Una ciudad sin audacia

Imaginaros por un momento que los 14 concejales de la oposición de esta ciudad se sientan en una única mesa para hablar de futuro. Es difícil de imaginar, porque para que se sentaran en una única mesa habría hecho falta antes que la responsable del PP hubiera convencido al portavoz de Vox para que respondiera únicamente a las preguntas que se le hicieran sin añadir demasiados matices y para que el resto de fuerzas de la izquierda se sentaran frente a frente las unas de las otras para poder ignorar lo que se moviera a su extrema derecha.

Echarle imaginación y considerar que ya están sentados y que la portavoz popular pide a los 13 concejales a su alrededor que voten como alcalde al portavoz republicano, naturalmente tapándose la nariz, las vergüenzas y hasta los ojos, si fuera necesario. Para ello tendría que haber convencido previamente a solo tres de ellos, porque ella ya lo está: el que va a ser el alcalde, el que va a ser el segundo teniente de alcalde y el que se va a mantener fuera del gobierno, pero que va a ser escuchado con atención en todos los plenos, al que se le van a votar a favor todas las enmiendas que presente —excepto aquellas que le lleguen vía aparato, que esas van a ser rechazadas—, al contrario de lo que le viene sucediendo hasta ahora, que ni se le escucha, ni se le tiene en cuenta y al que se zahiere cada vez que es posible.

Para que se vote al alcalde, se ha pactado ya el gobierno y se ha pactado ya el programa. Y se ha pactado, sobre todo, el respeto temporal, que quiere decir que, durante los próximos 18 meses, van a ser escrupulosos en lo acordado, pero sobre todo en lo que puede poner en crisis lo acordado: nada de insensateces y mucho menos de provocaciones. Ni siquiera las verbales.

El gobierno es un poco lo de menos, pero van a haber cinco tenientes de alcalde y otros seis concejales de distrito. El primer teniente de alcalde y el cuarto, de los populares, el segundo y el quinto de los Comuns y el tercero, republicano. Los concejales de distrito, repartidos equitativamente entre las tres fuerzas.

Lo importante es el programa y, en 18 meses, el programa tiene que ser un programa de urgencias y de mínimos, sobre todo teniendo en cuenta los equilibrios que implica su realización. Un programa que incluya la búsqueda de solares para nuevas escuelas, la aplicación de las urgencias de mantenimiento en los centros y la adecuación de los patios. En sanidad, el acuerdo para ubicar el nuevo hospital y los trámites para llevarlo a cabo, así como los CAPS en proyecto. En economía y comercio, la urgencia de las obras de los mercados de Collblanc y Bellvitge y campañas municipales de comercio de barrio. En deportes, el acuerdo final para el polideportivo de Santa Eulàlia y la renovación de los contratos de los polideportivos. En urbanismo, la compra de suelo público, la moratoria sobre los permisos de nuevas edificaciones de viviendas libres y la congelación de los acuerdos sobre los proyectos de Can Rigalt y las obras del clúster de la Gran Via. Además, la resolución del contencioso de los vecinos de la Porta Nord para que no tengan que abandonar sus casas. En patrimonio, la recuperación y uso de los espacios hasta ahora cerrados: Albert Germans, Cosme Toda, La Remonta, Can Trinxet, la apertura de los refugios de la guerra civil y la rehabilitación de las pocas masías que todavía quedan en pie. En hacienda pública, la rebaja de la fiscalidad para residentes y comerciantes, el recálculo de la tasa de residuos y nuevos incentivos para el uso de la deixalleria. En seguridad ciudadana: la urgencia de los medios técnicos y de ubicación de la Guardia Urbana, la recuperación de la policía de proximidad y la vigilancia exhaustiva de los espacios públicos (jardines, plazas, parques…) En servicios sociales, un aumento del volumen de trabajadores para atender a la creciente demanda y la aplicación de criterios racionales para el empadronamiento. En la plantilla municipal, un estudio de los servicios y de los chiringuitos, con la readecuación de las direcciones y la reevaluación de las capacidades de las direcciones ejecutivas. En la política de subvenciones, un análisis consensuado de las entidades que requieren soporte y de lo que simplemente son accesorios que benefician el clientelismo social. En política de vivienda, un estudio concienzudo del esponjamiento de los barrios del norte de la ciudad a través de adquisición de solares y edificios, una política de rehabilitación y reubicación del vecindario consensuada y una incentivación del cooperativismo inmobiliario. En participación, un esfuerzo consensuado para ampliar los márgenes de la intervención social en los distritos, en los plenarios y en los instrumentos cívicos de participación (mesas sectoriales, Consell de ciutat, consejos de administración de empresas públicas, etc. En materia informativa, la garantía de una información pública controlada por la sociedad civil y la eliminación de los instrumentos de propaganda al servicio del gobierno local; recuperación de la emisora municipal e intervención televisiva. En mantenimiento ciudadano, el control de la limpieza en las calles, la iluminación de las arterias y el culto de la civilidad. En movilidad, análisis de las necesidades de los barrios en cuanto a carriles bici, aparcamientos y tránsito rodado y adecuación consensuada en cada ámbito. En relaciones exteriores, congelación de aportaciones inútiles —ya está bien de ser el eterno patio trasero de Barcelona— y propuestas convincentes de futuro (Fira 2000, Fira de Barcelona, etc).

Imaginaros un programa elaborado por los políticos —más exhaustivo, seguramente más preciso y ajustado—, no por este humilde comentarista en cinco minutos, pero en esa línea de acuerdos posibles. Dudo mucho que en lo especificado hasta ahora, no estén absolutamente de acuerdo los cuatro grupos de oposición. Tres de ellos podrían demostrarle a la ciudadanía lo mucho que se puede hacer cuando el esfuerzo es compartido y la prosperidad se mide en realidades y no en palabras. El cuarto podría explicar también que no tiene ningún interés en los sillones sino en la política y que, sin su esfuerzo —sin sus tres síes— no hay votos, no hay gobierno y no hay programa.

Y lo más importante. Con 18 meses, este gobierno y este programa, las capacidades que se les suponen y las ganas de acuerdo y no de lo contrario, acabarían demostrando a la ciudadanía que en esos equipos hay futuro. Y para el 2027, otro gallo nos cantaría.

Pues bien, lo que habéis leído es un sueño. En esta ciudad no hay audaces. Jamás los hubo y así nos va…

La paràbola de l’arbre caigut

Que ningú vegi similituds amb l’ambient polític de la ciutat. L’alcalde va perdre la votació dels pressupostos però continua molt fort i cada dia amb més ganes de dividir l’oposició. La foto el que mostra és un dels arbres dels carrers que s’ha vingut avall. Direu… això pot passar. Evident, això pot passar si estem a l’Hospitalet on els arbres tenen aquest gruix. En qualsevol altra ciutat, que un arbre es doblegui d’aquesta manera és gairebé impossible com no sigui l’efecte d’un huracà o cosa semblant. A l’Hospi no calen huracans, una ensopegada d’un vianant i l’arbre a fer guitzes.

El PP es queixa que els republicans ni tan sols han considerat la proposta de moció de censura i denuncia una voluntat d’apropament al govern Quirós

Agraeix a Vox i als Comuns haver-se reunit per parlar-ne i aquest darrer grup expressa la seva convicció de pactes si hi ha un gir en la política social del govern

El grup municipal del PP a través de la seva portaveu, Sonia Esplugas, ha fet unes declaracions molt dures en les que titlla al grup municipal d’ERC-EUiA de “bipolar”, pel fet que no ha tingut ni tan sols en consideració la proposta del PP sobre la moció de censura, menyspreu que considera que dona ales al govern local.

Segons Esplugas, el grup municipal republicà ha passat en molt poc temps de mostrar-se absolutament decebut de les actituds del govern Quirós, a “estendre la mà al govern” per tal que canviï de talant i negociï. Això ha vingut arran de l’atrevida proposta dels populars de cercar una alternativa a l’actual govern per la via d’un acord conjunt de totes les forces d’oposició al marge del posicionament ideològic. El PP local era conscient de les enormes dificultats de la proposta però considerava que era important reunir-se i parlar, perquè la primera demostració de la voluntat existent per sobre de les sigles era el fet que, per elegir un nou alcalde, aquest havia de recaure necessàriament en el portaveu del primer grup de l’oposició.

En aquest sentit Esplugas ha mostrat la seva decepció envers els republicans que ni tan sols han accedit a una reunió per parlar-ne, a diferència del que han fet els Comuns o el grup municipal de Vox, als quals ha agraït la deferència. En les recents declaracions de Jaume Graells, portaveu d’ERC-EUiA, es posa de manifest la clara postura republicana d’apostar per una entesa amb l’equip Quirós, tenint en compte que la ciutat està en una situació d’emergència i de que ja s’ha vist que els hi costarà molt governar tots sols sense acords previs. En això hi ha plena coincidència amb els Comuns que també aposten per arribar a acords amb el govern sempre que aquest emprengui un gir en les seves polítiques i aposti per solucions de millora de la realitat social en aspectes com ara l’habitatge, la convivència o la neteja viària.

El que separa els grups municipals de l’esquerra i de la dreta, més enllà de la retòrica ideològica, és justament que els grups municipals del PP i de Vox estan convençuts que l’equip Quirós és incapaç de resoldre els problemes de la ciutat per dues raons fonamentals. La primera, la seva manifesta incapacitat de gestió i la segona, el seu hàbit de més de 40 anys de govern en solitari que els impedeix considerar ni tan sols la possibilitat d’escoltar propostes diferents per afrontar els enormes dèficits que la ciutat presenta. Aquesta convicció és el que ha empès al grup popular a treballar-se la moció de censura.

Una prova del que Esplugas considera una pèssima gestió és la carta que la portaveu del PP ha enviat als treballadors de l’Ajuntament i a les entitats del municipi, desmentint les afirmacions del govern Quirós que posava en la no aprovació dels pressupostos municipals les dificultats per complir amb les millores salarials de la policia local, les possibilitats d’ampliació de la plantilla municipal o el mecanisme de les subvencions públiques a les entitats cíviques.

La carta d’Esplugas explica amb detall que els pressupostos no son cap impediment per assumir els compromisos perquè existeix el procediment legal de les modificacions de crèdit previstes per incorporar millores, reforçar les necessitats socials o atendre a compromisos de darrere hora. Per cert que aquest mecanisme de les modificacions de crèdit que haurien de ser excepcionals en el cas d’elaborar-se a consciència un pressupost ajustat a les necessitats, s’ha convertit a l’Hospitalet en l’instrument habitual de cada plenari, element que posa de manifest que ni el pressupost és una eina mínimament treballada, ni la improvisació és un factor excepcional sinó més aviat el rutinari.

Els contactes inicials sobre la moció de confiança confirmen els càlculs sobre els que treballava el govern municipal: no hi ha alternativa al govern Quirós

Un comunicat dels republicans, perfectament previsible, situa l’horitzó de qualsevol possibilitat de canvi on sempre hi és: en les properes eleccions municipals

Com era molt previsible i havia calculat perfectament el govern local, l’alternativa d’una moció de censura que modifiqués el govern municipal arran del fracàs de l’aprovació dels pressupostos per l’any 2026, ha estat rebutjada, de manera directe pel principal grup de l’oposició, ERC-EUiA. A través d’una roda de premsa ahir mateix i d’un comunicat distribuït posteriorment, el grup municipal republicà afirma que no participarà “en cap escenari que ens faci dependre, directament o indirectament de l’extrema dreta” i es mostra convençut que “el canvi real i durador només pot arribar a través de les urnes”. D’aquesta manera, el principal grup de l’oposició rebutja la proposta feta quatre dies després de la pèrdua de la moció de confiança per l’actual alcalde, per part del Grup popular, que pretenia una “alternativa de govern de concentració que revertís la situació d’abandonament que pateix l’Hospitalet”.

La proposta de l’alternativa de govern de concentració municipal passava necessàriament per votar un nou alcalde —que previsiblement hauria de recaure sobre el principal partit de l’oposició, en aquest cas el republicà Jaume Graells— que fos capaç de nomenar un nou govern amb membres dels quatre grups municipals que van derrotar els pressupostos del govern Quirós o, en el seu cas, per només regidors d’alguns dels grups d’oposició amb el suport extern de la resta. Des del dia en que es va fer pública la proposta fins al moment del comunicat d’ERC hi ha hagut només 7 dies hàbils i molts d’ells en mig de les festes tradicionals, de manera que sembla evident que la proposta del grup popular no ha estat objecte d’una negociació seriosa ni d’una reflexió acurada per part de cap grup polític. Sembla evident, doncs, que la proposta del partit popular ha estat rebutjada directament per les connotacions simplement ideològiques que se suposava que una proposta d’aquestes característiques podia incloure.

Només dos dies després del comunicat del PP, va ser el grup municipal de Vox el que emetia una nota de premsa on assegurava que no “negociaremos sillas ni prebendas” malgrat estava disposat a seure amb la resta de grups de l’oposició per debatre sobre el futur de la ciutat.

Per ERC sembla evident que “no hi ha una majoria de govern ni tan sols per aprovar els pressupostos, però també que no existeix una majoria alternativa viable” i ho projecta tot al que pugui passar d’aquí a un any i mig: “creiem fermament que qui vulgui un canvi progressista, una alternativa sòlida, honesta i pensada en clau de l’Hospitalet, ha d’expressar-ho amb força a les properes eleccions municipals. Només així serà possible obrir una nova etapa amb garanties i amb un projecte clar.”

De la nota d’ERC es desprèn una lectura esbiaixada de la proposta del grup popular pel fet que el grup popular no plantejava un canvi progressista sinó “uns acords de mínims que ens portin a formar un govern de concentració i posar fi a la situació d’abandonament que pateix l’Hospitalet”. Pel grup popular la idea era “aconseguir un acord en el que tots els grups siguem capaços d’establir unes línies vermelles a respectar, perquè tots ens poguem unir per millorar una ciutat que va a la deriva”.

Fins el moment present, els únics que no s’han pronunciat explícitament han estat els regidors dels Comuns, malgrat que es prou coneguda la seva oposició radical a establir els mínims contactes amb cap representant de l’extrema dreta.

PRIMER RODOLÍ DE L’ANY 2026.

El primer rodolí d’enguany
volia ser molt optimista,
desitjant pau, salut i guanys
des d’un punt de vista humanista.

Però encara no som als reis
i el ianqui ens ha desfet el somni,
a ell tant se li enfoten les lleis
i provocar-nos un insomni.

Diu que no vol al dictador,
però només vol el petroli
i diu que res no li fa por,
si tremola el món, que tremoli.

Diu que ha rebut des de Moscou
una abraçada del gran Puti.
Sí, a veure qui es qui té més ous,
sense ningú que li disputi.

Els taiwanesos de Taiwan
el que que més els amoïna,
Es sapiguer que cony faran
Els dracs afamats de la Xina.

En Ben Netanyahu odiós,
el duran al Jutjat de La Haia
I serà condemnat i clos
A una presó de l’Himalaia…

Que volíem estar contents
per omplir els versos d’esperances,
d’un món més humà, bo i prudent
sense tantes pors, ni recances.

Gaudiu del tortell i el vi bo,
del rei Faruk i de la fava,
que aquest any no es prometedor,
però ja veurem com s’acaba.

EL PEÓ DEL LLOBREGAT

La solidaritat amb Veneçuela

De fet, l’Hospitalet no viu d’esquena a tot allò que passa més enllà dels seus 12 Km2 i pico i, fins i tot arreu del mon. Arran del genocidi en curs a Palestina, hi ha hagut mobilitzacions solidàries a la nostre ciutat, i tampoc no van faltar iniciatives solidàries ara fa un any quan les víctimes de la Dana al País Valencià. Ara, el fets a Veneçuela del 5 de gener, la intervenció nord-americana al país sud-americà i el segrest del president Maduro, també s’ha viscut als nostres barris.

A l’Hospitalet hi ha una immigració d’origen veneçolà d’unes 2.712 persones, segons l’IDESCAT amb dades de 2024. Aquesta immigració te una distribució força homogènia en els sis districtes de la ciutat i té unes característiques molt diferents a les de la immigració veneçolana a Madrid, que es concentra essencialment en el barri benestant de Salamanca.

No resulta fàcil conèixer de primera mà les opinions d’aquests col·lectiu sobre la situació actual en el seu país d’origen. Es pot detectar una certa divisió d’opinions sobre el règim de Veneçuela però, en tots els casos, el que es mostra de manera evident és la preocupació sobre els efectes d’aquests fets. Gairebé tothom expressa temors sobre l’evolució de la situació i les repercussions sobre les seves famílies.

Aquesta preocupació s’estén a la població d’origen colombià, que quasi multiplica per tres la d’origen veneçolà. En el seu cas son unes 6.533 persones i constitueixen la comunitat d’origen immigrant més nombrosa a l’Hospitalet. Estant veient com evoluciona la situació a una Veneçuela que sembla que pot acabar convertint-se en una mena de protectorat dels Estat Units i son conscients de les amenaces que un dia i un altre es fan contra el seu país des de l’administració nord-americana.

Totes dues comunitats son formades quasi al 50% per dones i homes i han arribat fins aquí a la recerca d’unes millors condicions de vida, deixant en els països d’origen bona part de les seves famílies. D’aquí les seves angoixes sobre l’evolució dels esdeveniments a un i altre país.

Fins ara han trobat suports entre el veïnat més proper i no sembla que des de la trentena d’entitats de cooperació de la ciutat s’hagi endegat cap iniciativa específica de solidaritat amb la població d’aquests països. Tot i així, des de les organitzacions sindicals i des de col·lectius diversos com ara L’Hospitalet amb Palestina o la Unitat Contra el Feixisme i el Racisme de l’Hospitalet s’han emès comunicats de solidaritat i es va cridar a una concentració d’urgència a la plaça d’Urquinaona a Barcelona.

Però la situació continua sent greu i segurament caldran més iniciatives de suport al poble de Veneçuela i al col·lectiu immigrant de la nostre ciutat, amb independència de les valoracions polítiques que es puguin fer sobre els respectius governs. També seria bona cosa fer sentir a d’altres comunitats de persones immigrants, com les quasi 900 persones d’origen ucraïnès, l’escalf del veïnat amb elles i amb les seves angoixes. Restar amb els braços creuats no sembla ser una bona opció.