Ante la publicación del Protocol d’Actuació davant dels Feminicidis(2)

Activar recursos y organismos para ayudar a los más próximos

Ana M. Rodríguez Terrón. Psicóloga Clínica

La muerte está presente en la vida de los seres humanos desde niñas/os, está zumbando debajo de la membrana de la vida y ejerce una importante influencia sobre nuestra experiencia vital y sobre nuestra conducta. Alrededor de la muerte encontramos ansiedades muy paralizantes, el terror es la causa en la mayoría de ocasiones, la fuente primaria de la psicopatología. Desde nuestra infancia, sobre este acontecimiento, vamos tomando conciencia de que algún día se presentará. La mayoría de los seres humanos aspiramos a que nos avise, que llegue muchos años después de nuestro nacimiento y que sea liviana y cuidadosa cuando determine nuestra hora.

Todos los seres humanos nos enfrentamos en nuestro desarrollo a estas ansiedades y todas/os hemos sentido el miedo paralizante que causa la presencia de la muerte…

Como decíamos anteriormente, la muerte forma parte de alguna manera de nuestros miedos y ansiedades. A veces estos temores no nos dejan dormir y, en algunos casos, nos generan trastornos que nos llevan a buscar ayuda psicológica.

Esta introducción esperamos que sea útil para que, a través de la revisión de las propias experiencias de aproximación a la muerte propia o a la de nuestros seres queridos, podamos hacernos una idea del impacto emocional que supone vivir el asesinato de una persona querida. Imaginemos por un momento que una amiga querida, una hermana, es asesinada por el novio/marido/pareja, víctima de violencia machista. A esto se le llama feminicidio vinculado. El asesinato de un niño o una niña por parte del padre o la pareja de la madre para dañarla con la pérdida de sus hijas/os es lo que se denomina violencia vicaria. El asesinato y homicidio de una mujer por razón de género, las inducciones al suicidio y los suicidios como consecuencia de la presión y violencia ejercida contra una mujer son delitos de feminicidio.

La muerte de un ser querido, de una forma tan brutal e inesperada, sumirá a cualquier persona cercana necesariamente en un proceso muy complejo de duelo. Será necesario prever, como comunidad, como municipio, quien se hace cargo de cada una de las necesidades de acompañamiento de esa persona o de esa familia golpeada brutalmente por el asesinato de una de los suyos por parte de alguien que forma o formó parte de su grupo afectivo íntimo.

En primer término, tenemos que ver quien forma parte del grupo primario de la víctima. ¿Tiene hijas o hijos? ¿Qué edades tienen, tiene padres, hermanos, familiares de segundo grado que estén en su círculo relacional íntimo? También se deberán contemplar y cuidar a las/os amigas/os íntimos de la asesinada.

Para empezar, hay que tener en cuenta su edad, sus creencias, su idioma… no debemos perder de vista que más del 30% de las personas con las que compartimos nuestra ciudad, no han nacido en el estado español. En consecuencia, su idioma primario de socialización no sido el catalán,  y en el caso de los no latinos, tampoco el español. Sus creencias, su espiritualidad puede ser muy distinta a la de los nacidos y socializados en el estado español.

En referencia a la edad, la organización convocante de cuidadoras/es debe prever especialistas en psicología clínica: de adultos, de infanto-juvenil, y de estimulación precoz para infantes menores de 6 años. Deben estar convocados, en consecuencia: el Centro de Salud Mental de Adultos (CSMA), el Centro de Salud Mental Infanto-Juvenil (CSMIJ) o el Centro de Desarrollo Infantil y Atención Precoz (CDIAP). Desde el punto de vista de la seguridad y protección de los menores, debe estar también convocado el Equipo de Zona de Atención a la Infancia y a la Adolescencia (EAIA) y el Equipo Social de Base del barrio o distrito. Deben ser alertados, el equipo de Salud Infantil del Área Básica de Atención Primaria y, si los niños están escolarizados, también debe estar convocado el Equipo de Asesoramiento Psicopedagógico de la zona (EAP). Se debe contar también con el Equipo de Atención a las Victimas de Violencia de la comisaria local de la policía autonómica (Mossos d’Esquadra). Estarán movilizados la policía judicial y los funcionarios judiciales encargados del levantamiento del cadáver. Pero, en nuestra opinión, es muy importante diferenciar entre profesionales convocados, movilizados y alertados. De esa función convocante, del desarrollo del protocolo, nos ocuparemos en el último artículo.

Queremos destacar el marco clínico al que se enfrentan los profesionales de la salud mental en una intervención de duelo complicado. La muerte violenta constituye en si misma un trauma. El duelo que se inicia no ocurre en una tabla rasa. Partimos, en la inmensa mayoría de los casos, de una sobreexposición previa a situaciones traumáticas, incluso con pérdidas significativas anteriores. El vínculo inseguro de estas personas influye de forma determinante en la vivencia y en el acceso a los cuidados. Incluso para que se nos cuide tenemos que tener introyectados modelos seguros de cuidado.

En consecuencia, la intervención debe contar con la exploración de los apoyos seguros de la persona en su grupo primario y, si este grupo está muy afectado, se deben contemplar apoyos comunitarios y una coordinación intersectorial eficaz para disminuir los riesgos psicosociales. En definitiva, en esos primeros contactos se tratará de definir el perfil de vulnerabilidad de la persona atendida.

Por otro lado, debemos tener en cuenta que el duelo se expresa a través de marcos culturales y espirituales diversos. Hay que evitar imponer interpretaciones: los profesionales deben explorar las prácticas significativas para esa familia. Es importante respetar los modos de conmemorar. En los primeros contactos se trata básicamente de acompañar y contener… Con mucha compasión, es decir desde el afecto, desde donde escuchamos nuestro dolor y el dolor de los demás, con sensibilidad ante el sufrimiento y con el compromiso de hacer todo lo posible para aliviarlo.

Antes señalábamos que el duelo se da en un marco cultural determinado, también tenemos que tener en cuenta que el feminicidio se da en un marco cultural hegemónico: el patriarcado, donde la violencia contra las mujeres es un elemento instrumental para mantener la supremacía del hombre sobre la mujer. En consecuencia, el trabajo terapéutico de este grupo de intervención tendrá que tener una formación específica para combatir ese sesgo cultural, trabajar con una perspectiva de género.

Por último, quisiera señalar que el feminicidio se da en un contexto comunitario y su resonancia se trasladará a los distintos espacios comunitarios donde participe la familia doliente. Si hay niñas y niños en edades de escolarización, habrá que plantear una intervención en los contextos escolares y comunitarios donde la familia doliente se relaciona. La escuela puede ser un espacio potencialmente terapéutico, hay que coordinarse con el Equipo Psicopedagógico de la zona (EAP) para ajustar las demandas académicas, habilitar espacios para la contención. Incluso ayudar a organizar, si fuera preciso, homenajes. Con una organización precisa, se reducen rumores y apoyos desorganizados que suelen intensificar el malestar. Es importante prevenir el contagio emocional desorganizado. El impacto colectivo del duelo requiere límites explícitos en la difusión de detalles sensibles.

En el medio plazo a nivel psicoterapéutico, será estrictamente necesario trabajar la culpa y la ira. La culpa lleva a las personas a intentos de control retrospectivos; hay que trabajar desde la responsabilidad realista y desde la compasión, explorando evidencias y límites personales.

La ira, en muchos de los familiares de la víctima, puede funcionar como protector secundario. Necesita validación y ayuda para buscar canales seguros de expresión de ésta. Se deben evitar los debates moralizantes. Se debe ayudar a mantener una investigación conjunta sobre significados y necesidades subyacentes.  A medida que pasa el tiempo, el dolor va perdiendo intensidad: hay que ayudar a los dolientes a abrir espacios para proyectos diversos en lo profesional, en el ámbito familiar… Esta diversificación, ayudará a amortiguar el impacto de la pérdida y se promoverá una resiliencia sostenida.

Lo que no debe faltar en una intervención de soporte a un duelo traumático es tiempo, ritmo y presencia de un profesional que funcione como base segura, que acompañe en las intermitencias, sin pretender acortar procesos. Un duelo no tiene un plazo fijo, pero durante los seis primeros meses, las oscilaciones afectivas suelen ser muy intensas y el vinculo psicoterapéutico debe sostenerse bastantes meses después para que esas oscilaciones afectivas disminuyan y puedan autorregularse.

L’AMANIDA RUSSA DEL CENTRE CATÒLIC DE L’HOSPITALET

De tant en tant quedo a dinar amb en J. En J és una mica més gran que jo, no te fills i pensa que ha gaudir de la vida al màxim mentre pugui. Això inclou tirar de beta quan anem de restaurants. Jo ho veig d’una manera força semblant, encara que tingui dues filles i un net. De fet, jo penso que ensenyar als nostres descendents a gaudir del que
has guanyat amb esforç te molt sentit. I això inclou uns quants plaers més o menys a l’abast, entre ells el culinari.

Havíem quedat amb en J per dinar al 25 Roselles que és un dels restaurants que més ens agrada de L’Hospitalet. Al 25 Roselles i al Rosa Púrpura -també al carrer de les Roselles- fan un dels millors bacallans del país. Però de bacallans ja en parlarem un altre dia. Jo, des de casa, hi vaig arribar en un tres i no res, però ell, tot i ser agost, va amb bicicleta per la metròpoli. I tot i que la bicicleta te un motoret que l’ajuda en les pujades, l’agost és l’agost i en J va arribar al 25 Roselles cansat, afamat i assedegat. Al cap d’uns instants també estava emprenyat: el restaurant estava tancat per vacances. També ho estava el Rosa Púrpura.

La cosa, doncs, pintava malament. De tota manera, la Rambla de la Marina i la Rambla de Just Oliveras son a tocar i plenes de restaurants, cafeteries, pizzeries i llocs on, més o menys, pots menjar. El restaurant del Casino també estava tancat. Després vam passar per davant d’alguns que feien una bona pinta però la porta oberta demostrava que no tenien aire condicionat. Finalment, vam arribar al Centre Catòlic, una entitat històrica i insigne de L’Hospitalet que compta amb una terrassa a la Rambla i un menjador interior gran i confortable.

Ens van atendre una parella de cambrers sud-americans que no parlaven el català però l’entenien (la carta ens la van donar en català).  Ens van oferir un menú de 13 €. En J va posar el crit al cel: segur que dinaríem malament per la meva manca de previsió, ja hauria de saber que sempre s’ha de reservar als restaurants i més a l’estiu i que gira i que tomba. Jo em vaig disculpar com vaig poder: tenia força raó. No tinc ni idea del perquè no vaig reservar taula. Ni jo no ho entenc. Se’m va passar.

Triar el menú del Centre Catòlic és una mica complex, si més no per a gent de lletres i ja una mica granadets com nosaltres. Has d’agafar ns plats d’una llista, proteïnes d’una altra llista i uns acompanyaments d’una altra. El xicot colombià ens ho va haver
d’explicar unes quantes vegades per tal que entenguéssim què podíem triar i què no.

Tots dos vam demanar el mateix: bacallà (aquesta era la proteïna), amanida de tomàquet, ceba i olives, amanida russa i una piscina de Voll Damm. El bacallà, l’amanida de tomàquet i la piscina de cerveza eren notables. Notables amb un notable alt. Però l’amanida russa era excel·lent. Una de les millors que he menjat, que jo recordi. Tot plegat per 13 € simplement semblava que no podia ser.

I ara vaig per l’amanida russa…

De cada 4 amanides russes que em serveixen, 3 no m’agraden. De fet, em va costar força entrar en aquest plat -o n’hem de dir tapa?- perquè el solien servir amb uns horrorosos trossos de pebrot enllaunat. Després, els pèsols, la mongeta i les patates d’entrada tampoc no m’atreuen gaire. A sobre hi fotien ou dur i ja hem quedat que els ous no són sant de la meva devoció. Sovint la maonesa era calenta i tot plegat era entre dolent i molt dolent. Molt pitjor que un simple plat d’olives i ja no diguem que unes cloïsses o una amanida normal i corrent.

Com que a aquest país d’amanida russa en vas menjant tant si en vols com si no en vols -com de truita de patates o de pa amb tomàquet- al llarg dels anys he canviat lleugerament el criteri i he de reconèixer que algunes amanides russes me les menjo de gust i fins i tot molt de gust. Hi havien afegit ceba o tonyina o olives i, en alguns casos, fins i tot gambes. I la maonesa era freda, si més no, lleugerament.

Ara, quan vas al cèlebre llibre “The modern cook” (1846) de C.E. Francatelli on explica com es prepara una amanida russa t’adones que aquí porten molts anys donant-nos gat per llebre i t’emprenyes. Cito al mestre: “primer, talli una llagosta en llenques fines i posi-les a un recipient. Afegeixi-hi filets d’anxoves, una lliura de tonyina a llenques, les cues de dues dotzenes de crancs de riu, una quantitat similar de cues de llagostins, dues dotzenes d’olives farcides i una bona cullerada de tàperes franceses; després afegeixi una quantitat suficient de salsa maonesa vermella per humitejar aquests ingredients, barregi-ho tot suaument i després ompli una plata amb una quantitat similar de vegetals i serveixi-ho.”

Que jo sàpiga mai no m’han servit una amanida russa amb llagosta, anxoves, crancs de riu i llagostins. Mai de mai. La cosa ha quedat reduïda als vegetals. Fins i tot la salsa maonesa s’ha esgrogueït.


Ara, malgrat tot, s’ha de dir una cosa a favor d’aquesta amanida: ha patit persecució política. A l’època franquista s’identificava rus i comunista. Els rojos havien robat l’or espanyol i l’havien dut a Moscou. L’amanida  -que ja s’havia fet popular- va esdevenir
“ensaladilla espanyola” i fins i tot “ensaladilla nacional”. Arran de la guerra d’Ucraïna, hi ha hagut un segon intent de canviar el qualificatiu de “russa” a “ucraïniana”. Però el cert és que fou inventada a Moscou per un chef francès anomenat Olivier i que més li
hagués valgut que l’anomenessin amanida Olivier que no pas russa, perquè Putin ens fot, Stalin ens fotia i el tsar ens havia fotut. En canvi l’Olivier només feia que repartir felicitat als seus comensals.

Bé, el cas és que l’amanida russa del Centre Catòlic de L’Hospitalet és sublim. Suau, fresca, agradable, gens pesada. Hi posen dos bastons de pa que semblen dos xiprers de benvinguda. Si no Mozart, com a mínim Haydn. I, això, te un mèrit extraordinari per una amanida russa sense llagosta, llagostins, anxoves, ni cranc. Em trec la gorra a la salut dels cuiners.

Tomàs-Maria Porta i Calsina

Les intervencions al ple municipal de FIC se centraran a partir d’ara en el descontrol informatiu dels mitjans públics i l’absència de reglamentació

Dels 19 plens en què l’entitat va demanar la paraula, l’equip Quirós la va denegar en 8 ocasions i la va concedir en 11 (quatre d’elles cedides a diversos col·lectius)

Les considerables dificultats que qualsevol mitjà de comunicació privat, en paper o digital, té per tal de fer-lo viable econòmicament, topa sovint amb el caràcter gairebé monopolístic dels instruments de comunicació públics que es financen amb el pressupost oficial. Aquesta és una situació general que s’agreuja de manera considerable quan els mitjans públics no tenen cap mena de control sobre la línia editorial, de manera que es converteixen, de fet, en un monopoli informatiu al servei del poder de torn.

L’entitat Foment de la Informació Crítica, editora d’aquest digital que esteu llegint, no treballa amb cap més recurs dinerari que el que prové de la seva massa social, no té subvencions de cap Administració i, per tant, tot el que es produeix, inclosa la tasca periodística de L’Estaca, que publica una informació o article diari, s’ha de situar en l’òrbita de l’activisme. En el cas de L’Estaca, de l’activisme informatiu.

Si en algun moment L’Estaca vol tenir publicitat privada per ajudar a la contractació de periodistes joves que puguin reforçar la tasca de la informació crítica a la ciutat, ho tindrà veritablement complicat perquè li és impossible oferir als possibles anunciants les mateixes condicions que ofereixen els mitjans públics. Fonamentalment, en allò que li interessa especialment a l’anunciant privat, que és la difusió. Els 105.000 exemplars a les bústies dels ciutadans que ofereix el mal anomenat Diari de L’Hospitalet, resulta impossible de superar per qualsevol empresa privada i, encara més per qualsevol entitat amb vocació d’influència sobre l’opinió pública.

Per això, en el darrer ple, Foment de la Informació Pública va demanar la paraula al ple per explicar la pràctica monopolística dels mitjans de comunicació públics de l’Hospitalet que es financen amb recursos públics però també amb un considerable afegit de recursos d’anunciants privats, i la necessitat que es reguli el mercat publicitari en aquest àmbit per tal que es prohibeixi aquest doble finançament i és pugui obrir una finestra d’igualtat d’oportunitats pels mitjans privats que vulguin competir amb la informació oficial.

El problema ja no és que els mitjans públics juguin amb l’avantatge d’una difusió pagada amb recursos públics que resulta insuperable amb el finançament privat, sinó que ni el control editorial de la informació, ni el control financer estan regulats i funcionen exclusivament en benefici del govern de torn.

FIC ha demanat la paraula als plens municipals de manera continuada en els darrers 24 mesos. En quatre ocasions la va cedir per tal que col·lectius que tenien restringida la sol·licitud de paraula al ple municipal poguessin exposar les seves queixes. Aquesta opció ben aviat es va acabar quan el govern Quirós va decidir que aquest comportament de FIC no li resultava gens favorable. A continuació, va denegar la paraula als plens en 8 ocasions, al·legant que FIC demana la paraula per parlar de qüestions que res tenen a veure amb el seu objecte social, malgrat que el seu objecte social promou la consciencia, la capacitat crítica i la co-responsabilitat social —i per això resulta imprescindible intervenir en els assumptes generals de ciutat— i vol afavorir la cohesió social i la participació cívica, segons consta en els seus Estatuts.

La darrera vegada que l’equip Quirós va denegar la paraula a FIC (febrer passat) la Junta i una bona colla d’associats i simpatitzants de l’entitat van protagonitzar una protesta que va acabar amb la paralització del ple per part de l’alcalde. Arran d’aquesta circumstància, la Junta de FIC va decidir en endavant centrar totes les seves intervencions sobre temes informatius, aprofitant el veto a L’Estaca per participar com a tal en el Consell Executiu dels Serveis Públics de Comunicació, que van aplicar, en el ple de març, el govern i tres dels quatre grups polítics de l’oposició (ERC-EUiA, PP i Comuns).

Seria justament en aquest òrgan col·lectiu on se li ha barrat la participació, el lloc que l’entitat i el digital consideraven idoni per tractar aquestes qüestions que tenen a veure amb el control editorial dels mitjans, la igualtat d’oportunitat publicitària a l’Hospitalet, el control de la publicitat institucional, l’acompliment dels acords de mocions relacionades amb la informació local (per exemple, la restauració de Ràdio l’Hospitalet o els debats polítics a la TV local), l’increment de les inversions tècniques, l’augment de remuneracions de la plantilla, l’increment proporcional de treballadors, etc.

L’Estaca i FIC semblen convençuts que la composició pactada d’aquest òrgan de control (El Consell Executiu) garanteix novament el poder absolut de l’actual direcció dels mitjans, estretament vinculada al govern Quirós. I és per això, que tot allò que podria haver-se defensat al Consell Executiu, s’anirà exposant públicament en cada ple municipal. Fins que el govern (sense els obstacles que l’oposició és incapaç de posar) trobi una nova excusa per tapar-los la boca…

El text de la intervenció de FIC en el ple municipal d’abril

Ante la publicación del Protocol d’Actuació davant dels Feminicidis (1)

No necesitamos protocolos para salir del paso

Ana M. Rodríguez Terrón. Psicóloga clínica

Recientemente ha llegado a nuestras manos el Protocol d’actuació davant dels Feminicidis del Ayuntamiento de l’Hospitalet. Hemos constatado, una vez más, que no se toman en serio el grave problema social que son las violencias machistas. El documento presentado tiene apenas nueve páginas, y como otros, que la ley les exige en estos casos, es un simple documento para salir del paso.

La Xarxa del Grup de Dones Contra las Violèncias Masclistes lleva meses reuniéndose y reivindicando la actualización y la creación de los protocolos necesarios para la correcta atención a las víctimas de esa lacra social. Desde FIC organizamos en el 2024 una serie de conferencias para poner de manifiesto el grado de deterioro y la insuficiencia de los servicios especializados municipales. También dimos difusión a los resultados de la Iniciativa de Oficio que puso en marcha la Síndica de Greuges de la ciudad, a través de la cual señaló e interpeló a la administración local para que pusiera remedio a los déficits detectados. En marzo de este 2026 hemos editado un dossier en este digital —que se imprimió y repartió el día de Sant Jordi— sobre la situación de las políticas de igualdad en general y, en particular, en nuestra ciudad.

Antes de esta aclaración, decíamos que el documento recién presentado es un puro artilugio para salir del paso. Algo para que no nos puedan decir que no tenemos un Protocol, y ahí está. Es un documento breve, simplemente un resumen del Protocol d’Actuació davant dels Feminicidis de la Generalitat de Catalunya. No se han molestado ni en imaginar alguna variación en el título, tampoco consta qué departamento o servicio es el promotor del documento, ni tampoco las personas que han sido responsables de la elaboración de tan magnífico resumen.

Nuestra indignación, no encontró en principio, una forma mentalizada de expresar el malestar sentido; después hemos pensado que desde la experiencia profesional de quien escribe este texto, podríamos compartir con nuestros lectores las causas de nuestra decepción. En el próximo artículo nos proponemos explicar qué es un “duelo” por un proceso traumático y complejo como el que se deriva de un asesinato y los riesgos altos que hay, si no se hace una buena intervención profesional desde el primer momento del feminicidio, que aparezcan cuadros psicopatológicos graves.

La elaboración de estos procesos tan traumáticos son, por definición, un duelo complejo donde la atención especializada a las familias y amigas/os de las víctimas es imprescindible desde el primer momento. También, por su impacto comunitario, se requiere intervención especializada en las comunidades en las que viven los afectados por la tragedia.

Para concretar, en una próxima entrega trataremos de explicar los aspectos psico-sociales que se deben tratar en un “duelo complejo” para evitar su involución hacia un “duelo patológico”. Y en una tercera trataremos de analizar las carencias, que en nuestra opinión son muchas, del Protocol municipal. Los dos documentos, el de l’Hospitalet y el de la Generalitat son públicos. Analizaremos tanto las cuestiones formales, como las de contenido porque, en nuestra opinión, en ambas hay errores importantes a corregir.

Queremos de nuevo insistir a Laura García, responsable política del área de Atención a las Víctimas de las Violencias Machistas y a David Quirós, como alcalde de la ciudad, así como a todas las mujeres y hombres, regidoras y regidores que forman parte del Consistorio que, por favor, se tomen en serio la violencia contra las mujeres y su grado más extremo, el asesinato, que es ya hoy un problema social de una magnitud incalculable…

Nos desgarraron como sociedad los 856 asesinatos cometidos por ETA entre 1968 y 2010.  Desde el año 2003, cuando se empiezan a contabilizar las víctimas de la violencia de género llevamos 1.358 mujeres asesinadas —¿cuántas miles de mujeres más murieron por las violencias machistas en los años precedentes?— Y desde el año 2013, cuando se inicia la cuenta de las víctimas de la violencia vicaria, otras 48 niñas y niños que ya no están entre nosotros. Esta barbarie no la puede seguir soportando la condición humana y por eso es imprescindible tener documentos pensados a fondo para saber reaccionar, guías que permitan a la sociedad poder responder como corresponde ante la Violencia  Machista y poder dejar atrás tanta dejadez institucional.

“No deberían existir conciertos con la sanidad privada y volcar todos los recursos públicos en mejorar la sanidad pública”, Miguel Mansergas

Entrevista con Miguel Mansergas, portavoz de la Marea Pensionista/Marea Blanca de l’Hospitalet

Nació en 1953 en Barcelona. Ha sido empleado de Banca durante muchos años y delegado sindical en su empresa. También ha estado implicado políticamente desde 1974 y actualmente está afiliado a Esquerra Unida. En estos momentos es un líder indiscutible en l’Hospitalet en defensa de lo público. Su lucha está centrada en la defensa de la Sanidad Pública y de las Pensiones. Recientemente, junto con otros compañeros de Marea Pensionista/Marea Blanca, recogió un galardón que se le dio desde Foment de la Informació Crítica de L’Hospitalet (FIC) por la lucha de este movimiento.

Pregunta: ¿Cómo empezó la Marea Blanca?
Respuesta:
Empezamos hace muchos años con Dempeus, una plataforma ciudadana, nacida en el 2009 que defendía la sanidad pública y de calidad que después fue la parte fundamental del movimiento Marea Blanca. Sus objetivos era la lucha contra los recortes, la privatización y la gestión. Nos reuníamos en Gràcia y los primeros portavoces fueron Toni Barbará y Enric Feliu.

Pregunta: ¿Cómo surgió el movimiento en l’Hospitalet?
Respuesta: Primero nació Rebelión Bellvitge a raíz del cierre de un Centro de Asistencia Primaria (CAP) en el barrio, en el año 2012. Aquí empezamos a coordinarnos como Marea Blanca. Nos encerramos allí para evitar que se cerrara el equipamiento sanitario. Finalmente, como CAP, dejó de funcionar pero el espacio se mantuvo como uso sanitario.

Pregunta: ¿Qué otras movilizaciones hicisteis?
Respuesta: A partir de este hecho, los profesionales del Hospital de Bellvitge nos pidieron unirnos a su lucha en contra de los recortes en la Sanidad Pública. Todo esto fue en el 2012 y estuvimos 52 semanas cortando la Gran Vía. Pedíamos más presupuesto, más personal y más camas, porque el hospital da servicio a gran parte del Baix Llobregat e incluso a toda Catalunya en algunas especialidades. En aquel entonces, ya se pedía que el hospital tuviera unas 1.000 camas.

Pregunta: ¿Este movimiento surge a raíz de los recortes?
Respuesta: Sí, aunque recortes ha habido siempre. Catalunya ha sido el laboratorio de la gestión público-privada de la Sanitad, desde tiempos de Jordi Pujol. Determinados servicios sanitarios, sobre todo pruebas diagnósticas, se han ido derivando a la sanidad privada, debilitando los servicios sanitarios públicos. De esta manera, recursos que deberían de haber ido al sistema público, han ido al privado.

Pregunta: ¿Qué críticas haces al modelo sanitario actual?
Respuesta: Una de las principales: la financiación del sistema sanitario privado con dinero público en lugar de reforzar la sanidad pública con más presupuesto. Para nosotros, este modelo ha significado el desmantelamiento de la sanidad pública.
Falta financiación. Los profesionales trabajan en condiciones precarias y muchos se van al extranjero, perdiendo nuestro mejor activo. Eso afecta directamente a la calidad del servicio. Consideramos que Catalunya ha sido el laboratorio de la connivencia entre el sector público y el sector privado que, después, otras autonomías tomaron como ejemplo.

Pregunta: El movimiento en defensa de la sanidad pública en l’Hospitalet ¿funciona como la Marea Blanca?
Respuesta: No exactamente. Ahora estamos más como Marea de Pensionistas o Rebelión Bellvitge, pero en realidad somos los mismos de entonces, con distinta camiseta. Cambia el nombre, pero el objetivo es el mismo.

Pregunta: ¿Cuál es vuestro objetivo principal?
Respuesta: La defensa de los servicios públicos: sanidad, pensiones, educación y también residencias de mayores, donde la situación es muy preocupante por muchos temas: la alimentación, la atención y, sobre todo, por los precios desorbitados. Necesitamos residencias públicas.
Para reivindicar todo eso, nos reunimos todos los lunes y nos concentramos por las pensiones dignas en l’Acollidora y en la plaza Universidad de Barcelona, con el conjunto de Mareas Pensionistas de otros municipios, una vez al mes.
Los miércoles nos concentramos por la sanidad. Visitamos CAPs y también el Hospital de Bellvitge. Actualmente tenemos como uno de los objetivos más importantes, la reivindicación de la construcción de un nuevo hospital general en l’Hospitalet que sustituya el actual. Ahora mismo, amenazado con la construcción en la zona de Can Rigalt del nuevo Clínico.

Pregunta: ¿Por qué es necesario un nuevo hospital?
Respuesta: Porque el actual hospital general de l’Hospitalet (más conocido como el de la Cruz Roja) está obsoleto. Hace más de 20 años que se prometió uno nuevo en Can Rigalt, pero nunca se ha hecho. La ciudad tiene más de 300.000 habitantes y necesita ese equipamiento. Todo lo que se invierta en el centro viejo de la Cruz Roja es tirar el dinero. Las estructuras están desfasadas y además hay que tener en cuenta que el tejado es de amianto y se ha de retirar.
No hay derecho que los vecinos de la parte norte de l’Hospitalet tengan que ir al Moisés Broggi que también se encuentra desbordado, al no funcionar bien el Hospital General. Una parte de los vecinos de Vallirana y de otros municipios cercanos ya son derivados al Hospital de Sant Joan de Déu de Sant Boi porque el de Sant Joan Despí también está colapsado.

Pregunta: ¿Qué opinas de que Bellvitge sea el hospital de referencia para toda la ciudad, tal y como se está diciendo sobre todo por parte del alcalde?
Respuesta: Que no es así porque eso es inviable. Ya está saturado y atiende a muchas zonas del Baix Llobregat. No puede absorber a toda la población de l’Hospitalet, eso es imposible.

Pregunta: ¿Cómo ves la atención primaria?
Respuesta: Muy saturada. Hay listas de espera largas, cuando se prometía atención en 48 horas. En la práctica, puedes esperar 15 días o más. Hay muchas personas que al final deciden ir a urgencias para que sean atendidas de forma más rápida. Al final, con esa solución inevitable, saturamos los hospitales.

Pregunta: ¿Y la atención especializada?
Respuesta: Peor aún. Hay esperas de meses o incluso más de un año para especialistas como dermatología.

Pregunta: ¿Crees que esto favorece a la sanidad privada?
Respuesta: Sí. Con las largas listas de espera, empujan a la gente a contratar seguros privados y a ir a consultas particulares. Además, hay connivencia política con el sector privado de la sanidad, algo con lo que estamos totalmente en contra.

Pregunta: ¿Qué opinas de los conciertos con la sanidad privada?
Respuesta: No deberían existir. El dinero público debería ir íntegramente a la sanidad pública. El que se monta un negocio sanitario, ha de correr con todos los riesgos, sin ningún tipo de financiación privada. La actual consellera, Pané, mantiene el concierto público-privado y eso es nefasto.

Pregunta: ¿Qué necesidades tiene l’Hospitalet en cuanto a centros de salud (CAPs)?
Respuesta: Faltan muchos. La población crece, pero los servicios no. Hay proyectos paralizados como el desdoblamiento de CAPs en varios barrios (Sant Josep y Can Vidalet). En Sant Josep se ha de abrir el nuevo CUAP, pero los vecinos no quieren que se anule el actual, sobre todo los vecinos de Bellvitge. También hay problemas con el CAP de Sanfeliu que, en determinados momentos del año, cierra, y los usuarios han de ir al CAP de Just Oliveras.

Pregunta: ¿Qué otros problemas detectáis en la asistencia?
Respuesta: Falta de pediatras, cierre parcial de centros, problemas en la atención en salud mental sin suficientes recursos. Como consecuencia de la fuerte inmigración, en algunas ocasiones también se necesitan traductores por la diversidad lingüística.

Pregunta: ¿Cómo os coordináis con los otros colectivos?
Respuesta: Nos reunimos mensualmente con grupos del Baix Llobregat (Cornellà, Sant Joan Despí, Viladecans, Castelldefels, El Prat, Gavà, etc.) y organizamos movilizaciones conjuntas a una convocatoria por mes en distintas poblaciones.

Pregunta: ¿Cómo es la participación ciudadana?
Respuesta: Baja. Hay poca implicación y falta relevo generacional. La mayoría somos personas mayores.

Pregunta: ¿Qué riesgos ves si no se defiende la sanidad pública?
Respuesta: Que acabemos como en Estados Unidos donde, sin dinero, no tienes atención sanitaria. La sanidad pública en España es una joya que estamos perdiendo.

Pregunta: ¿Cuáles son vuestras prioridades actuales?
Respuesta: Priorizamos la lucha por el nuevo hospital en l’Hospitalet. Y tenemos un nuevo frente que son las residencias públicas para personas mayores.