Mes: febrer de 2026
Mil quinientos
Tiene castañas que el barómetro de este año se haya hecho eligiendo a los 1.500 hospitalenses que votan al PSC en las municipales, aunque en lugar de un candidato de carne y hueso con un poco de cerebro, se presente un chimpancé del Zoo. Ellos se quieren a este gobierno por lo que sea. Porque en su día les buscaron curro, porque la hermana es cuñada del concejal o porque los contratan o los subvencionan cuando están a punto de echar el cierre o cansaditos de dormitar.
A saber quien pasó el listado de los 1.500, porque la empresa en cuestión tendría que haber sospechado que eso le podía complicar el prestigio profesional. Hay encuestas que cuestan mucho de creer, algunas del CIS por ejemplo, pero hay otras que son literalmente increíbles. Funcionan muy bien, porque a los que ya no se creen los métodos prostituidos de la sociología, este tipo de resultados les convierte cada vez en más ateos de la cienciología social.
Me dijo un amiguete que había trabajado en una empresa de estudios de opinión y de mercado que ya cerró, muy especializada en sondeos para la administración pública, que con los niveles de confianza del 95% —que no sé muy bien que es eso— los resultados son muy parejos haciendo 500 entrevistas o haciendo 1.000 o 1.500, de manera que aquella empresa certificaba 1.500 entrevistas y en realidad hacía 500 porque las administraciones no supervisan jamás los ficheros ni las grabaciones. En aquella época las encuestas se hacían en papel, me explicaba, y jamás el equipo de calle tuvo que enseñar a nadie los papelitos rellenos. O sea, se hagan 500, 1.000 o 1.500 entrevistas, el resultado es semejante y más si los 500, 1.000 o 1.500 son respondedores de confianza. Y sale bastante más barato y es más rápido, claro.
Sea como sea, los resultados del barómetro que se han dado a conocer es una demostración mayúscula de que a la opinión pública de l’Hospitalet la consideran directamente estúpida. Que, con la que está cayendo, el supuesto barómetro le de al alcalde un 5,3 sobre 10 o que el servicio más valorado sea el de las bibliotecas de la ciudad con un 7,4 por delante de los mercados municipales con un 6,7, lo dice todo. Cuando el gobierno local recibió los resultados, lo primero que tendría que haber hecho —si tuviera una mínima capacidad de reacción—, hubiera sido decirle a la empresa que ha hecho el informe que, por favor, lo corrigiera, porque los ciudadanos se pueden morir de la risa y los gobernantes, si la tuvieran, tendrían que morirse de la vergüenza.
Las bibliotecas son un desastre: en invierno hace frío y en verano demasiado calor, faltan algunas, como la de Santa Eulàlia hace una eternidad, y la principal de la ciudad tiene goteras desde hace meses y ha sufrido pérdidas. Además, tienen que cerrar en algunos horarios porque a todas les falta personal. Es un servicio patético por culpa del Ayuntamiento, no de los trabajadores como es obvio, y resulta incomprensible que el promedio de 1.500 entrevistados obtenga un 7,4 porque eso quiere decir que hay centenares de personas que le dan un 10 o quizás un 20.
Lo segundo mejor valorado son los mercados municipales. Equipamientos que están en la ruina absoluta porque solo hacen que cerrar paradas en la mayoría de ellos por inactividad y donde no cierran paradas hay malestar por la falta de rehabilitación o por las goteras.
Y pese a que nada funciona, como pueden testimoniar los ciudadanos, dos de cada tres entrevistados aprueban la gestión municipal con un 5,5 sobre 10. O sea que, para conseguir un 0, habría que ir apaleando al personal por la calle y aun así la encuesta nos diría que es que los ciudadanos andan mal y se caen de bruces a la mínima.
L’Hospitalet es un caos donde lo mires, pero aun así, casi el 60% de los entrevistados están satisfechos de vivir en la ciudad más densa de Europa, con menos zonas verdes por habitante de Cataluña y con los peores servicios, suciedad por doquier e inseguridad permanente, porcentaje que encima sube cuando se trata de opinar del propio barrio. Esto debe querer decir que en el barrio Centro, donde se vive muy mal, los entrevistados lo deben considerar el paraíso, porque para que dé la media, si alguien se encuentra satisfecho de vivir en Collblanc es porque acaba de llegar directamente de Gaza.
Del plan del Samontà —esa cosa que se inventó el alcalde, que es muy chic— de la que apenas se sabe nada, los entrevistados están contentísimos porque donde ahora hay basura se van a levantar 1.200 viviendas de semilujo que tendrán que ir a buscar escuelas a Esplugues y sanidad a Barcelona.
Y encima, uno de cada tres de los que teóricamente han respondido a las preguntas, dice que es de izquierdas y el 28 % de los entrevistados no acaban de saber de qué son, ni si son de alguna cosa. Pero todos son optimistas, porque tienen el gobierno que se merecen, el mejor del área metropolitana. Que digo, del área metropolitana: el mejor del Estado, que por eso todo lo que sale en la prensa es una maravilla cuando se refiere a esta bellísima ciudad.
Lo peor que le puede pasar a un país, a una ciudad, a un barrio, a una escalera de vecinos… es que quien manda considere idiotas a los que le rodean. Les funciona, porque los que tendrían que considerar a los ciudadanos como lo que son, son tan puros, tan iluminados y tan consecuentes, que no hacen más que permitirle victorias permanentes al gobierno. Los que se llaman socialistas, con este personal y con estos vecinos a los que menosprecian sin que nadie se agite en la silla y salte a la calle como una exhalación, van a tener el gobierno en sus manos otros 50 años. Los vecinos que contesten las encuestas ya no serán los mismos, pero no porque se hayan hecho mayores, sino porque huirán de este triste pesebre en cuanto puedan.
Viñeta 24 febrero 2026
El baròmetre d’opinió pública valora positivament la gestió del govern, aprova l’alcalde i considera que els millors serveis son les biblioteques i els mercats municipals
La majoria dels entrevistats es mostren satisfets de viure a la ciutat i al barri de residència i se senten molt identificats amb l’Hospitalet
L’habitual baròmetre d’opinió pública que encarrega l’Ajuntament de l’Hospitalet i que té un cost aproximat de 30.000 euros, explica, com ja és habitual, com de magnífica és la gestió municipal que aproven més de dos de cada tres entrevistats, amb un valoració mitjana del 5,5 sobre 10. Aquesta bona visió de la gestió coincideix amb l’aprovat de l’alcalde de la ciutat que obté un 5,3 sobre 10 i amb la satisfacció respecte de tots els serveis municipals, entre els quals les biblioteques i els mercats municipals son els més valorats amb un 7,4 de mitjana sobre 10, en el primer cas, i un 6,7 de mitjana, en el segon.
Tot el que L’Estaca i altres mitjans denuncien dia a dia des de fa mesos, queixes permanents de les entitats veïnals, els sindicats, les organitzacions polítiques i altres organismes ciutadans, aquestes queden absolutament desmentides pels resultats, excel·lents en termes generals, de l’enquesta que encarrega el govern.
Aquest any, el baròmetre ha preguntat també sobre les impressions dels ciutadans envers el Pla del Samontà, un pla sobre el qual les línies mestres s’ignoren del tot perquè no han estat prou explicitades. El que se sap del cert és que el Consorci per la Reforma de la Gran Via i el Samontà, que té una notable experiència en la gestió de les grans operacions immobiliàries de la ciutat, ho està treballant a fons i que el resultat que es preveu és la construcció en aquesta zona d’uns 1.200 habitatges en un barri de nova construcció on avui hi ha un territori buit i abandonat que s’alçarà a tocar del super-equipament del Nou Clínic. Aquests 1.200 habitatges i la retòrica municipal que parla d’un enllaç de bulevard nord-sud i de la recuperació d’algunes zones verdes al balcó de La Torrassa, també son molt ben valorats, segons l’enquesta, especialment pels veïns de Collblanc, La Torrassa, Pubilla Casas i La Florida.
I això fa que la majoria dels hospitalencs entrevistats es mostrin molt (un 18,1%) o bastant (un 39,4%) satisfets de viure a la ciutat i que encara un nombre superior estiguin molts contents del barri que tenen. Un percentatge semblant (64,3%) consideren que l’Hospitalet és una ciutat amb identitat pròpia i la majoria se senten molt identificats amb la seva gran ciutat.
Com s’ha dit, les biblioteques i els mercats municipals son els serveis millor valorats, però per sobre del 5 de mitjana també hi és l’oferta esportiva, la cultural i de lleure, l’enllumenat públic, el manteniment de parcs i jardins, els serves socials, la Guàrdia Urbana i la neteja de carrers.
A banda, els hospitalencs es mostren optimistes respecte del futur. I hi ha més optimistes que pessimistes i un nombre semblant als optimistes que veuen el futur més o menys igual. Pel que fa als principals problemes que detecten les famílies, la inseguretat ciutadana apareix en primer lloc, seguida de l’habitatge, la salut, l’economia i l’atur. Els problemes que es perceben genèricament tornen a posar la inseguretat en el primer lloc: la meitat gairebé dels entrevistats tenen aquest percepció, una mica estranya, tenint en compte que més o menys el mateix percentatge està molt o bastant satisfet de viure a la ciutat i al seu barri.
Pel que fa a l’adscripció ideològica, crida l’atenció que més de la quarta part dels entrevistats o son apolítics o simplement no responen, mentre que un de cada tres es consideren d’esquerres, un 10% de centre-esquerra, el mateix percentatge aproximat de centre pur, un 5% de centre-dreta i un 10% de dreta perquè no hi havia opció d’anar més enllà.
La majoria dels hospitalencs entrevistats es consideren tant espanyols com catalans, però també n’hi ha més que se senten més espanyols que catalans que no pas al contrari i dos de cada tres es declaren directament no independentistes.
L’estudi, fet per l’Institut Opinòmetre, es va fer durant la primera quinzena del passat desembre amb 1.500 enquestes a població major d’edat, residents al municipi d’almenys un any, i amb mostreig aleatori estratificat per barri de residència, edat, gènere i origen. Les enquestes van ser telefòniques i el nivell de confiança del 95,5% per un índex d’error del més/menys 2,5% en el conjunt de la mostra.
Viñeta 23 febrero 2026
La ciutat cau a trossos i el PSC no inverteix
Manuel Domínguez (L’Hospitalet En Comú Podem)
Els edificis municipals i les escoles, el manteniment de les quals és a càrrec de l’Ajuntament, cauen a trossos. No és una exageració, malauradament.
Dos sostres de l’Escola Milagros Consarnau i un fragment de la façana de l’Escola Pere Lliscart han caigut recentment. Són dos casos recents d’una llista que s’ha fet molt llarga en els darrers anys.
El cas de les calefaccions a les escoles va ser molt punyent. Gairebé la meitat no funcionaven o funcionaven amb deficiències quan a final de novembre van baixar sobtadament les temperatures. El tema de les climatitzacions d’escoles, casals d’avis, biblioteques i centres culturals, oficines municipals és escandalós, denunciat per usuaris/es i sindicats de forma reiterada.
Un altre cas dolorós és el de les goteres de la Biblioteca Tecla Sala, que a més de posar en risc a les persones que hi treballes i en fan ús, afecta les instal·lacions elèctriques, fa malbé el patrimoni artístic i ha destruït part del llegat de llibres valuosíssims de Mn. Homar.
Quina ha estat la reacció del govern del PSC? Si sumem les partides del pressupost relacionades amb reparacions, manteniment i conservació, per una banda, i les d’inversió relacionades amb reposició, funcionament de serveis i maquinària (les partides 21, 61, 62 i 63 del pressupost) veiem que han abaixat la quantitat de 53 milions a 51,5 milions.
En plena crisi de manteniment dels edificis municipals, amb les piscines municipals esventrades, les biblioteques i les escoles tancant perquè fa fred i els casals d’avis perquè fa calor, amb la ridícula xarxa de refugis climàtics que tenim, etc… els diners per millorar els equipaments han baixat més d’un 3%, mentre els pressupostos totals pujaven més d’un 3%.
En concret, el govern del PSC ha apujat la partida de manteniment dels centres escolars un ridícul 1,6%, per sota del creixement global dels pressupostos i per sota de la inflació. És a dir, de facto, tenim menys diners per mantenir unes escoles que són en unes condicions per sota de la dignitat i dels llindars de seguretat en molts aspectes.
Als pressupostos del 2026, rere l’epígraf de “manteniment dels edificis municipals” trobem una quantitat un 1,6% inferior a la de l’any passat. Però el pitjor és que la major part dels diners pressupostats després no s’executen per la paràlisi i manca de personal en la que es troba la gestió municipal.
Per renovar el pacte que permetia aprovar els pressupostos de 2026 el Grup Municipal de L’Hospitalet En Comú Podem vam demanar sis coses i una era millorar les escoles, amb una dotació suficient per a fer les reparacions i la naturalització dels patis, incloent la dignificació dels equipaments i les treballadores del 0-3.
Ens van dir que si no volíem pactar que ho diguéssim clarament, donant a entendre que aquestes peticions eren bogeries fora de mida. Nosaltres entenem que l’Estat del Benestar necessita inversions, accions valentes i decidides i que aquestes peticions eren justes i necessàries, imprescindibles.
El Pla del Samontà hauria de passar per fer millors escoles i biblioteques, esplais, locals per a entitats, refugis climàtics, patis oberts i zones verdes amb oferta lúdica i cultural, no per fer bulevards. Necessitem espais dignes per construir una vida comunitària amb valors de convivència, civisme i respecte.
Hi ha alternatives al col·lapse actual i propostes amb prioritats socials i culturals per a l’Hospitalet que han de començar amb la dotació econòmica que els equipaments públics necessiten.
Una petita arbreda de roures agonitza al parc de Bellvitge
Al parc de Bellvitge agonitza una petita arbreda de roures. Des de fa diversos anys aquest grup d’arbres pateix una malaltia (probablement provocada per un fong) que cada any va a més. A simple vista s’observa que les seves fulles han enfosquit i estan marcides, mentre que branques i troncs, també ennegrits, suen un líquid greixós. Aquesta arbreda hauria de ser tractada pels Serveis de Parcs i Jardins per a la seva recuperació. Seria una pena que la desídia i l’abandó acabessin amb diverses desenes de roures l’ombra dels quals és tan necessària en una ciutat poc dotada d’arbres.
Viñeta 22 febrero 2026
Alianza entre la UPC y la patronal AEBALL en transferencia tecnológica y de talento
El rector de la UPC, Francesc Torres, ha firmado este jueves en l’Hospitalet un convenio con Santiago Ballesté, presidente de la patronal AEBALL para que ambas instituciones conecten el talento universitario con las necesidades de las empresas del sector industrial de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, además de impulsar la innovación tecnológica y la formación continua. (Foto: Rector de la UPC, Francesc Torres y Presidente de la patronal AEBALL, Santiago Ballesté).
El campus del Baix Llobregat de la UPC, ubicado en Castelldefels, acoge las escuelas de Ingeniería Agroalimentaria y de Telecomunicaciones y Aeronáutica, además del Instituto de Fotónica, líder en Europa, y una incubadora de empresas bajo los auspicios de la Agencia Espacial Europea. Torres ha explicado este jueves en el Fòrum Empresarial del Llobregat, celebrado en el Hotel Porta Fira de l’Hospitalet, que la UPC realiza investigación profunda, pero “la aplicamos a proyectos concretos con impacto”. Y ha subrayado Agrotech, el centro específico de Tecnología Agroalimentaria donde trabajan 60 investigadores en 16 grupos de trabajo relacionados con el sector.
El tradicional sector agrario sufre un grave problema de relevo generacional, pero con la incorporación de maquinaria, drones, inteligencia artificial, visión por satélite y otras tecnologías, el rector señala que es más atractivo. Las materias en las que trabaja Agrotech orientadas a la producción agrícola, la transformación, distribución y consumo humano, son la producción vegetal (horticultura, Invernaderos, protección de cultivos), agricultura de precisión (robótica, sensorización y teledetección), digitalización (ciencias de datos, comunicaciones, inteligencia artificial), sostenibilidad (análisis de impacto, gestión del agua, energías renovables) y valorización (biomateriales, fibras vegetales y economía circular).
También en Agrópolis han comenzado a combinar el sol y la huerta en la primera planta agricoltaica monotorizada de Cataluña, en la que se genera energía solar y con la sombra que provocan las placas fotovoltaicas se realizan distintas prácticas. En estos momentos hay 150 empresas del sector agroalimentaria incorporadas a Agrotech. El nuevo grado en ingeniería y gestión de empresas agroalimentarias con componentes tecnológicas y de formación en economía para gestionar mejor las explotaciones también es otra de las aportaciones del campus de Castelldefels de la UPC junto al Parque Agrario del Baix Llobregat.
El campus de formación profesional en automoción e industrias auxiliares del motor de Martorell también es otro referente del territorio que ahora lidera la UPC tras el preacuerdo suscrito por esta universidad con el Departamento de Empresa de la Generalitat y los responsables de Formación Profesional y del Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC).
La UPC apuesta por la robótica
El rector de la UPC, Francesc Torras, cree que es más práctico competir en nichos útiles para nuestra industria, como la robótica, que “será una revolución en los próximos 10 años, aunque ahora no esté de moda”. En este sentido, ha recordado la existencia del Instituto de Robótica que la UPC tiene en su campus norte, del que ha dicho que es el cuarto o quinto mejor del mundo y que tiene capacidad de realizar aplicaciones en las industrias de l’Hospitalet y Baix Llobregat aportando ventajas competitivas en muchos ámbitos.
Torres se ha mostrado partidario de “ser más práctico y menos sexy” y no apostar en investigación cuántica y chips “porque es muy difícil competir con China en materia de inteligencia artificial”. En ese sentido, aboga por “focalizarnos en la industria que tenemos y que ya cuenta con experiencia y mercados definidos, tanto del sector agroalimentario, como de la tecnología de la salud, el sector químico, la madera, el agua, la tecnología del deporte e incluso las artes escénicas.
Por eso la UPC facilita formación orientada a esos campos con el objetivo de incorporar tecnología y profesionales y mantener la competitividad. “La IA nos afecta a todos, pero la carrera la hemos perdido, aunque debemos utilizarla porque es una herramienta que sirve para mejorar competitividad de los negocios”. De ahí su apuesta por la robótica “y no competir en lo que está de moda, sino qué nichos que son útiles para nuestra industria, ya que la robótica protagonizará una revolución en los próximos 10 años”. El rector ha concluido el coloquio con la sentencia de que “el café para todos es la miseria para todos y por eso, si queremos ser competitivos, tenemos que focalizarnos en los productos que ya dan beneficios a nuestras empresas”.
Francesc Torres es catedrático ingeniero en telecomunicaciones y dirige el departamento de teoría de señales de telecomunicación. Inició su carrera en la Agencia Espacial Europea y participó en el lanzamiento del primer satélite español con el proyecto ESA-SMOS de un grupo de investigación en teledetección, además de estar un año sabático en la NASA en 2006.
La UPC ha cumplido recientemente 50 años de existencia y es la universidad de referencia tecnológica, ciencias y arquitectura de Cataluña y del resto de España. Cuenta con siete campus, 18 escuelas de formación con 30 departamentos y 141 grupos de investigación profunda. En total, dispone de 3.703 profesores, 2.279 personal de apoyo y un presupuesto de 435,6 millones anuales. De sus aulas se han graduado 150.000 personas a un ritmo de alrededor 3.000 egresados anuales.
Su conexión con la industria es relevante, al contar con 6.129 estudiantes en prácticas, una circunstancia que posibilita que “no tengamos bolsa de trabajo, porque el grado de empleabilidad es del 94,7%”, ha dicho el rector. En materia de liderazgo en innovación, la UPC es la 35 del mundo y la 94 en aplicaciones industriales, siendo la primera universidad tecnológica de España y la 22 de Europa. También es tercera en España en captación de recursos europeos para la investigación, tras el CSIC y Tecnalia del País Vasco.