La falta de climatización en equipamientos, deficiencias en la protección frente al calor y las malas condiciones de trabajo en la calle han sido denunciados ante la Inspección de Trabajo
Las condiciones de trabajo durante los episodios de calor extremo vuelven a situarse en el centro del debate en l’Hospitalet. Trabajadores de distintos servicios municipales y de empresas concesionarias denuncian que persisten deficiencias en la aplicación de las medidas de prevención frente a las altas temperaturas, una situación que, según explican, ha motivado nuevas actuaciones ante la Inspección de Trabajo.
Las reclamaciones afectan especialmente al personal de Parques y Jardines, aunque también se extienden a servicios como la limpieza viaria, la recogida de residuos o el mantenimiento municipal. Entre las principales quejas figuran la falta de formación específica sobre el riesgo por estrés térmico, retrasos en la entrega de ropa y calzado adecuados para el verano, así como la ausencia de una organización del trabajo que reduzca la exposición al sol durante las horas de mayor temperatura.
Los trabajadores también cuestionan que continúen realizándose tareas físicamente exigentes en pleno verano sin adaptar suficientemente los horarios, y alertan del incremento de la carga de trabajo derivado del aumento de zonas verdes de la ciudad sin un refuerzo paralelo de las plantillas encargadas de su mantenimiento.
Las dificultades no se limitan al trabajo en la vía pública. Según las denuncias trasladadas, algunos empleados municipales desarrollan su jornada en edificios con problemas de climatización. Entre los ejemplos citados figuran centros educativos donde los conserjes aseguran soportar temperaturas superiores a los 30 grados, dependencias municipales sin aire acondicionado y bibliotecas que han sufrido averías en sus sistemas de refrigeración, llegando en algunos casos a interrumpir el servicio durante los días de más calor.
Algunos centros municipales, como la masía de Can Riera, han permanecido durante dos años sin ningún tipo de sistema de refrigeración, hasta que, finalmente, este ha sido reparado. Se trata de un espacio en el que, además de las labores administrativas, se celebran actos públicos.
Estas denuncias han sido trasladadas públicamente por el grupo municipal de ERC+EUiA, que reclama al Ayuntamiento la adopción de medidas urgentes para garantizar la seguridad y la salud laboral de los trabajadores municipales y de las empresas concesionarias, así como el cumplimiento de los requerimientos formulados por la Inspección de Trabajo.
El PSC prometió antes de las elecciones la climatización en todos los colegios
Esta no es la primera vez que se denuncia este problema. En el Pleno del mes de febrero ya se aprobó una moción dels Comuns, respaldada por todos los grupos de la oposición (ERC-EUiA, PP y Vox), en la que se instaba al gobierno municipal a elaborar un Plan de Conservación y Mejora de las instalaciones de climatización de los edificios municipales y los centros escolares, que debía presentarse en un plazo de seis meses (algo que dudamos que se cumpla).
El plan debía incluir un inventario actualizado de los equipos, un programa de mantenimiento preventivo, la renovación progresiva de las instalaciones obsoletas, el refuerzo de la dotación presupuestaria, un sistema ágil para comunicar y reparar averías, la incorporación de criterios de eficiencia energética y la presentación anual de un informe de seguimiento sobre el estado de las instalaciones, las inversiones realizadas y el grado de cumplimiento del plan.
La moción era muy contundente, ya que describía situaciones en las que los equipos de climatización habían sufrido averías o presentaban graves deficiencias en casalsde gent gran centros culturales, oficinas de atención ciudadana, dependencias municipales e instalaciones deportivas. Y no hablemos de los centros escolares, donde se han alcanzado temperaturas superiores a los 30 grados cuando los límites legales establecen que las aulas y oficinas no deberían superar los 27 °C.
Pero el problema no se produce solo en verano, sino también en invierno. En el mes de noviembre quedó en evidencia, tras una bajada de las temperaturas, que los sistemas de calefacción fallaron en casi la mitad de las escuelas de primaria, de la segunda ciudad de Catalunya.
En la moción se recordaba que una de las promesas del gobierno socialista, poco antes de las elecciones de 2023, era dotar de climatización, ventiladores y cualquier otra solución necesaria a los equipamientos municipales y centros educativos. Pero ya sabemos qué ha ocurrido durante estos años de gestión del gobierno Quirós.
Una prueba más de esta situación se encuentra en los presupuestos de 2026, donde la partida destinada a la reparación, mantenimiento y conservación de los edificios disminuía respecto al año anterior, 2025. Si entonces los 2,8 millones de euros ya se consideraban insuficientes, difícilmente los 2,7 millones previstos para este ejercicio pueden mejorar la situación.
Si sumamos las cantidades destinadas a reparaciones y mantenimiento con las inversiones asociadas a reposiciones y al funcionamiento de los servicios, el importe total pasa de 53 millones de euros a 51,5 millones. Por su parte, el dinero destinado al mantenimiento de las escuelas pasa de 11,3 millones a 11,5 millones de euros, un incremento del 1,6 %, inferior a la inflación y al aumento general de los presupuestos. Es evidente que no existe la reacción necesaria para hacer frente al deterioro de los edificios municipales y de los centros educativos.
Mientras tanto, en los dos últimos ejercicios, el Ayuntamiento ha registrado un superávit cercano a los 100 millones de euros.