Enfocar el centenari del títol de ciutat de L’Hospitalet com una celebració festiva és ignorar la indignitat i la inutilitat d’aquella concessió, alhora que blasmar la memòria dels qui amb els seus esforços l’han fet efectivament una ciutat. Tanmateix, pot ser una oportunitat per reflexionar sobre el nostre passat i per reivindicar un futur millor.
El proppassat dia 10 l’Ajuntament va fer una pas més cap una commemoració essencialment festiva i descontextualitzada de la concessió del títol de ciutat, ara fa 100 anys, per part del règim dictatorial d’aleshores. La Plataforma “res a celebrar; molt a reflexionar i reivindicar” vam manifestar novament, mitjançant una silenciosa exhibició de cartells, la nostra discrepància amb aquest enfocament i la nostra demanda d’actuacions alternatives.
Una primera acció a considerar seria la renúncia institucional a aquella concessió. Rebutjar un premi o retornar una condecoració és una forma clara i contundent de denunciar la indignitat del donant. En el nostre cas, la indignitat d’una monarquia dictatorial que, en particular, reprimia durament el moviment obrer d’aquí i d’arreu. De ben segur la nostra ciutadania donaria suport a aquest gest de denúncia. Més encara en uns moments en que les dretes autoritàries semblen revifar per tot. Seria un gest per mostrar públicament que l’Hospitalet s’alinea en el bàndol de la democràcia i dels drets humans.
En segon lloc, és una magnífica oportunitat per recordar i difondre la nostra història recent. Es una de les iniciatives que l’esmentada Plataforma vol desenvolupar, amb les naturals limitacions dels nostres escassos recursos. Cal explicar que al 1900 l’Hospitalet era una població rural i dispersa, d’uns quants milers d’habitants, que encara es veuria més disminuïda uns anys després per l’espoli de gairebé la meitat del seu terme municipal. Cal explicar que diverses onades immigratòries, atretes per la industrialització, han fet que hores d’ara ens acostem als 300.000 habitants, amb una saturació urbana que ens fa una de les ciutats més denses del mon. Cal explicar que els poders públics van deixar aquest creixement desmesurat en mans de la especulació immobiliària, només atenuada per la resistència de les associacions de base i les consegüents mobilitzacions ciutadanes.
D’aquesta història es deriva que el creixement quantitatiu no ha anat acompanyat, ni de bon tros, del corresponent creixement qualitatiu. Doncs, el nostre pla de futur no ha de ser continuar creixent com fins ara, sinó prioritzar la qualitat de vida de la nostra ciutadania, rectificant i fins i tot revertint les actuacions passades. L’Hospìtalet ha de créixer en verd, en equipaments, en serveis, en lleure, en transport, en neteja i en un llarg etcètera ben oposat al que ha viscut en aquests cent anys i escaig.
L’Ajuntament encara és a temps de reorientar el centenari en aquestes direccions. No volem carrosses ni banderetes, sinó reflexions i plans de futur engrescadors. Amb això aconseguiríem potser el més important: aprofitar el centenari per recosir la ciutat, per aplegar totes les forces vives en una reflexió col·lectiva sobre el passat i el futur, per integrar tots els sectors socials en un projecte compartit. En altres paraules, per autènticament FER CIUTAT.
En el pasado pleno de febrero se aprobó la plantilla de personal del Ayuntamiento de l’Hospitalet, y pudimos constatar lo que los sindicatos hace tiempo vienen denunciando: la falta de personal y mala praxis en la gestión de los recursos humanos del Ayuntamiento.
Hay muchas áreas con carencia de personal, lo que se traduce en un retraso en la tramitación de los expedientes, en un mal servicio a la ciudadanía, y en departamentos colapsados.
Los datos son reveladores: en una plantilla de 1.929 trabajadores teóricos, hay 550 vacantes.
Algunas áreas están bajo mínimos, como por ejemplo en Serveis Socials: de una plantilla teórica de 95 trabajadores sociales hay 29 vacantes. La falta de trabajadoras y trabajadores sociales es uno de los déficits más graves en nuestra ciudad, ya que tenemos una de las más altas tasas de pobreza y exclusión social del Área Metropolitana de Barcelona. En l’Hospitalet, tenemos 1 trabajador/a social por 3.183 habitantes, lejos de la ratio de 1 trabajador/a social por cada 1.700 habitantes que recomienda el Consejo General de Trabajo Social.
Con respecto a los educadores sociales, hay 29 vacantes de una plantilla de 68 personas, casi la mitad de las plazas.
La gestión del personal en las bibliotecas es otro ejemplo evidente del despropósito municipal, la falta de trabajadores ha provocado que el jueves 13 de marzo, se haya tenido que cerrar puntualmente la biblioteca de la Florida, y el sábado, día 16, suceda lo mismo en la de la Plaza Europa; situaciones que seguirán repitiéndose mientras el consistorio no de solución.
Ello se traduce en una sobrecarga de trabajo, en una plantilla desbordada y desmotivada en un área que no es que necesite cubrir las vacantes, sino que además requiere una ampliación urgente de los profesionales que atienden a los ciudadanos.
Y lo mismo sucede de la Guardia Urbana: de una plantilla teórica de 443 agentes, hay 99 vacantes. Esta es una de las causas (aunque no la única) que agrava el problema de inseguridad que padecemos los ciudadanos de l’Hospitalet.
Tenemos una Guardia Urbana desmotivada, maltratada por el equipo de gobierno del PSC, que sufre una constante perdida de efectivos por la marcha de profesionales a otros ayuntamientos donde tienen mejores condiciones de trabajo y están más valorados.
No solo desde el Partido Popular hemos denunciado esta situación: como es lógico, los sindicatos también llevan tiempo manifestando la mala praxis en la contratación. UGT denuncia “la falta de personal, sobrecarga, “ñapas” y estrés de los trabajadores municipales”. CCOO ha denunciado “la falta de personal generalizada en RRHH, regidorías, cultura, educación, servicios sociales y Guardia Urbana”.
Y es que el problema es grave: en todo el Ayuntamiento hay 62 plazas vacantes de administrativos, 113 de auxiliares y 26 de subalternos. Esta falta de previsión y la mala gestión en la cobertura de las vacantes está afectando gravemente no solo a la calidad y eficiencia de los servicios municipales, sino también a la ejecución de proyectos e inversiones clave para el municipio.
Un ejemplo claro es la tramitación de las subvenciones Next Generation. La falta de personal, unida a la desidia y dejadez del PSC, supuso la pérdida de 3.202.000 euros de subvenciones Next Generation.
En septiembre de 2022, el Ayuntamiento solicitó la subvención para la reforma de diversas calles para mejorar la movilidad sostenible y la reforma de las escaleras mecánicas del metro de Santa Eulalia. Estas ayudas se adjudicaron en el BOE de julio de 2023. Sin embargo, no fue hasta cinco meses más tarde que el Ayuntamiento aceptó estas ayudas, y volvieron a dejar pasar cuatro meses para la aprobación de la contratación y apertura del proceso de licitación.
Es decir, desde que a este Ayuntamiento se le concedió la subvención hasta que abrió el proceso licitatorio, pasaron nueve meses que hicieron imposible cumplir con la fecha tope de ejecución de los proyectos subvencionados (31 de diciembre de 2024). En consecuencia, el Ayuntamiento se vio obligado a asumir estos proyectos con fondos propios en lugar de con fondos europeos.
Otro de los aspectos a destacar es la proliferación de comisiones de servicio internas, “a la carta” en la que se nombra a una persona que luego consolida ese puesto. Como ha denunciado CCOO, es vergonzoso que estos procesos de comisiones de servicio se resuelvan en menos de tres meses, mientras que las convocatorias de bolsas de urgencia se eternizan.
Es lamentable la premura que hay para cubrir a dedo las plazas de directores, o asesores o altos cargos, que se convocan y se cubren rápidamente. Todo lo contrario sucede con las convocatorias de ordenanzas, auxiliares o agentes de Guardia Urbana.
En definitiva, vemos un gobierno municipal con unas prioridades equivocadas en la gestión de los recursos humanos, puesto que está más pendiente de dar cobertura a la convocatoria de plazas de altos cargos, que de hacerlo en la plantilla que realmente da servicio a los vecinos de la ciudad: trabajadores sociales, educadores, bibliotecarios, o Guardia Urbana, entre otros muchos ejemplos.
Acabo de salir de una reunión de expertos. De una “taula” del Ayuntamiento de l’Hospitalet, mi amada ciudad. Estoy indignado. Por la ventana, desde mi caja de cristal, veo las Urgencias del Hospital de Bellvitge y del mundo. Mientras pienso en mi ciudad, conecto las noticias y reiteran que setenta y tres millones de ciudadanos han votado a favor de un individuo sospechoso de ser un pseudo fascista que cuestiona los derechos humanos de millones de seres humanos.
Aunque parezca que no tenga nada que ver, me preocupa que durante cuarenta y cinco años gobierne el mismo partido en mi ciudad. La situación política de EEUU no es igual que la de l’Hospitalet. Siempre he defendido que los votantes tienen sus razones y reitero mi respeto a la democracia. No la considero igual porque la degradación política que nos llega de América está ya consolidada y es de una incongruencia política y social de dimensiones abismales.
Volviendo a l’Hospitalet, me preocupa la impasibilidad de los ciudadanos frente a la política, pero me preocupa mucho más la indiferencia o la prepotencia de los que la gobiernan. En la puerta del edificio consistorial es como si hubieran instalado una cortina invisible que impide considerar el Ayuntamiento como la casa de todos. En los bares crece la tesis: “todos los políticos son iguales”. Los grupos políticos te escuchan como posibles clientes y, mientras tanto, la extrema derecha aprovecha perfectamente la apatía y la indiferencia de la gente por la política.
Sueño que l’Hospitalet continúe siendo la ciudad acogedora con los nuevos ciudadanos que día a día configuran el nuevo vecindario. Hay mucho trabajo para explicar qué hacer con el nuevo l’Hospitalet del siglo XXI. Quizás es por la edad, pero me gusta compartir con gente crítica, la inocencia de la utopía.
Como decía Lenin “qué hacer” contra la distopía, contra el absurdo de una sociedad que camina hacia lo contrario de la justicia social. Pensar en global y actuar localmente. Sin saber muy bien por qué empiezo a escribir esta reflexión: la probabilidad de que una persona determinada, incluido yo, sea estúpida, es independiente de cualquier otra característica de la misma persona. Sinceramente, creo que la estupidez es tan humana como la sabiduría. Se puede ser iluso o incauto, reflexivo o inteligente, cabrón o malvado y, finalmente, se puede ser bobo o estúpido.
Las cuatro categorías son susceptibles de emerger en el mismo individuo en diferentes momentos de su vida. Son la cara y la cruz de la misma moneda. La estupidez es directamente proporcional a la incapacidad y a la falta de voluntad de mantener la nitidez del espejo donde nos vamos mirando cada día de nuestra vida. Me resisto a la tesis: hay seres que nacen y mueren estúpidos. La evolución se centra bajo mi punto de vista en ir intentando minimizar, al máximo posible, la estupidez. A veces, la lentitud se hace desesperante pero no es nada frente a la inmensidad del tiempo.
Los humanos vemos, fácilmente, “la mota en el ojo ajeno, y no vemos la viga, en el propio”. El viejo proverbio bíblico de San Mateo es una antiquísima lección/acción que las personas vamos repitiendo durante el transcurso de nuestra historia. El relato de los siete pecados capitales es sugerente para creer que la estupidez podría ampliarlos a ocho. Es cierto que la soberbia cruza todos los siguientes. Antes decíamos pecado y ahora creo que hemos evolucionado y decimos, actitudes o comportamientos.
Considero esencial contextualizar el entorno para pensar en los aspectos estúpidos de los comportamientos humanos de nuestros días. Reiteradas veces me cuesta entender, por qué un gran número de conciudadanos en Occidente y sobre todo en mi ciudad, eligen opciones económicas, políticas y sociales que marcan la tendencia precisamente hacia la debilidad y el riesgo de pérdida de derechos humanos, que son básicos.
La Salud y la Educación son esenciales, hay otros derechos opcionales importantes como el divorcio, el aborto o el derecho a elegir tu sexualidad entre muchos más. Uno de los más trascendentes es el de la igualdad de género. Parece como si hubiera sido fácil. Esos derechos parecían banales y utópicos, pero hoy, en Occidente, están irradiados en la mayoría de la sociedad. Derechos que han costado sangre sudor y lágrimas.
Me inquieta y por ello me atrevo a hablar del aumento de la estupidez, el aumento del desprecio a la democracia y, sobre todo, la intransigencia y la fragmentación de lo que llamamos —para entendernos— la izquierda a la izquierda del partido socialdemócrata.
Las diferencias entre ideologías creíamos que habían superado el riesgo de perder la democracia. No es así. La pseudo dictadura tanto política como económica de la democracia capitalista, limita los derechos básicos, los individuales y los colectivos. Los medios actúan con características gobbelianas. Una mentira repetida mil veces se convierte en una gran verdad.
Me llamaron la atención y comparto, varias reflexiones de sendos pensadores. Einstein decía: “hay dos cosas infinitas: una es el universo y la otra la estupidez humana”. Borges pensaba que “las tiranías aumentan la estupidez”, y otro decía: “Son más peligrosos los estúpidos que los malvados”.
Uno de los aspectos que más me han llamado la atención a lo largo de mi vida ha sido la reiterada evidencia de la utilización del currículum académico para enmascarar la estupidez. Si observamos el mundo, está gestionado generalmente por individuos formados en prestigiosas universidades llenas de luz y sabiduría. Es muy excepcional que un individuo inteligente y sin formación académica, llegue a tener reconocimiento para ser el que decida y proponga estrategias políticas o económicas.
Hoy tenemos en las presidencias de países poderosos a individuos indiscutiblemente muy bien formados, pero radicalmente estúpidos. Es muy grave, pero lo más grave es que están elegidos aparentemente a través de un ejercicio democrático; aunque la democracia sea de dudosa calidad, es democracia. Las votaciones son públicas. No me imagino un fraude colectivo, parece ficción, pero con la IA un día quizás podría llegar a ser posible. Lo evidente del siglo XXI será la tendencia de las próximas opciones políticas de un indiscutible retroceso en libertades individuales y colectivas.
Solo las de los poderosos serán mayores. Aunque parezca un contrasentido, los débiles, los esclavos, son los que consolidan al poder económico para retroceder y despreciar avances que ineludiblemente se volverán a reivindicar en el futuro.
Los avances son dos pasos adelante y uno atrás. Es una indiscutible actitud o comportamiento social estúpido. Estamos en el paso atrás. Manifiestamente estúpido e inexorablemente humano. Así es la evolución. ¿Igual será verdad el proverbio, que un tonto echa a perder a un pueblo? ¿O es una estupidez?
Un moment del Ple que va aprovar els pressupostos de l’Hospitalet.
ANTONI GARCIA
Els pressupostos municipals són una eina fonamental per gestionar els recursos públics. Decidir com es distribueixen aquests recursos, establir prioritats i planificar les inversions és una responsabilitat clau dels governs locals, amb un impacte directe en la vida dels ciutadans.
En aquest context, el nou alcalde de l’Hospitalet, David Quirós, ha assolit un objectiu important per al desenvolupament de la ciutat: aprovar els pressupostos municipals més elevats de la seva història, amb un total de 352 milions d’euros, congelant la taxa de l’IBI i deixant enrere l’acord d’augment del 3% d’aquest impost municipal que la seva predecessora havia pactat amb Esquerra l’anterior exercici.
Aquest èxit, aconseguit gràcies al pacte amb els Comuns, representa un avanç significatiu en la gestió de Quirós i reflecteix el compromís d’iniciar una nova etapa a l’Hospitalet, garantint que es destinin més recursos a projectes que beneficiïn la comunitat, millorin els serveis públics i impulsin noves inversions en àrees clau com l’habitatge, la neteja i la millora i dignificació dels barris.
Una de les mesures més destacades d’aquests pressupostos és la incorporació d’una reivindicació històrica de diverses organitzacions socials i polítiques que, en l’actual context de crisi de l’habitatge, adquireix encara més rellevància com és l’increment de la partida destinada a la compra d’habitatges per al parc públic, amb un pressupost inicial de 16 milions d’euros, dels quals gairebé 7 milions es destinaran a l’adquisició d’habitatges de lloguer social.
Aquesta mesura està vinculada a una altra iniciativa que serà un dels pilars centrals de la transformació de la ciutat: la rehabilitació d’habitatges en el marc del nou pla integral de reforma i millora dels barris del Samontà, a la zona nord del municipi. L’objectiu és començar a fer front a la rehabilitació d’un parc envellit d’edificis residencials construïts durant les dècades dels 60 i 70, molts dels quals requereixen una reforma urgent. Es calcula que a la ciutat hi ha 50.000 habitatges amb mancances d’accessibilitat, dels quals prop de 4.000 necessiten una reforma immediata.
Si a aquesta ambiciosa proposta li sumem altres partides pressupostàries, com l’augment de la despesa en serveis socials —essencial per implementar un nou model llargament reivindicat per les entitats, amb l’objectiu de respondre adequadament a l’emergència social—, l’increment del pressupost destinat a la neteja —que facilitarà la modernització de la flota de vehicles i maquinària per millorar la neteja dels barris—, i altres inversions en espais públics, com la reforma del Parc de l’Alhambra, la millora de les instal·lacions esportives, de l’accés al riu Llobregat, la renovació de l’enllumenat públic, o la reforma dels mercats municipals, començant pel Mercat del Collblanc, així com el pla d’ombres i confort climàtic als equipaments educatius o la preservació i divulgació del patrimoni històric, entre altres actuacions podem concloure que aquests són uns bons pressupostos per als ciutadans de l’Hospitalet.
Quirós ha superat el primer desafiament amb l’aprovació dels pressupostos municipals, posant les bases del seu projecte de ciutat. L’èxit de la seva gestió dependrà de la capacitat d’executar les accions previstes. Crear marcs de col·laboració amb les altres Administracions i construir acords, així com sinergies amb les diferents entitats, el teixit associatiu i altres organitzacions polítiques de progrés, més enllà de les legítimes diferències ideològiques, serà també una tasca clau per a l’alcalde per impulsar un projecte de ciutat àmpliament compartit que fomenti una nova transformació centrada en les persones i que doni resposta als reptes socials, econòmics i ambientals del segle XXI, amb l’objectiu de millorar la qualitat de vida dels ciutadans, la millora dels barris, carrers i places, i el sentiment de pertinença a la nostra ciutat.
Hi ha dates que són oportunitats. N’hi ha que ens conviden a mirar enrere per recordar el passat i n’hi ha que ens animen a mirar endavant i proposar-nos reptes per encarar el futur. De totes, el duet format pel dia de cap d’any i el primer dia de gener és la data oportunitat més universal.
Enguany, la xifra ‘2025’ del nou any hi afegeix solemnitat i commemoració. D’una banda és una xifra matemàticament perfecta, un any quadrat (452=2025), i de l’altra, és una xifra rodona, una bona data per reivindicar que, a l’Hospitalet, ‘2025’ es pot escriure amb lletres perquè hi ha molt a celebrar.
Commemorar és fer memòria.
La vila transformada
El gener de 2001, tot just iniciat el segle XXI, s’hi van fer a la ciutat les jornades El segle XX a debat. L’Hospitalet, 75 anys de ciutat, organitzades pel Centre d’Estudis de l’Hospitalet i l’Arxiu Municipal. Es va aprofitar la commemoració dels setanta cinc anys de la concessió del títol de ciutat a l’Hospitalet per, en paraules dels organitzadors, “revisar el conjunt del segle XX d’un l’Hospitalet que ha traspassat la frontera del segle XXI sense assemblar-se gens al de cent anys abans”.
Les ponències van girar al voltant de tres àmbits: les transformacions econòmiques i urbanístiques, els canvis en l’estructura política i social i, finalment, la interculturalitat i els processos de creació d’identitats. Van participar sociòlegs, antropòlegs, historiadors, geògrafs, economistes, urbanistes, i gairebé 300 persones inscrites.
Les jornades El segle XX a debat. L’Hospitalet, 75 anys de ciutat[1] va ser un èxit, gràcies a la participació, a la qualitat de les ponències i a les reflexions generades als debats. El que portem de segle XXI ens mostra que l’evolució del món i, de retruc, de la nostra ciutat, segueix en un estat accelerat de transformació continua. Els avenços tecnològics, els moviments demogràfics i els canvis de l’economia multipliquen els reptes que la política ha de resoldre, i de moment no se’n surt. Les aportacions del pensament i la reflexió són més necessàries que mai.
Tant de bo el gener de 2026 es pogués debatre i aprendre sobre les transformacions de l’Hospitalet dels primers 25 anys de segle XXI amb el rigor, la participació i la transversalitat amb què aquelles jornades van analitzar el segle XX a la nostra ciutat.
Fer memòria és aprendre.
La ciutat transformadora
Les Festes de Primavera 2025 celebraran els 100 anys del títol de ciutat de L’Hospitalet, ha anunciat la tinenta d’alcaldia de Ciutat Transformadora en declaracions al programa Taquilla Inversa de L’H Digital[2].
És un lligam curiós perquè, en realitat, el títol de ciutat de 1925 no va transformar en res la vida de la ciutat, ni va millorar en res la vida dels seus habitants, tot el contrari del que va suposar la creació de les Festes de Primavera, una decisió que sí va ser transformadora.
Les Festes de Primavera van néixer l’any 1980 amb una clara vocació de fer ciutat, van ser creades amb la voluntat de transformar el calendari festiu de la ciutat (en el què només hi havia les festes majors dels barris) al servei de l’autoestima col·lectiva i la creació d’identitat com a ciutat. Es va triar organitzar-les al voltant de la diada de Sant Jordi, la festa del llibre, l’exemple més clar de participació ciutadana, tradició popular i celebració de la cultura.
La cultura transforma. Arrelar-se és un encert, sempre.
Els llibres són la clau
El segle XVIII, James Lackington, conegut com el ‘llibreter sabater’ pel seu anterior ofici, va regentar la llibreria The Temple of the Muses de Londres i va transformar el món de les llibreries amb diverses innovacions que afavorien l’accés a la lectura de la possible clientela. Aquesta era la seva premissa:
“Els llibres són la clau del coneixement, de la raó i de la felicitat, i qualsevol persona ha de tenir dret d’accedir-hi a preus assequibles, sense importar el seu nivell econòmic, la seva classe social o el seu sexe”.
L’any 1994, el primer manifest de la UNESCO sobre la biblioteca pública incideix en la idea de servei públic i accès universal al coneixement, la raó i la felicitat:
“Per assolir el seus objectius, la biblioteca pública ha de ser d’accés fàcil, i les portes han d’estar obertes a tots els membres de la comunitat, sense distinció de raça, de color, de nacionalitat, d’edat, de sexe, de religió, de llengua, de situació social ni de nivell d’instrucció”.
A l’Hospitalet, al llarg dels anys, diverses iniciatives i projectes, públics i privats, han posat la paraula, els llibres i la lectura al centre. L’objectiu: col·laborar al coneixement, la raó i la felicitat de tothom.
“El contrari de la paraula no és el silenci, sinó la violència”[3].
L’Hospitalet, múltiples aniversaris de lletres
Dos mil vint-i-cinc és una oportunitat.
És un bon any per recordar aniversaris de lletres amb números rodons -25, 50, 75, 100, 150, 40, 20, 5- que, quan pensem en commemoracions, són especials. Aquests números però, en realitat són una excusa per explicar històries de lletres, de gent nascuda -viscuda o treballada- a l’Hospitalet, entusiasta de la paraula i coneixedora de la seva força.
25 anys de la Biblioteca Central Tecla Sala. Sens dubte és l’aniversari més rellevant. La inauguració de la biblioteca Tecla Sala, el 17 de desembre de l’any 2000, fou un fet cabdal per dos motius: d’una banda, recuperà un valuós patrimoni històric de la ciutat, i de l’altra banda, certificà l’èxit del Pla Municipal de Biblioteques aprovat l’any 1997, un pla elaborat per la cap de biblioteques, Nelly Peydró, per dotar l’Hospitalet d’una ambiciosa xarxa de biblioteques que pogués donar servei de proximitat a tots els districtes de la ciutat. L’Hospitalet fou el primer municipi de Catalunya a tenir un pla de biblioteques aprovat al ple municipal.
50 anys de laLlibreria La Florida. L’aniversari més valent i compromès. El dia de Sant Jordi de 1975 va obrir portes la llibreria La Florida, la primera llibreria de llibres i amb vocació de dinamització cultural que es va obrir a la ciutat als anys 70. Era el final del franquisme, i en aquell moment els llibres i la cultura eren especialment importants per l’educació i el coneixement de la població, i els feixistes ho sabien. Entre 1971 i 1976 va haver unes 200 llibreries atacades per grups d’extrema dreta amb total impunitat. En aquest context van néixer tres llibreries[4] a l’Hospitalet: La Florida, la llibreria Catalunya a Santa Eulàlia i Els Pins al Centre.
75 anys de la Biblioteca de La Caixa. L’any 1950 es va inaugurar la biblioteca de La Caixa al carrer Baró de Maldà. Fou la primera biblioteca oberta des de l’any 1932, en plena República, quan Francesc Macià inaugurà el primer centre de lectura pública a l’Hospitalet, i que va ser tancat poc després d’acabada la guerra civil.
100 anys del naixement de Francesc Candel. La celebració més entranyable és la del centenari de Paco Candel, nascut al Rincón de Ademúz valencià el 31 de maig de 1925. Candel va ser el narrador de la nostra perifèria, dels marges on la ciutat va canviar el seu nom. D’altra banda, també va ser el primer regidor de cultura de l’Hospitalet de la nova etapa democràtica. Del seu pas per la política municipal hospitalenca va néixer la novel·la Un ayuntamiento llamado Ellos.
150 anys de la primera biblioteca frustrada. La commemoració més trista. La proclamació de la primera República espanyola l’any 1873 va facilitar, entre altres coses, la concessió de noves i nombroses biblioteques públiques. El diputat Josep Rubau Donadeu, escollit pel Districte de Sant Feliu (al qual pertanyia l’Hospitalet), va aconseguir per la nostra ciutat una d’aquestes biblioteques, i així es va anunciar l’any 1874. Malauradament, la biblioteca no es va arribar a fer, s’hagués obert l’any següent si no s’hagués produït el cop d’estat de Pavía contra la república.
40 anys de la Sala Mossèn Homar. Una commemoració justa i necessària. El mes de març de 1985 es va inaugurar la Sala Mossèn Homar a la Biblioteca Can Sumarro. Josep Homar i Duran fou, a banda de mossèn i rector de la parròquia de Santa Eulàlia de Mèrida, un apassionat dels llibres, col·leccionista, bibliòfil i un lector en veu alta excepcional. El seu fons bibliogràfic fou un dels més importants de Catalunya i, des de 1963, la planta baixa de l’ajuntament va acollir una biblioteca amb el nom i el fons de Mossèn Homar. La inauguració de la Sala Mossèn Homar dins la biblioteca de Can Sumarro feia justícia a la figura singular de Josep Homar, el bibliòfil que va exercir de mossèn però també d’hospitalenc els darrers 19 anys de la seva vida. Recordar-lo és just i necessari.
20 anys de la ‘La biblioteca, el cor de l’escola’. Celebrar aquest aniversari és encara més just i més necessari. La feina de mestres i educadors per fer descobrir el plaer de la lectura és fonamental i en Jaume Centelles és un dels mestres que més s’hi ha dedicat, i amb èxit. L’any 2005 va publicar el llibre La biblioteca, el cor de l’escola, guanyador del Premi Rosa Sensat de Pedagogia. El llibre recull l’experiència de la biblioteca de l’escola Sant Josep el Pi de l’Hospitalet i deixa constància que és possible convertir la biblioteca escolar en un espai acollidor i central que faci bategar tota l’escola. Vint anys després, moltes biblioteques escolars han desaparegut o malviuen per falta de recursos de l’administració educativa, reivindicar la seva importància és del tot necessari.
5 anys de l’Espai Llavors. El més inesperat i agosarat. El mes de desembre de l’any 2020, l’any de la pandèmia, es va inaugurar l’Espai Llavors al barri de Collblanc, una llibreria cooperativa especialitzada en editorials independents i llibre crític que, al mateix temps, es reivindica com a llibreria de barri. Tenen una especial cura en la tria de llibres que fomenten la justícia social, la diversitat, el respecte pel medi ambient, el feminisme i els valors comunitaris.
“La lectura és una de les pràctiques de la resistència”.[5]
Fer memòria. Història del llibre a l’Hospitalet
El llistat de les històries de llibres i ciutat que aquest 2025 celebren aniversaris rodons ens deixa sobre la taula un repte inajornable i evident: escriure la “Història del llibre a l’Hospitalet”. Una història que expliqui la ciutat fent memòria de la història de les biblioteques de l’Hospitalet, de les llibreries, de les editorials, dels bibliòfils, de la festa del llibre,…
Hi ha dates que són oportunitats i no es poden deixar perdre. Commemorar és fer memòria i fer memòria és aprendre, també sobre nosaltres.
[1] Les ponències i els debats, així com el contingut dels seminaris previs, han quedat recollits a Quaderns d’estudi 17. El segle XX a debat. Jornades l’Hospitalet. 75 anys de ciutat. Centre d’Estudis de l’Hospitalet, 2001. Consultable a: https://raco.cat/index.php/QuadernsCELH/issue/view/15545
José María García (vecino cabreado) No hace mucho l’Estaca publicó un artículo denunciando cómo hacía cosa de un mes, un camión de la empresa que recoge la basura de la ciudad chocó con un árbol en la avenida del Carrilet y como consecuencia de ello hubo unos desperfectos en la vía pública y en la acera y quedó una papelera torcida, consecuencias muy fáciles de solucionar que el Ayuntamiento no había llevado a cabo todavía. Este artículo generó en redes sociales varios comentarios. Algunos decían que comunicándolo al Ayuntamiento a través de una app que tienen para comunicar desperfectos en la vía pública hacían caso y se solucionaban, otros muchos en cambio, decían que las quejas que se efectúan a través de la app tienen el mismo recorrido nulo que cuando se efectúan a través de cualquier otra comunicación clásica al Ayuntamiento. En cualquier caso, ¿es adecuado que el Ayuntamiento de l’Hospitalet esté haciendo esfuerzos, al menos publicitarios, en disminuir la brecha digital entre la ciudadanía y contradictoriamente, venda un contacto más rápido y eficaz a través de nuevas tecnologías como es esta app? ¿Qué pasa entonces con los que no cuentan con teléfonos inteligentes, con los que la antigüedad de nuestros teléfonos no nos permite cargar más app, o simplemente con los que no nos queremos pasar la vida comunicando el innumerable número de desperfectos de las calles de la ciudad, que es el mismo Ayuntamiento el que tendría que detectar y resolver? En la batería de contenedores que tengo cerca de mi casa y donde tiro la basura habitualmente, dos de ellos están en un estado lamentable desde hace semanas —y me quedo corto— y no se cambian. El de cartón está en un estado lamentable, aunque se puede utilizar, pero uno de los dos que se utilizan para el resto no se puede abrir. En la foto se ve que, con el aire de estos días, se volcó por no tener peso y el otro que queda, se llena en exceso. Si ni siquiera la empresa que hay contratada para la limpieza de la vía pública soluciona sus propios desperfectos ¿lo tenemos que hacer los ciudadanos? Esta misma empresa que lleva mostrando muchas deficiencias en cuanto al servicio de limpieza de la ciudad, ¿cómo puede ser la misma que va a seguir estando encargada en la próxima contrata que se ha negociado para la limpieza de la ciudad? Si los méritos que ha mostrado y demostrado esta empresa no es dar un buen servicio eficaz de limpieza, las razones para continuar dando este servicio no pueden explicarse más que por sospechas sobre otros intereses que no están nada claros. Habrá que pedir a los Reyes Magos, a punto de llegar, una ciudad más amable y con políticos honestos, sensatos, coherentes y que estén a la altura de las circunstancias, pues los que se mantienen con David Quirós de alcalde, incluido él, además de ser casi todos los mismos que estaban en los tiempos de Núria Marín de alcaldesa y demostrar su ineptitud por la lamentable situación en que están dejando la ciudad, ya llevan el tiempo suficiente en sus cargos como para que se vislumbre que no van a traer cambios sustanciales.
ENRIC ROLDAN BERMEJO (Participant a l’Espai de Ciutadania com persona vinculada al Casalet)
Va ser durant el 2013 quan algunes Entitats de l’Hospitalet van decidir crear un espai de relació, de coordinació per intentar unir esforços per contribuir a fer possible una ciutat millor. Estàvem en un “context d’agressió permanent als pilars que sustentaven el nostre incipient Estat del Benestar que tant d’esforç i temps havien costat construir; en un moment en què la brutal crisi econòmica —que havia estat provocada pels interessos especulatius dels bancs i operadors financers— posava en risc que milers de persones de la nostra Ciutat quedessin excloses del sistema; en què les desigualtats augmentaven de manera insostenible; és des del municipi on es fan paleses, de manera més pròxima, totes aquestes conseqüències de la crisi. I és des del municipi, el lloc millor per tractar de fer-hi front a aquestes situacions. És per aquest motiu que creiem necessària la creació d’un Espai que serveixi com a instrument per que la societat civil de L’Hospitalet pugui defensar els valors bàsics com els que avui dia corren perill: …elements com ara l’Estat del Benestar, les llibertats civils, el municipalisme, o l’identitat pròpia i diferenciada de la ciutat de L’Hospitalet. És a dir, el plantejament d’una ciutat sostenible en termes mediambientals, cívica, compromesa, solidària, etc. Això vol ser, Espai de Ciutadania, un espai on fomentar l’intercanviï d’iniciatives i recursos entre el teixit associatiu de la ciutat, i també els ciutadans compromesos que ho desitgin, que vagin encaminats a defensar i posar en pràctica els valors anteriorment citats. Aquesta proposta vol esdevenir un instrument… · Per la defensa de tot d’allò que mes afecta a la vida quotidiana dels ciutadans de L’Hospitalet: Sanitat, Ensenyament, Atenció Social, Treball, Habitatge, etc. És a dir, el que anomenem Estat del Benestar. · Per la defensa del municipalisme com el millor instrument per una política de proximitat. · Un instrument positiu per a la realització de propostes que tendeixin a aconseguir un reforçament de la identitat de Ciutat, i la millora del model de Ciutat de Progrés que volem; sostenible, solidària, educadora, inclusiva, respectuosa, tolerant i cívica, etc. · També un instrument per la col·laboració i reforçament de l’associacionisme i l’esperit cívic, crític i compromès dels ciutadans de L’Hospitalet. Un Espai integrat per: · Entitats de caràcter transversal · Coordinadores d’entitats · Plataformes de temes generals – (Sanitat, Ensenyament, Desnonaments, etc.) · Ciutadans compromesos. En definitiva, es pretén crear un Espai de trobada de les entitats de la ciutat, on puguin treballar de forma coordinada amb uns objectius específics, sumant esforços, recursos i iniciatives, per acabar esdevenint una eina de defensa dels valors que es reivindiquen, i que avui dia sentim amenaçats. ESPAI DE CIUTADANIA
Aquest era el preàmbul del Manifest que el 2013 van signar les tretze Entitats, fundacions, associacions, coordinadores i comissions diverses de l’Hospitalet van donar el seu suport (Tres Quarts per Cinc Quarts; Centre d’Estudis de l’H; Fundació Akwaba; El Casalet; Esplai la Florida; Taller Pubilla Kasas; A.E. Itaca; Plàudite Teatre; Creu Roja de l’H; Coordinadora d’Entitats Collblanc – La Torrassa; Associació d’Estudiants de l’H; Tro-Entitats de Foc de l’H; Comissió de Pensionistes de l’H.).
Aquest manifest en les seves últimes línies deia : “volem fer sentir la nostra veu preocupada i indignada i exigim un canvi radical en las polítiques que ens han portat a aquesta situació… I ens comprometem, des de la ciutadania, a seguir treballant per una societat mes justa i per una democràcia de qualitat”. Des de llavors s’han anat incorporant noves Entitats de diversos àmbits (social, esportiu, educatives, cultural, salut, lleure, artístic, informatiu, empresarial, religiós, sindical….) augmentant d’aquesta forma la diversitat de l’Espai de Ciutadania. A data d’avui, són 54 les entitats que formen part d’aquest Espai.
Recordem que el 2013 estàvem patint les conseqüències de la crisi econòmica, financera… amb les mesures d’austeritat que van dictar els governs del món capitalista per superar-la amb les greus conseqüències per a la majoria de la població…. les desigualtats entre classes (existeixen encara que en el relat dominant es digui el contrari…) no van parar d’augmentar, vèncer-les hauria de ser la primera prioritat de qualsevol govern honrat, respectuós amb les persones, sobretot amb les més necessitades. També l’administració més propera a la ciutadania, els ajuntaments, van patir la seva capacitat per tirar endavant projectes degut a l’aprovació de la llei de racionalització i sostenibilitat de l’administració local (LRSAL) aprovada el mateix 2013…
Sense cap dubte la raó principal del perquè l’Espai de Ciutadania continua existint, continua fent propostes, prenent iniciatives, ha estat que des del primer moment totes les entitats participants han buscat allò que ens uneix no allò que ens diferencia, buscant el consens, cercant l’acord.
A l’any següent de la creació de l’Espai de Ciutadania i a petició de Creu Roja es va organitzar la Primera Setmana de la Solidaritat degut a una de les conseqüències de la crisi econòmica que s’estava patint: l’escassetat d’aliments que afectava a moltes famílies amb moltes necessitats i que no les arribaven. La Setmana de la Solidaritat pretenia cobrir una mica aquesta necessitat bàsica però sobretot el que pretenia era que la ciutadania tingués consciència de la situació precària de moltes persones… durant dos anys més es va fer la Setmana de la Solidaritat dedicada a la mateixa temàtica. A partir de 2016 es van dedicar a altres temes que també calia que la gent de la nostra ciutat tingués consciència. La primera d’aquestes es va dedicar a les Persones Refugiades, sobretot per contrarestar el discurs de molts que es negaven a acollir a persones que fugien dels seus països, així com per criticar l’acord vergonyós que la Unió Europea havia signat amb Turquia per evitar l’arribada de persones de països com Síria, Afganistan… Paral·lelament, l’Espai de Ciutadania va organitzar, i continua fent-lo, unes concentracions mensuals, cada últim dilluns de mes, davant de l’Acollidora, per reivindicar el dret de les persones que fugen dels seus països on la seva vida és insostenible. Recordem a cada concentració el que diu l’article 14 de la Declaració de Drets Humans: “En cas de persecució, tota persona té dret a cercar asil en altres països i a beneficiar-se’n”.
Comptem amb la col·laboració de joves de l’EMMCA, una de les millors “coses” que tenim a la nostra ciutat, amb persones d’Entitats que elaboren els Manifestos que es llegeixen en cada concentració i amb persones que fan lectura del Poema “Podries” de Joana Raspall , proposta que va sorgir del nostre company Eloi Moliner Cortés. Posteriorment, les Setmanes de la Solidaritat s’han dedicat a posicionar-se contra la violència masclista, a favor de la gent gran, a la salut mental i, aquesta última, a l’Emergència Climàtica…
Vull destacar una altra de les qualitats que han tingut i tenen les Entitats que formen part de l’Espai de Ciutadania: la Persistència. Moltes de les propostes, acords, iniciatives que han sorgit, s’han trobat amb més d’un entrebanc; menciono alguns com l’aconseguir que les “paraules” als Plens Municipals, no es deixessin per al final, donant la imatge de que en lloc de potenciar la participació es castigué , a vegades les preguntes es podien fer a quarts d’onze de la nit…. des de fa uns anys es fan molt més a prop del principi del Ple Municipal, així com aconseguir que les Taules Sectorials es poguessin fer de forma telemàtica durant la pandèmia de la Covid o modificar resolucions de l’Ajuntament fent que el Gerent eliminés algunes exigències excessives per a les Entitats, i tot això, gràcies al suport de la Sindicatura de Greuges de la nostra ciutat.
L’Espai de Ciutadania ha contribuït de forma clara a la constitució de les Taules Sectorials del Consell de Ciutat pensant que serveixen per tirar endavant propostes i iniciatives que suposen una millora pel funcionament de la nostra ciutat. Hem col·laborat amb la Taula Sectorial de Drets de la Ciutadania i amb l’equip tècnic de Participació per fer possible els dos Congressos d’Entitats que s’han fet a l’Hospitalet durant l’any 2018 i 2022. L’Oficina d’Entitats i el Mapa d’Entitats podem dir que són fruit d’haver fer el primer Congrés. Persistents, perquè sabem que tot costa molt en aquesta ciutat, hem de lluitar amb una excessiva burocràcia que dificulta la feina de les Entitats de la ciutat, burocràcia que no permet fer allò que l’Administració hauria de ser : “Facilitadora”, per fer fàcil la vida de les Entitats i de les persones de l’Hospitalet i fàcil per poder accedir-hi. Malgrat tot això, l’Espai de Ciutadania té una manera de fer caracteritzada per una barreja d’exigència, de reivindicació i de col·laboració amb l’Administració, que no sempre resulta fàcil de gestionar i de ser entesa. Una prova d’aquesta manera d’actuar ha estat la participació de forma molt activa en el Pacte de Ciutat de novembre de 2020, en plena pandèmia de la Covid 19.
Tot el que us he dit fins ara ha estat com una mena d’excusa per felicitar a l’Espai de Ciutadania, per felicitar-nos a totes les Entitats i Persones que formen part, per la seva existència, per la seva continuïtat, per la seva persistència durant aquests 10 + 1 anys… Podem sentir-nos contentes i contents de la feina que hem fet fins ara, malgrat que segur tenim marge de millora, i que la feina que tenim per endavant és gran i feixuga.
No voldria deixar de dir que hauria d’haver un reconeixement clar del valor que tenen les Entitats de l’Hospitalet. Us podeu imaginar si, de cop i volta, d’un dia per l’altra, les Entitats de la ciutat deixessin de funcionar? No cal que es faci gaire esforç per arribar a la conclusió de que la nostra ciutat seria, sense cap dubte, pitjor, menys complerta, menys acollidora, menys activa, menys solidària, menys respectuosa.
I ara tenim per davant saber què podem fer per fer front a les diverses emergències que tenim a la nostra ciutat: L’Emergència Social , amb la de l’Habitatge i l’empadronament de tothom que viu a l’Hospitalet com temes prioritaris. L’Emergència Climàtica que patint amb períodes de sequera i temperatures elevades cada vegada més llargs o de tràgiques inundacions i l’Emergència Educacional amb la necessitat urgent de noves escoles i un Institut per escolaritzar a totes les criatures i joves en bones condicions amb espais i ràtios adequades.
Una vegada més FELICITATS i continuem intentant millorar l’Hospitalet, millorant la vida de les persones que hi viuen.
Per concloure, vull recordar a dues persones que van format part de l’Espai de Ciutadania i que la mort se’ls va dur massa d’hora. Un, l’Eloy Moliner Cortés, que va ser uns dels impulsors més decisius d’aquest Espai, formava part de Tres Quarts per Cinc Quarts i de Creu Roja. L’altre, l’Eugeni Cea Estrada que va participar molt activament des de la seva Entitat Assat 50 a l’Espai de Ciutadania.
I un desig tant de bo es puguin incorporar més Entitats a l’Espai de Ciutadania, resultaria més fàcil aconseguir els objectius previstos.
Ramón Carbó Ferré (Jubilat del Metro. President d’Andana Central i membre de la Junta del Centre d’Estudis de l’Hospitalet)
El dia 30 de Desembre del 2024 el Metro de Barcelona ha fet 100 anys.
Cal recordar el projecte de Paul Muller i Octavi Sarragossa l’any 1907 de fer una línia de Metro des del parc de la Ciutadella fins a la Bonanova passant pel passeig d’Isabel II., el Passeig Colom, les. Rambles, el Passeig de Gràcia, Gran de Gràcia i Avinguda Tibidabo fins arribar Plaça de la Bonanova.
La primera guerra mundial va endarrerir el projecte .Finalment l’any 1921 es constitueix el Gran Metropolitano de Barcelona i Santiago Rubió i Tudurí va ser-ne director d’obres .
El primer tram Catalunya- Lesseps va ser inaugurat el 30 Desembre del 1924. El 1925 les estacions Fontana i Liceu; el.1926 el ramal línia 2 del GMB (Gran Metro de Barcelona) que anava de Jaume I a Lesseps i anys més tard es va perllongar fins l’estació de Correus.
El 10 Juny del 1926 inauguració del Metro Transversal, Ferrocarril Metropolità de Barcelona. Aquesta societat, creada el 1920, era en principi un enllaç ferroviari entre les línies Madrid- Saragossa – Alacant i la companyia del Nord. En Fernando Reyes i Esteves Terradas ho van fer possible.
L’1 de Juliol de 1932 es va inaugurar la macro estació de Catalunya i les estacions d’Urquinaona- Triomf Nord i Bordeta Cotxeres. A partir d’aquí es va desistir de fer l’enllaç i va passar a ser línia de Metro.
En els anys de la guerra civil el Metro es autogestionat per la CNT.
L’any 1941 en la Llei de bases d’ordenació ferroviària ,va suposar la creació de Renfe. El Metro Transversal va passar a dependre de Renfe al ser línia d’ample ibèric antic.
L’any 1943 el Ferrocarril Metropolità de Barcelona (FMB) recupera la titularitat.
En els anys 50 es fa la municipalització del Metro.
L’any 1961 absorció per fusió del FMB al GMB i neix el Ferrocarril Metropolità de Barcelona com a societat privada Municipal.
L’any 1959 es fa la primera línia municipal, la,Línia 2 de Sagera a Vilapiscina.
L’any 1961 funciona primer Metro de conducció automàtica al Metro de Barcelona en la línia 2.
Anys 60/70/80 expansió del Metro al àrea Metropolitana.
El 13 Desembre 2009 es fa la primera línia automàtica al Estat Espanyol de Can Zam a Can Peixauet.
A partir d’aquí, Integració tarifària, accessibilitat universal i trens sense amiant.
Gran reptes de Futur: Tancament de l’anella de les línies 9 i 10. Línia 2 fins al aeroport i de Trinitat Nova-Trinitat Vella.
Enllestir l’accessibilitat universal a totes les estacions i correspondències de la xarxa del FMB.
Tot això no seria possible sense les persones que hem treballat i treballen al Ferrocarril Metropolità de Barcelona.
Englobat des de 1979 a TMB. Som un gran equip. La nostre missió: millorar la qualitat de vida de les persones, que és el principal actiu en tota activitat humana.
L’Associació Andana Central te convenis amb la Fundació FMB i FGC i relacions de germanor amb el CELH, el Metro de Madrid i entitats associatives ferroviàries. Col·laborant activament amb la Fundació de Ferrocarrils Espanyol.
Andana Central dona suport a col·laborar activament amb la Fundació de TMB. Centenari Metro Barcelona
Podeu trobar més informació a: andanacentral.wordpress.com
La Navidad debe ser una de las fiestas que más nostalgia deben generar en el recuerdo. La edad es determinante y el contexto social aún más.
Aquella España ha cambiado más para lo bueno que para lo contrario. Solo el tiempo no juega a favor, pero es cuestión de aceptar y aprender que eso es la vida.
Aunque nací en Poble Sec mi infancia vital la pasé en una portería del eixample de Barcelona.
La evocación de mi casa en Navidad no solo me produce recuerdos y ternura, me produce sobre todo sensación de luz. Mi abuelo era generosidad en estado puro, era tan pobre como digno, tan tozudo como clarividente. En casa siempre había comida caliente para quien llegara. Aquel edificio de 28 vecinos fue mi República, yo estaba y participaba en la cabina o la torre de control de las 28 realidades.
Les repartía su correspondencia y ayudaba a bajar las basuras desde sus pisos a la calle. Hice una licenciatura por inmersión en Ciencias Políticas que me ayudó a ser, entender y distinguir entre el rico y el pobre, y entre lo que aprendí de los míos y lo que yo decidí, pronto diferencié entre lo que está bien y lo que está mal.
En aquellos tiempos de sotanas y braguetas de mil botones, en que la Iglesia jugaba un papel preponderante, la Navidad, excepto el Belén y algún villancico que otro, era fiesta, era familia, era comida y por ello muy laica. No íbamos a misa del gallo ni tampoco había regalos. Por supuesto que no conocía ni los abetos ni mucho menos el Caga Tió. Eso apareció ya crecido y con hijos.
Pasaba un poco como la Semana Santa andaluza. Es tradición, cante y mucho cachondeo, pero poca misa.
Lo esencial era matar el gallo, la preparación de la comida por parte de mi tía María para que al día siguiente nos la zampáramos en un visto y no visto. Beber y cantar toda la tarde. Recuerdo mi primera mona infantil en Navidad: ahora sería motivo de responsabilidad civil por parte de mis padres.
Siempre, en los recuerdos, te invaden imágenes que son difíciles de explicar porque las tienes grabadas en tu retina. Una de ellas es curiosa.
La luz Azul indirecta que mi abuelo Jaume instalaba dentro de la cueva del nacimiento del Pesebre, me estremecía, y aún hoy lo vínculo a un sentido místico casi celestial. La molsa verde fresca, los caminos con arena, y los trozos fantásticos de corcho haciendo de montañas, eran un juego y una tradición fantástica. Las figuras de barro, algunas mutiladas, tenían vida propia. Aquel rincón con mi hermano Jorge, lo recuerdo como un espacio de introversión inolvidable.
Aunque ya los he citado, los gallos llegaban vivos en una cesta de mimbre desde Oliete (por un transportista exprés), el pueblo de mis antepasados paternos, aragoneses del Teruel también existe.
Mi tía María era la encargada de matar y desplumar, yo era el ayudante que debía sujetar sus patas para que no se escaparan.
El desmontar camas y muebles para colocar la mesa en la habitación de mayor tamaño… Pedíamos sillas a los vecinos. Éramos como una multitud. Siempre recuerdo que los niños para salir o entrar teníamos que hacerlo por debajo de la mesa. Toda la tarde era un constante entrar y salir de amigos y familia que venían a felicitar al abuelo Benito. Las jotas aragonesas y la guitarra del abuelo y mis tíos, no paraban en toda la tarde.
La comida familiar del 25, comiendo juntos todos y todas, seguimos manteniéndola exactamente igual como la heredé de mi abuelo y de mi padre: bebiendo y cantando durante toda la tarde.
Siempre el 25. Mi familia, tanto la aragonesa como la catalana, lo celebramos ese día que me ha resultado siempre muy especial. Estar toda la familia junta ese día, tampoco se mucho por qué pero me sigue emocionando.
El tiempo, la sociedad, el consumo configuran otro tipo de Navidades.
No pienso resignarme, mientras pueda, a que sea encuentro, fiesta, amistad y motivo para celebrar la vida.
Para explicar por qué me parece que el pequeño y mediano comercio de perecederos es necesario, utilizaré una experiencia a modo de ejemplo. Durante los años 2012-2016, fui presidente del Gremi de Peixaters de Catalunya y vicepresidente a nivel estatal. Dos datos relevantes a tener en cuenta: en Catalunya éramos 1.400 empresas que generaban cerca de 5.000 puestos de trabajo. En España, esta cifra se multiplicaba por cinco. Éramos el tercer país en consumo mundial de productos de pesca, por detrás de Japón y Portugal. Japón consume 95 kg por persona al año y España, 45 kg. No quiero pasar por alto el hecho de que Japón es el país de mayor longevidad del mundo, lo cual se relaciona con su alta ingesta de productos del mar.
Hacia 2013, tuvimos muchas quejas y reclamaciones de nuestros agremiados/asociados e incluso de hosteleros sobre el vínculo de una empresa de distribución de origen valenciano con una empresa asociada a la lonja de Blanes, donde el Patrón Mayor era el presidente de la Federación de las Cofradías de Cataluña. Denunciamos y nos enfrentamos a la Generalitat gobernada por Convergencia i Unió, por permitir que en un espacio de utilidad pública se desarrollara un monopolio y se facilitara la competencia desleal —que es algo diferente a la desigualdad—, a la empresa de distribución alimentaria más grande de nuestro país. Utilizaban las instalaciones e información privilegiada de las Cofradías de la Costa Catalana.
Un auténtico despropósito y una injusticia. Este relato intenta ilustrar la actitud de determinadas administraciones que han permitido, mirando hacia otro lado, que el pez grande se coma al pequeño. Han facilitado la destrucción del ecosistema social y económico de miles de pequeños comerciantes que daban armonía a barrios, pueblos y ciudades, y en este caso, también a los pescadores productores.
En el caso de la pesca, la mayoría de políticas se han trasladado a Europa y se deciden en Bruselas. En esa administración supranacional están operando y controlando los lobbies de las grandes corporaciones pesqueras. Recuerdo perfectamente a Julio Anguita cuando denunciaba la Europa de los mercaderes frente a la Europa de los ciudadanos. Su presagio se ha cumplido; muchos decían que era muy exagerado, pero la evidencia es innegable.
Las campañas mediáticas generan alarmas sanitarias sistemáticamente. Confunden la seguridad alimentaria con la manipulación y el miedo. Las empresas multinacionales de pesca de cultivo aumentan sus producciones exponencialmente. El consumo de pescado es mayoritariamente de producción intensiva de piscifactoría. La pesca extractiva, la de siempre, la que ha existido desde hace 2000 años, nos ofrece la alimentación más saludable por su calidad proteica, pero está en claro retroceso.
¿Por qué el producto más saludable está en retroceso? Hay múltiples argumentos. Dos son clave: las grandes empresas de distribución, líderes en ventas, están modificando y condicionando nuestros hábitos de consumo, y no controlan la pesca extractiva, a diferencia de las de pesca de cultivo. La segunda es el modelo productivo actual de las familias, que conlleva modos alimenticios de cocina rápida, que priorizan precio sobre calidad.
Han pasado 10 años desde el ejemplo que he utilizado, y los datos son demoledores para describir la situación actual. La mitad de las empresas han desaparecido y el consumo de productos del mar ha descendido a menos de 22 kg por persona al año. Hay familias que no comen pescado nunca. Indiscutiblemente, las grandes operadoras de distribución alimentaria están forzando a desaparecer a las pequeñas empresas y logran sus objetivos plenamente. Monopolizan nuestro consumo y, en consecuencia, nuestra salud. Comemos lo que a ellas les resulta más rentable.
Los mercados, y me refiero a los municipales, sabemos que además de economía, son territorio; han sido el nacimiento de pueblos y ciudades. Son cultura y evolución. Los mercados son también comunicación, desarrollo, tendencia e iniciativas y, en consecuencia, forman parte de la sociedad. Los mercados cubren necesidades. El mercado de siempre regula; el mercado es servicio. Una ciudad sin comercio y sin mercados es una ciudad gris; no diré muerta porque hay ciudades dormitorio, pero son lugares sociológicamente lóbregos donde los habitantes apenas se relacionan.
El comercio, junto a la industria y a la agricultura, ha sido siempre uno de los motores de las economías de las ciudades y de sus ciudadanos. El comercio está o, mejor dicho, estaba configurado por miles de ciudadanos que se preocupaban por vivir de las necesidades de sus conciudadanos. La diversidad del comercio repartía la economía del negocio en ambos sentidos, por capilaridad económica. El ferretero compraba fruta al frutero y el ferretero vendía herramientas al frutero. El intercambio, al ser local, generaba que la riqueza producida quedara en el mismo entorno donde se generaba.
A principios del siglo XX en Estados Unidos ya apareció un nuevo modelo de comercio. En los años sesenta en nuestro país, empezaron a formarse lo que llamamos supermercados. Los supermercados están inspirados en los mercados de siempre; la idea fue copiada de los mercados clásicos. Son muy parecidos, y las diferentes propuestas comerciales son las secciones que estratégicamente se implantan en el interior de las grandes salas de ventas de los supermercados o hipermercados.
Utilizan dos elementos determinantes: el ahorro en la mano de obra de la gestión comercial y la sensación de libertad en la acción de compra. Cada uno elige sus productos sin necesidad de pedirlos a nadie y, además, los acarrea hasta pagarlos. Los puede adquirir y dejar tantas veces como quiera, antes de pagarlos. Es una ilusión de poder.
Lo más relevante del éxito de esta propuesta es la aparente sensación de libertad, como ya he mencionado. Poder elegir la compra sin que nadie condicione su elección. Sin embargo, esta aparente libertad rompe generalmente la “compra premeditada”, es decir, la idea preconcebida de lo que necesitas en función de tus necesidades o posibilidades.
El estudio previo del comportamiento humano en la acción de compra demuestra que la psicología humana vinculada al consumo genera un aparente bienestar, a pesar de que estamos permanentemente controlados por diferentes técnicas y nuestra propia economía, lo que hace que la “compra compulsiva” sea más habitual de lo consciente y razonable.
Las diferentes técnicas de merchandising o técnicas de venta, utilizan los cinco sentidos primarios, incrementando el consumo y, en consecuencia, las rentabilidades. Nadie te aconseja, nadie te pone límites, nadie te informa de las características de tu elección ni de cómo cocinarlas. Tú eres el único responsable; si no te gusta, lo siento, ha sido tu elección. Esto produce la alienación del falso sentido de libertad, similar a la de ir en coche a gran velocidad.
Aceptar la evolución del comercio es inevitable. El motor a vapor, la energía atómica, la digitalización son ejemplos de evolución que han cambiado la humanidad. El comercio también cambia. La particularidad es cómo cambia. Podríamos hablar de varios elementos de consumo, pero me centro en la alimentación porque incide de modo transversal en nuestras vidas. También es equiparable a otros productos de consumo de características diversas.
Hoy en nuestra ciudad, L’Hospitalet, en el barrio de Bellvitge, se está desarrollando a mi juicio una grave negligencia. Se están construyendo dos grandes supermercados de dos grandes cadenas de distribución, esencialmente alimentaria, con superficies superiores a los dos mercados, a pocos metros de ellos. Mercados en crisis, con una parte de sus paradas cerradas que tienen infraestructuras obsoletas y que tenían, o tienen, como objetivo principal, llegar a unos 25.000 habitantes del barrio.
Los nuevos estarán casi en el centro de la trama urbana, a muy pocos metros de los dos mercados de Bellvitge, lo que impactará de forma contundente contra los pequeños operadores. La administración municipal ejerce una actitud pusilánime, de “no puedo hacer nada”. Mira hacia otro lado, diciendo con la boca pequeña que no se puede estar contra la modernidad. Las políticas de regeneración de los mercados están abocadas al fracaso y justifican que el que manda es el “mercado”, no el municipal de siempre.
El mercado de los poderosos, no el mercado de los ciudadanos. No me resigno a denunciar que es un grave error. Esa política es pan para hoy y hambre para mañana. Creo que los ciudadanos no acertamos al abandonar los mercados y que las administraciones están ciegas e indiferentes a un hecho importante para la salud económica, cultural y social de nuestra ciudad. Sin ningún lugar a dudas, debemos exigir una moratoria inmediata para frenar este desequilibrio y despropósito que atenta contra el sentido común
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.