El servicio de limpieza sigue fatal pese al nuevo contrato con la misma concesionaria, tras 4 años de prórroga y un aumento del coste astronómico

Los vecinos, indignados por la imprevisión del gobierno Quirós en el entorno de San Juan, y la escasa intervención de la Guardia Urbana

Desde L’Estaca hemos publicado en diferentes ocasiones fotografías que demuestran que el servicio de limpieza es ineficaz e insuficiente. Y las imágenes que conservamos en nuestro archivo son innumerables. Todos esperábamos que, tras la puesta en marcha de la nueva contrata, el servicio de limpieza y recogida de residuos mejorara.

Pero no ha sido así. Durante un año se nos aseguró desde el gobierno municipal que el nuevo contrato supondría una mejora del servicio. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Los contenedores continúan desbordados y los vecinos se ven obligados a dejar las bolsas de basura a su alrededor porque ya no tienen capacidad para más residuos. Estos puntos terminan convirtiéndose en focos de insalubridad y ofrecen una imagen lamentable del servicio de limpieza de la ciudad (cosa que no sucede en el municipio de al lado, Barcelona).

Algunas personas achacan esta situación al incivismo. Es posible que parte del problema tenga ese origen. Pero, para combatirlo, es necesario imponer más sanciones a quienes incumplen las normas —aunque a veces resulte difícil identificarlos— y reforzar los servicios de brigadas de limpieza para que los residuos acumulados sean retirados de forma continua.

También hacen falta más campañas de concienciación ciudadana para informar sobre qué hacer cuando se desea desechar muebles u otros objetos voluminosos. Con demasiada frecuencia, el lugar elegido para abandonarlos es el entorno de los contenedores. Sin embargo, la ciudadanía debería conocer que existen días concretos en los que el servicio municipal recoge estos enseres directamente en el domicilio cuando no es posible trasladarlos al Punto Verde.

Diversas entidades vecinales y todos los grupos municipales de la oposición (ERC+EUiA, Comuns, PP y VOX) ya han criticado el funcionamiento del nuevo contrato de limpieza, cuya aplicación, por cierto, ha tardado un año en hacerse efectiva, después de que el contrato anterior permaneciera prorrogado durante cuatro años.

ERC+EUiA, denuncia que el colapso de la recogida de residuos viene provocado por el mal diseño de la contrata. Este hecho prorovoca que muchos contenedores no se recojan durante la noche, generando malos olores, problemas de salubridad y
acumulación de residuos en las calles de la ciudad. Reclaman una revisión urgente de los circuitos y frecuencias de recogida.

El representante de VOX ya planteó la necesidad de crear una comisión de seguimiento que se reúna trimestralmente para evaluar el funcionamiento de la contrata, ya que, a su juicio, es evidente que el servicio no funciona. «Se destina mucho dinero a este servicio como para que después la ciudad esté sucia», afirmó.

Desde Comuns se preguntan cómo es posible que se haya tardado un año en aplicar un contrato por el que ya se estaba pagando el precio correspondiente a la nueva adjudicación y no el del contrato anterior. Además, recuerdan que la empresa adjudicataria sigue siendo la misma.

Por su parte, el PP ha calificado el nuevo contrato de limpieza, en vigor desde el 1 de enero de 2025, como «una burla». Asimismo, denuncia que los ciudadanos han visto incrementada su carga fiscal con la implantación del nuevo impuesto de residuos. «Pagamos impuestos de primera para recibir servicios de tercera», manifestó recientemente la portavoz popular.

La asociación vecinal de Collblanc-La Torrassa publicó hace pocos días en las redes sociales un amplio reportaje fotográfico sobre el estado en que quedó el barrio tras la verbena de Sant Joan.

¿La realidad? Se ha consumido alcohol en la vía pública, se han celebrado fiestas extremadamente ruidosas, se han hecho barbacoas y se han producido numerosos actos de incivismo durante toda la noche y hasta la mañana del día de Sant Joan.

«¿Y la Guardia Urbana dónde estaba? Es cierto que uno o dos vehículos realizaron rondas, pero ni siquiera bajaron de ellos para sancionar a quienes estaban cometiendo claramente infracciones contra la convivencia. Y quienes sufrimos las consecuencias somos, como siempre, los vecinos. ¿Dónde queda su legitimidad?», denuncia la asociación STOP Degradació.

La entidad añade: «¿Consecuencias? Un barrio sucio, degradado y lleno de basura. Los parques presentan un estado de total insalubridad, los parterres están repletos de residuos, las papeleras desbordan y las plazas parecen auténticos vertederos. Los servicios de limpieza no dan abasto para recoger y limpiar todo lo acumulado y, además, ni siquiera han contado con el apoyo suficiente de maquinaria especializada».

Y concluyen: «Los vecinos y vecinas estamos hartos y muy indignados. Nadie trabaja para nosotros, especialmente quienes elegimos con nuestro voto para que nos representen. Las noches de Sant Joan de los últimos años se han convertido en un auténtico suplicio».

Por ello reclaman: «Necesitamos sanciones económicas y, sobre todo, efectivos suficientes para hacerlas cumplir».

Cabe recordar que el contrato de gestión de la limpieza viaria y la recogida de residuos de l’Hospitalet fue adjudicado por el actual equipo de gobierno a FCC, que continuará prestando este servicio durante diez años por un importe total de 425,6 millones de euros. El nuevo contrato supone un incremento muy considerable respecto al anterior, cuyo presupuesto anual era de 28,6 millones de euros. Con la nueva adjudicación, el coste supera los 40 millones anuales y seguirá aumentando progresivamente: de los 42,6 millones previstos para 2025 se pasará a 51,6 millones en 2034.

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