El camí del riu per fi net, encara que no del tot

Aquest matí he tingut una agradable sorpresa. Feia mesos que no agafava la bicicleta, per la qual cosa no tenia idea del que em trobaria, o sí, perquè certament, mai hagués imaginat que el camí estaria tant net.
Es pot millorar?
Doncs sí.
La neteja municipal es va aturar just abans d’arribar al segon pont, a saber per què. Igual van creure que ja n’hi havia prou o no tenien molt clar fins on arriba el terme municipal. Se suposa que el regidor responsable sí. Deixo un planell de la zona per si de cas. En ell es pot veure que a la nostra banda del riu, el terme municipal va de les vies del tren de Vilanova i la Geltrú, fins a la B20. No hi ha pèrdua.

Mapa extret de topographic-map.com

En qualsevol cas s’ha de reconèixer que és una important millora. Qui ens llegeix sap el molt crítics que som amb el govern municipal, però seria injust no reconèixer quan les coses es comencen a fer bé. Ara només falta que la gent s’acostumi o, el més important, que s’ho cregui i deixi de llençar llaunes, ampolles i bosses. Per aconseguir-ho, res millor que continuar netejant i instal·lar unes quantes papereres pel camí. No costa tant, el camí és infinitament més curt que el del Prat, per la qual cosa la inversió que es necessita també és molt més petita, tant pel que fa a la instal·lació com el seu manteniment. I ja posats, aprofitant la mancança d’espai als centres esportius de la ciutat, que encara que hi siguin, són petits pel nombre d’habitants i cars per gran part d’ells, no estaria de més aprofitar un dels molts espais abandonats, per instal·lar alguns aparells de gimnàs, tal com fan al Prat i a Cornellà.

Otra tomadura de pelo descomunal

Cuesta trabajo entender cómo se la han dejado colar porque se veía venir de muy lejos. El jueves, después del “A la mierda” de ese día, me llegó por sorpresa a mi correo el Orden del Día de la primera reunión del Consejo Ejecutivo de los servicios públicos de comunicación y una sencilla nota que me decía: “Candelas, mírate con delicadeza este orden del día y saca conclusiones. No hace falta que te diga mucho más. Confío en tu perspicacia para que observes cómo les enredan”.

Me lo leí con calma porque lo esperable es que se fijará el debate sobre el tema capital para el que se reunieron todas las urgencias en la constitución del organismo: la aprobación del Contrato-Programa que debía estar vigente entre este 2026 i el 2030. Pues resulta que el primer punto de ese orden del día es la constitución del organismo; el segundo “la aprobación” de su régimen interno; el tercero “dar conformidad” a la propuesta de un “Programa de Actuación Transitorio” y el cuarto, “informar” sobre el calendario del contrato-programa.

Todo esto, al común de los ciudadanos se la trae al pairo. ¿A quién carajo le interesan estas nimiedades burocráticas con la que está cayendo en el ámbito de la enseñanza, la crisis climática, la seguridad, la limpieza, la saturación demográfica, la especulación inmobiliaria, etc? Pero es cierto que todo lo que ha venido ocurriendo con la constitución de este Consejo Ejecutivo, ejemplifica sobremanera no solo la crisis del gobierno sino, en mucho mayor grado, la crisis de la oposición. De modo que, ante ambas crisis, la ciudadanía tendría que empezar a plantearse como sorteamos los obstáculos de la memez y alumbramos alguna cosa más coherente, mucho más lúcida y sobre todo más útil.

Ese orden del día lo ejemplifica todo. Resulta que lo que se va a proponer en esa primera reunión es aprobar el régimen interno de funcionamiento del organismo, no sea caso que en lugar de servir para aprobar lo que tiene que aprobar, sirva para debatir lo que se debiera debatir. Y luego, dar conformidad a una cosa inédita que nadie se esperaba: un programa de actuación transitorio para este ejercicio 2026 que luego deberá aprobar el Ayuntamiento, pero que no se indica muy bien cómo: si a través del pleno, si lo debe aprobar directamente el equipo de gobierno…

Más significativo aún es el enunciado de los puntos del orden del día, porque en ningún caso se propone debatir y luego aprobar o dar conformidad, sino directamente ir al grano: aprobar el régimen interior, dar conformidad a la propuesta, que es de lo que se trata. Pero lo grave del asunto es lo que se pide que se apruebe o a lo que se pide dar conformidad. Aprobar el régimen interior que se propone, vuelve a dejar en manos de la dirección de los medios la absoluta manipulación del organismo: desde los períodos de las convocatorias (3 al año), hasta su capacidad de dirimir empates o de acumular votos en representación de los miembros ausentes. Un reglamento de régimen interior, hecho a la medida de la consigna “no molesten” que es de lo que se trata.

La propuesta de Programa Transitorio todavía es más sintomático. Si las prisas y las presiones para la constitución del Consejo Ejecutivo eran porque se debía aprobar el Contrato-Programa con la mayor urgencia, ahora resulta que lo que se propone es exactamente lo que el pleno de enero se negó a aprobar: una prórroga del contrato-programa. Ahora, esa prórroga del contrato-programa que la oposición tumbó porque significaba mantener en el limbo la constitución del Consejo, se le propone al Consejo para que una vez lo apruebe ese organismo, se dé por aprobado y asumido. Es decir, no se sabe muy bien si lo que no aprobó el pleno, ahora lo aprobará el Consejo y lo refrendará el equipo de gobierno, o si volverá al pleno para que este lo apruebe, con lo cual estaremos en las mismas, pero con el aval de un Consejo Ejecutivo que la oposición permitió constituir bajo presión.

Ese Programa Transitorio incluye, según parece, una cláusula administrativa para legalizar el pago de los salarios, lo que pone de manifiesto que no es el contrato-programa lo que garantiza la normalidad laboral de los trabajadores, como se había argumentado para presionar, sino que con una simple cláusula administrativa que se podría haber llevado directamente al pleno, había más que suficiente para despejar la alarma.

Todo ello vuelve a poner sobre la mesa el elemento clave de todo este embrollo que es el contrato programa. Se va a presentar un calendario, lo cual es del todo lógico porque es difícil asumir lo que se hizo con el último contrato programa: se presentó hecho del todo y se aprobó en tres sesiones justo antes de las elecciones del año 23, con una vigencia del año 21 al año 25. O sea, con tres años de retraso. El nuevo se tendría que haber discutido durante el 2025, pero en noviembre del 2024, el equipazo del Quiroseno lo paralizó todo porque no le gustó para nada que la oposición le tosiera. Discutirlo durante este 2026 para aprobarlo justo otra vez antes de las elecciones del 2027, reproduciría la estruendosa imbecilidad del anterior, sobre todo porque el contrato programa está pensado para que no coincida con los mandatos y por eso tiene una vigencia de cinco años que, con este equipazo y con esta estructura de servicios públicos de comunicación ni se cumplen, ni le importa a nadie que se cumplan o no.

Y, por lo tanto, si de lo que se trataba era de presentar un calendario para discutir el contrato-programa, tampoco era tan inmediato ese contrato-programa que debía discutir un Comité Ejecutivo de urgencia.

El engaño ha sido nuevamente mayúsculo y a los profesionales que presionaron desde dentro a la oposición, les van a tener que compensar con algunos carguillos por lo bien que lo hicieron.

Ahora, a esperar lo que deciden los 10 miembros del nuevo Consejo. Ya digo; no es que estas cosas le importen demasiado a la ciudadanía, pero conviene que la ciudadanía no se muestre ajena a este tipo de tejemanejes porque le vuelve a ir en ello un poco de su propio futuro.

¡A la mierda!

Dentro de nada hará 23 años que el recordado José Antonio Labordeta dirigió las palabras que encabezan este artículo durante una comparecencia en el Congreso cuando, siendo diputado de la Chunta Aragonesista, algunos parlamentarios del PP se rieron de él llamándole “cantautor de las narices”. El debate donde se produjo la ignominia, estaba centrado sobre la guerra de Irak, por lo cual el recuerdo no puede ser más actual y oportuno.

En mi caso yo dirijo la misma frase a otro contexto con parecida ignominia, de un modo muchísimo más modesto, puesto que el debate no es sobre ninguna guerra, sino sobre algo que algunos califican como una derrota muy humilde, pero que yo creo que simplemente se trata de una demostración compartida de estupidez. En todo caso, se trata de la afrenta sufrida por la gente que está llevando adelante este digital en la tarde del martes 24 de marzo, cuando 24 concejales de 27, aprobaron con 16 meses de retraso una propuesta tan a gusto del gobierno como la ofrecida en noviembre de 2024 sobre un instrumento ahora mismo tan irrelevante, como el Consejo Ejecutivo de los servicios públicos de comunicación de esta ciudad. Un tema bastante banal pero que se convirtió a lo largo de esos 16 meses en la punta de lanza de la fragilidad de un gobierno que está acostumbrado desde sus orígenes —hará, mañana 3 de abril, 47 años: han pasado unos cuantos concejales, pero las diferencias son mínimas— a que absolutamente nadie le tosa.

El 24 de noviembre del 2024, 14 concejales de la oposición le tosieron y este pasado martes el gobierno finalmente les curó el constipado. Once de ellos dejaron de toser, gracias a los pañuelos con el elixir mágico de la presión que, según ellos mismos, usaron unos cuantos profesionales del periodismo patrio —naturalmente no todos: solo los “magníficos profesionales” que dijo aquel— que fueron en su auxilio.

En este digital se ha explicado sobradamente cómo fue todo. Pasará a los anales de la pequeña necedad local la inútil traición que puso las cosas donde han estado siempre. Yo te explicaré, querido lector, los últimos vericuetos, porque hasta ahora no los ha explicado nadie.

La propuesta del nuevo Consejo Ejecutivo, que es hasta ahora mismo, uno de tantos instrumentos burocráticos al servicio de quien maneja el poder local, tiene que presentarla el alcalde a un Consejo Consultivo que se nombra, un poco antes, para que una vez informado, pase al pleno. Hasta ahora, pasaba al pleno, la oposición que no ha tenido nunca ni idea de qué es ese Consejo Ejecutivo lo aprobaba, y hasta la siguiente. Eso cambió en 2024, y por eso se paralizó el procedimiento.

El Consejo Consultivo tiene 18 miembros: 10 nombrados por el Consell de Ciutat que proceden de diversas entidades ciudadanas, 4 de los grupos de la oposición, 1 del grupo del gobierno y 3 profesionales de la información elegidos a dedo, también por el alcalde. Ese Consejo se reunió el lunes 16 de marzo y, como pasa habitualmente, unos no asisten y otros que no tienen ningún interés, delegan su voto en el gobierno. Ese día asistieron los 5 representantes de los políticos, los tres periodistas y uno de los elegidos por el Consell de Ciutat, en total, exactamente la mitad: 9 miembros. El resultado de la votación sobre la propuesta de nuevo Consejo Ejecutivo fue el siguiente: 6 votos favorables, 4 abstenciones y un voto en contra. Total, 11 votos. ¿Cómo es posible, si solo asistieron 9 miembros?. Pues efectuando lo que se ha solido hacer siempre en esos dos Consejos, el Consultivo y el Ejecutivo: no yendo a la reunión, pero delegando el voto en el gobierno. En este caso los dos votos ausentes, más el que estaba presente, más el voto del gobierno, más el de dos de los tres periodistas, sumaron los 6 votos favorables. Tres de los cuatro representes de la oposición se abstuvieron, el tercer periodista lo mismo y el último representante de la oposición votó en contra.

Pese a lo ilustrativo de lo que ocurrió en el Consejo, las abstenciones de tres de los cuatro grupos de oposición ya hacían prever debilidades y un pronunciamiento favorable en la votación definitiva, que era la del pleno. Allí se confirmó efectivamente, cuando los 11 concejales de esos grupos votaron con el gobierno.

Yo escuché sus argumentos, sentado en la penúltima fila. Las presiones de los trabajadores, del Comité de Empresa de La Farga, que debe ser al único comité de empresa en el Ayuntamiento al que se hace caso, la excusa del miedo a que la ausencia de un Contrato-Programa que regula el procedimiento legal de funcionamiento orgánico y laboral, que el gobierno dejó que caducara en diciembre, complicara el cobro de las nóminas de los “magnificos trabajadores” de los servicios públicos de comunicación y la sensación de que los tres periodistas propuestos resolvían los inconvenientes que se pusieron en su día, decantaron el voto.

Un único argumento es el que se dejó de lado. El veto del equipo Quirós al criterio que podía garantizar que el nuevo Consejo Ejecutivo no estuviera perfectamente controlado por el poder local. El que ha salido ahora no responde al criterio defendido en su momento (el de representantes de los medios activos en la ciudad) y es una incógnita: igual es incontrolable, pero el que se proponía garantizaba bastante más la ausencia de control gubernamental teniendo en cuenta la independencia de algunos de los medios.

Visto con la distancia exigible, a algunos nos cuesta un gran esfuerzo entender cuál ha sido la razón última por la cual la oposición ha aceptado el veto a este medio. Yo, a diferencia del chavalín que ostenta el récord de humillaciones, afrentas, frustraciones y ofensas que el poder y las oposiciones varias han inferido históricamente a uno de los periodistas de esta casa, voy a seguir fustigando a los protagonistas de esta historia mientras me quede aliento. Creo que el Jesusillos, el Quiroseno y su equipazo, el teniente de alcaide, el amic del tete, la popular sonialdemócrata y el Manuel Torrentez, entre otros muchos, se merecen que la política no solo les deje un salario. También un montón de dudas sobre su integridad ética, su capacidad para la lealtad a los principios y a los finales, su análisis objetivo y distanciado de las realidades diversas, su voluntad de entender otras razones que no sean las propias.

Al chavalín sufridor ya le he recomendado un psiquiatra que le ayude. Si es posible, que le envíe al exilio de Waterloo a superar su procés, para que se jubilé de una puta vez y deje de tomarse las cosas tan en serio.

Esta ciudad se merece tomarse las cosas más trascendentales a cachondeo limpio y sublime, porque está demostrado que con este personal que la representa, no da para más. Así que… lo dicho al principio.

El problemàtic projecte de la nova comissaria mixta a la Ciutat

Ja fa unes quantes setmanes, el govern municipal va comunicar el seu projecte de construir la anunciada comissaria mixta de Guardia Urbana i Policia Nacional en un solar del carrer Pau Casals cantonada Carrilet. Tot seguit, diversos sectors de la la ciutat van expressar la seva protesta pel lloc escollit per la nova comissaria. El solar hauria d’estar destinat a pal·liar un dels dèficits de l’Hospitalet, i dedicar-lo a la construcció d’un centre educatiu.

Però més enllà d’això, que es més que raonable, caldria segurament pensar en el model policial que pot representar aquest nou edifici agrupant en un mateix lloc físic dos cossos policials diferents.

De fer, la Guardia Urbana es defineix a ella mateixa com un cos  armat de naturalesa civil, amb estructura i organització jerarquitzada, que te funcions en tres àrees.

La de seguretat:  que vetlla per la protecció dels ciutadans i la seguretat dels edificis. És el primer punt de contacte en situacions d’emergència i treballa incansablement per garantir que tots els residents se sentin segurs i protegits en el seu entorn.

La de trànsit: que s’encarrega de regular i mantenir la mobilitat a la ciutat. Des de la gestió del trànsit fins a l’assistència en situacions d’emergència a les carreteres, la seva tasca és fonamental per assegurar un flux segur i eficient de vehicles pels carrers de L’Hospitalet

I la de convivència, quina tasca tracta  des de la gestió de conflictes fins a la promoció d’un ambient pacífic.

L’any 2022, amb el govern de Nuria Marin es va crear una Unitat especial de Intervenció, formada inicialment per 15 agents i 2 comandaments, encarregada donar resposta immediata a les situacions com ara els botellons, els sorolls nocturns o el control de les zones d’oci.

La Policia Nacional a Catalunya, com a força de seguretat de l’Estat, té competències exclusives en estrangeria (control d’entrada/sortida, asil), expedició de DNI i passaport, control de seguretat privada, investigació de delictes contra la droga i col·laboració internacional.

Les seves competències es concreten en: Estrangeria i Documentació: Control de fronteres (ports i aeroports), immigració, refugi, asil i l’expedició del Document Nacional d’Identitat (DNI) i passaport. Delictes Especials i Seguretat Privada: Investigació i persecució de xarxes de tràfic de drogues, delictes d’ordre públic de caràcter estatal i supervisió de les empreses i serveis de seguretat privada. Funcions de l’Estat: Protecció d’edificis estatals i altes personalitats, així com la col·laboració internacional en l’àmbit policial. Ordre Públic: Manteniment i restabliment de la seguretat ciutadana quan s’escau, tot i que en aquest àmbit operen principalment els Mossos d’Esquadra..

Ja es pot escatir que les competències d’un i altre cos policial tenen molt pocs punts de contacte, especialment tenint en compte que són els Mossos d’Esquadra la policia ordinària a Catalunya. Es clar que, entre els tres cossos policials, més la Guardia Civil quan toca, hi ha uns certs nivells de coordinació i, eventualment, desenvolupen algunes actuacions conjuntes, com les conegudes operacions Kanpai.

En la pràctica diària, cada força policial treballa en funció de les seves competències; per això resulta poc comprensible la utilitat pràctica i real d’aquesta comissaria mixta Guardia Urbana i Policia Nacional, a no ser que es pretengui relacional el marc de treball i les competències policials de la Guardia Urbana al control d’estrangeria, que es justament la principal competència de la Policia Nacional en la ciutat de l’Hospitalet.

Des de fa dècades la Guardia Urbana de la ciutat ha deixat pràcticament de actuar com a policia de barri, com un cos proper al veïnat. El model imperant avui és el de considerar la Guardia Urbana com un cos centralitzat, amb una única seu central, avui al  carrer Migdia, compartit edifici amb diversos departaments municipals.

Més enllà dels problemes interns de la Guardia Urbana i dels seus conflictes laborals amb e govern municipal, la relació de la Guardia Urbana en el veïnat és força llunyana. No hi ha patrulles a peu que coneixen cada racó de cada barri, amb les que el veïnat hi pugui tenir un accés directe. Hi ha qui afirma que, per poder parlar amb la nostre policia municipal cal dificultar el trànsit, aturant un cotxe patrulla i, trucant a la finestra, explicar el problema o la situació que l’afecti. Darrerament no hi ha ni nun telèfon directe amb la Guardia Urbana; tota trucada passa abans pel servei del 112.

Segurament és més necessària la creació de comissaries pròpies de la Guardia Urbana a cada barri, fàcilment accessibles pel veïnat i el comerç, amb uns agents molt coneixedors de la seva zona i integrats en la vida del barri. Organitzada d’aquesta manera el treball policial de proximitat, que correspon a la Guardia Urbana, podria ser més eficaç i es podrien afrontar millor petits delictes, problemes de convivència i, especialment, la sensació de protecció del veïnat. Els grans i puntuals operatius dels tres o quatre cossos policials en una o altre zona de la ciutat, no semblen massa útils per respondre als problemes de fons de la seguretat.

El projecte de la nova macro comissaria mixta hauria de ser descartat, obrint una veritable reflexió sobre el model de desplegament de la Guardia Urbana a la ciutat i la corresponent reflexió sobre com s’aborda la seguretat i la convivència als barris, comptant amb les aportacions del mateix veïnat i del moviment associatiu local.

El sueño de Jordi Alba

Articulo de Josep M. Artells, periodista, publicado en Mundo Deportivo

Jordi Alba está pasando sus últimos días de descanso en familia intentando ’resetear’ sus batallas en el fútbol para empezar una nueva vida. Junto con Messi Busquets le dieron el primer título de la MLS Cup al Inter de Miami cerrando una carrera profesional brillante. La imagen llorando sobre la hierba junto a Mascherano en el estadio de Fort Lauderdale desarmó la coraza distante que proyecta ante los que no le conocen. Los retos imposibles han marcado la trayectoria del futbolista de l’Hospitalet.

El próximo sueño de Alba es casi una quimera, la fantasía de un chico del barrio de La Florida. Este febrero cumplirá un año de socio en l’Hospitalet que le convertirá en directivo y compartirá despacho con Thiago Alcántara para llevar el club ribereño al fútbol profesional en diez años. Más de 60 años contemplan el trienio dorado del ’Hospi’ en Segunda División (1963-64) cuando fichaba renombrados jugadores de Primera como Pantaleón Castaños (Real Madrid), Poulsen (Español), Arnàs (Barça), Mesones (Murcia)… y el nuevo estadio municipal rebosaba de aficionados.

Los clubs de ciudades como Girona Villarreal están en el punto de mira del proyecto, aunque las diferencias son remarcables. Alba está dispuesto a desafiar el conformismo y los obstáculos históricos que han rodeado a la entidad para pasar del pozo de la 3ª RFEF a la Segunda División.

Por fin alguien decidido a romper la monotonía en l’Hospitalet. Jordi y los acompañantes en esta aventura capean el derrotismo dispuestos a desafiar las barreras sociales y geográficas que han hecho de l’Hospitalet una ciudad saturada de 13 barrios, cada uno con su particular vida asociativa e identidad propia. El municipio está sintiendo la llegada de una nueva ola migratoria al haber llegado a los 292.161 habitantes.

El proyecto de Jordi Alba se enfrentará a los recelos convencionales y a una topografía dividida por las vías del ferrocarril que siguen estrangulando la ciudad. Por una parte, cada barrio ha modelado su propia personalidad alrededor de fiestas mayores propias, asociaciones culturales y un club de fútbol donde socios y vecinos organizan su tiempo libre; por otra, el estadio Municipal de la Feixa Llarga, cedido al ’Hospi’ en 1999, se encuentra en Bellvitge, al sur del mapa, y la ciudad queda encajada entre el Camp Nou y el RCD Stadium, estadios que están a tiro de piedra donde acuden socios y peñistas del Barça y el Espanyol.

El proyecto franjirrojo se asienta sobre cuatro inversores: Óscar Pierre, cofundador y CEO de Glovo, y el empresario Gonzalo Álvarez controlarán la gestión económica; Jordi Alba y Thiago fijaran las directrices del área deportiva; Antoni García, ex concejal de ERC y hombre de diálogo, es el presidente institucional, y Cristian Gómez y Javier de San Nicolás son el entrenador y director deportivo, respectivamente.

“La entidad se encuentra ahora en proceso de conversión en SA y está en conversaciones con el Consejo Superior de Deportes para auditar el capital y la venta de acciones”, explica Òscar Milla, tesorero, Dircom y uno de los periodistas deportivos de la recordada Ràdio l’Hospitalet junto a Jordi MèlichLluís FlaquerXavi PuigJoan Batllori y Lluís Izquierdo, entre otros.

La campaña publicitaria del proyecto fue audaz. Los ‘spots’ anunciaban un ’Hospi’ que aspiraba a ‘ser el segundo equipo de Catalunya’, un eslogan osado que, sin embargo, pellizcó a los socios.

“Estamos trabajando sobre la base de fijar los criterios económicos para dar el salto. Uno de nuestros objetivos prioritarios es el de conectar el club con la ciudad buscando sinergias y complicidades entre el ’Hospi’ y el tejido deportivo y social: al cabo esto es un proyecto de ciudad. Si llegamos a las categorías profesionales será beneficioso para todos en el ámbito deportivo y económico”, explicó García en el programa ‘Futbolcat’ (‘3Cat’) al inicio de la temporada.

A la ciudad le faltan oportunidades. La historia tiene episodios que mueven al desencanto. Hace poco se celebró el Centenario de la ciudad que fue decretado el 15 de diciembre de 1925 por Alfonso XIII. La asistencia no fue contundente. De generación en generación se ha transmitido que l’Hospitalet tuvo playa y pescadores, además de prósperos terrenos agrícolas que fueron expoliados por Barcelona con la excusa de hacer un puerto franco que luego fue la Zona Franca. Aquella usurpación del territorio se ha ido contando como un tejemaneje de abuelos a hijos. Jordi Alba cree que su ciudad merece una oportunidad.

24 de març: Veus veïnals al ple municipal

El 24 de març el ple municipal va ser una mica especial. No només va ser especialment carregós i farcit de qüestions administratives però també va expressar la combinació entre la inoperància del govern municipal i les emergències que pateix la ciutat.

Desprès de les primeres quatre hores llargues de punts i més punts de l’ordre del dia per donar compte de decisions preses per l’equip de govern i d’alguna decisió important, que tractarem més endavant, el ple municipal va poder escoltar la veu de cinc entitats ciutadanes o veïnals, desprès d’haver tornat a negar la paraula per enèsima vegada al FIC.

El ple va poder conèixer la veu de l’AFA de la escola bressol Casa  dels Arbres, en nom del seu centre i del conjunt de les escoles bressol de la ciutat, exposant els greuges i les dificultats del treball  en el conjunt de les escoles bressol de l’Hospitalet que porten anys esperant solucions. La intervenció va estar acompanyada d’una concentració en la plaça de Ajuntament famílies i professionals de les escoles bressols convocades per l’entitat Famílies de l’H que agrupa a aquests centre.

La intervenció de les escoles bressol.
Representants de les escoles bressol

Tot seguit va prendre la paraula una representant de l’AFA de l’escola Milagros Consarnau per demanar concrecions sobre la esperada reforma integral de la escola, que forma part de les escoles del pla d’urgència dels anys 70. Fa pocs dies que la comunitat educativa de Milagros Consarnau s’ha assabentat que els retards en les obres tenen que veure amb un problema urbanístic no resolt de la continuació del carrer Mossèn Cinto Verdaguer que afecta a l’espai que ocupa a escola..

Intervenció i membres de l’escola Milagros Consarnau

Dos representats del sindicat USTEC van explicar les raons de les mobilitzacions del sector educatiu a la ciutat i a tota Catalunya, tot i demanant el suport dels grups municipals a les seves reivindicacions recollides en una moció presentada conjuntament pels Comuns i ERC que es va votar més tard.

Els representats de la USTEC

També representants de la UGT van intervenir per explicar les seves actuacions al voltant del conflicte plantejat al voltant de la gestió de Moventis del autobusos de la ciutat.

Reprentans de l’UGT.

La darrera presa de paraula veïnal va estar a càrrec de l’associació veïnal de Collblanc- La Torrassa, en representació de la plataforma Contra l’especulació immobiliària i la massificació turística (CEIMT). Aquesta plataforma va convocar una concentració en la plaça de l’Ajuntament que tot i que  va ser denegada pel govern municipal, es va aplegar a la plaça sense incidents.

Els representants de la plataforma van explicar molt resumidament la situació d’emergència habitacional que s’està patim, marcada per la manca d’habitatge digne a preus accessibles, la pràctica inexistència de lloguer social, i la creixent especulació immobiliària provocada per l’arribada de fons voltors d’inversió i l’augment de la turistificació dels barris de la ciutat. En aquest senti, la plataforma demana del govern municipal el manteniment de de moratòria a habitatges d’us turístic i la seva ampliació a residencies d’estudiants i hotels en tota la ciutat. Al mateix temps exigeixen el control dels pisos i habitacions de ll0guer temporal i que l’Ajuntament estableixi una intensa política d’habitatge, incrementant el minso parc públic d’habitatges de lloguer social, adoptant les opcions proposades per la ciutadania en el procés participatiu de la Taula d’Habitatge.

Els representants de la CEIMT

A continuació hagués parlat algun representat del FIC plantejant la situació´ educativa a la ciutat; però una vegada més l’alcaldia ve negar a l’entitat l’ús de la paraula, tot esperant la presentació de la reforma del reglament de participació.

Però el Ple no l’omplen les paraules de les entitats veïnals o ciutadanes. Hi ha tot un seguit de temes que omplen el 48 punts del seu ordre del dia. Aquest més de març es podrien destacar algunes qüestions més o menys interesants.

 Així es va donar compte de una nova divisió de competències i responsabilitats entre els tinents d’alcalde i regidories que tornen a modificar la situació en les diverses àrees del govern. També es van aprovar qüestions com les reformes al voltant de l’Institut Escola Pere Pelegri o la Milagros Consarnau, o el reglament del Centre Florida 6.0, que, malgrat tot segueix cobert d’una certa nebulosa.

Es va aprovar, per majoria i amb tres anys de retard la composició del Consell Executiu i de Programació dels mitjans de comunicació públics de l’Hospitalet, tot i el manteniment del veto del govern municipal a la presència d’algun periodista de l’Estaca.

També es important de conèixer que, en la liquidació del pressupost municipal del 2025 es va constatar la existència d’un romanent de tresoreria de 45 milions d’euros; es a dir que aquesta quantitat de diners s’han deixat d’utilitzar per les necessitats de la ciutat i restaran ingressats en els bancs. No és la primer vegada que això succeeix, en l’exercici anterior el romanent fins i tot va ser superior. Es fa difícil saber si és una mostra d’incompetència o de inoperància del govern municipal, però en tot cas no deixa de ser un símptoma preocupant.

En fi, el caràcter carregós dels plens municipals i la elevada quantitat de punts que es limiten simplement a donar compte de les decisions del govern municipal, en les que el ple pot opinar, però no decidir, hauria de servir per fer un replantejament a fons de les lleis de règim local i del funcionament d’ajuntaments com el de la nostre ciutat. No és una cosa fàcil, però en nom de la participació democràtica i de la defensa de la autonomia municipal, hauria de ser una preocupació de les forces polítiques municipals.

Concentració a la plaça de l’Ajuntament del CEIMT.
Concentració de les escoles bressol

La entrevista a la tesorera de la asociación de vecinos de Sant Josep

No resulta fácil describir el sentimiento y/o la reflexión que me genero la entrevista en la televisión de L’Hosptialet de la tesorera de la Asociación de Vecinos (AA.VV.) de Sant Josep, Mercedes Soler.
La propuesta informativa era a una vecina generosa y solidaria que trabaja en una AA.VV. por nuestros barrios. En consecuencia, por nuestra ciudad.
Por afinidad, respeto y admiración, aun no conociendo personalmente a Mercedes, me pareció interesante informarme de su opinión.
En primer lugar quiero agradecer tanto al periodista de tele LH, como a la vecina tesorera, por la sinceridad de esa curiosa entrevista. El agradecimiento es por el valor informativo y por la transparencia de ambos.
Explicaron quizás sin pretenderlo, en esta entrevista el estado real, el evidente e indiscutible estado de nuestra ciudad.
La primera impresión fue pensar en la posibilidad de si David Quiros, nuestro estimado alcalde, había también coincidido en ver dicha entrevista. Quizás su gabinete de prensa/comunicación, le habían mostrado u ocultado dicho informativo.
Pense en buscar desde mi análisis o critica una propuesta constructiva.

La entrevista empezó por el Centre d’Assistència Primaria (CAP) de Sant Josep y acabó por la reivindicación del inexistente local de la AAVV.
Mi ya apreciada tesorera/vecina, evocó a la suerte de la lotería, para que el barrio de Sant Josep pueda llegar a tener un local digno.

Se inició la entrevista, como he dicho con la sugerente pregunta a Mercedes de qué opinaba sobre el nuevo cambio de fecha de las obras del nuevo CAP-CUAP Sant Josep. Parece ser que será a finales del 2029-2030 .
La resignación de la dirigente vecinal respecto a la falta del cumplimiento de los compromisos adquiridos por las administraciones y sus continuos cambios, fue de cara de circunstancias: “El dinero ya estaba, no sé porque no empiezan”.
Los plazos de inicio de las obras en la esquina de avenida Isabel la Católica, con avenida Josep Tarradellas se van retrasando sin nadie saber hasta cuando serán las definitivas, afirmo apesadumbrada.


Tuve la impresión de que le habían pasado el marrón a Mercedes para salir en la tele y decir lo evidente. Los de la televisión debieron pedir que alguien de la AA.VV. fuera a la tele a explicar cómo están los ánimos en la AAVV del barrio. Ella demostró estar comprometida y ser valiente, le puso el cascabel al gato.
La entrevista continúa con el tema de la escola bressol. “Hace 16 años, en el 2010, la anterior alcaldesa ya peleó por dicho equipamiento”, dijo textualmente. Mercedes no sabía bien de quien era la responsabilidad de semejante despropósito lo que si evidenció que eso era una tomadura de pelo.

La entrevista iba cogiendo un tono trágico-cómico.
El tercer tema fue sobre la residencia para Gent Gran. La entrevista, definitivamente
tomó el camino de la comente.
El entrevistador preguntaba conociendo que las respuestas iban directas a la frustración informativa; “Ahl, pues no sé”.
Quiero decir a hablar por hablar. Mercedes afirmó que no sabía nada de la residencia per Gent Gran, matizó que la Generalidad no da tampoco ninguna información. Lo más interesante que dijo Mercedes es una evidencia, importante. Tenemos muchos pisos somos muchos y pocos servicios.
Ese fue el mensaje directo, al Ayuntamiento sin citarlo. Nuestra densidad por espacio y por servicios es insostenible.
La última pregunta es la más sarcástica. Describió la situación actual del local de la AA.VV. compartida con el local del Aula de Adultos con la posibilidad de recibir a los vecinos/as, únicamente dos horas a la semana. Eso me pareció, además de grave, de una tremenda irresponsabilidad por parte del actual gobierno de la ciudad.
Mercedes me enterneció. No se quejaba, solo dijo que eso es lo que hay. El entrevistador cerró la entrevista agradeciendo a la tesorera su participación.

Algunos dirán: ya está, como siempre, el de FIC de nuevo dando la vara.
Solo pretendía informarme, pero la entrevista me dió para algo más. Fue inevitable.
No me gusta criticar por criticar, prefiero ser empático y comprensivo, positivo y constructivo. No puedo evitar ni eludir que tuve una pequeña crisis de vergüenza ajena y otro punto de indignación.


L’Hosptialet es la ciudad de mis amores, la ciudad que quiero y me duele. Esa entrevista me daba la imagen a través de un informativo para explicar cómo está el patio.
Seguramente algunos pensaran que la visión/audición de esa entrevista es inocua. Me resultó significativa, por eso la relato. L Hospitalet no es una ciudad condenada a la marginalidad poco desarrollada y con una propuesta que constata que en esta ciudad algo no funciona bien.
Dos ciudadanos, el periodista y la tesorera expuestos a un diálogo que no dice mucho más que nada.
Por consejos de sabios que aprecio y me estiman. Propongo a nuestro alcalde Quiros algo esencial. Pluralidad informativa, sentido común. David Quiros te lo ruego abandona el resentimiento hacia los activistas de FIC.
Te recomiendo que veas la entrevista y me entenderás. No queremos ni nominas ni vacaciones pagadas ni antigüedad, solo queremos ayudarte a que L Hospitalet funcione.
El hijo del portero.

Nuestro Silicon Valley y las fijaciones del alcalde

Bueno, acabo de enterarme, de que justo en el corazón de La Florida vamos a disponer los afortunados ciudadanos de esta cochambre, de la sala inmersiva de gestión pública más grande de Europa. Ala! Como que es un orgullo de ciudad, el alcalde paseó al rey cuando vino y se puso a fardar de las maravillas del espacio: dos mil metros cuadrados con una sala de doscientos que permite proyecciones de 360 grados y con espacios sobrados para un montón de actividades culturales, exposiciones y otras zarandajas de élite. Entre ellas, muchos espacios de innovación, un lugar de coworking, un fab-lab, un espacio de atención ciudadana y TIC… O sea, un montón de cosas muy útiles en Brooklyn y no sé yo, si también en La Florida, pero no en esta… en la otra.

La cosa se llama La Florida 6.0 pero cuando esté en marcha —dicen que en abril, aunque se inauguró en diciembre— habrá que llamarla ya 7.0 porque todos los puntos cero se aceleran que es una barbaridad. Se le llama Centro de Transformación Digital y a los vecinos les servirá para trámites digitales y resolución de incidencias tecnológicas, para la experimentación a pequeña escala, para talleres experimentales y fabricaciones diversas, además de salas innovadoras para conferencias (será que el conferenciante ya va incorporado), para reuniones abiertas a las entidades del barrio y a todo el tejido productivo, es decir, grandes empresas, enormes corporaciones y gente que sin la tecnología punta no es nadie.

A ver… los grandes aspavientos siempre suelen ocultar o grandes frustraciones, u operaciones encubiertas. En ocasiones, ambas cosas. En este caso, no hay duda. El alcalde Quirós tiene algunas fijaciones elementales. Hasta ahora le conocemos tres muy reiterativas: dos en positivo y una atragantada. Las positivas, la cosa del Samontà y el Silicon Valley a este lado del Atlántico (6.0). En la cara B, FIC. En los tres casos hay frustración, desconocimiento y enredo, a partes iguales. Y en los tres hay una enorme dosis de exageración.

El invento del Samontà oculta la operación inmobiliaria de Can Rigalt, la propagandística de buscar alternativas al hacinamiento de La Florida y el populismo de preocuparse por el lugar donde uno nació. El del 6.0, la ocurrencia de un exagerado polo digital en un lugar que exige más árboles que tecnología y más espacio en las casas que inmersión 360 y, en el lado contrario, la incomodidad de unos intrusos que se han creído con derecho a poner en el candelero a unos expertos en tener poder para decidir lo que se les antoja, como han venido haciendo en los últimos 45 años.

No hay, en ninguno de los tres casos, un mínimo de reflexión. En una vertiente, para no vender motos o para no hacer el ridículo. En la otra, para no darse por enterado de que en un sistema democrático hay que contar con el de en frente, aunque tenga una opinión contraria a la tuya, que es lo habitual.

Y sin reflexión, no hay futuro. Porque, en muchas ocasiones, en los mínimos detalles se van los esfuerzos supremos. Por poner solo un ejemplo. En la pasada reciente reunión de la Mesa Sectorial de Drets de Ciutadania i Cohesió Social, algunos de los presentes se quejaron de que en La Florida 6.0, ese paraíso tecnológico único en Europa, una persona en silla de ruedas no podía coger el ascensor.

La il·lusió de canvi

Avui, 13 de març, es compleixen mil dies de govern local, des de les darreres eleccions municipals. Si es descompten els 20 dies abans de la presa de possessió i les setmanes de vacances, estem aproximadament a 400 dies de les noves eleccions municipals del 23 de maig de l’any vinent. No ens hem d’enganyar: si l’actual mandat ha donat una mica de joc no ha estat pel canvi d’alcalde al juny del 2024 —que va produir el relleu de la Núria Marín i l’entrada de David Quirós— ja què un canvi d’alcalde a mig mandat s’havia produït també amb el relleu de Pujana a Corbacho i amb el de Corbacho a Marín. Si ha donat realment una mica de joc, ha estat exclusivament perquè l’actual govern està en minoria.

No ha estat la primera vegada que això s’ha produït sinó la quarta. El PSC va guanyar les eleccions però va quedar sense majoria absoluta els anys 1979 (les primeres), 2011, 2015 i les darreres del 2023. La diferència entre les tres primeres (1979, 2011, 2015) i l’actual, és que a l’any 1979 es va produir un govern de coalició de 25 regidors amb només la UCD a l’oposició; el 2011, el quart govern de coalició consecutiva amb IC-EUiA, amb 15 regidors; i el 2015 —en realitat el 2016— un nou govern de coalició amb Guanyem de 13 regidors, que no arribava a la majoria absoluta, però amb una oposició formada per 6 partits diferents que sumaven en total 14 regidors (Ciutadans i PP 7 regidors i ICV, ERC, CiU i CUP, 7 regidors més).

Això vol dir que entre el 1979 i el 2023, de les 12 eleccions municipals fetes fins ara, el PSC les ha guanyat totes a l’Hospitalet, 8 amb majoria absoluta i les altres tres governant, excepte aquesta darrera, en coalició. Només entre el 2016 i el 2019 va governar en coalició però en minoria, amb una oposició tan nombrosa i dividida que feia impossible qualsevol possibilitat d’ombra política.

Això ha canviat radicalment a partir d’aquest 2023. És la primera vegada en la història democràtica, que el PSC de l’Hospitalet governa en minoria, sense coalició de govern i amb una oposició fragmentada entre esquerra i dreta, però amb quatre partits enlloc dels sis del 2015.

Aquesta realitat explica moltes coses. La primera, que aquest PSC hospitalenc, que ha anat variant de persones però molt poc de mètodes, portava 11 mandats consecutius sense cap possibilitat d’oposició real. La segona, que la nova realitat ha implicat algunes —molt poques— derrotes, difícilment digeribles per gent que sabia que tenia totes les votacions guanyades abans de començar qualsevol projecte, qualsevol proposta o qualsevol pressupost.

Avui fa 1.000 dies, des d’aquell remot any 1979, que el PSC local ha començat a notar el vertigen de no disposar d’un poder absolut. Acceptar que el poden derrotar és encara més difícil que consensuar acords, perquè un pot consensuar acords i cedir en algunes coses, però la derrota significa que l’únic que pots fer és acceptar-la. I derrotar, en aquest context, suposa una victòria pel futur.

El pes electoral del PSC a la ciutat continua sent notable, no és possible enganyar-se, però les coses han variat substancialment des del 2011. Quan aquelles eleccions es van produir, Núria Marín portava 3 anys d’alcaldessa i els seus resultats, tot i que contundents, mai van ser ni els de Pujana (cau el 1994 acusat de corrupció i el PSC baixa a 14 regidors el 1995) ni els de Corbacho (sempre va guanyar per majoria absoluta, amb entre 16 i 18 regidors). Marín, només a l’any 2019 va aconseguir 14 regidors, mentre que a les altres dues eleccions, 11 i 13 respectivament.

Mentre que l’època Pujana va ser la de la modesta recuperació del desproporcionat creixement del franquisme i la de Corbacho, la dels projectes estrella de la Gran Via, l’època de la Núria Marín només es podrà caracteritzar per la de l’increment de la saturació urbana i les operacions de prestigi, amb una enorme càrrega immobiliària especulativa. Si parlem de gestió, la lectura ofereix uns dents de serra molt complexes: alts i baixos en l’època Pujana, una pujada més sostinguda en la fase Corbacho i una baixada més contundent en l’època Marín, que no s’ha aconseguit apaivagar en aquests 1.000 dies del dotzè mandat.

Si bé sempre va haver descontentament social en algunes àrees, ara la situació s’ha anat convertint en insostenible i el clima de malestar s’ha generalitzat pràcticament en tots els barris, de manera general en tots els àmbits (seguretat, educació, sanitat, neteja, habitatge, zones verdes, enllumenat, equipaments, manteniments, infraestructures, etc) i aplegant totes les capes socials, especialment les més precàries.

La idea que sura en l’ambient és que la ciutat precisa un canvi. Un canvi que es podria considerar com un canvi de mecanismes de resposta o un canvi més dràstic: un canvi de polítiques i de mentalitats. El canvi de mecanismes de resposta s’ha demostrat impossible en el que portem de mandat. No es poden canviar les maneres quan els poders s’han acostumat a imposar el seu criteri sense discussió. La única alternativa és, doncs, un canvi de polítiques i de mentalitats, que comporta un canvi de lideratges, d’instruments de poder i de polítiques de gestió.

Si un mira l’evolució dels resultats electorals a la ciutat des de la perspectiva municipal, observa una contundència dels resultats que probablement té a veure amb tres raons objectives. La primera, relacionada amb l’estructura de la població metropolitana d’àrees com la nostra, de majoria immigrant i extracció social obrera, amb poca incidència nacionalista i inclinada majoritàriament a alternatives centristes poc radicalitzades, malgrat que ara s’observa una certa inclinació als populismes d’extrema dreta.

La segona tindria a veure amb les dinàmiques electorals majoritàries dels partits d’Estat i amb la preocupació electoral. Quan les hegemonies corresponien al centre-dreta i al centre-esquerra, l’electorat municipal poc implicat en les realitats immediates, votaven majoritàriament les tendències globals: PSOE, PP a nivell nacional, CiU a nivell autonòmic i molt minoritàriament l’esquerra marxista. És a dir, en molt bona part, l’electorat més compromès, però poc arrelat al municipi, es deixava endur sovint per les dinàmiques generalistes. Quan això va canviar a partir del 2014, el que s’ha produït ha estat una divisió de sigles molt significativa i una dispersió molt notable del vot. D’altra banda, cal considerar també la despreocupació electoral d’un món, el municipal, que una gran part de residents ignora del tot. La conseqüència? no van a votar, factor que possibilita majories de govern amb uns pocs milers de vots de tots els possibles.

Si bé aquestes dues conseqüències resulten molt complicades de modificar des d’una visió municipal, la tercera visió del problema, en canvi, obliga a parar-hi la màxima atenció. Aquesta tercera raó que explicaria l’evolució dels resultats electorals a ciutats com la nostra, té molt a veure amb l’absència d’una opció capaç de competir amb el que les dinàmiques precedents imposen. Per dir-ho ras i clar. Al llarg d’aquests 40 anys, si exceptuem les primeres eleccions democràtiques del 1979, no hi ha hagut a la ciutat una candidatura alternativa capaç de fixar l’atenció de l’electorat.

Quan les pròpies forces polítiques en presència no s’acaben de creure ni el missatge, ni la proposta, l’energia decau, el lideratge no entusiasma i el projecte no té vigor. Quan passa justament el contrari, es creu en l’alternativa, es presenta un bon equip, es proposa un programa efectiu i realitzable, s’injecta positivisme i voluntat, s’engresca el personal i l’organització… i es prepara amb temps, han d’anar molt malament les coses perquè no es produeixi l’efecte sorpresa.

Segur que no n’hi ha suficient amb una candidatura alternativa que aplegui gent disposada a canviar les coses. Pesen molt els dos condicionants indicats, l’estructura demogràfica i la inèrcia electoral o l’absentisme, i fins és possible que l’energia no arribi a modificar els pronòstics. El que sí sembla clar és que el projecte que va guanyar el 1979 i que s’ha mantingut fins ara mateix, ni entusiasma, ni és creïble, ni presenta cap possibilitat real de trencar amb les pèssimes dinàmiques de gestió que s’han imposat en aquest temps. I que només si la ciutadania hi creu, pot haver una il·lusió de canvi.

Fa ara mil dies, que tot el que es podia fer s’ha perdut en el desert de les retòriques buides. Falten 400 dies per preparar aquesta il·lusió de canvi.

Un error històric: fer triar entre construir escoles o una nova comissaria

Jaume Graells (portaveu del grup municipal d’ERC+EUiA)

Hi ha decisions que marquen una ciutat durant dècades. Destinar el solar de 10.000 metres quadrats de Pau Casals amb Carrilet a una comissaria és, al meu entendre, un error històric. És l’únic solar que el departament d’Educació considera viable avui a tota la ciutat per construir-hi un gran equipament educatiu: una escola, un institut o un centre de formació professional.

Sempre he pensat que aquest solar podia ser part de la solució —no tota, perquè l’Hospitalet necessita més equipaments— però sí una peça clau per donar resposta a la manca estructural de places educatives que arrosseguem. També en l’àmbit dels estudis postobligatoris i de la formació professional, que han d’estar alineats amb les necessitats laborals reals de la nostra ciutat i amb les oportunitats que mereixen els nostres joves.

En 10.000 metres quadrats es pot projectar un gran centre educatiu, amb capacitat per oferir una àmplia oferta formativa i alleugerir la pressió que avui pateixen diversos barris. No parlem d’un equipament menor, sinó d’una infraestructura estratègica per al futur educatiu de l’Hospitalet.

A més, l’entorn de la rambla Marina, així com zones properes del barri del Centre i de Sant Josep i carrers adjacents, estan experimentant un creixement urbanístic molt important. Amb la gran quantitat de nous habitatges que s’hi estan construint, no és descartable que aquestes àrees necessitin més oferta educativa en els propers anys. Planificar ciutat és anticipar necessitats, no limitar-se a gestionar el present.

L’Hospitalet necessita una nova comissaria, i des ERC+EUiA fa temps que en reclamem la construcció. És una reivindicació sostinguda, no oportunista. Precisament per això sorprèn que, després d’anys anunciant que s’estava buscant un emplaçament, la solució sigui ocupar l’únic solar educatiu disponible. Per aquesta proposta tan evident no calia esperar tants anys: aquest solar sempre ha estat aquí. Si la conclusió final és utilitzar l’únic espai estratègic per a educació, això no demostra planificació; demostra poca capacitat d’imaginació i de gestió.

La resta de solars que ha posat sobre la taula l’Ajuntament per fer noves escoles estan per sota dels 2.500 metres quadrats. Amb aquestes dimensions no es pot projectar un centre educatiu amb ambició. Aquest, en canvi, en té 10.000. La diferència és determinant. Perdre aquesta oportunitat seria hipotecar durant dècades la capacitat de resposta educativa de l’Hospitalet.

Estic convençut que es poden trobar alternatives reals per ubicar la comissaria, que no necessita tants metres, si hi ha voluntat política i capacitat tècnica. No hauríem de posar en competència dues necessitats essencials, com són la seguretat i l’educació. L’Hospitalet mereix totes dues coses, i mereix també governs que planifiquin amb rigor i visió de futur.

Com a portaveu d’ERC+EUiA, expresso aquesta opinió amb la convicció que encara som a temps de rectificar. El que està en joc no és només un solar, sinó el futur educatiu, social i econòmic de la nostra ciutat.