hay unos lugares determinados donde se hace slam?
—Sí, las sedes oficiales que lo componen. En el caso de España, es la Federación de Poetry Slam España. Pero además nos pueden solicitar para ir hacer exhibiciones puntuales en una biblioteca o centro cívico y enseñar al público que es el poetry slam. En algunas ocasiones piden una temática determinada, como en el centro Vil·la Urània de Barcelona, especializado en astronomía. Llevamos la estructura de poemas de 3 minutos, propios, con alguien que haya presentador medio haciendo de moderador y ya está.
¿Cómo descubriste el slam?
—Fue una experiencia divertida. Yo no tenía ni idea de qué era, pero coincidió que yo tenía que sacarme un título en inglés y otra persona, al mismo tiempo, el de castellano. Buscamos un sitio para que ella comprobara si tenía buen nivel del idioma, a través de leer o escuchar poesía, y acabamos en un evento de slam. Cuando estuve allí, flipé con el formato entretenido y dinámico. Lo vi en noviembre y en diciembre ya estaba participando. Me encantó.
¿Y a qué edad las personas suelen iniciarse en ello?
—En la época que yo empecé era una de las personas más jóvenes con diferencia, teniendo entre 27 y 28 años. Ahora, con el nuevo cambio generacional, el perfil de slammer joven es de 18 años. A partir de los 30 ya somos considerados de la vieja escuela.
¿Crees que ese “cambio” se produjo en base a que el slam ha ido ganando reconocimiento?
—Creo que cada vez hay más medios interesados en hacer reportajes o grabar. Y también referentes como Salva Soler y Daniel Ruiz, quien justamente es el organizador del slam en Hospitalet y ha llevado el slam a escala nacional. Por otra parte, llevamos varios años impartiendo talleres en institutos de Sant Boi, Barcelona… y eso hace que chavales de 15 años un día vayan de público y al mes siguiente, al ver gente joven de 19 años actuar, se motiven a participar.
“El coronavirus ha perjudicado mucho la cultura, el arte e incluso la parte de formación y educación.”
¿El poetry slam para ti es un hobbie o un trabajo?
—Estoy intentando vivir de ello, pero es un poco difícil ahora. En España todavía tenemos la consideración de “hobbie”, mientras que en otros países a nivel europeo y mundial el ser slammer ya es una profesión. En Inglaterra tienen un departamento de la administración pública solo para hacer slam, y eso aquí no ocurre. Hay mucho producto nacional que no se está valorando. Nos hace falta un cambio de mentalidad en las altas esferas, más que en lo que producimos. En España hay 32 ciudades donde se celebra el slam. Eso implica a mucha gente y aún así no cuenta como trabajo remunerado. Solo lo hacen los talleres o cualquier tipo de formación a nivel profesional… que además se han cancelado por medidas de seguridad o por no llegar al mínimo de personas. El coronavirus ha perjudicado mucho la cultura, el arte e incluso la parte de formación y educación.
Hablando de eso, ¿qué pasó con el campeonato nacional de l’Hospitalet de este año?
—En 2019 lo hicimos en Valladolid y Zaragoza se ofreció para acoger el nacional del 2020. Sería en octubre, dentro de un festival mucho más grande de literatura y por tanto, subvencionado por el ayuntamiento. Pero a causa del coronavirus se ha aplazado, lo que comporta que en todo 2020 no se haya celebrado ningún nacional. Así que en marzo de 2021 tendríamos que celebrar el referente a Zaragoza 2020 y, a finales de año, el referente a la liga que se celebrará a lo largo de 2021. Pabl Owski, como ganador de la temporada de l’Hospitalet, el irá al nacional representando a Barcelona y yo como subcampeona iré representando a l’Hospitalet.
Dado a que serás la representante de l’Hospitalet en el campeonato nacional de slam, ¿cómo es que llegaste a conocer la ciudad?
—La primera vez que participé fue en Barcelona (2013), que tenía un público mensual de 600 personas, ya que es un escenario muy grande, y entonces algunos compañeros me recomendaron que tratara de ir a formatos más pequeños. Sant Boi, Santa Coloma, y Hospitalet, que suele tener un público de 40 o 50 personas. Es un espacio en el que se está muy bien para hacer slam, porque es una experiencia totalmente distinta.
Isa García en el Slam Poetry Santako
“Sigue siendo un juego, algo lúdico y que se viene a disfrutar, no a rivalizar.”
¿Consideras que hay un ambiente amigable y de compañerismo?
—Hay quienes tienen escondida esa parte más competitiva, pero la mayoría de los slammers vamos con una actitud de compañerismo. Si me pidieras un porcentaje, te diría que un 20% frente a un 80%. Es cierto que cuando empecé éramos muy pocos y ahora hemos crecido exponencialmente. Tal vez cuesta más mantener el concepto de piña, igualmente siempre enseñamos a los que se incorporan que sigue siendo un juego, algo lúdico y que se viene a disfrutar, no a rivalizar.
¿Los poemas se basan en tu experiencia personal?
—Hay de todo porque cada slammer es un mundo. Pero yo en mis poesías hablo sobre mí, mis problemas y experiencias. Cuando lo recito, quien está en el escenario realmente soy yo… diciendo qué me pasa.
¿Alguna vez has interpretado a algún personaje?
—A veces, como en el caso de Alicia en el país de las maravillas. Soy licenciada en Historia y he estudiado mucho la parte empática. Pero creo que cuando la aplico, me baso en intentar pensar cómo actuaría yo si me tocara afrontar esa situación, más que en interpretar otro papel. Creo que en el slam hay parte de teatro, improvisación, pero es más como performance.
“Es importante que revaloricemos la poesía y el slam como artes.”
¿Te definirías como artista?
—Sí, pero no por mí misma, sino por el hecho de que creo que es importante que revaloricemos la poesía y el poetry slam como artes. La poesía es “la gran olvidada”, es difícil encontrar un apartado para ella en festivales artísticos o convocatorias para becas artísticas y lo mismo pasa con el poetry slam.
Cuando entraste al mundo slam, ¿cómo se lo tomó tu círculo social y familiar?
—Tuve todo su apoyo. Los primeros meses fue todo muy raro, porque hasta entonces siempre había guardado mis escritos para mí y, de repente, lo primero que hice fue compartirlo de golpe allí en medio de 500 personas. La gente no entendía qué había pasado.
¿Lees poesía o también otros géneros?
—Yo leía poesía desde hace mucho antes. Creo que es fundamental hacerlo cada día, leyendo a una variedad de autores y autoras para poder escribir porque te amplía el campo de mira, te enriquece mucho. Sino, al final tu poesía se vuelve pobre. Antes no escribía poesía, pero ahora creo que ya he olvidado cómo escribir en prosa.
¿Cómo es tu proceso de escritura?
—Es bastante raro porque me considero muy fiel al momento. Lo que escribo es significativo de lo que estoy sintiendo “ahora mismo”, lo que tengo dentro, quizá en una hora podría tener un texto. Así que lo que escribo hoy mañana no podría corregirlo porque seré una persona totalmente distinta.
“Para mí es un momento catártico, mi terapia gratuita.”
¿Y tu escritura concretamente para slam?
—Para mí siempre es un momento catártico, mi terapia gratuita. Me sirve mucho tener 3 minutos en el escenario y soltar todo lo que tengo acumulado, luego bajo del escenario y quedo agotada. Hay gente que le gusta y gente que no, he recibido críticas de que en mi estilo hay demasiado sentimiento pero, me defino por eso.
¿Y cuánto tiempo te lleva prepararte para una interpretación?
—El texto está escrito, pero luego hay todo el trabajo de aprenderlo y hacer que el cuerpo y el texto vayan a una. Poder “sentir” el poema y expresarlo con todo. La cara, voz, cuerpo… y eso son muchas horas de ensayo.
¿Alrededor de cuántos poemas has escrito?
—Para slam puede que 50 o 30. Pero en diciembre voy a publicar mi primer libro de poesía para leer, en Edicions Tremendes, que no podría interpretar en el escenario. Originariamente eran 80 poemas, pero después de pasar por la editorial tal vez sean un poco menos.
Este concurso musical del municipio de L’Hospitalet busca al grupo ganador de su nueva edición
4 de noviembre, 2020
Si de algo no cabe duda es de que el municipio de L’Hospitalet está repleto de talentos musicales listos para despegar. Es por este motivo que la Unitat de Joventut de l’Ajuntament de L’Hospitalet y de la Casa de la Música de la ciudad han querido apostar por una nueva edición de Hospisona, un concurso para bandas que busca como objetivo brindar apoyo al talento emergente y darlo a conocer.
Tras doce ediciones consecutivas cargadas de muchas ganas y esfuerzo, este año toca volver a apostar por nuevos diamantes en bruto y ayudarles a dar forma a su proyecto musical. El periodo de inscripción comenzó el pasado 26 de octubre y se mantendrá abierto hasta el 30 de noviembre.
¿Qué supone ganar Hospisona?
Hacerse con el primer puesto es un empujón importante. Este certamen, da la oportunidad a los artistas de tocar en La Salamandra y también cuenta con varios premios significativos. La banda ganadora de este año recibirá de premio una beca de acompañamiento de les Cases de la Música de 3.500 euros en efectivo para invertir en el desarrollo de un proyecto musical: grabación en estudio, producción en directo, cápsula audiovisual y asesoramiento en aspectos como estrategia de comunicación, introducción al mercado musical, mercado digital…
“Ganar el Hospisona 2017 sin duda marcó un punto de inflexión en nuestra forma de trabajar. Nos brindó un asesoramiento muy valioso por parte de un equipo de humano excelente a la par que entrañable; nos permitió subir a escenarios que suponen un tremendo escaparate como el Festival Acústica de Figueres o el Mercat de la Música Viva de Vic”, cuenta Timón Republik, banda ganadora de la edición anterior. Y es que, a pesar de no poder vivir íntegramente de la formación hoy en día, muchos de ellos sí que han tenido la oportunidad de dedicarse a la música a tiempo completo, ya sea dando clases, haciendo trabajos de estudio y demás.
El conjunto Egosex, formado por Weka, Hug y Lluís y quienes trabajan sobre bases electrónicas con elementos analógicos, guitarra y voz también nos cuenta lo que supuso para ellos ganar este concurso en 2018: “Ganar el Hospisona fue una alegría para nosotros ya que hacía poco que habíamos comenzado con el proyecto y nos sirvió de empujón para seguir trabajando. También nos vino muy bien que, además del premio, ofrecía la posibilidad de grabar un disco en los estudios de la Sala Salamandra”. Además, declaran que, a pesar de que es complicado entender la industria musical en el mundo de la música, están aprendiendo a adaptarse y a complementarlo con sus otros trabajos. Weka es diseñador de moda y de la marca Wekafore, Lluís es diseñador gráfico y director de arte y Hug tiene una tienda online.
La mecánica del concurso y cómo hacerse con el premio
Por otro lado, cabe también destacar la mecánica del concurso y su funcionamiento. Una vez se hayan inscrito todas las bandas, será tarea del jurado seleccionar 9 entre todas ellas. Estas tendrán la oportunidad de ofrecer un concierto en streaminglos días 12, 17 y 18 de diciembre a través de la web www.hospisona.cat. Solo cuatro de estos nueve (el año pasado fueron 15) grupos llegaran a la final. De estos, tres serán escogidos por el jurado y uno estará en manos del público.
La final se celebrará el 21 de enero de 2021 también vía streamingy en La Salamandra. Habrá un único ganador, seleccionado por el jurado, el cual estará integrado por cinco especialistas dela Casa de la Música de L’Hospitalet y del sector musical local.
Los cinco ponentes principales del segundo debate de FIC-LH sobre «Urbanismo y covid-19». Cristian Alcázar (teniente de alcalde) y Ana González (portavoz de ECP) arriba; Antoni Garcia (portavoz de ERC), Sonia Esplugas (portavoz del PP) y Miguel García (portavoz de C’S) abajo.
Toda la oposición municipal del ayuntamiento de l’Hospitalet coincidió en la necesidad urgente de esponjar los barrios y propuso la elaboración de un Pacto de Ciudad común. Por todo ello se mostraron críticos con la política municipal de Nuria Marín, que defendía sus propios proyectos.
31 de octubre, 2020
En el debate que tuvo lugar on line organizado por la asociación FIC (Foment de la Informació Crítica) el pasado lunes 26 de octubre, la oposición municipal hospitalense mostró su descontento en referencia a la política del gobierno local, acusada de ser obsoleta y de estar más enfocada a la promoción inmobiliaria que a mejorar la vida ciudadana. Es por eso que se posicionó a favor de un Pacto de Ciudad que rediseñe el modelo urbano, mientras que el gobierno municipal parece actuar unilateralmente. Asimismo, los representantes de ERC, C’S, En Comú Podem (ECP) y el PP coincidieron en la urgencia de acotar el modelo urbanístico, puesto que se proyecta un aumento de 30.000 nuevos habitantes en una ciudad que se constituye como la más densa de Europa. Defendieron, en consecuencia, esponjar barrios densamente poblados como la Florida o Collblanc-La Torrassa, donde no solo hay un colapso de servicios públicos, si no donde además el hacinamiento aumenta el riesgo de contagio de covid-19. En cuanto a la aplicación del denominado urbanismo táctico, todos los representantes sostuvieron que es una idea positiva y en la que se debe profundizar.
La ciudad de l’Hospitalet de Llobregat creció sin orden durante más de 40 años de franquismo, dando lugar a barrios dormitorio y zonas densamente pobladas. Sin embargo, hoy hay 25.000 habitantes menos que en 1978 y el gobierno local habla de una ciudad más atractiva, tanto para el sector económico empresarial como para nuevos vecinos. Es así como Cristian Alcázar, el teniente de alcalde, introdujo su discurso en el debate sobre pandemia y urbanismo, en el que también participaron los representantes municipales de cada partido: Antoni Garcia de ERC, Miguel García de C’S, Ana González de ECP i Sonia Esplugas del PP.
Pese a las críticas recibidas por la aprobación de numerosos proyectos calificados de especulativos y el estancamiento de muchos otros (socialmente importantes), el PSC defendió acciones durante la pandemia que han dado buenos resultados. Un ejemplo de ello es el urbanismo táctico, una idea que está en ejecución y que ha permitido generar más espacio público en algunos distritos. En este sentido, el ayuntamiento ha ampliado la red de bicicletas de la ciudad y ha iniciado la primera fase del plan para dotar a los entornos escolares de más espacio seguro para los estudiantes. Alcázar no renunció a la necesidad de efectuar un esponjamiento en los barrios más densos, una de las principales preocupaciones ciudadanas, pero recordó que estamos en un momento de emergencia habitacional y que este proceso debe llevarse a cabo de forma prudente y sin despojar a los vecinos de sus viviendas. De la misma forma, el teniente de alcalde manifestó la proyección del nuevo l’Hospitalet, que relanzará proyectos originales para conseguir más zonas verdes.
En cuanto al problema de la precariedad habitacional, el grupo de ERC expuso la necesidad de un parque de vivienda de alquiler municipal y defendió una reforma en la regulación de los alquileres, propuesta a la que se añadió ECP. De la misma forma, ambos representantes municipales apoyaron una moratoria en la construcción de nuevos pisos, mientras que C’S y PP optaron por defender un ritmo de construcción más prudente que garantizara una colaboración público-privada. Sonia Esplugas, ponente del PP, afirmó en este sentido que “la crisis sanitaria ha sido un baño de realidad y debemos aprovecharlo”.
En lo que sí hubo unanimidad entre la oposición fue en criticar los principales proyectos inmobiliarios llevados a cabo por el ayuntamiento, entre los que se encuentra el PDU de la Gran Via, que incluye la creación de un parque metropolitano de 30 hectáreas y múltiples rascacielos, y que actualmente está recurrido en los tribunales por el grupo municipal de ECP, porque significará la destrucción de la última zona agraria de la ciudad. Del mismo modo, se pidió la paralización del proyecto de la antigua fábrica de Cosme Toda, que incluye la construcción de cientos de viviendas en un espacio privilegiado en el centro de la ciudad, muy saturado y sin apenas zonas verdes. Por otro lado, y en referencia a la planificación de un urbanismo de espacios verdes, todos los ponentes hicieron hincapié en el proyecto del soterramiento de las vías de tren. Se trata de un plan que lleva veinte años paralizado, y que permitirá crear en breve un gran corredor verde en el trazado de las vías de tren que dividen la ciudad, aunque los grupos políticos declararon no tener ninguna confianza en que esto suponga una regeneración del modelo urbano.
De forma concluyente, los ponentes de la oposición se mostraron abiertos al debate y a la cooperación, pidiendo al gobierno municipal que escuchara a “su mayoría superior”, refiriéndose a la parte de la ciudadanía que en conjunto representan. Sin embargo, todos reconocieron la falta de recursos y competencias del ayuntamiento de l’Hospitalet. A todo esto se sumó la intervención de Celestino Corbacho, quien fuera alcalde de la ciudad por el PSC durante catorce años, que afirmó que se debía planificar un nuevo modelo de ciudad, con un consenso obligatorio y hacia un horizonte del año 2035. ”El modelo que se pensó al final de la década de los 90 está caducado. No se puede pensar un futuro sobre esas bases”, declaró Corbacho. Cristian Alcázar, en referencia a las críticas sobre la falta de participación, invitó a los ponentes a unirse al proyecto ‘L’Hospitalet-On’, y aunque no rechazó explícitamente el diálogo, defendió los proyectos inmobiliarios en proceso.
El próximo día 10 de noviembre FIC ha programado la celebración del tercer debate sobre “Pandemia y densidad demográfica”, en el que intervendrá el sector económico de la ciudad, especialmente el que trabaja en promociones y rehabilitación inmobiliaria.
Antoni Garcia, portaveu d’ERC i líder de l’oposició
Los dos concejales implicados ya han declarado ante el juez
ERC ha pedido al Parlament de Catalunya la comparecencia de la alcaldesa de l’Hospitalet de Llobregat, Nuría Marín ante la comisión de Asuntos Institucionales del Parlament, acompañada de los tres concejales del PSC. Los detenidos y posteriormente puestos en libertad con cargos, Cristian Alcázar (todavía teniente alcalde) y Cristóbal Plaza, (ex concejal de deportes, pero aún edil) quienes ya han declarado ante la juez, y al concejal del PSC denunciante, Jaume Graells, para “informar sobre la investigación abierta por delitos de malversación de fondos públicos, falsedad documental y blanqueo en el Consell Esportiu de la ciudad de l’Hospitalet”.
Además de solicitar la presencia de los tres en un Tweet, Antoni Garcia, portavoz de ERC y líder de la oposición, volvió a acusar al PSC de falta de transparencia por el comportamiento en este caso, además de recordar la “tolerancia cero” con la corrupción.
La juez todavía no ha emitido su decisión. Hay que recordar, también, que a finales de septiembre los grupos municipales de En Comú Podem y ERC anuciaron su presentacióncomo acusación popular en la investigación que realiza el juzgado número 2 de L’Hospitalet sobre el presunto desvío de subvenciones públicas del Consell Esportiu de L’Hospitalet.
Ambos grupos hubieran preferido que el propio ayuntamiento hubiese tomado la iniciativa “en defensa de los intereses de todos los ciudadanos de L’Hospitalet”, ya que las irregularidades producidas se encuentran “en la gestión pública y en el destino del dinero público” explicó Ana González, portavoz de En Comú Podem, justo como lo pidieron en junio en el mismo pleno municipal en el que Cs i PSC impidiesen la apertura de una comisión que investigase el caso.
Antoni Garcia, de ERC, lo consideró una tapadera entre los dos partidos y en su opinión, los concejales envueltos en la trama deberían haber dimitido de sus cargos y que “las cuentas que deberían estar publicadas desde el primer día en la web”.
El espacio de intersección entre dos calles, la calle Mayor y la calle Barcelona al final del término justo en la intersección con Cornellà, que configuró una escueta plazoleta, adquirió durante la postguerra el nombre de un lugar que se encontraba próximo pero que no estaba en ese punto. Todo el mundo en l’Hospitalet conoce el lugar donde se encontraba el antiguo cuartel de la Remonta, pero muy pocos saben que a unos metros de ese cuartel hay una plaza que lleva su nombre. Se tiende a identificar la Plaza de la Remonta con el espacio interior de ese antiguo cuartel asignado al ejército de caballería pero en realidad es el primer espacio libre cuando se entra a l’Hospitalet por Cornellà. Justo en esa plaza se levanta la antigua masia Serra que pese a estar unos metros alejada del antiguo cuartel en el término hospitalense, está ubicada en Cornellà. La plaza se remodeló hace un par de años y se amplió después de eliminar el cruce de la calle Frederic Prats en su prolongación con Francesc Moragas, ganado unos pocos metros para su urbanización.
La plaza tiene escasa entidad, es generalmente muy poco concurrida y toma el nombre del antiguo cuartel de la Remonta que ya no es cuartel y que lógicamente no tiene remonta. Es verdad que en ese lugar se levantan una serie de edificios, alguno de los cuales pertenece a una antigua masía probablemente del siglo XVI que estaba originalmente rodeada de tierras de cultivo regadas por el Canal de la Infanta que recorre el espacio en su vértice norte justo en el desnivel del Samontà, a unos metros de la línea del tren. Ese tramo del Canal fue recuperado hace también unos pocos años, aunque recuperar es un verbo muy exagerado porque ya no existe ningún canal y solo se conserva una pasarela que lo atravesaba y que fue reconstruida para dar cuenta de que allí existió en su tiempo esa infraestructura de riego que dio a las tierras que la rodeaban su fertilidad habitual. La masía, en término municipal de l’Hospitalet, tuvo varios nombres: Mas Nadal, Can Mélic, Ca n’Angulo o ca l’Agustí y se mantuvo en activo hasta bien entrado el siglo XIX cuando fue abandonada y alquilada por el Ejército para ubicar allí el Escuadrón de Remonta de Artillería que se cuidaba del ganado equino del regimiento en cuestión. El ejército terminó comprando la masía y sus alrededores en el año 1868 a la propietaria Mercé Bertrand i Amat, viuda de isidor Angulo i Agustí y se mantuvo como depósito de sementales hasta el año 1994. Al año siguiente, la Generalitat firmó un contrato con el ejército para instalar allí la Escola de Capacitació Agrària Equestre dependiente de la Conselleria d’Agricultura pero en mayo de 2007 fue cedida al Ayuntamiento, como paso previo a su pérdida definitiva como equipamiento público y espacio libre para la ciudad. Al año siguiente el Ayuntamiento realizó un proyecto urbanístico que ha supuesto la construcción de varios centenares de viviendas y la desaparición de los 50.000 metros cuadrados de espacio libre que se mantuvo hasta hace apenas ocho años. Con ello, el cuartel de la Remonta, se convirtió en historia pero la plaza que lleva su nombre sigue ahí: tan desangelada como el espacio urbano superdensificado que ocupa lo que antaño fueron cuadras y hoy son bloques de pisos.
La alcaldesa de L’Hospitalet y la joven periodista de Telecinco puede presumir de influencia en sus respectivos campos
21 de octubre, 2020
El nombre de Núria Marín puede resultarnos familiar tanto si somos o no residentes de la localidad de L’Hospitalet de Llobregat. Quizá para los más familiarizados con la política,este nombre puede despertarnos la imagen de la alcaldesa de L’Hospitalet y también presidenta de la Diputación de Barcelona. A muchos otros, sin embargo, es probable que nos recuerde a la conocida presentadora de programas como Cazamariposas, La casa fuerteu Hormigas Blancas, entre otros.
Por un motivo u por otro, ambos personajes son de relevante importancia y forman parte de la actual cúpula mediática por distintas razones. A pesar de ser quizá como la cara y la cruz de una moneda, son también componentes del perfecto engranaje que entabla nuestra sociedad y claras portavoces de episodios que conciernen el día a día del periodismo.
La primera, nacida en el barrio de Collblanc-la Torrassa, siempre tuvo un pie dentro de la política y entró muy joven (en 1985) a trabajar en el ayuntamiento de su ciudad. De 1995 a 1999 se hizo cargo del Área de Hacienda y de la Concejalía de Collblanc-la Torrassa y en 1999 fue nombrada primera tenienta de alcaldía responsable del Área de Economía y Hacienda. Ya en 2008 fue nombrada alcaldesa de la ciudad y actualmente sigue rigiendo en el cargo.
En el caso de la notable periodista de Telecinco, siempre supo que la prensa del corazón era a lo que quería dedicarse. Criada en Vielha (El Valle de Arán), empezó a trabajar de muy joven en la revista Súper Pop y tuvo la oportunidad de entrevistar a varios de sus ídolos como es el caso de Hilary Duff. Más adelante fichó como guionista para la televisión catalana y, no fue hasta unos años más adelante, cuando empezó a trabajar como coordinadora de programas de entretenimiento en La Fábrica de la Tele. Saltó a la fama por su papel como conductora de Cazamariposas junto con Nando Escribano.
Unas verdaderas influyentes en su campo
Pero ¿qué tienen en común estos perfiles más allá del nombre? Puede parecer paradójico, pero ambas mujeres son unas verdaderas influencers, cada una en su sector. Con casi 30.000 seguidores entre todos sus perfiles en redes sociales, la regidora del Ayuntamiento de L’Hospitalet se posiciona como la alcaldesa más seguida del Baix Llobregat, superando incluso en cifras al perfil del Ayuntamiento de su ciudad. Ya sea por su larga trayectoria frente al Ayuntamiento o por su carisma en redes, Marín tampoco se ha librado de polémicas y mal entendidos en Twitter.
Por su parte, la popular presentadora de televisión cuenta con más de 176.000 seguidores entre sus cuentas de Instagram, Twitter y Tik Tok y ofrece contenido sobre su rutina diaria, colaboraciones con marcas y sobre los entresijos de su profesión.
Sin duda alguna, si nos ceñimos a los números, podríamos considerar que, la periodista tiene mucha más influencia y, sobre todo, más poder ya que parece abarcar un escaparate mucho más amplio en cuanto a gente que sigue sus pasos diariamente. Sin embargo, si analizamos un poco más en detalle, descubrimos que, aunque no se lleve la palma en número de seguidores en redes, la alcaldesa del L’Hospitalet maneja los presupuestos de la segunda institución más importante de Cataluña después de la Generalitat, la Diputación de Barcelona. Además, también está al frente de la segunda ciudad más poblada de Catalunya, L’Hospitalet de Llobregat, con 257.349 habitantes.
Por lo tanto, podríamos deducir que, en este determinado caso, la cantidad de usuarios suscritos a las redes de ambas mujeres no son más que un mero espejismo, fruto de la venda que día tras día se nos impone a través de perfiles cada vez más pomposos en internet. Las redes sociales son una herramienta, pero no la clave, ni mucho menos, para manejar los hilos que controlan nuestra sociedad.
Los dos ponentes del debate de FIC del día 29 de septiembre. La Dra. Carlota Gudiol (especialista del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Bellvitge) arriba; y Ferran Navarro (arquitecto y profesor en la ETSAB) abajo.
3 de octubre, 2020
El Covid-19 nos ha recordado que el urbanismo y la salud han ido en la historia íntimamente relacionados y que los avances en el diseño de las ciudades se producen siempre de la mano de pandemias. Ahora toca replantear el modelo de ciudad actual para lograr elevar la salud física y psíquica de los hospitalenses
La rápida propagación del Covid-19 ha tenido mucho que ver con la alta densidad y el modelo urbano basado en la concentración. El hacinamiento humano en ciudades como l’Hospitalet favorece la transmisión del coronavirus, según confirman la infectóloga del Hospital Universitario de Bellvitge e investigadora biomédica del Idibell, Carlota Gudiol, y Ferran Navarro, arquitecto y urbanista profesor de la Escuela de Arquitectura de Barcelona.
Ambos especialista han participado en el primer debate del ciclo Factoría de Ideas de la asociación Foment de la Informació Crítica de l’Hospitalet (FIC-LH), titulado «Pandemias y masificación demográfica: el modelo urbanístico y la salud pública». La disciplina urbanística nació precisamente para reducir y controlar las enfermedades infecciosas que asolaban a la población, y las primeras leyes urbanísticas fueron las higiénicas o sanitarias, principalmente tras la revolución industrial. La historia se repite y la actual pandemia aconseja replantearse la ciudad densa, máxime en concentraciones similares a las de Bombay (India), como ocurre en algunos barrios de l’Hospitalet.
Las características socioeconómicas y culturales de la mayoría de los infectados que ha atendido la Unidad de Enfermedades Infecciosas del hospital de Bellvitge corresponden al perfil de ciudadanos que viven en pequeñas viviendas en los densamente poblados barrios de La Florida, Collblanc, Torrassa y Pubilla Casas. Se trata de enfermos pertenecientes a familias numerosas, con el comúnd enominador que conviven varias generaciones y que son de origen latinoamericano, además de tener empleos precarios.
Mayor densidad de Europa
En La Florida, por ejemplo, viven en 0,398 kilómetros cuadrados un total de 29.671 ciudadanos, según el censo del año pasado, lo que arroja una densidad de 78.082 personas por kilómetro cuadrado. Le van a la zaga el resto de barrios del norte de l’Hospitalet, compuestos en su mayoría de viviendas pequeñas, con escasa ventilación y donde prolifera el hacinamiento de familias numerosas, casi la mitad de procedencia de fuera de España.
La doctora Gudiol reconoce que llegaron a investigar la posible existencia de un gen común entre la población latina, dado que la mayoría de los ingresados tiene esa procedencia, pero han rechazado la hipótesis genética para decantarse por las comunes características culturales y económicas y por cuestiones como no poder cumplir el confinamiento para no perder el trabajo. Unos extremos que favorecen la infección por Covid. Gudiol detalla que han llegado a estar ingresados en el hospital de Bellvitge muchos casos de componentes de una misma familia.
Para la infectóloga, es lógico pensar que con la llegada del frío, Covid-19 se mezclará con otros virus que afectan a las vías respiratorias, como la gripe. En este punto, la especialista reclama la vacunación, ya que «hasta ahora es bastante baja incluso entre el personal sanitario y la población de riesgo».
El arquitecto y urbanista Ferran Navarro cita la novela «El perfume», de Patrick Süskind, para ilustrar cómo se vivía en la Francia del siglo XVIII, con las cloacas a cielo abierto por las calles y con unos reyes que tenían los dientes podridos. También recuerda que las pandemias que asolaron Europa hicieron que «todos los esfuerzos de la historia del urbanismo hayan ido dirigidos a aumentar la salubridad, como ocurrió tras la revolución industrial y el consiguiente hacinamiento en las ciudades».
Zonas verdes pendientes
Eurostat cita a l’Hospitalet como la ciudad más densa de la Unión Europea. Atendiendo a los indicadores de zonas verdes que permiten el distanciamiento social y un mayor equilibrio entre cemento y naturaleza, la OMS recomienda un mínimo de 9 metros cuadrados por habitante y un árbol por cada tres vecinos para establecer unos parámetros mínimos de ciudad saludable. L’Hospitalet tiene, según cifras del Idescat, 5,5 m2/habitante y debería tener alrededor de 90.000 árboles, un extremo manifiestamente imposible dada la actual saturación urbana.
Incapacidad técnica
Según Navarro, las mediciones oficiales en Barcelona y l’Hospitalet incluyen como zonas verdes las vías del tranvía, así como las copas de los árboles, cuando existe desde 1953 una ley que defiende la existencia de 5 metros cuadrados de verde por ciudadano, «con la condición de que pueda tener un acceso a pie, por lo que no cuenta la sierra de Collserola». Además de no «esponjar» la ciudad, ayuntamientos como el de l’Hospitalet han hecho, según Navarro, dejación de funciones en la creación de las zonas verdes reservadas por el Plan General Metropolitano de 1976, dado que, a su juicio, «no existe capacidad técnica, ni jurídica ni económica en los servicios de urbanismo municipales».
«Esponjar» la ciudad densa
La asociación Foment de la Informació Crítica )FIC-LH) continuará el 26 de octubre con el ciclo de su Factoría de Ideas sobre pandemias, urbanismo y salud pública, con un debate al que han invitado al primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de l’Hospitalet, Francisco Belver (PSC), así como a los representantes de la oposición Antoni García (ERC), Miguel García (Cs) y Ana Gonzàlez (Comuns). Algunos de los asuntos a debatir serán las propuestas de «esponjamiento» de los barrios más densos, como hizo en su día el alcalde Pasqual Maragall en Ciutat Vella, al abrir la Rambla del Raval y el espacio para acoger el MACBA, así como el destino de las hectáreas que se recuperarán a partir del soterramiento de las dos vías ferroviarias que cruzan la ciudad y si proyectan dedicarlas a la creación de parques lineales comprometiéndose a no edificar más viviendas, dada la alta densidad actual, que se verá incrementada por las múltiples promociones que ahora levantan más de un millar de pisos.
En plena segunda ola de Covid-19, con más de un millón de madrileños confinados, la Factoría de Ideas que impulsa la asociación Foment de la Informació Crítica (FIC) de l’Hospitalet inaugura este martes un ciclo de reflexión online bajo el título «Pandemias y masificación demográfica: el modelo urbanístico y la salud pública». El primer acto de diagnóstico del binomio urbanismo y salud se celebrará el 29 de septiembre a las 18,45h. La charla es online, de carácter pública y gratuita, y para participar solo hay que inscribirse en el correo: fic.lhospitalet@gmail.com para recibir el enlace de acceso a la videoconferencia en la plataforma Zoom.
En este primer espacio de reflexión participará Carlota Gudiol, doctora de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Bellvitge e investigadora del IDIBELL, y Ferran Navarro, arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura de Barcelona que fue un activista en l’Hospitalet en los años 70 y 80.
El segundo debate está previsto el 26 de octubre y se centrará en las propuestas de actuación de presente y futuro, con la participación de algunos de los responsables políticos del urbanismo y la salud en la ciudad. El tercer debate será a finales de noviembre y girará en torno a la reconstrucción interna de la ciudad para hacerla más sostenible y saludable, con la participación de empresas. Las reflexiones de cada debate se publicará al día siguiente en la revista digital lestaca.com de FIC y, al término del ciclo, las conclusiones se elevarán al equipo de gobierno de l’Hospitalet como contribución de la ciudadanía comprometida al futuro de la segunda ciudad de Cataluña.
Por Redacción
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