Los bomberos de l’Hospitalet se plantan: denuncian un servicio al límite y se suman a la movilización en toda Catalunya

Si no hay respuestas positivas, en breve van a realizar una votación interna para endurecer todavía más las protestas

Los Bomberos de la Generalitat del parque de l’Hospitalet se han sumado a la movilización impulsada por la mayoría de parques de Catalunya para dejar de realizar refuerzos voluntarios y horas extraordinarias estructurales. La protesta, iniciada el pasado 22 de junio, pretende evidenciar las graves carencias que, según denuncian los profesionales, arrastra el servicio desde hace años y pone en riesgo tanto la seguridad de los efectivos como la atención a la ciudadanía.

Los sindicatos aseguran que el cuerpo de Bomberos funciona gracias a la disponibilidad voluntaria de la plantilla para cubrir turnos y reforzar servicios. «El sistema tiene unas carencias estructurales muy importantes y está infradimensionado. Un cuerpo de bomberos serio debería estar suficientemente dotado para responder a las emergencias y desarrollar también tareas de prevención y divulgación», explica Carles Urgell delegat sindical de CGT.

La movilización cuenta ya con el apoyo de alrededor del 90% de los parques de la Generalitat y consiste en rechazar las llamadas voluntarias y las horas extras que, según denuncian, se han convertido en un recurso estructural para mantener operativo el servicio.

L’Hospitalet, uno de los parques más afectados

La situación del parque de l’Hospitalet es uno de los que más preocupa a los profesionales. Pese a ser uno de los parques de referencia de Catalunya por el volumen y complejidad de los servicios que atiende, los bomberos denuncian que la dotación mínima de guardia es de únicamente ocho efectivos y que, desde el inicio de las movilizaciones y en plena campaña forestal, en algunos turnos se ha llegado a trabajar con solo cuatro bomberos. “Vivimos una situación muy precaria”, apunta un miembro del cuerpo.

A esta falta de personal se suma otro problema que consideran especialmente grave: la gestión de los equipos de protección individual. Después de intervenir en incendios, los equipos quedan contaminados y deben ser descontaminados antes de volver a utilizarse. Mientras tanto, los bomberos afectados ven limitada su capacidad operativa, reduciendo todavía más la disponibilidad de efectivos.

Además de la descontaminación de los equipos como el chaqueto y sobrepantalón, del que se encarga una empresa externa y que en los últimos tiempos deja mucho que desear en cuanto a tempos, no hay equipos de sustitución suficientes y por tanto el personal queda sin equipo de repuesto hasta que el suyo es descontaminado. Gran parte del equipo como guantes, casco, botas, equipo forestal, mangueras, etc. debe ser descontaminado en el propio parque con medios de fortuna, es decir, un cubo, jabón y estropajo…

Los profesionales sostienen que esta situación ya ha tenido consecuencias en intervenciones recientes. Como ejemplo, citan el incendio registrado en la calle Aprestadora, donde según explican, inicialmente solo pudo intervenir un vehículo, pese a que fue necesario evacuar a unas cuarenta personas.

Las críticas también alcanzan al estado de las instalaciones del parque de l’Hospitalet, que califican de envejecidas y con deficiencias en servicios básicos como la climatización o el agua caliente.

Una carta abierta para reclamar diálogo

Coincidiendo con las movilizaciones, los Bomberos de la Generalitat han hecho pública una carta abierta dirigida a la consellera de Interior, Núria Parlon, en la que solicitan su intervención para desbloquear un conflicto que consideran enquistado desde hace años.

En el documento denuncian la falta de diálogo por parte de la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos y reclaman la apertura inmediata de una negociación que permita mejorar la seguridad operativa, las condiciones laborales y la protección de la ciudadanía.

Entre las principales reivindicaciones figura el incremento de las plantillas para evitar que algunos camiones salgan con únicamente tres bomberos, una dotación que consideran insuficiente y peligrosa tanto para los propios efectivos como para las personas afectadas por las emergencias.

También reclaman medidas eficaces para reducir la exposición a sustancias tóxicas y contaminantes durante las intervenciones, un problema que, aseguran, lleva más de una década sin abordarse adecuadamente y que relacionan con una mayor incidencia de cáncer entre los profesionales.

Asimismo, denuncian las deficientes condiciones de los avituallamientos durante los grandes incendios o servicios prolongados, que califican de «indignos, repetitivos e insuficientes», y lamentan que sus condiciones laborales se encuentren por debajo de las de otros cuerpos de bomberos.

Los profesionales advierten de que, si no se adoptan medidas urgentes, el servicio de Bomberos de la Generalitat puede entrar en una situación de colapso. En los próximos días, el colectivo celebrará una votación interna para decidir si endurece las movilizaciones o mantiene la actual negativa a realizar refuerzos voluntarios.

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