Tras un año desde la adjudicación de la nueva contrata de limpieza, siguen existiendo problemas en la recogida de los residuos que aún no se han solucionado. Por un lado, resulta difícil entender cómo, después de haber firmado el contrato hace doce meses, durante estos primeros 365 días todo ha funcionado prácticamente igual, salvo el presupuesto. La justificación ofrecida de la demora de un año ha sido la necesidad de fabricar la nueva flota de camiones y los contenedores. Una explicación, cuanto menos, llamativa.
Tal y como puede apreciarse en esta imagen, t0mada en la Travessera de Collblanc —de la que disponemos de más ejemplos, otro en una calle de Santa Eulalia—, los contenedores continúan llenándose hasta alcanzar su capacidad máxima. Y esto no puede atribuirse únicamente al incivismo. Algunos han señalado esta causa, y es cierto que en determinados casos podría influir, pero en muchos otros se trata de una falta de recogida más frecuente y eficaz.
Los contenedores que aparecen en la fotografía ya no admiten ni un solo residuo más. Ante esta situación, los ciudadanos se ven obligados a depositar las bolsas y recipientes en el suelo, junto a ellos, porque simplemente no hay espacio disponible.
Esperemos que la recogida se realice con mayor continuidad. De lo contrario, los contenedores seguirán desbordándose, y la causa no será el incivismo, sino una deficiente planificación del servicio.